martes, 17 de octubre de 2017

Las nuevas vocaciones religiosas que llegan a través de las redes sociales e Internet

¿Qué es un monje benedictino?
Es un cristiano que se siente llamado a seguir más de cerca a Cristo y a vivir en una mayor intimidad con Dios.

Y para eso abraza una particular forma de vida en el ámbito de un monasterio, en hermandad con otros monjes, bajo la guía de un abad y de una regla de vida: la Regla de San Benito.

¿Y qué es la Regla de San Benito?
San Benito (480-547) escribió un documento para «regular» la vida de sus monjes, de ahí el nombre de Regla. Viene ser como una aplicación práctica del Evangelio.

Pretende organizar la vida del monasterio y hacer de él un lugar donde se busque a Dios, una casa de silencio y de paz, un taller para ejercitarse en la vida espiritual, donde la alabanza a Dios sea un trabajo y el trabajo se pueda realizar en clima de oración.

¿Cómo transcurre el día en Leyre?
Al compás del ora et labora –«reza y trabaja»– sin que tampoco falten momentos para cultivar la vida fraterna en comunidad ni el necesario tiempo libre.

A nivel comunitario, nos reunimos para orar siete veces al día, celebrando la Eucaristía y la Liturgia de las Horas, el Oficio Divino, que jalona la jornada desde la madrugada hasta la noche. En Leyre, tanto la Misa como los principales oficios del día son cantados en gregoriano.

También dedicamos otro espacio de tiempo importante a la lectio divina (lectura orante de la Palabra de Dios) y a la oración personal. Intercalándose con la oración, se distribuyen los tiempos de trabajo. Mediante el trabajo –intelectual o manual– el monje desarrolla sus capacidades humanas, las consagra a Dios y sirve a sus hermanos.

¿Es posible pasar unos días en el Monasterio de Leyre?

Si, claro. En Leyre existen dos hospederías: la exterior y la interior. La exterior, el Hotel-Hospedería, funciona como un pequeño y acogedor hotel. Sus huéspedes pueden beneficiarse de la belleza y serenidad que rodea el monasterio y participar de todos los actos litúrgicos que la comunidad celebra en la Iglesia. La hospedería interior, dentro de la clausura, está destinada solamente para varones que quieran pasar unos días de retiro espiritual compartiendo más cerca la vida de los monjes.

¿Qué se necesita para llegar a ser monje?
Fundamentalmente hay que tener una actitud interior: buscar sinceramente a Dios.

Debe tener una edad, salud y formación adecuadas.

Lo normal es ponerse en contacto con el P. Maestro de Novicios (por e-mail o carta) presentándose y exponiendo sus inquietudes.

También se puede comenzar con unos días de estancia en nuestra hospedería interna y plantear su posible vocación al P. Maestro de Novicios.

sábado, 14 de octubre de 2017

EL CÁNTICO DE LAS CRIATURAS

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.
Alabado seas, mi Señor,
en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.
Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.
Alabado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.
Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.
Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.
Alabado seas, mi Señor,por la hermana nuestra madre tierra,la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.
Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,
porque de ti, Altísimo, coronados serán.
Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.
Ay de aquellos que mueran
en pecado mortal.
Bienaventurados a los que encontrará
en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.
Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sírvanle con gran humildad.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Vocacion femenina clarisa

Para vivir nuestra vocación femenina, dentro de la Iglesia es imprescindible que ante todo seamos personas y mujeres de una profunda vida espiritual, mujeres con una intensa experiencia de comunión con Dios.

Como mujeres consagradas en la vida religiosa clariana, esta experiencia de comunión con Dios que es Amor es y debe ser ante todo trinitaria: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Vivir bajo la guía del Espíritu, se convierte para nosotras en un dimensión esencial que adquiere sus peculiaridades particulares. Es un camino de ascesis diaria a imitación de algunas mujeres santas que han ejercido una poderosa influencia en la Iglesia y en la vida religiosa femenina. Podría decirse que el Espíritu Santo y la mujer tienen algunos rasgos en común: la acogida, el cuidado, la custodia, el educar, el dar vida, allí donde una mujer se deja conducir por el Espíritu del Señor, florece la vida y se abren nuevas perspectivas que pueden crear nuevos vínculos en los que las relaciones entre hombres, mujeres y creación encuentren su fuente fundante en el Señor.

domingo, 8 de octubre de 2017

Espiritualidad Clariana: Fraternidad

Clara de Asís fue una hermana menor y así quiso que fueran sus hermanas para siempre. Sin embargo, es también verdad que Clara de Asís, antes que nada fue una "persona de oración", impresionada por la grandeza y humildad del Señor. Francisco y Clara de Asís tuvieron la gracia de conocer, vivir y gozar del encuentro del Señor de forma soberana.
De Francisco y de Clara de Asís hemos heredado también nosotras el gusto de la fraternidad. Nuestra vida fraterna quiere ser, pues, lugar de experiencia de Dios, "lugar de alumbramiento de la fe", lugar de oración y de la búsqueda del Señor.
En medio de los vaivenes de la sociedad y en medio de los grandes cuestionamientos a que ésta nos somete desde la secularidad, hoy nos sentimos llamadas a vivir serena y decididamente esta experiencia del Dios, Padre de Jesús y Padre nuestro y ello con una fe sencilla pero profunda y en una vida de oración que consiste en "tener el corazón y la mente vueltos siempre a Dios".
La identidad de la hermana Clarisa, expuesta en nuestras Constituciones Generales, ha recogido este sello de Clara de Asís: somos seguidoras de Jesús, en primer lugar porque nos asociamos a Él en la adoración y alabanza al Padre por medio del Espíritu. De esta forma, la vida de la hermana clarisa en Fraternidad, es el ámbito privilegiado de oración, contemplación, meditación; lugar también de búsqueda y encuentro de Dios, así como de celebración de cuanto Él hizo, hace y hará por todas nosotras.
Nuestra vocación cristiana nos coloca así ante una de las realidades que configuran la vocación del mismo Jesús, que oraba a su Padre Dios desde la soledad y el silencio, desde la tribulación personal y las necesidades de los hombres y la creación.


miércoles, 4 de octubre de 2017

domingo, 1 de octubre de 2017

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Ingeniera espacial de la NASA dejó todo para ser monja católica


Libby Osgood trabajaba como ingeniera aeroespacial en la NASA y como profesora en una universidad de Estados Unidos hasta que decidió dejarlo todo para ser religiosa.  
El pasado 26 de agosto, esta ingeniera de 34 años ingresó como novicia a la Congregación de Notre Dame, cuyo carisma es la educación.
Osgood comenzó a trabajar como ingeniera de sistemas en la NASA cuando tenía 23 años. Su primer trabajo era asegurarse que los científicos llenaran los papeles necesarios para verificar que un satélite se lanzara como estaba previsto.
Después fue creciendo en su carrera, pero no profesaba ni practicaba su fe en el trabajo ya que este era un tema del que no se podía hablar abiertamente. Incluso tenía que colocar debajo de su ropa el crucifijo que heredó de su abuela.  
"Cambiar, decir a los otros que siempre he llevado cruces, que siempre he ido a la misa nunca ha sido un secreto, pero admitir ante la gente que la Iglesia y Dios son una parte muy grande de mi vida es algo que no había hecho”, relató a CBC News.
En el año 2012 Osgood comenzó a considerar el llamado a la vida religiosa. Una de las experiencias que marcó su fe y la ayudó a tomar una decisión respecto a su vocación fue cuando visitó la ciudad el hermano jesuita Guy Consolmagno, doctor en Ciencias Planetarias, astrónomo y actual director del Observatorio Vaticano.
Al escucharlo, la joven pudo abrir su mente a la idea de que “la ciencia y religión pueden coexistir”. Admitió que tenía dudas sobre hacerse religiosa porque “me gustaba demasiado la ingeniería, pero me di cuenta de que podía ser una ingeniera y una monja a la vez”.
Osgood comentó que cuando ella anunció su decisión de ser religiosa, otros científicos que creían en Dios le enviaron mensajes de apoyo.
La joven canadiense estará durante dos años haciendo el noviciado en la casa de la Congregación de Notre Dame en Nueva York y después de tomar sus votos planea regresar a Charlottetown para desarrollar su labor pastoral como religiosa y retomar su trabajo como profesora en la UPEI.
“Me siento tan llena. Siento como si antes tenía dispersas muchas piezas de rompecabezas y ahora todas encajan. Con la perspectiva de la ciencia y la religión, estoy profundizando en mis dos pasiones y viendo cómo otras personas las han unido”, expresó.

domingo, 24 de septiembre de 2017

viernes, 22 de septiembre de 2017

Espiritualidad Agustiniana 2/2


¿Que es el Carisma?

Podríamos decir que el carisma es la personalidad de una comunidad religiosa, aquello que lo hacer ser lo que es, le da identidad y a la vez lo diferencia de otra forma de espiritualidad en la Iglesia. Se trata de un don singular que Dios otorga para que los consagrados y consagradas den testimonio de Cristo enfatizando una realidad concreta de Dios.

¿Y Cual es el Carisma de los Agustinos Recoletos?

Lo podemos enunciar así: Es el amor a Dios sin condición, que une las almas y los corazones en convivencia comunitaria de hermanos, y que se difunde hacia todos los hombres para ganarlos y unirlos en Cristo dentro de su Iglesia. Para entenderlo mejor, podemos decir que el carisma Agustino Recoleto se compone de tres elementos o más agustinianamente de tres amores, a saber: contemplación, comunidad, apostolado (amor casto, amor ordenado y amor difusivo).

Con­tem­pla­ción: “amor casto” La con­tem­pla­ción es la na­tu­ral atrac­ción que Dios ejer­ce sobre el ser hu­mano. Dios es irre­sis­ti­ble, tanto que no po­de­mos dejar de verlo, es­cu­char­lo, sen­tir­lo, ad­mi­rar­lo y amar­lo. Nos des­cu­bri­mos de­pen­dien­tes de Dios, le ne­ce­si­ta­mos, le bus­ca­mos y nos en­tre­ga­mos a él. La es­pi­ri­tua­li­dad agus­ti­nia­na en­tien­de esta con­tem­pla­ción como vida para Dios, vida con Dios, vida en Dios y vida de Dios mismo.

Co­mu­ni­dad: “amor or­de­na­do” Cuan­do el ser hu­mano se en­cuen­tra con Dios el gozo que pro­du­ce este en­cuen­tro y el amor que oca­sio­na son tan gran­des, que no queda otro ca­mino que com­par­tir­los, por eso la di­men­sión co­mu­ni­ta­ria nace de la di­men­sión con­tem­pla­ti­va, por­que la per­so­na hu­ma­na no puede vivir en so­le­dad ab­so­lu­ta y Dios mismo es co­mu­ni­dad tri­ni­ta­ria. La con­tem­pla­ción tiene tal fuer­za de unión que hace de los aman­tes de Dios una sola alma y un solo co­ra­zón.

Apostolado: “amor difusivo” El hombre o la mujer agustiniano (a), que por la contemplación se consagra a Dios y comparte su vida en comunidad, se siente también impulsado a comunicar la verdad de Dios. Por eso el agustino recoleto va a donde la Iglesia lo necesite. El objetivo último es llevar a cabo la misión que Cristo coloca a su Iglesia: “Id pues, y haced discípulos a todas las gentes…” (Mt 28,19), que trabajemos para que todos amen a Dios y se amen como hermanos. Por ende la característica más visible en esta dimensión es el servicio, porque como dice el mismo Agustín “quien no vive para servir, no sirve para vivir”.

martes, 19 de septiembre de 2017

Espiritualidad Agustiniana 1/2

¿Qué es un Agustino Recoleto?

ORDEN
Significa que somos una organización de vida religiosa reconocida por la Iglesia que tiene una amplia historia y cuyos miembros viven en comunidad, dedicando sus vidas y esfuerzos a Dios bajo la orientación de una “regla” de vida, es decir unos criterios dados por nuestro fundador, San Agustín.

AGUSTINOS
El nombre nos viene de nuestro inspirador: San Agustín, a quien llamamos cariñosamente “nuestro padre”, gransanto que vivió entre los siglos IV y V y que con sus numerosos escritos y experiencia de vida ha influido toda la historia de la Iglesia. Su ideal fue la entrega y el amor de Dios a través de la vida en comunidad y al servicio de la Iglesia, lo cual lo lleva a fundar monasterios de varones y mujeres y a dictar toda una doctrina sobre la vida religiosa.

RECOLETOS
Hace referencia a un movimiento espiritual surgido a finales de la edad media que, inspirado por Dios, buscaba más radicalidad, más compromiso, más fidelidad y coherencia de vida en todos aquellos que se habían consagrado a Dios. El término significa recogimiento e indica una actitud especial de conversión hacia Dios en la continua consideración en la historia personal de su amor y en el permanente deseo de seguir a Cristo como centro de la vida.

¿Cual es el Estilo de Vida Religiosa?
Vivimos una experiencia de seguimiento de Jesús muy particular conocida también como “consagración”, es decir la entrega total a Dios de manera exclusiva y radical. Nace de una acción divina: Dios llama a una persona para dedicársela a Si mismo y al mismo tiempo, da la gracia de responder profunda y libremente. La resultante es una alianza de mutuo amor y fidelidad, de comunión y misión para gloria de Dios, realización de la persona consagrada y salvación del mundo. Jesús mismo es Aquel a quien el Padre consagró y envió en el más alto de los modos, por eso el religioso o consagrado entrega su vida a Dios como Jesús lo hace: dependiendo del Padre, amándole sobre todas las cosas y entregado por entero a su voluntad. Y aunque estos aspectos de entrega son comunes a todos los cristianos, los consagrados los enfatizan a través de la “profesión” o compromiso total de los llamados “consejos evangélicos” o “votos”: castidad, pobreza y obediencia.

sábado, 16 de septiembre de 2017

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Que te movió para que a los 18 años lo dejes todo y te entregues al Señor, rodeada de un mundo que te ofrece de todo, como es en el que vivimos?

Yo, soy de Ciudad Real, vengo de una familia practicante, de un entorno católico. Un verano, en julio nos fuimos mis padres y mis hermanos a Navarra y un día habían planificado una visita al monasterio de Leyre, masculino, y yo allí sentí una gran paz, como quien ha encontrado algo que siempre ha buscado, como si encajase, sentí este es mi sitio, eso en el entorno del monasterio, cuando pasamos a la iglesia, el sentimiento se multiplico por mil, estaba como en una nube. Había oído hablar de la regla de san benito, a un que no conocía la existencia de benedictinos, y me imaginaba un libro viejo y grande y cuando vi en la iglesia que era un libro pequeñito sin saber mucho por que le pedí a mi madre que me lo comprase, yo de aquella tenia 16 años y durante el viaje, en el coche, antes de dormir...yo me leí ese librito de arriba a abajo, y algo me llamaba, la austeridad, la vida ordenada, orante...a un que muchas cosas no las entendía. Pasaron los meses a veces decía ¿donde me estoy metiendo? Otras veces decía ¡lo que sea Señor, lo que tu quieras!
En septiembre me puse a buscar por internet, donde había benedictinas, ví muchas paginas, la de las de Cuenca esta muy bien, por cierto. Cansada de buscar por internet dije pongo benedictinas España y la primera que salga, con esas me comunico. Salieron las de Sahagún y las segundas las de león. Escribí a las dos un correo haciéndoles preguntas sobre las cosas que no entendía de la santa regla, tras un par de correos, solo mantuve relación con Sahagún y así fui comunicando mi inquietud, en octubre le dije a mis padres que tenia esto entre manos y los dos años de bachillerato me sirvieron para darme tiempo para discernir y también para conocerlas. Las visité en tres ocasiones dos de las cuales duraron una semana cada una.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Te prometo una vida apasionante


Este mensaje es válido para toda vocación. Todos hasta los contemplativos sentimos esto.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Espiritualidad Monástica: Prólogo a la Regla de San Benito (3/3)

35 Al terminar sus palabras, espera el Señor que cada día le respondamos con nuestras
obras a sus santas exhortaciones. 36 Pues para eso se nos conceden como tregua los días de
nuestra vida, para enmendarnos de nuestros males, 37 según nos dice el Apóstol: «¿No te
das cuenta de que la paciencia de Dios te está empujando a la penitencia?» 38
Efectivamente, el Señor te dice con su inagotable benignidad: «No quiero la muerte del
pecador, sino que cambie de conducta y viva». 39 Hemos preguntado al Señor, hermanos,
quién es el que podrá hospedarse en su tienda y le hemos escuchado cuáles son las
condiciones para poder morar en ella: cumplir los compromisos de todo morador de su
casa. 40 Por tanto, debemos disponer nuestros corazones y nuestros cuerpos para militar en
el servicio de la santa obediencia a sus preceptos. 41 Y como esto no es posible para nuestra
naturaleza sola, hemos de pedirle al Señor que se digne concedernos la asistencia de su
gracia. 42 Si, huyendo de las penas del infierno, deseamos llegar a la vida eterna, 43 mientras
todavía estamos a tiempo y tenemos este cuerpo como domicilio y podemos cumplir todas
estas a cosas a luz de la vida, 44 ahora es cuando hemos de apresurarnos y poner en práctica
lo que en la eternidad redundará en nuestro bien.
45 Vamos a instituir, pues, una escuela del servicio divino. 46 Y, al organizarla, no
esperamos disponer nada que pueda ser duro, nada que pueda ser oneroso. 47 Pero si, no
obstante, cuando lo exija la recta razón, se encuentra algo un poco más severo con el fin de
corregir los vicios o mantener la caridad, 48 no abandones en seguida, sobrecogido de
temor, el camino de la salvación, que forzosamente ha de iniciarse con un comienzo
estrecho. 49 Mas, al progresar en la vida monástica y en la fe, ensanchado el corazón por la
dulzura de un amor inefable, vuela el alma por el camino de los mandamientos de Dios. 50
De esta manera, si no nos desviamos jamás del magisterio divino y perseveramos en su
doctrina y en el monasterio hasta la muerte, participaremos con nuestra paciencia en los
sufrimientos de Cristo, para que podamos compartir con él también su reino. Amén.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Espiritualidad Monastica: Prologo a la Regla de San Benito (2/3)

 19 Hermanos amadísimos, ¿puede haber algo más dulce para nosotros que esta voz del Señor, que nos invita? 20 Mirad cómo el Señor, en su bondad, nos indica el camino de la vida. 21 Ciñéndonos, pues, nuestra cintura con la fe y la observancia de las buenas obras, sigamos por sus caminos, llevando como guía el Evangelio, para que merezcamos ver a Aquel que nos llamó a su reino.
22 Si deseamos habitar en el tabernáculo de este reino, hemos de saber que nunca
podremos llegar allá a no ser que vayamos corriendo con las buenas obras. 23 Pero
preguntemos al Señor como el profeta, diciéndole: «Señor, ¿quién puede hospedarse en tu
tienda y descansar en tu monte santo?» 24 Escuchemos, hermanos, lo que el Señor nos
responde a esta pregunta y cómo nos muestra el camino hacia esta morada, diciéndonos: 25
«Aquél que anda sin pecado y practica la justicia; 26 el que habla con sinceridad en su
corazón y no engaña con su lengua; 27 el que no le hace mal a su prójimo ni presta oídos a
infamias contra su semejante». 28 Aquel que, cuando el malo, que es el diablo, le sugiere
alguna cosa, inmediatamente le rechaza a él y a su sugerencia lejos de su corazón, «los
reduce a la nada», y, agarrando sus pensamientos, los estrella contra Cristo.
29 Los que así proceden son los temerosos del Señor, y por eso no se inflan de soberbia por la rectitud de su comportamiento, antes bien, porque saben que no pueden realizar nada por sí mismos,
sino por el Señor, 30 proclaman su grandeza, diciendo lo mismo que el profeta: «No a
nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre, da la gloria», al igual que el apóstol Pablo,
quien tampoco se atribuyó a sí mismo éxito alguno de su predicación cuando decía: «Por la
gracia de Dios soy lo que soy». 32 Y también afirma en otra ocasión: «E1 que presume, que
presuma del Señor». 33 Por eso dice el Señor en su evangelio: «Todo aquel que escucha
estas palabras mías y las pone por obra, se parece al hombre sensato, que edificó su casa
sobre la roca. 34 Cayó la lluvia, vino la riada, soplaron los vientos y arremetieron contra la
casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada en la roca».

martes, 5 de septiembre de 2017

Espiritualidad Monástica: El prologo de la Rega de San Benito (1/3)

1 Escucha, hijo, estos preceptos de un maestro, aguza el oído de tu corazón, acoge con
gusto esta exhortación de un padre entrañable y ponla en práctica, 2 para que por tu
obediencia laboriosa retornes a Dios, del que te habías alejado por tu indolente
desobediencia. 3 A ti, pues, se dirigen estas mis palabras, quienquiera que seas, si es que te
has decidido a renunciar a tus propias voluntades y esgrimes las potentísimas y gloriosas
armas de la obediencia para servir al verdadero rey, Cristo el Señor.
4 Ante todo, cuando te dispones a realizar cualquier obra buena, pídele con oración muy
insistente y apremiante que él la lleve a término, 5 para que, por haberse dignado contarnos
ya en el número de sus hijos, jamás se vea obligado a afligirse por nuestras malas acciones.
6 Porque, efectivamente, en todo momento hemos de estar a punto para servirle en la
obediencia con los dones que ha depositado en nosotros, de manera que no sólo no llegue a
desheredarnos algún día como padre airado, a pesar de ser sus hijos, 7 sino que ni como
señor temible, encolerizado por nuestras maldades, nos entregue al castigo eterno por ser
unos siervos miserables empeñados en no seguirle a su gloria.
8 Levantémonos, pues, de una vez; que la Escritura nos espabila, diciendo: «Ya es hora
de despertamos del sueño». 9 y, abriendo nuestros ojos a la luz de Dios, escuchemos
atónitos lo que cada día nos advierte la voz divina que clama: 10 «Si hoy escucháis su voz,
no endurezcáis vuestros corazones». 11 y también: «Quien tenga oídos, oiga lo que dice el
Espíritu a las Iglesias». 12 ¿Y qué es lo que dice? «Venid, hijos; escuchadme; os instruiré en
el temor del Señor». 13 «Daos prisa mientras tenéis aún la luz de la vida, antes que os
sorprendan las tinieblas de la muerte».
14 Y, buscándose el Señor un obrero entre la multitud a laque lanza su grito de
llamamiento, vuelve a decir: 15 «¿Hay alguien que quiera vivir y desee pasar días
prósperos?» 16 Si tú, al oírle, le respondes: «Yo», otra vez te dice Dios: 17 Si quieres gozar
de una vida verdadera y perpetua, «guarda tu lengua del mal; tus labios, de la falsedad; obra
el bien, busca la paz y corre tras ella». 18 Y, cuando cumpláis todo esto, tendré mis ojos
fijos sobre vosotros, mis oídos atenderán a vuestras súplicas y antes de que me interroguéis
os diré yo: «Aquí estoy».

Espiritualidad

Buenas tardes
Me gustaría ir introduciendo en el blog algunas entradas sobre espiritualidad; Espiritualidad agustiniana, benedictina, franciscana, carmelitana....Unas entradas que creo que tienen un encanto especial, fecundo, profundo y desconocido; para dar a conocer la vida monástica y religiosa desde la raíz de la misma y no solo de labios de los que ya han dado el salto.
Espero que os guste.

jueves, 31 de agosto de 2017

lunes, 28 de agosto de 2017

viernes, 25 de agosto de 2017

martes, 22 de agosto de 2017

sábado, 19 de agosto de 2017

miércoles, 16 de agosto de 2017

domingo, 13 de agosto de 2017

domingo, 6 de agosto de 2017

jueves, 3 de agosto de 2017

lunes, 31 de julio de 2017

viernes, 28 de julio de 2017

Soy católico y homosexual. (merece la pena leerlo entero)

¿Cuántos años tienes y qué te dedicas? 

Tengo 20 años y estoy estudiando una carrera en el campo de la educación. Me encanta trabajar con adolescentes, es una edad de suma importancia para la vida. Es la etapa en la que, sin mucha preparación ni experiencia, se toman muchas decisiones que pueden influir en el resto de la vida.

¿Qué nombre prefieres para tu “condición”? 

He caído en cuenta que no quiero que me denominen o denominarme de ninguna manera. Antes usaba las palabras homosexual, gay o marica, pero me di cuenta que estaba cometiendo un error. Yo no soy todo eso,  y al llamarme de esa forma estaría limitándome y no sólo a mí, sino a todos los que pasamos por esto. Es encerrarme en una caja.

Por esa razón prefiero llamarla “mi condición” o AMS (atracción hacia el mismo sexo) eso es lo que es y prefiero usar esos términos para que la gente comprenda a que estoy haciendo referencia.

Esa condición es un elemento más dentro de mi persona, no hace que sea lo más importante para mí, no me determina en nada. La persona es mucho más que su atracción, nunca se ha definido a la persona por su sexualidad. La persona está compuesta por cuerpo y alma, no hay como desligar los dos. No deberíamos centrarnos exclusivamente en una atracción. Gran parte de mi vida se ha centrado en eso y es una pérdida total de tiempo, pero sobre todo de energía.

¿Qué opiniones tienes acerca de la cultura LGBTI? 

Nos encontramos con una definición que intenta catalogar a un grupo de gente reduciéndolo exclusivamente a su preferencia sexual. Por esa razón no me considero parte de los LGBTI, ya que no comparto sus ideales o sus puntos de vista. Para que seas capaz, aunque sea por solo un momento, de ponerte en los pies de una persona con AMS, hagamos una actividad de empatía, pero hazla de verdad.

Piensa que estás en tu pubertad, tienes alrededor de 13 años, te llevas muy bien con tus amigos, tienes muchos temas de conversación, te ríes, juegas… Pero llega un día en el que ellos, siguiendo su desarrollo evolutivo, empiezan a llevarse con mujeres, salir a fiestas, vacilar… tú te das cuenta que no eres capaz de sentir lo mismo que ellos. Intentas seguirles la corriente, pero en tu interior sabes que no puedes hacerlo. No te identificas. Para poder seguir permaneciendo en el grupo debes intentar actuar como el resto, que todos te vean como un igual, cuando tú simplemente no lo eres.

En un intento desesperado buscas información, a alguien que te guie y que te diga qué es lo que te está pasando, qué podrías hacer, y desilusionantemente no encuentras a nadie. De repente, encuentras toda la información de la cultura gay que te dice que tu atracción es natural, que tienes que salir del closet y que la sociedad debería aceptarte como eres, que deberías salir con otros de tu mismo sexo, coquetear, bailar, enamorarte, casarte y si quieres adoptar hijos, porque eso es lo que todo el resto hace. Te hacen creer que si haces todo eso, además de ser un proceso extremadamente doloroso para la persona, serás finalmente feliz.

Digo que es doloroso porque he visto cantidad de videos en youtube en la que muchas personas te cuentan su experiencia, que en la mayoría de los casos fue llena de sufrimiento, para luego decirte que todo va a mejorar. Forman parte de una campaña llamada “it gets better”.

¿Qué haces? ¿Sigues buscando la verdad o te contentas con el camino que te llevará a la “felicidad”? ¿¡Qué harías tú!? Sigue pensando, he intentado ponerte en los pies de un gay, te prometo que no es fácil. Por esta misma razón al momento que alguien sigue su tendencia y busca el camino, el único camino que sabe que existe, de tener una pareja del mismo sexo y mantener una relación, yo no puedo opinar, me quedo sin palabras; solamente puedo sentir pena y compasión. No me siento capaz de decir nada porque en varias ocasiones yo mismo me vi envuelto en esos pensamientos.

Sin embargo, a aquellas personas que tienen conocimiento de las otras vías y deciden seguir en la mentira por ser un camino fácil sí tendría algo que decirles: en la vida no tenemos que perseguir la felicidad momentánea, el placer instantáneo, placer por placer. Debemos buscar un significado más profundo. Una vez que veamos la verdad debemos hacer todo lo posible por intentar alcanzarla, cueste lo que cueste. Si nos rendimos a medio camino, habremos fracasado. La meta más difícil es siempre la más satisfactoria y esa meta solamente la alcanzan las personas que han perseverado en el largo caminar que todos tenemos. Dejemos de mentirnos tan descaradamente en nuestras propias caras, a pesar de toda la satisfacción que esos engaños puedan causarnos, y empecemos la travesía por un camino que, a pesar de ser mucho más complicado, traerá a la larga mucha más alegría de la que podamos imaginarnos.

Con esto no pretendo decir que yo he logrado alcanzar la meta, tampoco que no existe la posibilidad de perderme en el camino. Pero lo que sí sé es que si me pierdo en el camino tendré varios amigos que intentarán guiarme y corregirme, yo haría lo mismo por ellos

He tenido la oportunidad de conversar con algunas personas que tienen mi misma condición. Voy a contar sus experiencias solamente para que veas lo fácil que puede ser caer en el engaño o en una búsqueda desesperada por el placer.

El primer chico se llama Francisco, lo conocí en internet, 4 años mayor que yo, mantuvimos siempre nuestra relación virtual. Conversé con él durante mucho tiempo. Apenas pudimos mantener una conversación seguida porque siempre terminábamos en pelea sobre religión y homosexualidad. Su historia es muy sencilla, de pequeño cursó el catecismo en su parroquia; realizó la primera comunión, la confirmación y perteneció al grupo juvenil. Tenía siempre presente su atracción hacia el mismo sexo. Sin embargo, llego el día en el que dejó todo, su fe, su credo, la Iglesia… y acomodó su fe a lo que él quería. Empezó a salir con otros chicos, enamorarse, tener novios, relaciones sexuales, preocuparse excesivamente por sus músculos y su apariencia física, ingerir drogas… todo eso después de dejar a Dios.

Cuando conversábamos me contó todo eso. Cuando yo hablaba de castidad, de seguir a la Iglesia, de la propuesta del Catecismo, siempre se opuso fuertemente. Su preparación catequética era vaga, superficial, no dominaba muchos temas, no tenía idea a pesar de haber estudiado varios años en el catecismo. Creo firmemente que ese fue su problema, no entendió la propuesta de la Iglesia y al probar una vida llena de placer, sin gota de renuncia, se abandonó en el placer.

El segundo chico se llama José, tiene 14 años. Conversé cara a cara con él. Gran parte de la conversación giró en torno a las opciones que tiene una persona con AMS. José no sabía que yo tenía mayor experiencia en el tema que él. Al conversar José atacó gravemente a la sociedad, la Iglesia y a Dios. Lo único que pude hacer por él fue explicarle los errores que tiene la cultura LGBTI, la postura de la Iglesia y además que es posible superar la AMS. José, como era la primera vez que escuchaba algo contrario a lo que había escuchado el resto de su vida, se mantuvo reacio. Tenía un gran desconocimiento del tema.

Tal vez mi aproximación a las dos personas no fue la mejor, las personas que tenemos AMS muchas veces lo que queremos es ser escuchadas, contar lo que hemos vivido y que alguien nos comprenda. Antes de llegar con la doctrina y las enseñanzas de Jesucristo deberíamos escuchar, comprender y dar mucho amor. De mis equivocaciones espero mejorar en el futuro.

En mi experiencia, una vez que me fui a confesar el sacerdote con el que hablé no sabía cómo acercarse a mí, no sabía qué consejos darme. Me sentí empujado de la Iglesia, lo que quería era confesarme como cualquier otro, pero en realidad sentí distancia e incomprensión. En ese momento logré comprender que muchas personas de la Iglesia, sin querer, han empujado a los que tenemos AMS. Sin embargo, nuestro amor a Jesucristo y a la Iglesia debe ser mayor. Hay muchos sitios en los cuales apoyarnos, muchos católicos que comprenden la situación y sobre todo que entienden las enseñanzas del catecismo.

Estoy completamente convencido que el problema fundamental con la AMS es la falta de información que se tiene. Existe mucha información, muchos sitios web, videos, documentales. Sin embargo, no estamos interesados en investigar porque lo tomamos como fanatismo y represión.  Muchas veces he pensado que sería más feliz cuanto más ignorante fuera. La ignorancia te libra de culpa y puedes ser muy feliz sin comprender bien las cosas. Sin embargo, ahora considero que es más importante el intentar alcanzar la verdad. La verdad nos compromete a vivir de acuerdo a ella, si no la seguimos tenemos la culpa de nuestros actos. Por eso es necesario salir de nuestra ignorancia y si es posible transmitirla al resto de personas. La verdad nos hace libres.

A mí personalmente me ha servido mucho la filosofía y la antropología que me muestran la esencia del hombre y me han llevado a comprender, entre muchas otras cosas, que las relaciones entre personas del mismo sexo no son naturales.




¿Cuándo fue el momento en el que te diste cuenta de que tenías esta atracción?


Cuando entré a primer semestre en la universidad, tenía 18 años. Fue a partir de ese día, del cual no logro recordar la fecha exacta, que mi vida cambió radicalmente. Puedo decir sin miedo que ese es uno de los días más importantes de mi vida. Sin embargo, cuando estaba en el colegio ya sabía perfectamente que tenía una atracción hacia mí mismo sexo, hay rasgos que son muy notorios y delatadores. Considero que hay dos niveles por los cuales hay que pasar. El primero es el conocimiento de que se tiene esa atracción y el segundo es la aceptación de dicha atracción.

Yo he pasado ya por los dos niveles, el primero cuando estaba en el colegio y sabía que tenía esa atracción, y el segundo cuando entré a la universidad y acepté tenerla. En el segundo aceptas tu condición y empiezas a buscar respuestas o alternativas para vivir con ella. Es como decir: “Ahora que sé que tengo esto, ¿qué es lo que puedo hacer?”

Antes de proseguir hay una aclaración muy importante. En el desarrollo psicosexual de una persona es común que un chico encuentre cierta admiración por otro, que puede llegar hasta una atracción física. Sin embargo, esa atracción es simplemente pasajera y se irá con el tiempo. En ese caso no debería haber o existir ninguna aceptación porque no existe nada que requiera hacerlo.

Es importante que se dé esta aceptación ya que desde ahí se empieza a ver las cosas con mayor claridad: empezar un nuevo estilo de vida, búsqueda del camino que se quiere seguir, mirar al futuro… Si se necesita hay que buscar mucha ayuda en gente que podamos confiar.

A mí me ha tomado alrededor de tres años comprender el camino que quiero seguir y estoy seguro que durante el resto de mi vida seguiré aprendiendo mucho.

¿O sea que tú en algún momento de tu vida estabas interesado en seguir el camino propuesto por la cultura gay?  



La cultura gay ofrece un camino que en apariencia es hermoso, lleno de felicidad, placer y alegría. Se miente a los jóvenes con todas las premisas de la cultura gay.

Cuando empecé la universidad, en esas primeras semanas, inmediatamente después de haber aceptado interiormente que tengo dicha atracción empezó a existir un dilema muy fuerte en mi interior. Los meses que le siguieron a ese día fueron muy fuertes. No lograba entender la razón de por qué tenía esa atracción, qué había hecho mal o que había dejado de hacer… luego, sin embargo, cuando empecé a investigar con datos objetivos del tema, me di cuenta de que muchas de las premisas de las que parte la cultura gay están mal. Al estar equivocadas sus fundamentos todo el resto necesariamente está mal.

Hay que estudiar, repasar el tema, leer bastante, investigar… Hay algunos psicólogos que se han encargado casi específicamente a esta temática. Es así como se puede avanzar y comprender lo que la AMS es de verdad. Al igual que hay una diferencia enorme entre saber que se tiene una atracción hacia el mismo sexo y aceptar que se la tiene, también hay una más grande entre aceptar y comprender lo que en verdad es, teniendo una visión objetiva del asunto.

Cuando leía documentos de Nicolosi, Alquilino Polaino, Joquin de Irala… psicólogos que hablan del tema, no quería aceptar lo que decían. Estaba convencido de las premisas de la cultura gay. Sin embargo, continué investigando el tema y abrí mi postura, algo bien difícil para alguien tan mentalmente rígido como yo.

A lo largo de mi vida, he tenido puntos altos y puntos bajos, y es sobre todo en los puntos bajos, en los que más me he victimizado y más soledad he sentido. En ese conjunto de emociones negativas vienen todo tipo de pensamientos y afloran especialmente aquellos que te prometen felicidad y placer al instante. Es justamente en esos momentos cuando he pensado dejarlo todo, “salir del closet” y empezar el estilo de vida de la cultura gay, despreocupándome de todo.

Después de todos esos sentimientos de soledad, todo vuelve a la normalidad y vuelvo a estar tranquilo. Estos puntos bajos, dentro de los más de dos años desde que acepté mi AMS, no han sido muchos, pero son muy peligrosos ya que se pueden tomar muy malas decisiones que pueden perjudicar toda una vida.

La propuesta de la cultura gay promete mucha felicidad; sin embargo, al estar tan alejada de la verdad no puede brindar más que sentimientos pasajeros. Estoy convencido que alguien con AMS que vive de acuerdo a la verdad está más tranquilo y feliz que alguien que ha decidido vivir de acuerdo a la cultura gay.

El conocimiento de la verdad exige mucha responsabilidad. En primer lugar, vivir de acuerdo a ella. En segundo lugar, transmitirla al resto que no la conoce. Sin embargo, al ser este un tema del cual todavía se desconoce mucho siempre hay que seguir investigando y actualizándose con cuidado de no caer en el engaño de la cultura gay.

Para poder triunfar necesitamos perseverancia, ser capaces de continuar en nuestro caminar, dando un paso pequeño cada día, para que al final de nuestra vida hayamos recorrido varios miles de kilómetros, pero siempre teniendo conciencia de que es un pequeño paso. No pretendas cambiar tu vida de la noche a la mañana, es imposible. El cambio viene en gotitas, en lo que hacemos y dejamos de hacer en nuestro día a día.

A medida que he ido comprendiendo la AMS me despreocupo más de seguir ese camino, al darme cuenta verdaderamente de lo que ofrece me doy cuenta que nada podría llenarme.

“Respondióle el gran Héctor de tremolante casco: Ayax Telamonio de jovial linaje (…) no me tientes cual si fuera un débil niño o una mujer que no conoce las cosas de la guerra. Versado estoy en los combates (…) sé mover a diestro y siniestro a seca piel de buey que llevo para luchar denodadamente, sé lanzarme a la pelea cuando en prestos carros se batalla.”[1]

Una lectura que me ha servido mucho en los momentos difíciles es la del catecismo acerca de la castidad, en la que habla también de la homosexualidad. Les comparto para que, de paso, conozcan la propuesta de la Iglesia:

Castidad y homosexualidad:

2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

¿Consideras que esos sentimientos deben ser compartidos con alguien más? ¿Alguien más sabe acerca de tu condición?


Durante mucho tiempo decidí quedármelo, siempre tuve mucho miedo a que alguien más se enterara de mi secreto. Recuerdo, por ejemplo, que cuando estaba en segundo de secundaria prometí que nunca tomaría alcohol por miedo a emborracharme y decir algo acerca de mi condición. Desde mi adolescencia consideré que ese secreto tenía que irse a la tumba conmigo. Pasaron varios años y seguí pensando lo mismo, incluso cuando empecé la universidad. Sin embargo, en mi interior quería que alguien más lo supiera y fue en ese momento cuando decidí abrirme.

Cuando intentamos guardarnos todo ese sufrimiento y luchar solos, la carga se vuelve muy pesada. Sería sencillo y parecería buena alternativa rendirse, porque se está lidiando con mucho. Con todo, muchos intentamos asumir todo eso solitos.

El dolor cuando es compartido no se reparte a quien se lo comparte, no esperes eso, pero se hace menos pesado y el camino se vuelve menos agobiante.

Cuando tuve la valentía suficiente y le conté a una amiga aquello que, en ese entonces, era tan profundo para mí, lloré. Mis lágrimas fueron liberadoras, de las más sinceras de mi vida. A pesar de que ella no encontraba las palabras prudentes que decirme en ese momento, su sola presencia fue lo más importante. Sus abrazos los más acogedores. Su mirada la más profunda. Finalmente, después de pensarlo me dijo: “Eres la persona más valiente que conozco, en serio lo digo”, a lo que respondí con más lágrimas.

En este momento lo conocen solamente cuatro personas y por el momento no tengo pensado decírselo a nadie más.

Para hacer esto se necesita, en primer lugar, prudencia y sencillez para saber a quién, cómo y cuándo contarle. En segundo lugar, confianza para saber que esa persona a la que le cuentas será capaz de guardarlo y no difundirlo, un chisme de estos se difunde a velocidades increíbles. En tercer lugar, una verdadera amistad, una amistad que te lleve al bien, que te haga mejor persona, una amistad en la que tú también puedas ayudar. No esperes ayuda solamente, tampoco que te den para darla porque la amistad va más allá de la reciprocidad, se fundamenta en el amor. Si tu amigo te ama, aunque su relación esté en prueba ten por seguro que no te traicionará.  

¿Alguna vez te has enamorado? 


Sí. Sí me he enamorado y fue con un chico que tenía todas las cualidades que a mí faltaban: socialmente aceptado, líder, amiguero, chistoso, alegre, agradable para pasar el rato, de los mejores estudiantes, deportivo, admirado por todos… un amor completamente idealizado. Al idealizar a una persona uno no es capaz de ver ningún defecto en el otro. Esta idealización es muy común que se dé en la primera vez que alguien se enamora. Por esa razón, si le preguntas a un adolescente algo sobre su primera pareja te dirá que es perfecta, que no tiene ningún defecto. Sin embargo, de seguro, al igual que todos, tendrá muchos defectos.

El enamoramiento fue una etapa muy difícil y complicada para mí. En primer lugar, porque no acepte estar enamorado de él sino cuando ya me había graduado del colegio. En su momento no estaba consciente de todos esos afectos que tenía hacia él. En segundo lugar, porque todo eso que yo sentía por él no hubiera podido ser nunca correspondido, porque no tiene AMS.

Es curioso darse cuenta de que en el enamoramiento la razón y la voluntad tienen poco que hacer. Por otro lado, la voluntad y la razón si tienen un rol fundamental en el amor. Para amar a alguien hay que hacerlo libremente. No es lo mismo el enamoramiento que el amor, ya que el enamoramiento es algo más físico y el amor es personal. El amor es una decisión, y una muy fuerte, que debe ser tomada todos los días. El enamoramiento, al ser más corpóreo, es efímero y puede tender a desaparecer; en cambio el amor, al ser una decisión, puede perdurar en el tiempo.

Yo estaba enamorado de un chico que no podía corresponderme. Sin embargo, yo no lo amaba, porque ese ya es un acto de la voluntad. Me parece fundamental aprender a distinguir entre el amor y el enamoramiento para tomar decisiones.

Creo que no existe el amor conyugal entre personas del mismo sexo. Yo no considero que lo amaba, solamente tenía una respuesta biológica y psíquica que no podía controlar. No puede existir amor de la misma manera que no puede existir complementariedad, por mayor esfuerzo que se quiera. Esa ha sido mi postura durante mucho tiempo y he sido capaz de vivir felizmente con ella.

No hay que vivir con el miedo de que nos vayamos a enamorar de alguien. Nosotros somos mucho más que esa atracción. Sí puede existir la amistad y de hecho es fundamental para combatir la soledad, aunque con prudencia. Sí, me enamoré y fueron unos de los momentos más duros por los que he pasado. Por el hecho de que al darte cuenta que no hay posible unión entre dos hombres, la soledad te envuelve, ves a tus amigos que están saliendo y han tenido muchas novias y que tú no lo haces. Aparecen las típicas frases: “¿Y tú cuándo te amarras?” “Tranquilo, ya aparecerá alguien para ti”, a lo que generalmente respondo: “¿Quién sabe?”

Has hablado mucho de la soledad. ¿Qué podrías decir al respecto?


Hace pocos meses sentí mucha soledad. Deseaba abandonarlo todo, empezar una nueva vida, tenía mucho interés en salir con alguien, saber lo que era tener pareja, un beso, un baile… me sentía muy solo, aislado de la sociedad, quería poder ser igual al resto. Pasarme la vida buscando el amor perfecto, mi media naranja, mi complemento. Quería un lugar donde me aceptaran y no me juzgaran si decidía seguir la ideología gay, empezar una vida feliz. Casarme con alguien como yo, salir a bailar, tener relaciones, convivir… Ese semestre fue el más difícil que he tenido que enfrentar. Ahora que escribo esto siento mucha soledad igualmente, revivo todos estos sentimientos.

La soledad, la maldita soledad: un gran misterio. Tiene garras muy poderosas que te atrapan y por más que luches no te dejan ir. Intenta aislarte, literalmente, del resto de la sociedad y si no lo logra es capaz de hacerte sentir solo a pesar de estar acompañado por grandes multitudes, en la que inclusive están tus mejores amigos. Sentirte solo cuando estas acompañado. Muy pocas veces he sentido eso y han sido las peores de mi vida. Sentirte solo cuando estás acompañado es como sentir que todo el resto está pintado de colores y tú estás a blanco y negro. Como si todos hablaran español y tú un idioma raro que nadie puede entender. Cuando sientes eso lo único que quieres es que alguien te comprenda, pero como te sientes solo no buscas a alguien que te ayude, sino que te sigues refugiando y aislando del resto. Lastimosamente esta es una emoción que la sentimos muy seguido quienes tenemos AMS.

«Llegó a la plaza del mercado. Estaba llena de gente. Le molestaba codearse con aquella multitud, sí, le molestaba profundamente, pero no por eso dejaba de dirigirse a los lugares donde la muchedumbre era más compacta. Habría dado cualquier cosa por estar solo, pero, al mismo tiempo, se daba cuenta de que no podría soportar la soledad un solo instante» [2]

La soledad no se arregla viendo la felicidad del resto de personas. Me ha pasado que entro a un lugar, estando yo muy bajoneado, y pienso que todos lo están pasando mejor que yo, mirando al resto como yo quisiera estar y no como están en realidad. Lo mismo me ha pasado cuando estoy de muy buen humor, pienso que todos están alegres y motivados como yo lo estoy. Debemos aprender que nunca se sabe lo que los otros están sintiendo, sus complicaciones, sus problemas… No te compares con el resto, eso solamente hará que te sientas más triste y solo.

Muchas veces he cometido el error de ver Facebook cuando me sentía solo y lo único que ves es que el resto se divierte, las fotos de todos sonriendo, quiénes se están amarrando, las amistades que tienen todos… Debemos romper esa fantasía y comprender que las redes sociales muestran la cara que cada uno quisiera tener mas no la que cada uno en realidad tiene. Todos podemos ser perfectos en nuestro perfil.

En esos momentos debemos identificar nuestras emociones, intentar ponerles nombre y apellido, pensar cuál fue su origen y seguir adelante. Aunque sientas que el tiempo no pasa, aunque veas los días como interminables, debes seguir adelante, teniendo confianza que las cosas mejorarán. ¿Cómo sé que mejorarán si todo apunta lo contrario? Esa es la parte hermosa. No puedes saberlo, no en ese momento. Pero lo que a mí me ha ayudado a levantarme es saber que las cosas mejorarán. Lo que no me ha servido es dejarme llevar por esas emociones porque cuando lo he hecho me victimizo tremendamente y eso no me ayuda a salir, más bien solamente a hundirme más. La esperanza. Saber que todo tiene un sentido y que todo va a mejorar.

Cuando te sientas solo, busca una escapatoria, no te hundas en tus pensamientos ni tampoco en tu pesimismo. Has algo que te guste y que sepas que te hará crecer como persona[3]. En este momento para mí es escribir. Escribir algo que no sé si alguien más vaya a leer alguna vez. Escribir con estos sentimientos me ayuda a enfrentarlos, además, me permite despejar un poco mi cabeza y a recordarme que tengo que seguir adelante. Esto no significa que nunca más voy a volver a sentir la soledad. Estoy seguro que la volveré a sentir. Pero tengo que estar preparado para aceptarla con los brazos abiertos. Decirle: “¡Ven!, aquí te espero. No te tengo miedo”, verle a los ojos y seguir adelante porque cuando venga estaré preparado.

Un lado positivo que he encontrado al momento de sentirme solo es que muchas veces me indica que estoy haciendo algo mal. Por ejemplo, me ha indicado que me siento así por varios días que he sido perezoso y no he hecho lo que tenía que hacer. Hay que aprender a identificar qué cosas hemos hecho para sentirnos de esa manera, para que en el futuro seamos capaces de evitarlo. Lo único bueno de un error es el aprendizaje que viene a continuación. Si no aprendiste nada, ha sido una caída inútil.

La soledad puede ser muy potente, y provocar las lágrimas. Yo te aconsejo que las sientas, siente cómo caen, esas gotas saladas, por tus mejillas, deslizándose suavemente. Las lágrimas permiten el desahogo y aunque no lo parezca ayudan a la situación. Un proceso tan natural como llorar lo debemos hacer tanto hombres como mujeres. Rompamos esa costumbre de decir a los hombres que no lloren, les impiden un gran desfogue emocional que a la larga necesitan. Lloremos cuando tengamos que llorar, sin importar lo que el resto piense de nosotros. «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados». [4] No te pongas bravo, no caigas, al tener emociones negativas sigues la corriente de la soledad, hundiéndote más. Debes intentar racionalizar esas emociones negativas y te darás cuenta de que no son más que tonteras. Encontrarás muchas respuestas, pero la principal será que los otros son felices y no están solos, y que tú no estás feliz y además estás solo. Todos los males se pueden superar una vez que sabes que los padeces. Una gran compañía en esos momentos es Dios. Piensa que cuando estés con Él tendrás mucha más felicidad que la que podrías conseguir en la faz de la tierra.

Algo que te puedo decir es que la soledad nunca va a desaparecer con la pornografía. No importa cuántas horas pases delante del computador fantaseando, la soledad no se va a ir, llegará con mayor intensidad. Busca otros medios, aléjate si es posible de la tecnología. Siéntate a pensar, sal a dar un paseo y despeja tu mente. De primera mano te digo que se vuelve una búsqueda desesperada de la carne. En algún momento de mi vida empecé a chatear con otros hombres. Esas aplicaciones son una verdadera carnicería. Lo único que quiere la mayoría de esa gente es sexo, placer y fotos de ti. No sé por qué, pero las personas con AMS tenemos una fuerte debilidad con estas cuestiones, buscamos fuertemente la satisfacción carnal. Esa nunca va a ser la solución a nuestro problema. La AMS solo se puede agravar con esas cosas. Solamente tienes unos pocos momentos de placer, lo que viene a continuación es una gran miseria.

Si has caído no te sientas la peor miseria del mundo. Lo que demuestra una caída, por más voluntaria que haya sido, es que eres humano. Sin embargo, siempre, después de una gran caída, tiene que venir una gran levantada. Para poder levantarnos necesitamos un fuerte sustento y convicción que nos impulse a seguir adelante, puede ser por tu familia, amigos, por Dios, por ti mismo… Si no hay un motivo, ¿para qué nos levantamos entonces?

Una buena forma de romper la soledad, el egocentrismo y el egoísmo, muchas veces característicos en nosotros, es a través de la ayuda a otras personas. Poder darnos cuenta que no somos los únicos que sufrimos. Debemos salir de nosotros mismos e intentar ayudar al resto. Creo firmemente que ese es el camino, no solo para nosotros, sino para todas las personas. Ayudar a los otros, caer en cuenta de su dolor y si es posible intentar abarcar en nosotros el dolor que tienen ellos. Como diría una canción: “Que nuestro cansancio a otros descanse”.

¿Cómo estás viviendo la AMS? 



Este no ha sido ni es un camino fácil. Está lleno de incertidumbre, peleas y contradicciones, sobre todo por intentar comprender la razón de la AMS o por qué razón, de tantas personas, tenía que ser yo el que la tuviera. En este caminar me he encontrado con muchas ideas, posiciones, opiniones. Muchos amigos opinan que los gays sí deberían casarse, adoptar hijos… Típicas preguntas como: ¿Qué harías si tus hijos fueran gais? Con relación a las opiniones de los primeros solamente guardo silencio, y si es necesario opino que yo no estoy de acuerdo con que adopten, usando como principal argumento que los niños tienen derecho a tener un papá y una mamá, fueron hechos a partir de esos dos sexos. Ese derecho debe primar sobre el derecho de dos hombres que quieren tener hijos, y como no pueden hacerlo naturalmente, porque es imposible, desean hacerlo de otras maneras. Con relación a esta pregunta que, increíblemente, me han preguntado muchas veces, respondo que no sabría exactamente qué decir, pero lo que sería seguro es que le enseñaría todas las opciones que tiene. Aparte de eso depende mucho de su libertad, de sus prioridades, su visión de la vida, las ganas de trascendencia que tenga…

En mi caso concreto, una vez que pude ver todo el panorama completo opté por seguir a Jesús, las enseñanzas de la Iglesia. Ese camino, estoy convencido, es el más duro ya que propone una vida de castidad, control de las pasiones, domino de uno mismo. Bueno, la Iglesia pide eso a todos los católicos. La excepción está en que para alguien con AMS la castidad es permanecer solteros.

Es un camino complicado porque involucra lucha diaria. Vuelvo a especificar que esa lucha también debe tenerla cualquier católico, seguir a Jesús involucra renuncia, sacrificio, lucha, sufrimiento, desprendimiento… pero también mucho amor, sin el cual no se podría seguir Son muchas las veces que he caído, muchos los días en los que quiero abandonar todo, muchas las tentaciones que he seguido, muchas las horas que he perdido en impurezas. Soy débil, me reconozco así. De cada caída me levanto, algunas veces con más ánimo que otras. De mis errores aprendo, los analizo y comprendo en qué me equivoqué.

Conclusión:

Tengo mucho más que desearía poder contarles acerca de mi experiencia, pero ahora te queda el camino a ti. Tú debes ser el que siga ese caminar. No es un camino fácil pero vale la pena recorrerlo. Actualmente me encuentro en terapia, estoy solucionando varios problemas que tuve en mi infancia. Voy unos ocho meses y siento que me ha ayudado muchísimo. Espero firmemente poder superar esta atracción, pero si no lo hago no hay mucha presión.
Te recomiendo que aprendas mucho de tu condición, es un terreno desconocido pero es el lugar exacto donde Dios ha querido que estés. Yo por mi parte sigo buscando respuestas. Hay veces que el camino se vuelve fácil y otras muchas en las que no, pero cada vez entiendo más. Ánimo y espero que estos escritos puedan ser difundidos y que ayuden a mucha gente.
Nota: Para guardar el anonimato he cambiado los nombres de las personas que nombro.

jueves, 27 de julio de 2017

lunes, 24 de julio de 2017

viernes, 21 de julio de 2017

martes, 18 de julio de 2017

sábado, 15 de julio de 2017

miércoles, 12 de julio de 2017

Testimonio vocacional: Pedro


¿Y tú? ¿Tienes ese espacio con Dios, esa relación personal?

lunes, 10 de julio de 2017

viernes, 7 de julio de 2017

¿Te cuesta trabajo hacer oración?

¡¡Pues este es tu video!!


martes, 4 de julio de 2017

miércoles, 28 de junio de 2017

Master Church



La conversión del gran malabarista Paul Ponce. Merece la pena.

domingo, 25 de junio de 2017

domingo, 11 de junio de 2017

¡¡¡Te esperamos!!!

   A tí querida joven, hoy día de la Santísima Trinidad, día de los contemplativos, te lanzamos una convivencia los dias del 17 al 21 de Julio en la que hemos estado trabajando con mucha ilusión.
   Queremos darte a conocer la vida consagrada, consagrada a Dios y a los hermanos, desde el CORAZÓN de la Iglesia, aquello que no se ve pero está ahí y es importante y participa en sustentar el cuerpo.
   Queremos darte a conocer el carisma benedictino, paz, felicidad, liturgia, comunidad, lectio, oración, trabajo...que no esta reñido con la diversión y el deporte, que también hacemos.
   Si te decides a asistir participarás de nuestros rezos, en dinámicas para encontrarte con lo mejor de ti misma, pues eres un tesoro, y en ratos en los que nos preguntaremos ¿Que quiere el Señor de mi? en un cineforum, en un día de campo, de peregrinación (estamos en el camino de santiago), en un taller de lectura orante...y mucho mas.
   Somos una comunidad de 12 monjas entre los 21 y los 88 años, vivimos en Sahagún, en la provincia de León, a las benedictinas se nos conoce por el "Ora et labora" por la acogida fraterna y por el amor a la liturgia.
   Para participar en esta convivencia llama al 662171813 (también tenemos Whats app)


ESTO ES LO QUE A MI ME LLENA DE GOZO, Y TE LO PROPONGO, PARA QUE LO CONOZCAS



martes, 6 de junio de 2017

Mira lo que hemos preparado para ti desde el centro la pietà

Desde cada una de nuestras instituciones, ofrecemos diferentes propuestas  para seguir anunciando el Evangelio a lo largo de estos meses.

 Nos ha inspirado el texto:

 "Paraos en los caminos y mirad, preguntad por los senderos antiguos, dónde está el mejor camino; seguidlo y encontraréis descanso" Jer 6, 16

En cada una de las actividades esto es lo que  proponemos  descansar para coger impulso.

Por tanto si quieres coger impulso este verano a la sombra del evangelio. Apunta y apúntate.


sábado, 27 de mayo de 2017

Estas invitad@

En breve llega otra nueva oportunidad de encuentro de la mano de las Misioneras Franciscanas del Suburbio. 
Ellas nos invitan a compartir en familia, a disfrutar de un día diferente, en el que pararnos y mirar a la palabra, esa que se hace Vida. #mfs#Kairós #parateysiente


jueves, 18 de mayo de 2017

martes, 9 de mayo de 2017

miércoles, 3 de mayo de 2017

domingo, 30 de abril de 2017

Carta de un Joven Obispo a unos Jóvenes Católicos (Fragmentos)

Querido amigo/a:

En el año 2003, miles de jóvenes de toda España tuvimos la gran suerte de poder escuchar en Cuatro Vientos al Papa Juan Pablo II, se atrevió a decir, que había merecido dedicar toda su vida al servicio de Jesucristo y al de los demás.

Lo más importante en nuestra vida se va entretejiendo con los “sís”.Sí al amor sincero, sí a la solidaridad, sí al esfuerzo, sí a descubrir…

Dice San Agustín, “¿qué tienes en ti que sea tuyo y no regalado?”…Tan sólo una cosa: el “sí” de tu libertad, única y muy personal”.

 Sin duda, la pregunta, cuando sientes que puedes estar llamado por Jesús, se puede traducir de esta doble manera: “¿Para qué se me llama?…  y ¿me hará feliz?”.

 Jesús te llama: a ser su amigo. Y esto comporta tres cosas: estar muy cerca de Él, hacer comunidad fraterna con los demás hermanos llamados por Él, y ser enviado a anunciar la Buena Noticia.

 “Quien se encuentra con Jesucristo no sólo no pierde nada, sino que gana todo”. No tengas miedo a decir “sí”; te sentirás plenamente feliz y realizado.

No te hablo por hablar o por decirte cosas bonitas. Conozco muchos jóvenes que han dado este paso. Cientos de jóvenes del siglo XXI han respondido con un “sí” total, que les ha cambiado su vida.
Es entonces cuando la vida no se pierde; tiene un sentido total.

A los jóvenes os suelo preguntar: “¿Para quién estáis haciendo vuestra vida?”… Si la estáis haciendo sólo para los hombres, pisad, subid, enriqueceros, sed importantes…Pero si queréis hacer historia para Dios, y que vuestro nombre se escriba en el libro de Dios, tenéis que ver la vida con sus ojos, sentir con su corazón y hacer con sus manos… Aunque os llamen “desfasados o payasos”… Porque seréis “signo de contradicción” e iréis contra-corriente muchas veces… ¡Sin miedo!

Hagan sentir a todos su grito, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3)”.

Casi para finalizar, te regalo una “brujula” para seguir caminando… Es como un “test” de autenticidad para un joven que busca ser cristiano de verdad:

N: Experiencia de “tú a Tú” con Jesucristo. Hablar con Él;

S: Conversión de vida, en pequeñas y grandes cosas;

E: Necesidad de una comunidad cristiana de referencia;

O: Ser evangelizadores y compromiso real con los más pobres.


    + Raúl Berzosa, Obispo de Ciudad Rodrigo.

jueves, 20 de abril de 2017

sábado, 1 de abril de 2017

miércoles, 29 de marzo de 2017

domingo, 26 de marzo de 2017

miércoles, 22 de marzo de 2017

Un paseo por la vida Monástica: El trabajo

La vida monástica es una vida de trabajo, porque es y debe ser vida de pobre. De unos hombres que por motivos sobrenaturales abrazan la pobreza. Que la hacen elemento esencial de su vida. Que tienen que trabajar para ganarse su vida y la de los suyos.
No nos hacemos pobres por moda o estética. Ni por humanitarismo. Ni aún siquiera por caridad hacia los pobres. Nos hacemos pobres porque no queremos que las riquezas, los bienes materiales, las cosas, se interpongan en nuestra marcha hacia Dios. No queremos que nuestro afecto las convierta en ídolos. Y consecuencia de esta pobreza es la necesidad de trabajar.
El trabajo monástico es el factor que más contribuye al equilibrio de la vida benedictina.

domingo, 19 de marzo de 2017

Un paseo por la vida Monastica: El silencio y la oración

El silencio viene a ser el clima espiritual del monasterio.
No es sólo una necesidad de la convivencia.
No es sólo una exigencia de la paz del claustro.
Su verdadera función entra ya en la vida de oración.
Un silencio que es necesario para oír a Dios.
Silencio de recogimiento.
Silencio exterior.
Pero sobre todo silencio interior.

Para el monje, la oración será a lo largo de su vida el ejercicio de su busca y de su encuentro con Dios.
Oración, a ser posible, sin palabras. Un estar humilde ante Dios. Rendido a su voluntad. Buscando en la oración su voluntad. Pediéndole a Dios que se haga su voluntad. Su voluntad en mí. Su voluntad en los demás, en el mundo entero. El hombre, el monje, se encuentra a si mismo en la presencia de Dios. Descubre su propia intimidad.
Se realiza. Se ve en su más completa realidad. En esta escala está el progreso de mi vida espiritual. Nada vale si no se traduce en mi diaria conversación con Dios. Rendido a su voluntad. Buscando en la oración su voluntad. Pediéndole a Dios que se haga su voluntad. Su voluntad en mi. Su voluntad en los demás, en el mundo entero. El hombre, el monje, se encuentra a sí mismo en la presencia de Dios. Descubre su propia intimidad.

jueves, 16 de marzo de 2017

Un paseo por la vida monastica: La comunidad

San Benito en el Prólogo de su Regla llama al Monasterio la escuela del servicio del Señor.
 Establece el monasterio sobre un plan familiar. Con los vínculos que no son fríamente sociológicos. Ni tan sólo espiritualmente religiosos. Con una entrañada relación familiar. Con su buen margen afectivo. Por eso es una institución muy humana.
Lo que en definitiva se practica y ejercita en el monasterio es la caridad del amor de Dios.
Aquí es donde las almas de los monjes crecen en la caridad.

Un monasterio supone una vida en comunidad.
La vida en común es una invitación permanente a no pensar en sí mismo. Una invitación permanente a la caridad. A pensar en los demás con caridad. Y a sufrir con paciencia las adversidades y las flaquezas de los prójimos.
Y junto a la caridad la disciplina. Contra el protagonismo y la originalidad. Por un lado la obediencia. Por el otro el fiel cumplimiento de la Regla. Que es algo exterior, objetivo. La norma concreta de nuestra vida religiosa.
En la vida en común de los cenobitas se cumplen los tres votos que emite el monje en su profesión monástica.
Estabilidad: Permanencia y perseverancia en un monasterio.
Conversión de costumbres: Que la entrega a Dios sea real y no una pura fantasía.
Obediencia según la Regla: Sometiéndose a la autoridad de un abad.