Mostrando entradas con la etiqueta actividades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividades. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de febrero de 2019

Whats app jóvenes católicos

¿Y si hiciésemos un grupo de whats app de jóvenes católicos Españoles?
Es decir una conversación de whats app donde poder unirnos jóvenes católicos de diversas latitudes de España para estar en contacto, compartir oraciones, videos, actividades y otros contenidos de fe.
Y ahora que Whats app permite difundir los grupos por un sencillo enlace esta iniciativa está al alcance de un click.
Si entras en el perfil arriba descrito no lo dudes y participa.

https://chat.whatsapp.com/FVPOnVL1SbY47vtTqrb7qs

sábado, 17 de febrero de 2018

I Encuentro Camino


Las Madres Benedictinas de Sahagún, León, España y los Padres Maristas también de Sahagún.
Organizamos un encuentro de lectura de la Palabra de Dios para hacer VIDA el Evangelio.
Dirigido para hombres y mujeres de cualquier edad.
¡ANIMAOS!




domingo, 11 de junio de 2017

¡¡¡Te esperamos!!!

   A tí querida joven, hoy día de la Santísima Trinidad, día de los contemplativos, te lanzamos una convivencia los dias del 17 al 21 de Julio en la que hemos estado trabajando con mucha ilusión.
   Queremos darte a conocer la vida consagrada, consagrada a Dios y a los hermanos, desde el CORAZÓN de la Iglesia, aquello que no se ve pero está ahí y es importante y participa en sustentar el cuerpo.
   Queremos darte a conocer el carisma benedictino, paz, felicidad, liturgia, comunidad, lectio, oración, trabajo...que no esta reñido con la diversión y el deporte, que también hacemos.
   Si te decides a asistir participarás de nuestros rezos, en dinámicas para encontrarte con lo mejor de ti misma, pues eres un tesoro, y en ratos en los que nos preguntaremos ¿Que quiere el Señor de mi? en un cineforum, en un día de campo, de peregrinación (estamos en el camino de santiago), en un taller de lectura orante...y mucho mas.
   Somos una comunidad de 12 monjas entre los 21 y los 88 años, vivimos en Sahagún, en la provincia de León, a las benedictinas se nos conoce por el "Ora et labora" por la acogida fraterna y por el amor a la liturgia.
   Para participar en esta convivencia llama al 662171813 (también tenemos Whats app)


ESTO ES LO QUE A MI ME LLENA DE GOZO, Y TE LO PROPONGO, PARA QUE LO CONOZCAS



domingo, 26 de junio de 2016

Cinco claves para triplicar el número de seminaristas en una década: las da el obispo de Huelva

Cinco claves para triplicar el número de seminaristas en una década: las da el obispo de Huelva

1. Implicación personal del obispo en la pastoral vocacional
“En mis visitas a parroquias y colegios, estoy atento a chavales con cualidades”, señala.“Siempre llevo una libreta donde apunto los datos y el teléfono, si me lo quiere dar, del chico, para después invitarle a encuentros retiros y demás.


José Vilaplana en una misa diocesana

2. Oración permanenteToda la diócesis debe tener una actitud orante, con su obispo a la cabeza, para pedirle al Señor que envíe vocaciones. 

3. Hacer el seminario presente en la vida de la diócesis

“Los seminaristas tienen que ir a las parroquias; acudir a los encuentros de jóvenes. 
Monseñor Vilaplana afirma que, en los últimos años, “de modo sorprendente nos han dejado ir a colegios públicos e institutos para que nuestros seminaristas den el testimonio de su vocación”. 


Los seminaristas de Huelva visitando parroquias de la diócesis

4. Peregrinaciones marianas
Monseñor Vilaplana suele hacer una peregrinación anual con sus seminaristas a la que invitan a jóvenes con inquietudes. La presencia de la Virgen María en la pastoral vocacional se vuelve indispensable. 


Algunos de los estudiantes del Seminario de Huelva

5. Los distintos eventos diocesanos son oportunidades
“En el encuentro de monaguillos, por ejemplo, les llevamos al seminario, para que se familiaricen con él”, explica. También, en Semana Santa, monseñor Vilaplana celebra los oficios con los candidatos al sacerdocio de los primeros cursos en la catedral, y después acuden al seminario. “Allí invitamos a varios jóvenes para que vivan esos días con nosotros, y vemos cómo se les quitan muchos de los prejuicios con los que vienen”, asegura.

viernes, 25 de marzo de 2016

"En El Monte De Regina", 2º Campo De Trabajo En La Casa De Sevilla

La casa de Regina Mundi un hogar pintado de blanco, a las afueras de Sevilla, en lo alto de un monte. Y así comenzábamos el Campo de trabajo, ascendiendo al lugar más alto del terreno, en el silencio de la noche, cuando el mundo dormía, nosotros contemplábamos: la casa a nuestros pies, la ciudad en la distancia. Y nosotros con un corazón dispuesto y dos manos deseosas de trabajar. ¿Qué quieres de nosotros Señor? Y Él habló: "He visto la opresión de mi Pueblo... ve tú... yo te envío. No tengas miedo, yo estoy contigo."
Y sus promesas se han ido cumpliendo a medida que avanzaban los días. Pudimos contemplar con Él la opresión de su Pueblo, las historias de rechazo, abandono, maltrato, carencia, violencia, dolor, mucho dolor... y sin embargo nunca fueron las lágrimas las protagonistas, salvo en la despedida.

 Las de los hombres, mujeres y niños que habitan esta casa son historias de salvación y agradecimiento, de vida tras la muerte, de superación en la dificultad, de ternura, de cariño, de familia donde no la había. El dolor queda en el pasado, y eso no significa que la vida para los acogidos sea fácil, todo lo contrario, las trabas aparecen cada mañana: ruedas en lugar de piernas, pañales en lugar de servicio, babero en vez de servilleta.

p1050580

 Pero hay algo en Regina Mundi que tiene más poder que el dolor: el amor de Dios que les devuelve la dignidad un día arrebatada. Hace falta verlo para creer que en esta casa lo único que se escucha en cada esquina son risas, siempre el humor tan necesario para sobrellevar la dificultad y para relativizar las piedras del camino. Reconozco que ha sido el humor el que nos ha ayudado a acercarnos a los enfermos como iguales, con lo que eso significa para ellos y para nosotros.
El trabajo, aunque parezca mentira, no es la clave de este campo de trabajo, aunque las horas de limpieza y aseo de los enfermos a veces eran eternas. Aquí las relaciones tienen algo de especial y novedoso, algo de misterio, y en ellas está la clave pero, para llegar a ellas, hay que empezar por el trabajo.
 Aquí la dinámica es a la inversa, que en el mundo la primera impresión, la primera imagen, no es la de los dones, sino la de la miseria, aquello que nosotros habitualmente tardamos meses, o incluso años en mostrar, por miedo a no ser amados, es para ellos su carta de presentación, y sólo aquel que esté dispuesto a salvar ese muro, podrá encontrarse con sus dones, quizá largamente escondidos.
El trabajo sólo es un medio para poder amar como Jesús lo hizo y lo hace, es la oportunidad que se nos brinda para acercarnos a los sufrientes de este mundo, sentarnos a su lado, como iguales, quererles y permitirles que nos quieran.
En eso hemos estado estos días en el "monte de Regina". Las hermanas de la comunidad hablaban de nuestro campo de trabajo, como el que ha hecho más salidas y excursiones de la historia (piscina, cine, Isla mágica, macrofiesta de las casas de la Institución, cumpleaños de Yoni, y vuelta a la piscina).
Nacho Domínguez como veterano creativo e incansable, dando vida y alegría a la casa, y yo como principiante ilusionada, coordinábamos un grupo de 9 chicos y chicas de Málaga, San Fernando y Madrid. Ha sido una experiencia preciosa con ellos, venían deseando ponerse al servicio y lo han hecho.
Por último, pero no menos importante, una palabra para las hermanas que sostienen y creen en el milagro de esta casa. Ellas siempre dicen (medio en broma medio en serio), que no pueden pedir. Hoy pido yo por ellas, para que conserven la radicalidad evangélica que las caracteriza, y para que Dios las cuide y puedan seguir haciendo tanto bien a los que cruzan las puertas de su casa, hablando a otros, con su vida, del Corazón de Jesús".

jueves, 10 de marzo de 2016

Marta Barrios: “El voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia.”

12182450_10205262280261140_218942850577301945_o


Tú te has hecho cargo del sufrimiento de unos enfermos de VIH en Basida, ¿qué ha supuesto esto para ti?
Basida para mí ha significado un antes y un después, y no solo en mi camino de fe, sino también en mi vida personal. Cuando decidí ir en verano sabía que iba a ser una experiencia increíble, pero no tenía ni idea de lo que Dios me tenía preparado. No sé si alguna vez habéis sentido que pertenecéis a un sitio pero no sabéis explicar el porqué, simplemente allí os sentís de una forma especial. Pues yo creo que Basida puede ser ese sitio único. Mi lugar.
¿Entre aquellas paredes, en la enfermedad de aquellas personas está realmente Jesús?
La Palabra viva y el Evangelio de Jesús es lo que llevó a un grupo de jóvenes creyentes a formar Basida, Buscadores ansiosos de signos de amor, una utopía a ojos de mucha gente.
¿Has sentido alguna vez ese conmigo lo hicisteis del que se habla en el Evangelio?
Siempre. Es un conmigo lo hicisteis continuo. El primer día, después de llevar unas horas en la casa, lo vi reflejado en dos residentes.
Llegamos un día después de comer, y el primer contacto que tuvimos con los residentes fue la merienda. Ellos estaban sentados en las mesas esperando y nosotros, con cierta timidez y sin saber muy bien qué hacer, nos fuimos sentando en los huecos que quedaban. Me acuerdo perfectamente de que yo estaba al lado de dos señores mayores, Juanita y Manuel. Juanita troceaba los bollos con cuidado y los introducía en un vaso con leche. Nada fuera de lo normal, vaya. Y de repente, Juanita comenzó a darle de merendar a Manuel, con una sonrisa acompañando a cada cucharada. 
¿Qué aporta a un joven gastar su tiempo de ocio en acercarse a personas que no puede darle nada a cambio?
La cuestión está en que esas personas nos dan todo y más. Una canción, un sitio en el sofá o un beso de buenos días. Eso es algo que no se paga con dinero. Aporta comprender que nuestros problemas no son tan importantes como pensamos y que hay gente que, estando mucho peor, no deja de luchar y de mirar al cielo con fe y esperanza. Pero sobre todo, son lecciones de vida continuas de aquellos que llamamos preferidos del Señor.
¿Hacer voluntariado aporta un plus a vivir plenamente este Año de la Misericordia al que nos invita la Iglesia?
Sí, el voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia, y por ello, tiene que ser muy importante en nuestra vida diaria. 
¿Qué les dirías a los jóvenes a quienes les da reparo salir de su zona de confort y acercarse a los que no cuentan para la sociedad, los preferidos del Señor?
El Papa Francisco nos decía: Nosotros, los cristianos, estamos llamados a salir de nuestros “muros” para llevar a todos la misericordia y la ternura de Dios. 
Yo os aseguro que salir de vuestra zona de confort os cambiará la forma de afrontaros a la vida. Os hará conocer la verdadera felicidad a través de los demás. Y una vez  que entréis en la vida de otras personas, no querréis salir de ella.
Gracias por tus palabras y tu compromiso, Marta.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuaresma

Buenos días hoy comenzamos la Cuaresma.
Tiempo de 40 días donde intentamos sacrificarnos para pedir perdón a Dios por nuestro pecados y para purgar nuestro pecados.
Este tiempo que precede a los días más importantes para el cristiano, la Pascua, comienza con el rito de la imposición de la ceniza durante la misa, generalmente, este símbolo ya lo hacían en el Antiguo testamento para marcar un tiempo de duelo, sacrificio u humillación (humildad).
Resultado de imagen de cuaresma

Os propongo escribir en un papel unos cuantos propósitos, no muchos, que nos hagan mejores personas.
Estos propósitos pretenden desprenderos de cosas que no agradan a Dios como pereza, desorden (en la habitación por ejemplo), riñas o malas palabras con alguien....hacer mas oración, ayudar mas a determinada persona, sonreir mas ....y unidos a ayuno en los alimentos los miércoles y viernes "esperar la santa Pascua con gozo de un anhelo espiritual. (Regla Benedictina Cap. 49,5-7)" Pues debemos vivir la cuaresma como un tiempo de gracia para acercarnos a Dios y a los hermanos y no desfallecer entre ayunos sino privarnos de cosas para llegar a la Pascua limpios y alegres.

Papel, boli y....¿Que voy a intentar cambiar esta Cuaresma?


Resultado de imagen de cuaresma








domingo, 22 de noviembre de 2015

Un testimonio de experiencia vocacional de un novicio jesuita

Dicen que cada uno lleva un tesoro dentro del corazón y que es ese tesoro, personal e intransferible, el que de verdad te alimenta, te da fuerzas y te hace entusiasmarte de verdad por las personas y las cosas que merecen la pena en esta vida.

Pues bien, el mío, mi corazón, se estaba apagando cada día más y más. Mis sueños cada vez eran más pobres y ya casi me conformaba con un pactar a la baja con algo que sabía que, en el fondo, ni me llenaba ni me podría hacer feliz. Pero la cuestión era buscar seguridades, y algo en mi interior me decía que en aquella llamada que experimenté hace ahora casi cinco años no había nada seguro o cierto, sino un dar un salto, arriesgar y caminar con fe en el que me convoca, el Señor.

Tendría unos 20 años y estudiaba periodismo en Valladolid. Mi vida había transcurrido normal hasta ese momento. Era el menor de tres hermanos y con unos padres que nos educaron a mis hermanos y a mí lo mejor que supieron y, ciertamente, doy gracias de lo bien que lo hicieron. Supongo que hay un momento en el que uno tiene que hacer suyo lo que ha recibido y quitar un poco de ahí y otro poco de allá para conformar su verdadera identidad. Pues eso me ocurrió a mí en aquel entonces. Recuerdo que en unos días, todo lo que para mí había sido incuestionable porque así me lo habían enseñado y yo asumido como verdad, se desmoronó. Tengo la imagen de encontrarme totalmente perdido y desorientado, sin saber ni quién era yo, qué papel o sentido jugaba mi vida en este mundo o quién era Dios.

Al mismo tiempo que me encontraba de tal forma agobiado y desbordado por esa “tan sana” crisis de identidad que me hacía cuestionarme mi vida de cara al sufrimiento en el mundo y mi complicidad y participación en el mismo, comencé a sentir un fuego profundo de ilusión en el corazón que me llevaba a soñar con ayudar a los demás en entrega absoluta; misiones, Tercer Mundo, salvar a la gente. Todo a mi alrededor cobraba un nuevo sentido y miraba la realidad con ilusión y amor. Es algo que no se puede explicar con palabras, es sentirte feliz, pleno, llamado, ver que es posible cambiar las cosas con la fuerza que brota de Dios en nuestro interior. En definitiva, era una reorientación total de mi vida. Una vida que, hasta ese momento, iba en otra dirección, la dirección de planificar todo muy bien de cara a construirte una vida perfecta de éxito y prestigio de cara a la galería del mundo.

Paradoja o incoherencia me dirán. En el fondo, el mayor don que nos da Dios es el de la libertad. Él no nos va a forzar a un sí. Somos nosotros los que debemos aceptar o no el don que se nos da y, ¡hay que ver qué don! Pues bien, a pesar de sentirme como nunca me había sentido de ilusionado antes, mi camino a partir de ese momento fue un camino de huída y de negación de la palabra de plenitud que Dios me hacía a mí en particular. No era cuestión de sacrificar tantas cosas que en aquel entonces me parecían vitales, tales como salir de fiesta, el tener una pareja a mi lado, mi carrera de Periodismo, viajar a la India... Ese camino de escape me lleva a marchar a Inglaterra, volver a España y no saber qué hacer, estudiar un año de Psicología en Salamanca y, por fin, a dar el salto.

Sólo puedo decir ahora, tras un año y unos meses de recorrido espiritual como novicio de la Compañía de Jesús, que mis horizontes, lejos de haberse recortado, se han ampliado, que me estoy abriendo a un mundo totalmente nuevo, misterioso y apasionante como es éste de la vida entregada a Dios para servir a los demás. Y también puedo decir que soy feliz y mucho, y que esto, a pesar de los esfuerzos y de que nada te evita las asperezas normales que tiene la vida, es lo que siempre había querido hacer en mi vida, aunque antes no lo supiera formular ya que mis miedos, prejuicios contra la Iglesia o los curas o mis conceptos de libertad y de felicidad superficial y consumista me lo impidieran.

Termino citando a Juan 12, 25 que “quien intente guardar su vida (como lo había hecho yo nada más sentir la llamada de la vocación) la perderá, pero quien pierda la vida por mí la ganará”. Gracias Señor.

                                                                        ***

De entrada ser jesuita no es ningún honor, de esos por los que muchos se matan. San Ignacio llama a eso “vano honor del mundo” y lo considera una trampa. Ser jesuita tampoco es una promoción o una carrera para medrar sobre otros. San Ignacio afirma, convencido por propia experiencia, “que aquella vida es más feliz que más se aparta de todo contagio de avaricia”.

Ser jesuita no es ser más listo o más influyente o autosuficiente. Para Ignacio de Loyola todo en el hombre - menos su pecado- es regalo gratuito, “amor que desciende de arriba”.

Ser jesuita es peregrinar cada día, y todos los días, “un camino hacia Dios”. Un camino que no eliges, sino para el que eres elegido. No sin ti, naturalmente. Pero en el que un día te encuentras alcanzado por Quien lo ha desbrozado antes que tú y por ti. Más aún, por quien es Él mismo “el Camino”. Al peregrino ignaciano de Loyola lo definieron los que le conocieron como “aquel hombre que era loco por Nuestro Señor Jesucristo”.

Ser jesuita es, sencillamente, ser cristiano hasta “ser tenido y estimado por loco” por los bienpensantes al uso. Y porque Jesucristo se ha convertido, como a S. Pablo, en “razón de mi vida” (Flp 1, 21). Un Cristo, eso sí, enviado a cada ser humano, compromiso de Dios con cada persona.

Un Cristo impensable si no es como servidor del hombre y muriendo por él. Un Cristo al que es imposible decir que se le sigue, si no nos sangra el corazón a chorro ante cada miseria humana.

Gracias a Dios, la Compañía de Jesús, en algunos de sus hombres, sigue sangrando de esa herida. Si no te interesa ese Cristo, no sigas adelante. Si te interesa, ¡adelante!, ¡Pasa! Entra y ven.

martes, 17 de noviembre de 2015

Santa Gertrudis patrona del noviciado

Ayer celebramos la fiesta de Santa Gertudis, homenajeada por todos los Monasterios Benedictinos y Cistercienses.

La noche anterior presentamos el orden del día con un "Magno pregón" en la sala de comunidad y al día siguiente lo pusimos en practica tomando de postre una tarta hecha por la repostera mayor y la novicia después adelantando Vísperas una hora para  tener mas tiempo para el Cinefórum, la cena preparada, en parte por las hermanas de Nigeria que nos hicieron su primera tortilla Española en el despacho del noviciado y... el momento cumbre de la noche...


Repartimos a suertes unos lápices de cartulina con un propósito para cada una durante este año de la misericordia que consistia en una obra de misericordia y repartimos la oración del payaso:

Oración del payaso


Señor:
Soy un trasto, pero te quiero,
te quiero terriblemente, locamente, que es
la única manera que tengo yo de amar,
porque, ¡sólo soy un payaso!
Ya hace años que salí de tus manos,
pronto, quizá, llegará el día en que
volveré a Ti...
Mi alforja está vacía, mis flores
mustias y descoloridas
sólo mi corazón está intacto...
Me espanta mi pobreza,
pero me consuela tu ternura.
Estoy ante Ti como un
cantarillo roto, pero con mi
mismo barro puedes hacer
otro a tu gusto...

Señor:
¿Qué te diré cuando me pidas
cuentas? Te diré que mi vida,
humanamente, ha sido
un fallo, que he volado
muy bajo.
Señor:
Acepta la ofrenda de este atardecer...
Mi vida, como una flauta, está llena
de agujeros...
pero tómala en tus manos divinas.

Que tu música pase
a través de mí y llegue
hasta mis hermanos
los hombres, que sea
para ellos ritmo y melodía
que acompañe su caminar,
alegría sencilla
de sus pasos cansados...


Fue un dia en el que acabamos muy contentas y agradecidas por estar juntas en esta casa.

Sin olvidar el desayuno sorpresa de una hermana y las flores que nos trajo la cocinera.



A ver si el año que viene somos una mas :)

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Bodas de oro de Sor Mª José

Ayer una de nuestras hermanas celebraba los 50 Años de los votos simples y lo celebramos en comunidad, en un ambiente festivo, alegre y fraterno.
Os dejo unas fotos...




Hace 50 años...




Ahora (es la que esta mas cerca, la mas bajita)



La iglesia engalanada para la ocasión


El refectorio (comedor) vestido de fiesta



Endulzando el dia






Hermana que sigas siendo la luz de la fidelidad y nos alumbres a todas con tu Paz y tu Alegría


También vimos la película "De dioses y hombres" sobre el martirio de unos monjes
El sábado 19 la familia de Sor Mª José vendrá a celebrarlo con nosotras en una misa de acción de gracias y donde renovara sus promesas.

jueves, 27 de agosto de 2015

DISCURSO DEL SANTO PADRE Costanera de Asunción, Paraguay Domingo 12 de julio de 2015

A ECUADOR, BOLIVIA Y PARAGUAY
(5-13 DE JULIO DE 2015)

ENCUENTRO CON LOS JÓVENES


Queridos jóvenes, buenas tardes.

Después de haber leído el Evangelio, Orlando se acercó a saludarme y me dijo: “Te pido que reces por la libertad de cada uno de nosotros, de todos”. Es la bendición que pidió Orlando para cada uno de nosotros. Es la bendición que pedimos ahora todos juntos: la libertad. Porque la libertad es un regalo que nos da Dios, pero hay que saber recibirlo, hay que saber tener el corazón libre, porque todos sabemos que en el mundo hay tantos lazos que nos atan el corazón y no dejan que el corazón sea libre. La explotación, la falta de medios para sobrevivir, la drogadicción, la tristeza, todas esas cosas nos quitan la libertad. Así que todos juntos, agradeciéndole a Orlando que haya pedido esta bendición, tener el corazón libre, un corazón que pueda decir lo que piensa, que pueda decir lo que siente y que pueda hacer lo que piensa y lo que siente. ¡Ese es un corazón libre! Y eso es lo que vamos a pedir todos juntos, esa bendición que Orlando pidió para todos. Repitan conmigo: “Señor Jesús, dame un corazón libre. Que no sea esclavo de todas las trampas del mundo. Que no sea esclavo de la comodidad, del engaño. Que no sea esclavo de la buena vida. Que no sea esclavo de los vicios. Que no sea esclavo de una falsa libertad, que es hacer lo que me gusta en cada momento”. Gracias, Orlando, por hacernos caer en la cuenta de que tenemos que pedir un corazón libre. ¡Pídanlo todos los días!

Y hemos escuchado dos testimonios: el de Liz y el de Manuel. Liz nos enseña una cosa. Así como Orlando nos enseñó a rezar para tener un corazón libre, Liz con su vida nos enseña que no hay que ser como Poncio Pilato: lavarse las manos. Liz podía haber tranquilamente puesto a su mamá en un asilo, a su abuela en otro asilo y vivir su vida de joven, divirtiéndose, estudiando lo que quería. Y Liz dijo: “No, la abuela, la mamá…”. Y Liz se convirtió en sierva, en servidora y, si quieren más fuerte todavía, en sirvienta de la mamá y de la abuela. ¡Y lo hizo con cariño! Hasta tal punto –decía ella–, que hasta se cambiaron los roles y ella terminó siendo la mamá de su mamá, en el modo como la cuidaba. Su mamá, con esa enfermedad tan cruel que confunde las cosas. Y ella quemó su vida, hasta ahora, hasta los 25 años, sirviendo a su mamá y a su abuela. ¿Sola? No, Liz no estaba sola. Ella dijo dos cosas que nos tienen que ayudar: habló de un ángel, de una tía que fue como un ángel; y habló del encuentro con los amigos los fines de semana, con la comunidad juvenil de evangelización, con el grupo juvenil que alimentaba su fe. Y esos dos ángeles –esa tía que la custodiaba y ese grupo juvenil– le daban más fuerza para seguir adelante. Y eso se llama solidaridad. ¿Cómo se llama? [Responden los jóvenes: “Solidaridad”]. Cuando nos hacemos cargo del problema de otro. Y ella encontró allí un remanso para su corazón cansado. Pero hay algo que se nos escapa. Ella no dijo: “Hago esto y nada más”. ¡Estudió! Y es enfermera. Y haciendo todo eso, la ayuda, la solidaridad que recibió de ustedes, del grupo de ustedes, que recibió de esa tía que era como un ángel, la ayudó a seguir adelante. Y hoy, a los 25 años, tiene la gracia que Orlando nos hacía pedir: tiene un corazón libre. Liz cumple el cuarto mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Liz muestra su vida, ¡la quema!, en el servicio a su madre. Es un grado altísimo de solidaridad, es un grado altísimo de amor. Un testimonio. “Padre, ¿entonces se puede amar?”. Ahí tienen a alguien que nos enseña a amar.

Primero: libertad, corazón libre. Entonces, todos juntos: [Los jóvenes repiten cada frase] “Primero: corazón libre”. “Segundo: solidaridad para acompañar”. Solidaridad. Eso es lo que nos enseña este testimonio. Y a Manuel no le regalaron la vida. Manuel no es un “nene bien”. No es un “nene”, no fue un “nene”, no es un chico, un muchacho hoy, a quien la vida le fue fácil. Dijo palabras duras: “Fui explotado, fui maltratado, a riesgo de caer en las adicciones, estuve solo”. Explotación, maltrato y soledad. Y en vez de salir a hacer maldades, en vez de salir a robar, se fue a trabajar. En vez de salir a vengarse de la vida, miró adelante. Y Manuel usó una frase linda: “Pude salir adelante porque en la situación en que yo estaba era difícil hablar de futuro”. ¿Cuántos jóvenes, ustedes, hoy tienen la posibilidad de estudiar, de sentarse a la mesa con la familia todos los días, tienen la posibilidad de que no les falte lo esencial? ¿Cuántos de ustedes tienen eso? Todos juntos, los que tienen eso, digan: “¡Gracias Señor!” [Los jóvenes repiten: “¡Gracias Señor!”]. Porque acá tuvimos un testimonio de un muchacho que desde chico supo lo que era el dolor, la tristeza, que fue explotado, maltratado, que no tenía qué comer y que estaba solo. ¡Señor, salvá a esos chicos y chicas que están en esa situación! Y para nosotros, ¡Señor, gracias! ¡Gracias, Señor! Todos: ¡Gracias, Señor!

Libertad de corazón. ¿Se acuerdan? Libertad de corazón; lo que nos decía Orlando. Servicio, solidaridad; lo que nos decía Liz. Esperanza, trabajo, luchar por la vida, salir adelante; lo que nos decía Manuel. Como ven, la vida no es fácil para muchos jóvenes. Y esto quiero que lo entiendan, quiero que se lo metan en la cabeza: “Si a mí la vida me es relativamente fácil, hay otros chicos y chicas que no le es relativamente fácil”. Más aún, que la desesperación los empuja a la delincuencia, los empuja al delito, los empuja a colaborar con la corrupción. A esos chicos, a esas chicas, les tenemos que decir que nosotros les estamos cerca, queremos darles una mano, que queremos ayudarlos, con solidaridad, con amor, con esperanza.

Hubo dos frases que dijeron los dos que hablaron, Liz y Manuel. Dos frases, son lindas. Escúchenlas. Liz dijo que empezó a conocer a Jesús, conocer a Jesús, y eso es abrir la puerta a la esperanza. Y Manuel dijo: “Conocí a Dios, mi fortaleza”. Conocer a Dios es fortaleza. O sea, conocer a Dios, acercarse a Jesús, es esperanza y fortaleza. Y eso es lo que necesitamos de los jóvenes hoy: jóvenes con esperanza y jóvenes con fortaleza. No queremos jóvenes “debiluchos”, jóvenes que están ahí no más, ni sí ni no. No queremos jóvenes que se cansen rápido y que vivan cansados, con cara de aburridos. Queremos jóvenes fuertes. Queremos jóvenes con esperanza y con fortaleza. ¿Por qué? Porque conocen a Jesús, porque conocen a Dios. Porque tienen un corazón libre. Corazón libre, repitan. [Los jóvenes repiten cada una de las palabras] Solidaridad. Trabajo. Esperanza. Esfuerzo. Conocer a Jesús. Conocer a Dios, mi fortaleza. Un joven que viva así, ¿tiene la cara aburrida? [respuesta de los jóvenes: “No”] ¿Tiene el corazón triste? [respuesta de los jóvenes: “No”]. ¡Ese es el camino! Pero para eso hace falta sacrificio, hace falta andar contracorriente. Las Bienaventuranzas que leímos hace un rato son el plan de Jesús para nosotros. El plan... Es un plan contracorriente. Jesús les dice: “Felices los que tienen alma de pobre”. No dice: “Felices los ricos, los que acumulan plata”. No. Los que tienen el alma de pobre, los que son capaces de acercarse y comprender lo que es un pobre. Jesús no dice: “Felices los que lo pasan bien”, sino que dice: “Felices los que tienen capacidad de afligirse por el dolor de los demás”. Y así, yo les recomiendo que lean después, en casa, las Bienaventuranzas, que están en el capítulo quinto de San Mateo. ¿En qué capítulo están? [respuesta de los jóvenes: “quinto”] ¿De qué Evangelio? [respuesta de los jóvenes: “San Mateo”]. Léanlas y medítenlas, que les va a hacer bien.

Tengo que agradecer a vos, Liz; te agradezco, Manuel; e te agradezco, Orlando. Corazón libre, que es lo que debe ser.

Y me tengo que ir [jóvenes: “No!”]. El otro día, un cura en broma me dijo: “Sí, usted siga haciéndole… aconsejando a los jóvenes que hagan lío. Siga, siga. Pero después, los líos que hacen los jóvenes los tenemos que arreglar nosotros”. ¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen. Las dos cosas: hagan lío y organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios, a quien conocí, es mi fortaleza. Ese es el lío que hagan.

Como sabía las preguntas, porque me las habían pasado antes, había escrito un discurso para ustedes, para dárselo, pero los discursos son aburridos, así que, se lo dejo al Señor Obispo encargado de la Juventud para que lo publique.

Y ahora, antes de irme, [“No!”] les pido, primero, que sigan rezando por mí; segundo, que sigan haciendo lío; tercero, que ayuden a organizar el lío que hacen para que no destruya nada. Y todos juntos ahora, en silencio, vamos a elevar el corazón a Dios. Cada uno desde su corazón, en voz baja, repita las palabras:

Señor Jesús, te doy gracias por estar aquí. Te doy gracias porque me diste hermanos como Liz, Manuel y Orlando. Te doy gracias porque nos diste muchos hermanos que son como ellos. Que te encontraron, Jesús. Que te conocen, Jesús. Que saben que Vos, su Dios, sos su fortaleza. Jesús, te pido por los chicos y chicas que no saben que Vos sos su fortaleza y que tienen miedo de vivir, miedo de ser felices, tienen miedo de soñar. Jesús, enseñános a soñar, a soñar cosas grandes, cosas lindas, cosas que aunque parezcan cotidianas, son cosas que engrandecen el corazón. Señor Jesús, danos fortaleza, danos un corazón libre, danos esperanza, danos amor y enseñános a servir. Amén.

Ahora les voy a dar la bendición y les pido, por favor, que recen por mí y que recen por tantos chicos y chicas que no tienen la gracia que tienen ustedes de haber conocido a Jesús, que les da esperanza, les da un corazón libre y los hace fuertes.

(Bendición)

Y que los bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

martes, 25 de agosto de 2015

Atencióóóóón!!!!

Dios te lo pone todo en las manos... ¿Que vas a hacer?




Lo que hagas que sea bueno y... LUCHA como si sólo dependiera de ti pero...REZA omo si solo dependiera de DIOS


jueves, 20 de agosto de 2015

Homilía de la Vigilia de Oración del Encuentro Europeo de Jóvenes en Ávila.

Algunas veces te ha sucedido que un buen amigo te dice: – Te puedo contar un secreto? Puedo confiar en ti? Y tú, medio movido por la curiosidad, medio tocado por su confianza, le respondes: – Cuenta, soy todo oídos, no dudes, que no te defraudare!

Esto no te sucede ni con cualquiera ni en cualquier parte. Esto te pasa porque mereces confianza, porque siempre has estado a su lado, porque te has acordado de ponerle un wats en el momento oportuno, porque les has echado una mano en la preparación de ese examen, porque has estado presente en su sufrimiento y su alegría.

Esto no sucede en el barullo de la salida del instituto o de la universidad, tampoco cuando sales de fiesta con toda la cuadrilla. Esto sucede ese día que tienes una larga charla con él, después de pasear, de tomar algo sin prisas.

Esta noche, Jesús quiere confiarte un secreto, como hizo esa noche antes de su pasión. Des de hace días, junto con este gran puñado de amigos suyos, el Señor te ha lavado los pies, en el sacramento de la confesión, te ha sentado a su mesa, en la eucaristía de cada día, te ha hablado largamente, en las catequesis, todo exactamente como hizo con sus primeros doce esa noche tan mágica como la de hoy. Y ahora estás aquí, no como alguien perdido en la multitud, sino como un amigo confidente, atento, lleno de curiosidad y conmovido por su confianza.

Escucha como te repite: “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo, permaneced en mi amor”. Desde antes que nacieses te he amado y ha sido tanto mi amor que he querido que llegases a la vida. Tanto he deseado poderte amar de un modo personal que no he dudado en arriesgarme. Me he arriesgado haciéndote nacer y crecer donde y como has nacido y crecido. Aunque pienses que no he elegido bien, que nada ha sido fácil para ti, aunque pienses que he jugado contigo, créeme, nunca, nunca jamás he jugado contigo. Te amo demasiado. Y si me apuras, quizá sí que una vez he jugado contigo. Mírame, muy llagado, esa vez jugué, esa vez me la jugué por ti!

Cuando tuve esta confidencia con mis primeros amigos, les expliqué cuanto les amaba con una imagen: la de la viña y los sarmientos. Ellos eran todos de campo y me entendían. Cuando se lo conté a mi amiga Teresa, lo hice a través de la imagen de un castillo, porque ella era castellana, hija de estas murallas.

A ti, ¿cómo podría explicarte cuanto y como te amo? A ti, que eres de la generación del smartphone. Tú que a través de este sorprendente aparato, haces todo – te relacionas, estudias, te desplazas, miras tus series favoritas, hasta me rezas. Tú que estos días has perseguido un enchufe como un loco. Tú que cuando llegas a un lugar, lo primero que miras es si tienes wifi. Mira, tú eres como el móvil y yo como tu fuente de energía y cobertura. Tú, sin mí, no puedes hacer nada, eres un trasto inteligente pero inútil. Tú, sin mí, te apagas. Tú, sin mí, no llegas, te quedas muy corto. Tú, sin mi amor, te agotas y no das para más.

Ahora, en breve, me voy a hacer presente ante ti. Voy a irradiar mi amor ante ti, voy a cubrirte con millones de megas de amor. Enchúfate conmigo. Pilla mi cobertura y no irás tras otras nunca jamás. Mi amor no tiene competidores.


                                                                                           Mons. Xavier Novell.

martes, 11 de agosto de 2015

La Inmaculada joven, de sor Isabel Guerra, icono del EEJ Ávila 2015 y compañera hasta Polonia


La Inmaculada joven, de sor Isabel Guerra, icono del EEJ Ávila 2015 y de la Pastoral Juvenil de España

La apertura del Encuentro Europeo de Jóvenes de Ávila se estrenó en la noche del miércoles 5 de agosto con una sorpresa, que tendrá su presencia más relevante en la misa de clausura y de envío del Encuentro.

Se trata de la presentación y entrega de un icono mariano para los jóvenes de España. Es un bellísimo cuadro de sor Isabel Guerra, una Inmaculada joven, que se ha de convertir en la «réplica» (por decirlo de alguna manera) de la Cruz y del Icono de las JMJ.

Se ha elegido una Inmaculada al ser la patrona de España. Al cuadro se le han preparado unas andas, en un taller de Ciudad Real, para que pueda ser procesionada y participar en los distintos eventos de la pastoral juvenil de las diócesis de España.

Sor Isabel Guerra es una religiosa cisterciense, de origen madrileño, monja en el monasterio de Santa Lucía de Zaragoza. Es uno de los pintores contemporáneos más prestigiosos de España