Mostrando entradas con la etiqueta postulante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta postulante. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de abril de 2016

Tengo 18 años, sentí la llamada de Dios y vivo en un monasterio

Pablo es un chico de 18 años que no tiene una vida normal, porque decidió entrar hace unos meses en el Monasterio de El Paular (en la sierra norte de Madrid) y compartir la vida junto a los otros siete hermanos que allí viven, rezan, atienden a los huéspedes y se han consagrado a la vida monástica.Pablo tenía novia y un circulo de amigos y también estudiaba. Pero todo cambio cuando recibió la llama. Ahora ha comenzado su andadura como monje, de momento es postulante pero piensa tomar los votos definitivos. No teme las tentaciones que puedan surgir en el camino, confía en la ayuda de Dios para superarlas y se lamenta de que no haya más jóvenes que sigan su ejemplo.
¿Cuéntanos un poco tu historia?Pablo: Tengo 18 años y con seis ya empecé a tener inquietudes vocacionales con respecto a la Iglesia. Con todo lo relacionado con este misterio sacerdotal, notaba algo, daba misas en mi propia casa... Pero estuve desviado, hubo un tiempo que me metí en el reiki, en la new age. Algo que es totalmente contrario a la Iglesia: el tema de las energías espirituales. En aquel momento estaba metido en los porros y en las bebidas. Estaba muy feliz en mi mundo, era mi círculo. Pero en estos ejercicios algo me cambio. Mirando a Cristo, al Crucificado como yo le digo, me di cuenta de cómo había ido mi vida, que había cosas que tenía que mejorar.

¿Todo cambió en ese momento?Sí, yo, como os digo, estaba con una chica y lo dejé. Me costó mucho, pero lo tuve que dejar. La idea de ir al Monasterio de El Paular me rondaba desde los siete años, a los 12 lo intenté, pero el monje que dijo que hasta los 18 nada. En cuanto los cumplí, ingresé en el monasterio.
Y, con siete años, ¿cómo conocías ya el Monasterio del El Paular?Principalmente, porque iba mucho de pequeño. Con mi familia hacíamos excursiones a centros religiosos e iglesias.Noté que el Señor me llamaba a la vida monástica. Y así fue.

¿Qué significa ser postulante?Estoy haciendo una experiencia. Ver cómo se vive en el monasterio. Y me he enamorado más del Crucificado. Me levanto a las 5,30, como el resto de los hermanos. A las 6,30 hay maitines, luego cada uno a meditar a la celda la palabra de Dios. A las 8, los laudes y el desayuno. A los 8,30 o 9, ya comienza el trabajo comunitario: limpiar las escaleras, barrer, la cocina, atención a los huéspedes, a los visitantes, visitas guiadas.
¿Cómo te conviertes en monje? Lo que hacemos todos es estudiar la Regla de San Benito, nuestro fundador. Leemos libros de vida monástica, aquí no hay exámenes, solo hay que descubrir si tienes una llamada vocacional o es simplemente una evasión. Se dan casos de jóvenes que vienen para evadirse del mundo, de la realidad.
¿Cómo sabes que no es algo temporal?La Regla de San Benito nos habla de la humildad, de la entrega, de la obediencia. Nuestra lema es "reza y trabaja". Rezamos por las almas, para que lleguen al Señor, por la gente y mucho por la Iglesia. Por los escándalos que está habiendo, es una vergüenza y los denunciamos públicamente. Nuestra regla habla de obediencia a nuestro padre Prior, de no enaltecerse a uno mismo, de compartir con los hermanos los regalos que recibimos.

Pablo, ¿tienes miedo de tener la tentación de colgar los hábitos, salir del monasterio, volver a tener a novia?He tenido, pero realmente es un momento en el que te estás enamorando de Cristo, de sus enseñanzas... y así lo vences. Han pasado 300 jóvenes desde que está en el Monasterio el hermano Eulogio, que es el más mayor, tiene 90 años, intentando quedarse y se han ido. Si estás verdaderamente enamorado del Señor, nunca desistirás.
¿Cuántos monjes estáis ahora allí?Somos ocho, conmigo. Al ser postulante ya titulo como hermano. Voy con camisa negra y clériman, que es lo que usan los sacerdotes.
Hay una ceremonia cuando dejas de ser postulante y pasas a novicio.Sí, es interna, se realiza en comunidad. Luego, cuando tomas los votos perpetuos ya pueden venir todos los que quieran.Iremos a verte. Una cosa, ¿tu familia cómo se tomo que te fueras a vivir a El Paular?Bien, yo estaba estudiando Emergencias Sanitarias y abandoné el curso a la mitad. Durante un tiempo me dediqué al cuidado de mi abuelo, que tenía demencia. Ahí descubrí que mi vocación de estar cerca de los enfermos y de la gente que sufre era fuerte. Mis padres pensaron que se me pasaría, pero fue a más y me llevaron al Monasterio y a los tres días ingresé. Luego hay otros familiares que piensan distinto.Mil gracias por todo, Pablo.

lunes, 25 de mayo de 2015

Testimonio de un postulante cisterciense

Hola, ¿qué tal? Soy Eduardo, un postulante de Santa María de Huerta, y me han pedido que escribiera mi testimonio vocacional.


La verdad es que me ha costado mucho hacerlo. Tal vez sea por el hecho de dejar escrito algo que va a leer mas gente, además de la responsabilidad que eso conlleva. Pero sobre todo me ha supuesto un esfuerzo porque se trata, como toda experiencia fuerte de vida, de algo muy personal, muy íntimo. Aunque, ¿sabes lo que me ha impulsado a escribirlo? Pues que yo, cuando me estaba planteando mi inquietud vocacional, como lo estás haciendo tú ahora, buscaba testimonios de personas que hubiesen dado un SÍ al Señor en la vida monástica. Por lo tanto, si esta humilde experiencia puede servir para profundizar en tu discernimiento, habrá valido la pena el trabajo que me ha costado el escribirlo. Mi proceso vocacional, la verdad sea dicha, es que ha durado mucho tiempo. Y, aunque muchas veces he culpado a factores externos (familia, estudios...) de esta prolongación, lo cierto es que se trataba, simple y llanamente, de miedo a dar el paso, a decir SÍ a lo que me pedía el Señor. Es curioso, aun teniendo bastante claro que este podía ser mi camino, mi vida, el miedo conseguía paralizarme.

Esta inquietud empezó cuando tenía 14 años. Yo sentía que el Señor me pedía algo pero no sabía qué era. Poco a poco fui buscando más ratos de oración personal. De prolongar más tiempo los encuentros con el Señor en la Iglesia. Hacer una lectura atenta del Evangelio de cada día. Todo esto fue creando en mi una especie de sed y búsqueda del Señor. Una sed y búsqueda que nunca podía satisfacer porque siempre me quedaba con ganas de más.


Fue entonces cuando descubrí que existían hombres y mujeres que consagraban su vida por completo a esa sed y búsqueda intensa de Dios, en un lugar especial, dedicado y preparado exclusivamente para ello: el MONASTERIO; o como dice san Benito en su Regla: la CASA DE DIOS.

Un día llegando a la conclusión de que nunca conseguiría ser plenamente feliz si no terminaba de discernir esta inquietud, encontré, casi por casualidad, en una búsqueda casi obsesiva de artículos, páginas web y todo lo que pudiese estar relacionado con la vida monástica, la pagina web de los cistercienses de Santa Maria de Huerta. 

Estuve mirando y leyéndola por completo, y vi que la comunidad organizaba unos “cursillos de vida monástica y oración”. Dichos cursillos aunque no estaban orientados específicamente a la vocación, sí suponían poder aproximarse a la vida monástica y contrastarlo con mi inquietud interior, por lo que me inscribí y fui. 

El cursillo fue muy revelador porque me confirmó la inquietud que tenía en mi interior. Así que decidí hablar con el maestro de novicios. Tras una intensa y agradable charla, el maestro, me invitó a hacer una experiencia de un mes conviviendo con la comunidad y así poder discernir si esta era la vida a la que el Señor me llamaba.

El mes de experiencia fue algo maravilloso, pues si bien los primeros días los pasé mal, llegando a creer que me había equivocado completamente; la perseverancia, la oración y el abrir el corazón a Dios, fueron confirmando día tras día que este era mi camino, la vida que quería vivir, y que durante tanto tiempo había estado buscando.

Bueno, pues este es mi testimonio, espero que te ayude. Sólo decirte que merece la pena dar el paso, independientemente de la decisión final que tomes.
Nada más. Me despido, orando por ti para que el Señor te ilumine y tú le abras tu corazón.

“Aquí estoy como está escrito en tu libro,
Para hacer tu voluntad”. (salmo 39,8-9)

viernes, 8 de mayo de 2015

lunes, 13 de abril de 2015

Testimonio de Marta, postulante de las benedictinas de Sahagún


Hola, me llamo Marta, tengo 19 años y hace 8 meses que vine de Ciudad Real para entrar de postulante en las Benedictinas de Sahagún.

Los benedictinos fueron fundados en Montecasino por San Benito el cual buscando alejarse de lo malo del mundo y queriendo estar mas cerca de Dios se retiró a vivir en soledad y se le fueron, con el paso de los años ,uniendo personas que querían ese modo de vida y nosotras ,y todos los que siguen la regla de san benito, es lo que queremos, tener un ambiente y unos horarios que inviten a la oración donde pedimos por todas las personas por que igual que es importante el trabajo físico de otros para la Iglesia y el mundo es importante que existan personas, consagradas, contemplativas que se dediquen a ayudar con la oración que también es importante y tiene mucho poder para cambiar las cosas, a un que también trabajamos, estudiamos...

Hay tiempo para todo, organizar convivencias, atender a quien se acerca al monasterio, para estar en Internet (blog, facebook, youtube), tener un recreo por la noche juntas, escuchar las noticias...pues no nos desentendemos de lo que pasa de puertas para afuera y menos ahora que hay tantos medios de comunicación.

Yo a partir de la visita a un monasterio benedictino empecé a interesarme por su modo de vida pensando que posiblemente ese seria mi camino y visitando paginas de distintos monasterios acabe poniéndome en contacto con la comunidad de Sahagún, con el paso de los meses iba conociendo un poco el carisma y acordamos que



hiciera una experiencia que no es otra cosa que una semana viviendo entre ellas para probar, sin ningún compromiso, yo hice dos con unos meses de separación y mantenía el contacto con la comunidad e iba discernimiento mientras acababa de estudiar y cuando termine Y ni todo lo que he dejado por venir aquí ni la edad de las monjas, ni la falta de mas vocaciones, ni los pequeños roces ni dificultades que surgen me han echado atrás por que el Señor llena todo esto y más, por que cualquier vocación no es perder algo si no entregarlo en favor a otro camino que quieres.

Y aquí estoy muy contenta de entregarle todo lo que ya le he dado, al Señor, y pidiéndole que me ayude a seguir sirviéndole cada día, y mas ahora, que tomare el habito el 16 de mayo a las 17:00 h en Sahagún.

Y para invitaros a que no dejéis de seguir vuestro camino por el miedo, que es normal que se tenga ante algo nuevo, que no conoces.

Por ultimo me gustaría transmitiros que para estar en el monasterio no hay que ser de una manera especial, somos personas normales de hecho antes de entrar llevábamos una vida corriente como cualquier persona de nuestra edad.

Solo hay que entender que el modo de vida que Dios tiene pensado para ti es en el que serás 100% feliz y buscarlo sin cerrarte a nada de lo que te pida.