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lunes, 11 de febrero de 2019

Whats app jóvenes católicos

¿Y si hiciésemos un grupo de whats app de jóvenes católicos Españoles?
Es decir una conversación de whats app donde poder unirnos jóvenes católicos de diversas latitudes de España para estar en contacto, compartir oraciones, videos, actividades y otros contenidos de fe.
Y ahora que Whats app permite difundir los grupos por un sencillo enlace esta iniciativa está al alcance de un click.
Si entras en el perfil arriba descrito no lo dudes y participa.

https://chat.whatsapp.com/FVPOnVL1SbY47vtTqrb7qs

lunes, 23 de julio de 2018

Ejemplo de jóvenes santos

Hoy os traigo una reseña de la vida de Alexia González-Barros y González una niña que murió con 14 años y a la que van a beatificar; para que nos sirva a los jóvenes de motivación para ser sal y luz de la tierra por que es posible y necesario a un que cada uno en el lugar donde Dios lo ha puesto.



Alexia González-Barros y González nació en Madrid el día 7 de marzo de 1971 era la hija menor de siete hermanos. Fue una chiquilla normal, vivaracha y divertida, a la que cuidaban con todo cariño sus cuatro hermanos mayores: tres chicos y una chica, María José, con la que estaba particularmente unida.

Estudió desde los cuatro años en un colegio que estaba muy cerca de su casa: el Jesús Maestro, de la Compañía de Santa Teresa de Jesús.

Hizo su Primera Comunión el día 8 de mayo de 1979 en Roma, junto al lugar donde resposa san Josemaría, al que tenía mucho cariño y devoción. Al día siguiente de su Primera Comunión, el 9 de mayo de 1979, se acercó a Juan Pablo II durante una audiencia pública en el Vaticano, y tuvo la alegría de que el Papa le hiciera la señal de la cruz y le diera un beso en la frente.

Su vida fue muy parecida a la de tantas chicas de su edad: estudiaba, hacía planes con sus amigas, veraneaba con su familia y sus abuelos



Pero un día, el 4 de febrero de 1985, su vida dio un cambio inesperado. Se le declaró un tumor maligno que la dejó paralítica en muy poco tiempo.

Sus padres la llevaron a diversos especialistas. Los diagnósticos eran diversos. Sufrió cuatro largas operaciones y una ininterrumpida cadena de dolorosos tratamientos que convirtieron los diez meses de su enfermedad, antes de su muerte, en un durísimo calvario, que se supo afrontar con paz y con alegría.

Aceptó plenamente su dolorosa enfermedad desde el primer momento, ofreciendo el intenso sufrimiento y las numerosas limitaciones físicas que padecía por la Iglesia, por el Papa y por los demás.

Muy unida a la Cruz de Jesús, le decía con frecuencia en su oración: Jesús, yo quiero ponerme buena, quiero curarme; pero si Tú no quieres, yo quiero lo que Tú quieras.

Sufrió mucho, esforzándose por conservar la fortaleza, la paz y la alegría a lo largo de su dura enfermedad.



Esto era fruto de su fe, de su esperanza y de su amor a Cristo. Luchó hasta el final porque amaba la Voluntad de Dios con toda su alma y le había dado su corazón libremente y por entero al Señor.



Falleció en Pamplona, rodeaba por el cariño de su familia, en medio de una gran paz espiritual, el 5 de diciembre de 1985. Sus últimas palabras fueron: más y sí.

Más porque deseaba que siguieran hablándole de Dios. Con su sí reiteraba el deseo que había manifestado constantemente desde que era niña: Jesús, que yo haga siempre lo que Tú quieras.

 Muchas personas se quedaron conmovidas tras su muerte. Una religiosa de su colegio, Mª Victoria Molins, Religiosa de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, escribió un libro en el que se recordaban algunos sucesos de su vida.


La última imagen impacta al principio pero luego observamos la felicidad que irradian tanto la madre como la hija. Esto es la Santidad "Estar siempre alegres en el Señor" aún en medio de nuestras pequeñas o grandes dificultades.

A SER SANTOS 

viernes, 16 de marzo de 2018

CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS JÓVENES CON OCASIÓN DE LA PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO PREPARATORIO DE LA XV ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS

Queridos jóvenes:
Tengo el agrado de anunciarles que en el mes de octubre del 2018 se celebrará el Sínodo de los Obispos sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». He querido que ustedes ocupen el centro de la atención porque los llevo en el corazón. Precisamente hoy se presenta el Documento Preparatorio, que les ofrezco como una “guía” para este camino.
Me vienen a la memoria las palabras que Dios dirigió a Abrahán: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré» (Gen 12,1). Estas palabras están dirigidas hoy también a ustedes: son las palabras de un Padre que los invita a “salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña. Los invito a escuchar la voz de Dios que resuena en el corazón de cada uno a través del soplo vital del Espíritu Santo.
Cuando Dios le dice a Abrahán «Vete», ¿qué quería decirle? Ciertamente no le pedía huir los suyos o del mundo. Su invitación fue una fuerte provocación para que dejase todo y se encaminase hacia una tierra nueva. Dicha tierra, ¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?
Sin embargo, hoy, la expresión «Vete» asume un significado diverso: el de la prevaricación, de la injusticia y de la guerra. Muchos jóvenes entre ustedes están sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal. El grito de ellos sube a Dios, como el de Israel esclavo de la opresión del Faraón (cfr. Es 2, 23).
Deseo también recordarles las palabras que Jesús dijo un día a los discípulos que le preguntaban: «Rabbí […] ¿dónde vives?». Él les respondió: «Venid y lo veréis» (Jn 1,38). También a ustedes Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida. Incluso cuando el camino se encuentre marcado por la precariedad y la caída, Dios, que es rico en misericordia, tenderá su mano para levantarlos.
En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí»”. Esa es una respuesta que nace de un corazón joven que no soporta la injusticia y no puede doblegarse a la cultura del descarte, ni ceder ante la globalización de la indiferencia. ¡Escuchen ese grito que viene de lo más íntimo! También cuando adviertan, como el profeta Jeremías, la inexperiencia propia de la joven edad, Dios los estimula a ir donde Él los envía: «No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte» (Jer 1,8).
Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos. No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces, no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro. También la Iglesia desea ponerse a la escucha de la voz, de la sensibilidad, de la fe de cada uno; así como también de las dudas y las críticas. Hagan sentir a todos el grito de ustedes, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3).
Así, también a través del camino de este Sínodo, yo y mis hermanos Obispos queremos contribuir cada vez más a vuestro gozo (cfr. 2 Cor 1,24). Los proteja María de Nazaret, una joven como ustedes a quien Dios ha dirigido su mirada amorosa, para que los tome de la mano y los guíe a la alegría de un ¡heme aquí! pleno y generoso (cfr. Lc 1,38).
Con paternal afecto,
FRANCISCO

domingo, 30 de abril de 2017

Carta de un Joven Obispo a unos Jóvenes Católicos (Fragmentos)

Querido amigo/a:

En el año 2003, miles de jóvenes de toda España tuvimos la gran suerte de poder escuchar en Cuatro Vientos al Papa Juan Pablo II, se atrevió a decir, que había merecido dedicar toda su vida al servicio de Jesucristo y al de los demás.

Lo más importante en nuestra vida se va entretejiendo con los “sís”.Sí al amor sincero, sí a la solidaridad, sí al esfuerzo, sí a descubrir…

Dice San Agustín, “¿qué tienes en ti que sea tuyo y no regalado?”…Tan sólo una cosa: el “sí” de tu libertad, única y muy personal”.

 Sin duda, la pregunta, cuando sientes que puedes estar llamado por Jesús, se puede traducir de esta doble manera: “¿Para qué se me llama?…  y ¿me hará feliz?”.

 Jesús te llama: a ser su amigo. Y esto comporta tres cosas: estar muy cerca de Él, hacer comunidad fraterna con los demás hermanos llamados por Él, y ser enviado a anunciar la Buena Noticia.

 “Quien se encuentra con Jesucristo no sólo no pierde nada, sino que gana todo”. No tengas miedo a decir “sí”; te sentirás plenamente feliz y realizado.

No te hablo por hablar o por decirte cosas bonitas. Conozco muchos jóvenes que han dado este paso. Cientos de jóvenes del siglo XXI han respondido con un “sí” total, que les ha cambiado su vida.
Es entonces cuando la vida no se pierde; tiene un sentido total.

A los jóvenes os suelo preguntar: “¿Para quién estáis haciendo vuestra vida?”… Si la estáis haciendo sólo para los hombres, pisad, subid, enriqueceros, sed importantes…Pero si queréis hacer historia para Dios, y que vuestro nombre se escriba en el libro de Dios, tenéis que ver la vida con sus ojos, sentir con su corazón y hacer con sus manos… Aunque os llamen “desfasados o payasos”… Porque seréis “signo de contradicción” e iréis contra-corriente muchas veces… ¡Sin miedo!

Hagan sentir a todos su grito, déjenlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores. San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante, porque «muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor» (Regla de San Benito III, 3)”.

Casi para finalizar, te regalo una “brujula” para seguir caminando… Es como un “test” de autenticidad para un joven que busca ser cristiano de verdad:

N: Experiencia de “tú a Tú” con Jesucristo. Hablar con Él;

S: Conversión de vida, en pequeñas y grandes cosas;

E: Necesidad de una comunidad cristiana de referencia;

O: Ser evangelizadores y compromiso real con los más pobres.


    + Raúl Berzosa, Obispo de Ciudad Rodrigo.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Dios sabe sobre mi futuro

Tumbado en la cama y con la mirada hacia arriba te pones a pensar en qué será de ti el día de mañana.
Sólo hay una pregunta que te ronda la cabeza ¿qué será de mi?, ¿qué voy hacer con mi vida? o ¿a qué me quiero dedicar? Y perdemos tiempo, un tiempo que se lo lleva un futuro incierto.
Ves a la gente de tu alrededor contenta, haciendo lo que le gusta, ¿y tú?, tú no te encuentras, no sabes que quieres. Deseas un futuro grandioso pero no sabes manejar el presente. Deseas tener una carrera, un coche, una casa, muchos amigos, ser un empresario de categoría, pero… ¿y cuando tengas todo eso?, ¿qué será de ti en el futuro?
Y no nos damos cuenta que nuestro futuro lo tenemos en frente, levanta bien la cabeza, no está allí donde miras, lo tienes justo en frente, en el Sagrario, cada día y a todas horas. El sabe cual es tu futuro, donde te realizaras donde seras tu en plenitud. Pregúntale. Pero no un día 10 minutos sino un día un ratito...o un "ratazo" al día siguiente otra vez, y otra y otra y otra mas y mientras viviendo tu presente, cogiendo tu presente con las dos manos y poniendo el corazón y la luz....saldrá.
… Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad”, (Mt 6, 25-34).

domingo, 29 de enero de 2017

“Dios no existía para mí porque yo era Dios”

Me llamo Esther, tengo 19 años, soy estudiante de enfermería y pertenezco a una familia numerosa dentro del “Camino Neocatecumenal”.
Mi vida se marcó desde pequeña por una frase: “si eres perfecta, todos te querrán”.
Asumiendo esta lógica con la que el mundo te bombardea, comencé a centrar mi vida en ser perfecta hasta el punto de endiosarme y pensar que realmente lo tenía todo: cuerpo, cara, chicos, notas, ropa, amigos, fiestas…
En este plan Dios no existía para mí porque yo era Dios. Hasta que un día una persona importante para mí, me dijo que yo era perfecta pero que no me quería. Y algo se rompió en mí. Destruyó lo que hasta ese día había sido mi motivo de levantarme cada mañana y empecé a ver que nada me llenaba y lo odiaba todo. Y tras un tiempo así, con sólo 13 años me quise suicidar.
A esa edad yo había escuchado unas catequesis de adultos para entrar en mi propia comunidad dentro de “El Camino” pero nunca me había parado a pensarlas hasta que empecé a experimentar que estaba muerta por dentro. Recordé que en esas catequesis se me dijo: “Dios te ama tal y como eres”. Así que por primera vez, me sorprendí hablando con Dios. Le reté: “Si existes y me amas, dame un motivo para vivir”. Cada mañana y cada noche le retaba con lo mismo e incluso comencé a escuchar las lecturas en la eucaristía para ver si era cierto que Dios me hablaría a través de ellas. Y lo hizo. Y yo empecé a sentir la iglesia como un imán que me atraía cada vez más. Sin darme cuenta, encontré mi sentido de vivir, ÉL. Y mi vida cambió porque dejé de mendigar vida a todo lo que el mundo te ofrece.
No soy perfecta, peco y Dios me vuelve a acoger una y otra vez a través de la Iglesia y la Virgen. Pero hoy puedo decir que no he encontrado nada que merezca más la pena que Dios.
“Él ha derramado su sangre para ganar tu corazón”  Edith Stein.

martes, 15 de noviembre de 2016

Los primeros pasos de la vocación salesiana: la experiencia del postnoviciado

Tal vez alguien se pregunte sobre los primeros pasos de un joven salesiano dentro de la congregación. Estos primeros pasos se dan tras la primera profesión religiosa, durante el periodo del Postnoviciado. 
Actualmente vivimos somos 10 jóvenes salesianos (entre 20 y 35 años). Ya hemos hecho el año de Noviciado y estamos en la etapa formativa siguiente. Llevamos una vida ordinaria, como toda comunidad, aunque concentramos nuestros esfuerzos en algunas tareas formativas específicas.
Cada jornada se comienza todos juntos en la capilla para la oración. Por la mañana cada uno de los salesianos asiste a clases a la universidad. Durante la tarde, además de tiempo de estudio, según el día, desarrollamos distintas actividades, como canto, deporte o guitarra, y se termina siempre con la celebración de la Eucaristía.
También colaboramos semanalmente en algunos proyectos pastorales. Y participamos en algunas acciones pastorales de las Inspectorías a lo largo del año (Pascua, Campamentos,…). La formación y experiencia pastoral son ingrediente importante de nuestra vida salesiana. Los jóvenes no podrían faltar en estos primeros pasos para poder servir mejor al Señor entregándonos a los jóvenes.
El ritmo de vida es intenso, pero vale la pena prepararse para seguir animando las casas salesianas, con el espíritu de Don Bosco. Todo esto y el cuidado ordinario de la casa están guiados por el acompañamiento personal y espiritual de los formadores y hermanos de comunidad.
Alegría, oración, estudio, pastoral, formación… son los elementos de un camino cuyos primeros pasos los estamos dando y los continuaremos dando a lo largo de toda la vida salesiana. En definitiva: “Un camino que conduce al Amor” (Constituciones de los Salesianos de Don Bosco. Art. 196).


Posnovicios

martes, 23 de agosto de 2016

El desafío del Papa en JMJ Cracovia 2016: ¡Jóvenes, no se jubilen antes de tiempo!

El Papa en la ceremonia de acogida con los jóvenes de la JMJ Cracovia 2016. Captura Youtube



Francisco dijo también a los jóvenes: “quiero confesarles otra cosa que aprendí en estos años. No quiero ofender a nadie. Me genera dolor encontrar a jóvenes que parecen haberse ‘jubilado’ antes de tiempo. Esto me duele. Jóvenes que parecen ‘jubilados’ a los 23, 24 o 25 años”.

“Me preocupa ver a jóvenes que ‘tiraron la toalla’ antes de empezar el partido. Que están ‘entregados’ sin haber comenzado a jugar. Me duele ver jóvenes que caminan con rostros tristes, como si su vida no tuviese valor. Son jóvenes esencialmente aburridos... y aburridores, que aburren a los otros; y esto me duele”.

El Santo Padre dijo asimismo que “es difícil, y a su vez cuestionador, por otro lado, ver a jóvenes que dejan la vida buscando el ‘vértigo’, o esa sensación de sentirse vivos por caminos oscuros, que al final terminan ‘pagando’…y pagando caro”.

Por eso, “queridos amigos, nos hemos reunido para ayudarnos unos a otros porque no queremos dejarnos robar lo mejor de nosotros mismos, no queremos permitir que nos roben las energías, que nos roben la alegría, los sueños, con falsas ilusiones”.

El Papa cuestionó luego a los jóvenes presentes: “queridos amigos, les pregunto: ¿Quieren para sus vidas ese vértigo alienante o quieren sentir esa fuerza que los haga sentirse vivos, plenos? ¿Vértigo alienante o fuerza de la gracia? ¿Qué cosa quieren, vértigo alienante o fuerza de la gracia?”

Para ser plenos, continuó Francisco, “para tener fuerza renovada, hay una respuesta que no se vende, que no se compra; una respuesta que no es una cosa, que no es un objeto, es una persona: se llama Jesucristo. ¡Un aplauso para el Señor!”

Jesucristo es un don, es un regalo del Padre, el don de nuestro Padre. Jesucristo es un don”, subrayó el Papa.


“Pero, Padre, alguno podría decir que es difícil soñar alto, es difícil salir y estar siempre en salida. Padre, yo soy débil, yo caigo, yo me esfuerzo pero muchas veces caigo. Los alpinistas, cuando salen a las montañas, cantan una canción muy bella, que dice así: en el arte de salir lo importante no es caer, sino no permanecer caído. Si tú eres débil, si tú caes, mira un poco alto y verás la mano tendida de Jesús que dice, ¡Levántate! ¿Y si lo hago una vez más?, otra vez, y ¿si caigo otra vez?, te levantas. Pedro preguntó y Jesús respondió, 70 veces 7. La mano de Jesús está siempre para levantarnos, ¿han comprendido?”

Para concluir, el Papa señaló: “aquí estamos, Señor. Envíanos a compartir tu Amor Misericordioso. Amén”.

domingo, 31 de julio de 2016

Una joven yeclana de 17 años ingresa en el monasterio de Carmelitas



Acompañada por familia, amigos y una representación de la parroquia de La Purísima de Yecla, Raquel Romero Santa, ha entrado este domingo en el monasterio de las Madres Carmelitas Descalzas de Piedrahita (Ávila).

Desde la parroquia se desplazó a Piedrahita un autobús con jóvenes del coro y catequistas, acompañados también por su párroco.

Antes de entrar en clausura, Raquel se despidió de sus cuatro hermanas y de su hermano mayor, Pablo, seminarista de cuarto curso en el Seminario Mayor de San Fulgencio; y recibió la bendición de sus padres y de los sacerdotes presentes.
He aqui su testimonio vocacional:


"Tengo 17 años y soy la tercera de seis hermanos. Mis padres pertenecen al Camino Neocatecumenal y de pequeña siempre me han inculcado la fe. Siempre he ido creciendo en la fe y con el Señor, empecé también con dirección espiritual que me ayudó mucho a iniciarme en la oración, para tener esa intimidad con Dios como todo cristiano debería tener".

En una peregrinación a Granada y Sevilla con la parroquia (a los 13 años), en una exposición del Santísimo, recuerdo que caí de rodillas y le pregunté al Señor qué era lo que quería de mí. Me puse a llorar. Le pregunté que si no me quería para formar una familia, que si me quería para ser religiosa o misionera.

Entonces comencé a visitar conventos. Fui a Elche, donde conocí a las Carmelitas Descalzas. A la superiora le conté cómo había sentido la llamada y, se lo tomó en serio, me ayudó y me animó. Ahí comenzó mi relación con el convento».

Lo que me ayudó a decir que sí al Señor en la vida consagrada contemplativa fue el ejemplo de Santa Teresita del Niño Jesús, cómo siendo carmelita es patrona de las misiones. Yo también quería ser misionera y me dije: Si ella es patrona de las misiones en la clausura pues yo también lo puedo ser. Ahora quiero animar a los jóvenes, que estén dispuestos a decirle que sí al Señor, a que no tengan miedo, que Él siempre nos va a ayudar y nos va a dar siempre su mano».

miércoles, 22 de junio de 2016

La vida secreta de una monja de 20 años

Se levanta a las 5:20 am, solo puede hablar dos veces al día y no puede dejar el convento en el que vive

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Cuando en 2008 la fotógrafa Toni Graves se adentró en un monasterio dominico de Summit, Nueva Jersey, para documentar el día a día de sus monjas, nunca imaginó lo que estaba a punto de encontrarse.

Sobre todo, porque detrás de la palabra “clausura” se dio de bruces con la palabra “vida”.

Lauren Franko tenía entonces 21 años, acababa de sentir la llamada de Dios escuchando una canción en YouTube y apenas llevaba unas semanas en el monasterio. Pero ya era su luz.

Lo había dejado todo: la universidad, un novio con el que se veía casada, unas amigas que no entendía su decisión, unos padres enfadados...

Inmediatamente Toni quedó prendada de sus mejillas coloradas, sugran sentido del humor y sonrisa contagiosa. Ella era todo lo que nunca nadie esperaría de una monja.
Lauren era simplemente una veinteañera enamorada.
Graves decidió entonces seguir volviendo durante los 7 años siguientes y documentar la conversión de Lauren en la Hermana María Teresa del Sagrado Corazón. Un bello reportaje fotográfico llamado Radical Love, que acabó convirtiéndose no solo en un retrato de la vida en el convento, sino el paso de la adolescencia a la edad adulta.
Aqui estan algunas de las fotos:





domingo, 29 de mayo de 2016

Testimonio vocacional de Pablo Romero Santa, seminarista diocesano de primer curso.

Hola me llamo Pablo, en mi familia somos ocho miembros yo soy el hijo mayor.
Desde antes de hacer mi primera comunión yo decía que quería ser cura, cocinero o profesor.
Siempre me llamaban la atención los monaguillos así que comencé a serlo en unas fiestas de la Virgen, y ya llevo siete años sirviendo el altar. Se valió el Señor de la “ilusión” de querer salir en una procesión para empezar a realizar su obra en mí.

Al comenzar las catequesis de confirmación mis compañeros se burlaban de mí, y pensaba… ¿será que debería dejar de venir tanto a la iglesia? y tuve que elegir si dejar un poco de lado la Iglesia para que no se metieran conmigo y así  salir más con los compañeros, o quedarme en la Iglesia que es lo que me gustaba. Al final elegí quedarme.

A quien apuesta por el Señor Él lo recompensa, me regaló a dos verdaderos amigos que me han ayudado mucho: Daniel y Carlos, dos jóvenes que se iban a confirmar y que vivían una vida cristiana de una forma más seria. Daniel y Carlos entraron al seminario en el 2009, y a raíz de esto yo me preguntaba: “si ellos, jóvenes como yo, con sus virtudes y defectos quieren ser sacerdotes ¿por que yo no?”. Pero a pesar de hacerme preguntas y tener la inquietud no terminaba de tenerlo claro.

Después de la confirmación, conocí a D. Asensio y me volví a plantear en serio la vocación, y poco a poco he podido ir descubriendo que el Señor me llama al sacerdocio. Empecé a cuidar mi vocación acudiendo frecuentemente a los sacramentos y sobre todo a la oración.

En el 2010 participé en una convivencia vocacional y me fui a la JMJ de Madrid con el Seminario San Fulgencio. Este año he hecho el curso introductorio en el seminario mientras terminaba 2º de Bachillerato. He ido conociendo la vida del seminario, he crecido en el trato con el Señor mediante la oración, la formación espiritual y humana y sobre todo me ha ayudado a poder dar testimonio de que soy cristiano y quiero ser sacerdote. Poder descubrir que eso es lo que Dios quiere de mí y que es donde puedo ser feliz, es lo más grande.

El 12 de septiembre de 2012 entré por fin al Seminario, cuento con vuestras oraciones por mí y por las vocaciones.

Animo a todos los jóvenes a no quedaros solos si estáis sintiendo que el Señor os llama a algo más. Buscad ayuda y decidle que sí, pues os puedo asegurar que solo seréis verdaderamente felices cuando respondáis a lo que el Señor os está llamando. Gracias.

domingo, 13 de marzo de 2016

Marta: “Mi hija es lo mejor que me ha pasado nunca”


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En este contexto, Marta, una adolescente embarazada a los 16 años, ha querido compartir su testimonio en Youtube para ayudar a otras chicas que pasen por su situación. En menos de una semana, el vídeo ha prendido en las redes como la pólvora.


Marta, en nuestra sociedad, tener relaciones sexuales en la adolescencia no supone ningún estigma. Ni siquiera quedarse embarazada. Sin embargo, si una chica joven decide seguir adelante con ese embarazo, muchas veces es blanco de críticas y juicios. ¿Por qué te has animado a compartir tu testimonio?
Porque creo que hace falta. En nuestra sociedad está muy asumido que tener relaciones sexuales a esa edad es normal, pero si te quedas embarazada y decides tener a tu hijo, te tachan de inconsciente, de complicarte la vida, e incluso parece que estuvieras haciendo algo malo a tu hijo.
Creo que el apoyo, la ayuda y la suerte que he tenido yo es lo que hace falta para que el aborto no se vea como una solución a un problema, porque no lo es. Hace falta apoyo y ayuda, y si hay chicas que están en mi situación, ojalá lo vean y se den cuenta de que vale la pena seguir adelante. Es terrible que la sociedad se empeñe en darte como única solución que elimines a tu hijo.

¿Eras consciente de lo que hacías al tener relaciones con tu novio y de las consecuencias que podía tener?

Yo sabía que las relaciones prematrimoniales no estaban bien, pero una cosa es la teoría, y otra tenerla de verdad interiorizada y hacerla tuya. Nunca tuve planeado llegar a esa situación, sin embargo, si no tienes cuidado acabas haciendo lo que no querías. Luego necesitas justificarte y autoengañarte.
¿Cómo reaccionó tu entorno cuando supieron que estabas embarazada y que ibas a tener a tu hija?
Aunque en casa fue un shock, fueron asimilándolo poco a poco.
En el colegio también me apoyaron. Estuve bastante tiempo sin ir a clase, durante el embarazo y cuando tuve a la niña. Pero me pusieron muchas facilidades, para ir a hacer los exámenes cuando pudiera, para enviarme apuntes… Mis amigas del colegio también.
En el ambiente en el que me he criado, en general hay mentalidad provida. Pero cuando he salido fuera, en la universidad, es cuando me he dado cuenta de que no abortar está mal visto. Hay quienes me ven como si estuviera loca: “Tú verás la decisión que tomas”, “Es que eres muy joven, ¿cómo vas a decidir tener a tu hijo?”. Nadie te dice “Qué ilusión, qué bien que tengas a tu hijo, enhorabuena”.
En estos temas, el hombre es el gran olvidado. Algunos apoyan a su pareja en la decisión de abortar. Otras veces son ellos los que presionan a la mujer para que aborte. Pero también hay casos en los que él está dispuesto a sacar adelante la vida de ese niño y la madre no. ¿Cómo fue el caso del chico con el que estuviste?
Mi novio me apoyó muchísimo. Fue el primero en saberlo y estuvo a mi lado para lo que quisiera. El apoyo del padre de tu hijo es importantísimo. Aun siendo un niño de 17 años, Saber que tu bebé va a tener un padre, aunque no sea en la situación ideal, es muy necesario. Aunque éramos unos niños y nos llegó de maneras distintas, él supo estar ahí y darme su apoyo.
Cuando eras una adolescente embarazada, imagino que fueron muchos los temores que tuviste. A medida que pasaban los meses del embarazo, ¿qué miedos tenías?
Me agobiaba sobre todo ser madre, pensar que mi hija podía pasarlo mal por tener una madre de 17 años, porque realmente yo era una adolescente.
La primera vez que vi a mi hija en una ecografía aluciné. Las tengo todas guardadas. Es impresionante. Cuando notabas que se movía, era increíble pensar que llevabas dentro una persona, que había alguien dentro de ti que te quería, que te necesitaba, que estaba a gusto contigo.
También me agobiaba el día a día. Mi situación económica no es mala, pero eso no significa que mis padres me hayan pagado todo, o se hayan hecho cargo de todo. Al contrario, me dijeron que me buscara un trabajo y que el dinero que ganara lo utilizara en comprar pañales. Ahora que soy madre, todos mis planes, toda mi vida, gira en torno a Lucía, pero no lo cambio por nada, porque vale la pena.
El vídeo en el que cuentas tu testimonio se ha compartido en las redes sociales y ha reavivado el tema de la Cultura de la Vida en las conversaciones. ¿Te ha llegado algún eco? ¿La gente te está apoyando? ¿Has recibido críticas?
He escuchado de todo. Hay personas a favor del aborto que han visto el vídeo y se han enfadado. También los hay que me han dado las gracias por haber compartido mi historia.

Para abortar todo son facilidades, socialmente es lo aceptado. La situación de una adolescente embarazada es muy complicada. ¿Qué crees que es lo que necesita una chica en esa situación?
En mi caso yo he tenido la suerte de tener buenos apoyos. Es verdad que muchas chicas no tienen el apoyo de sus padres. Entonces piensas: “Si no tengo apoyo en mi casa, ¿cómo lo voy a tener en el resto del mundo?”. Pero en ese caso, en casa están equivocados y tienes que buscar apoyo en otra parte. Busca el apoyo y lo encontrarás.
¿Se puede compaginar, siendo tan joven, una vida de estudio o trabajo con una hija?
Claro que sí. Lo primero que aprendes es a aprovechar el tiempo. Aprendes a estudiar con una mano, y con la otra mueves el tren chuchú. Ves las cosas de otra manera. Tu tiempo se multiplica, y sacas el bachillerato y la selectividad.

jueves, 10 de marzo de 2016

Marta Barrios: “El voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia.”

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Tú te has hecho cargo del sufrimiento de unos enfermos de VIH en Basida, ¿qué ha supuesto esto para ti?
Basida para mí ha significado un antes y un después, y no solo en mi camino de fe, sino también en mi vida personal. Cuando decidí ir en verano sabía que iba a ser una experiencia increíble, pero no tenía ni idea de lo que Dios me tenía preparado. No sé si alguna vez habéis sentido que pertenecéis a un sitio pero no sabéis explicar el porqué, simplemente allí os sentís de una forma especial. Pues yo creo que Basida puede ser ese sitio único. Mi lugar.
¿Entre aquellas paredes, en la enfermedad de aquellas personas está realmente Jesús?
La Palabra viva y el Evangelio de Jesús es lo que llevó a un grupo de jóvenes creyentes a formar Basida, Buscadores ansiosos de signos de amor, una utopía a ojos de mucha gente.
¿Has sentido alguna vez ese conmigo lo hicisteis del que se habla en el Evangelio?
Siempre. Es un conmigo lo hicisteis continuo. El primer día, después de llevar unas horas en la casa, lo vi reflejado en dos residentes.
Llegamos un día después de comer, y el primer contacto que tuvimos con los residentes fue la merienda. Ellos estaban sentados en las mesas esperando y nosotros, con cierta timidez y sin saber muy bien qué hacer, nos fuimos sentando en los huecos que quedaban. Me acuerdo perfectamente de que yo estaba al lado de dos señores mayores, Juanita y Manuel. Juanita troceaba los bollos con cuidado y los introducía en un vaso con leche. Nada fuera de lo normal, vaya. Y de repente, Juanita comenzó a darle de merendar a Manuel, con una sonrisa acompañando a cada cucharada. 
¿Qué aporta a un joven gastar su tiempo de ocio en acercarse a personas que no puede darle nada a cambio?
La cuestión está en que esas personas nos dan todo y más. Una canción, un sitio en el sofá o un beso de buenos días. Eso es algo que no se paga con dinero. Aporta comprender que nuestros problemas no son tan importantes como pensamos y que hay gente que, estando mucho peor, no deja de luchar y de mirar al cielo con fe y esperanza. Pero sobre todo, son lecciones de vida continuas de aquellos que llamamos preferidos del Señor.
¿Hacer voluntariado aporta un plus a vivir plenamente este Año de la Misericordia al que nos invita la Iglesia?
Sí, el voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia, y por ello, tiene que ser muy importante en nuestra vida diaria. 
¿Qué les dirías a los jóvenes a quienes les da reparo salir de su zona de confort y acercarse a los que no cuentan para la sociedad, los preferidos del Señor?
El Papa Francisco nos decía: Nosotros, los cristianos, estamos llamados a salir de nuestros “muros” para llevar a todos la misericordia y la ternura de Dios. 
Yo os aseguro que salir de vuestra zona de confort os cambiará la forma de afrontaros a la vida. Os hará conocer la verdadera felicidad a través de los demás. Y una vez  que entréis en la vida de otras personas, no querréis salir de ella.
Gracias por tus palabras y tu compromiso, Marta.

lunes, 7 de marzo de 2016

P. Francisco Cañadas: “Hay una juventud llena de vida y esperanza porque conoce, vive y sigue a Cristo.”

Hoy hablamos con el P. Francisco Cañadas, Rector del Colegio-Seminario Menor de Rozas de Puerto Real en la diócesis de Getafe.
Padre, ¿hay esperanza en los jóvenes o está todo perdido, como algunos se atreven a afirmar?
Solo quienes han perdido su esperanza pueden atreverse a afirmar que no hay esperanza o todo está perdido para los jóvenes. Es cierto que hay jóvenes que están perdidos. Pero también es cierto que hay una juventud llena de vida y esperanza.
Muchos jóvenes viven sumidos en un sinsentido, intentan llenar sus vidas con cosas que terminan por dejarlos más vacíos si cabe, ¿cree que a los jóvenes les faltan muchas o cosas o, por el contrario, les sobran muchas cosas?
Creo que los jóvenes tienen que descubrir quienes son y para que están aquí. Es la etapa decisiva. 
Cuando te encuentras con algún chaval rebelde, perdido, escarbas y la raíz esta clarísima. Falla la base, fallan los cimientos.
La falta de sentido está muy unida a la falta de ideales, pero, ¿tienen los jóvenes ideales y personas de carne y hueso que los encarnen?
Yo creo que la falta de sentido esta unida a los falsos ideales. Nadie vive sin ideales. Ningún joven carece de ellos. Pero muchos de estos ideales se les acaban revelando como mentira y es entonces cuando la falta de personas de carne y hueso que encarnen los verdaderos.
Juan Pablo II dijo hace años a los jóvenes españoles que no le habían desilusionado, que seguía creyendo en ellos. ¿Tanto han cambiado las cosas desde aquella visita hasta ahora?
Llevo casi 11 años en el Seminario Menor y ya han pasado por aquí muchos jóvenes. Recuerdo a los mayores del año 2005, cuando entré (ya he casado a dos de ellos) y parece mentira que en 10 años note tanta diferencia con los mayores de la actualidad. Sí, han cambiado las cosas. Antes eran más disciplinados, más sacrificados, menos quejumbrosos. Lo que antes aprendían rápido, ahora cuesta hacérselo llegar. La sociedad tecnológica y los mensajes profundamente materialistas de la TV y las series que suelen ver no ayudan. Pero siguen siendo los mismos. Solo que hay que trabajar más y mejor y tener mucha paciencia con ellos.
¿Qué papel tiene un joven en la Iglesia?
El que Dios le pida. Ni más, ni menos. Como todos los cristianos, han de descubrir su vocación y vivirla con intensidad en ella y para ella. 
Seguro que usted sufre en el seminario una de las epidemias más duras que asolan la Iglesia en la actualidad: la falta de vocaciones, ¿cómo combatirla?
Las vocaciones no surgen de la nada. Dios sigue llamando a muchos jóvenes a seguirle y lo sigue haciendo como Él lo hizo: llamando personalmente. Si hoy soy sacerdote es por la valentía de un sacerdote que no tuvo miedo a plantearme la vocación y me supo acompañar en el discernimiento. Cuando a un joven se le presenta un modelo de entrega atractivo encarnado en una persona concreta es muy difícil no sentir “envidia” y la pregunta vocacional surgirá con toda naturalidad: “¿Por qué no yo?”.
¿cómo estar en el mundo sin mundanizarse?
El contacto con el mundo y sus valores mundaniza. Pero tenemos que estar en el mundo y vivir en el. La única manera de tener equilibrio para estar en el mundo sin mundanizarse es una vida de unión con Cristo, donde la oración tiene un papel clave todos los días.