Era una chica más. Cumplía su sueño: ser periodista. Había trabajado en diversos medios y vivía en Italia para hacer noticias sobre el Vaticano en la agencia de noticias Rome Reports.
Patricia de La Vega dice que le encantaba lo que hacía. Sin embargo, algo cambió en su vida cuando descubrió que su vocación era servir a los más pobres de la sociedad.
SOR PATRICIA DE LA VEGA
Hija de la Caridad
“Eso era algo con lo que había soñado desde que era pequeña, pero llegó un momento en el que vi que eso no llenaba toda mi vida, que había algo que me faltaba. Y entonces fue a través del contacto con las personas que más lo necesitan cuando ahí descubrí que en ese caminar juntos, eso a mí me hacía feliz, eso es lo que llenaba toda mi vida. Y pensé: “Esto es lo que quiero para siempre”.
Fue así como conoció a las Hijas de la Caridad, congregación ligada a San Vicente de Paúl, y comenzó a repensar su camino. Dice que no fue fácil, y que pasó miedo, pero tomó aire y dio el salto. Ahora asegura que no se arrepiente de su decisión, porque cree que es la que la conduce a la verdadera felicidad.
SOR PATRICIA DE LA VEGA
Hija de la Caridad
“Merece la pena totalmente, porque te hace vivir la vida con toda su intensidad. Porque me ha ayudado a conocer a muchas personas que de otra manera no hubiese conocido, porque ha hecho abrir mi corazón, mi vida, mi persona. Porque junto con estas personas y en la vocación en la que estoy creo que he crecido, que soy mejor, y que si no hubiese seguido esta vida pues no lo hubiese sido, creo que no. No hubiese sido tan feliz como lo soy ahora”.
Tras nueve años regresó a Roma, aunque esta vez no como periodista sino como consagrada. Celebró los 400 años de su carisma. Un carisma vicenciano que la impulsa a entregar cada día de su vida al servicio a los demás.
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domingo, 31 de diciembre de 2017
sábado, 23 de diciembre de 2017
¿Por que existen los monjes y las monjas?
Vivimos inquietos exigiendo que todas las ocupaciones que emprendemos tengan resultados inmediatos y perceptibles. Se aceleran nuestros pasos por la vida, y vamos matando nuestra capacidad de detenernos pacientemente ante la belleza y valor de los acontecimientos importantes. Las noticias, el entretenimiento y las redes sociales saturan nuestros días y tenemos ya poco deseo en invertir demasiado tiempo en una misma ocupación, pues sólo interesa tener nuevas sensaciones que sean breves e intensas, y que en lo posible no exijan de nosotros un compromiso demasiado grande. ¿Cómo podríamos, inmersos en este momento de la historia, comprender siquiera la vida de hombres y mujeres que entregan su existencia a contemplar los misterios de Dios, e interceder ante Él por el dolor del mundo, en un clima de permanente silencio, soledad y oración?
Antes de dar cualquier respuesta, debemos saber que la vida monástica cristiana no puede entenderse sin más como una invención de hombres y mujeres extraordinarios que deciden llevar una vida tranquila lejos del ruido y el dolor del mundo, valiéndose sólo de sus esfuerzos. Es hoy, como lo era ya en el siglo IV, la respuesta a una llamada del Espíritu Santo a seguir a Cristo en un camino de lucha y donación de sí mismo en el desierto por el bien de todos los hombres. No debemos nunca perder de vista lo sobrenatural de todo esto: el monje va a buscar a Dios en respuesta a una llamada que Él mismo le hace. A esto es a lo que llamamos “vocación”.
En cuanto es llamado, el monje se adentra en la clausura del monasterio, con la consciencia de que aunque lo que vea sean muros de roca es al corazón de Cristo al que entra: ese lugar de encuentro espiritual con todos los hombres y mujeres que en la vida buscan sentido y respuesta a sus más inquietantes preguntas, así como consuelo a sus más hondos dolores.
Los monjes y monjas viven pues en una permanente ofrenda de sí mismos, alimentando con sus oraciones al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. A los ojos de nuestra mentalidad instrumental, tan limitada a los resultados visibles, podemos juzgar la vida monástica como un absurdo modo de desperdiciar la existencia. Si la contemplamos en cambio bajo la luz de la fe, es ella un vivo testimonio del misterio de Dios entre los hombres, pues descubrimos que los monjes, consagrados a contemplar a Dios e interceder ante Él por el mundo entero, son piedras vivas que sostienen y animan misteriosamente las obras visibles que la Iglesia realiza en medio del mundo. Así, si la Iglesia es un cuerpo, diremos que mientras algunos de sus miembros están llamados a caminar y predicar o enseñar, otros bombean la sangre ocultamente desde la clausura y contribuyen así a que el cuerpo no desfallezca.
Mario Felipe Vivas Name
Antes de dar cualquier respuesta, debemos saber que la vida monástica cristiana no puede entenderse sin más como una invención de hombres y mujeres extraordinarios que deciden llevar una vida tranquila lejos del ruido y el dolor del mundo, valiéndose sólo de sus esfuerzos. Es hoy, como lo era ya en el siglo IV, la respuesta a una llamada del Espíritu Santo a seguir a Cristo en un camino de lucha y donación de sí mismo en el desierto por el bien de todos los hombres. No debemos nunca perder de vista lo sobrenatural de todo esto: el monje va a buscar a Dios en respuesta a una llamada que Él mismo le hace. A esto es a lo que llamamos “vocación”.
En cuanto es llamado, el monje se adentra en la clausura del monasterio, con la consciencia de que aunque lo que vea sean muros de roca es al corazón de Cristo al que entra: ese lugar de encuentro espiritual con todos los hombres y mujeres que en la vida buscan sentido y respuesta a sus más inquietantes preguntas, así como consuelo a sus más hondos dolores.
Los monjes y monjas viven pues en una permanente ofrenda de sí mismos, alimentando con sus oraciones al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. A los ojos de nuestra mentalidad instrumental, tan limitada a los resultados visibles, podemos juzgar la vida monástica como un absurdo modo de desperdiciar la existencia. Si la contemplamos en cambio bajo la luz de la fe, es ella un vivo testimonio del misterio de Dios entre los hombres, pues descubrimos que los monjes, consagrados a contemplar a Dios e interceder ante Él por el mundo entero, son piedras vivas que sostienen y animan misteriosamente las obras visibles que la Iglesia realiza en medio del mundo. Así, si la Iglesia es un cuerpo, diremos que mientras algunos de sus miembros están llamados a caminar y predicar o enseñar, otros bombean la sangre ocultamente desde la clausura y contribuyen así a que el cuerpo no desfallezca.
Mario Felipe Vivas Name
domingo, 12 de noviembre de 2017
SOR MATILDE COLGÓ SU FUSIL.
En 2002, la soldado Matilde de Luis formó parte del contingente español enviado a la guerra de Kosovo, donde decidió dejar las armas… y tomar los hábitos. Hoy, sor Matilde de Jesucristo vive feliz en la clausura del Monasterio de Clarisas de Salamanca.
Desde hace unos meses sor Matilde de Jesucristo, una aspirante a religiosa en la clausura del convento que las Clarisas (Franciscanas Descalzas) tienen en Salamanca. Que una joven de 27 años opte por la vida en clausura, lejos de la vida activa, ya resulta de por sí novedoso en un mundo como el actual. Aún más en el caso de Matilde, cuya procedencia no es otra… que el Ejército.
Desde hace unos meses sor Matilde de Jesucristo, una aspirante a religiosa en la clausura del convento que las Clarisas (Franciscanas Descalzas) tienen en Salamanca. Que una joven de 27 años opte por la vida en clausura, lejos de la vida activa, ya resulta de por sí novedoso en un mundo como el actual. Aún más en el caso de Matilde, cuya procedencia no es otra… que el Ejército.
«NUNCA HE ESTADO TAN SEGURA DE QUERER HACER ALGO, AUNQUE TAMBIÉN SÉ DE ANTEMANO QUE ME VA A COSTAR MUCHÍSIMO».
«NO DUDO QUE SERÁS TAN BUEN SOLDADO DE CRISTO COMO LO HAS SIDO EN EL EJÉRCITO».
«ME SIENTO BIEN PORQUE SÉ LO QUE QUIERO. ESTOY ANTE LA VERDAD MÁS IMPORTANTE DE MI VIDA. NUNCA HE ESTADO TAN SEGURA DE QUERER HACER ALGO, AUNQUE TAMBIÉN SÉ DE ANTEMANO QUE ME VA A COSTAR MUCHÍSIMO. PERO SI DE ALGO ESTOY SEGURA ES QUE SE TRATA DE LO QUE DIOS QUIERE PARA MÍ».
miércoles, 25 de octubre de 2017
Profesión temporal
Tiene veintiún años y el sábado próximo, el 28 de octubre, va a profesar votos temporales en el monasterio de las Madres Benedictinas de Sahagún, en la provincia de León. Esperó a cumplir los dieciocho para cambiar sus aposentos y ensanchar su corazón. Sus padres, Teresa y Casimiro, recibieron su inquietud con la alegría profunda de aquellos que saben que no podía haber elegido mejor novio ni, desde el sábado próximo, mejor esposo. Los padres siempre se rinden a la felicidad de los hijos, pero si acompañan y alientan las elecciones, la decisión en las encrucijadas, mucho mejor: recibirán la paga de la felicidad de sus hijos y habrán participado en ella. Ni una hija ni un hijo se pierden, sino que se ganan otros muchos en ellos.
Es importante para nosotros Marta porque es de Ciudad Real. En un tiempo en el que parece no solo que Dios no llama, sino que tampoco estamos respondiendo, surge, como un oasis de frescura, una vida que rompe con todo lo que parece y nos pone delante lo que es. ¿Veintiún años? Sí, la edad perfecta para desposarse y permitir que Dios sea el dueño de tu vida. Siempre es tiempo de las cosas buenas. Es la grandeza de la persona, el factor humano por el que, a pesar de las apariencias, de las circunstancias, se consigue hacer algo nuevo, distinto, imprevisible, bueno. Es importante para nosotros porque nos descubre que hay otros muchos que, seguro, están pensándose su vida, están planteándose la única pregunta fundamental: la felicidad. Eso es lo que Dios quiere de nosotros: que seamos felices. En ello está la clave de Dios y la clave de todo hombre: descubrir el camino de la felicidad. Por eso, toda la vida, está bajo la protección de la respuesta a esa pregunta: ¿cómo soy feliz? Las elecciones de vida tienen que mirar ahí y a cómo servimos a los demás: ¿Qué necesita el mundo de mí? ¿quién puede requerir mi ayuda, mi persona, mi vida? Responder con la vida entera en el matrimonio, en el sacerdocio, en la vida consagrada, en la vida de clausura, en la soltería consagrada, responder, como Marta, con la vida entera es donde está, en el fondo, la única respuesta básica y fundamental. Lo demás, siendo importante, va detrás.
¿Qué ha encontrado Marta que no hayan visto otros? Nada. El mismo colegio, los mismos amigos, las mismas circunstancias, la misma parroquia. Nada ha sido distinto en ella, pero todo ha sido diferente.
La historia de las vidas en las que surge la vocación no son distintas a otras historias o a otras vidas. Simplemente, que, en un momento concreto, se permite que alguien te hable y ya no dejará el corazón de estar inquieto y en búsqueda, pero, el que busca, encuentra. Gracias Marta.
@miguelangeljs
Publicado en La Tribuna de Ciudad Real el 22 de octubre de 2017
martes, 17 de octubre de 2017
Las nuevas vocaciones religiosas que llegan a través de las redes sociales e Internet
¿Qué es un monje benedictino?
Es un cristiano que se siente llamado a seguir más de cerca a Cristo y a vivir en una mayor intimidad con Dios.
Y para eso abraza una particular forma de vida en el ámbito de un monasterio, en hermandad con otros monjes, bajo la guía de un abad y de una regla de vida: la Regla de San Benito.
¿Y qué es la Regla de San Benito?
San Benito (480-547) escribió un documento para «regular» la vida de sus monjes, de ahí el nombre de Regla. Viene ser como una aplicación práctica del Evangelio.
Pretende organizar la vida del monasterio y hacer de él un lugar donde se busque a Dios, una casa de silencio y de paz, un taller para ejercitarse en la vida espiritual, donde la alabanza a Dios sea un trabajo y el trabajo se pueda realizar en clima de oración.
¿Cómo transcurre el día en Leyre?
Al compás del ora et labora –«reza y trabaja»– sin que tampoco falten momentos para cultivar la vida fraterna en comunidad ni el necesario tiempo libre.
A nivel comunitario, nos reunimos para orar siete veces al día, celebrando la Eucaristía y la Liturgia de las Horas, el Oficio Divino, que jalona la jornada desde la madrugada hasta la noche. En Leyre, tanto la Misa como los principales oficios del día son cantados en gregoriano.
También dedicamos otro espacio de tiempo importante a la lectio divina (lectura orante de la Palabra de Dios) y a la oración personal. Intercalándose con la oración, se distribuyen los tiempos de trabajo. Mediante el trabajo –intelectual o manual– el monje desarrolla sus capacidades humanas, las consagra a Dios y sirve a sus hermanos.
¿Es posible pasar unos días en el Monasterio de Leyre?
Si, claro. En Leyre existen dos hospederías: la exterior y la interior. La exterior, el Hotel-Hospedería, funciona como un pequeño y acogedor hotel. Sus huéspedes pueden beneficiarse de la belleza y serenidad que rodea el monasterio y participar de todos los actos litúrgicos que la comunidad celebra en la Iglesia. La hospedería interior, dentro de la clausura, está destinada solamente para varones que quieran pasar unos días de retiro espiritual compartiendo más cerca la vida de los monjes.
¿Qué se necesita para llegar a ser monje?
Fundamentalmente hay que tener una actitud interior: buscar sinceramente a Dios.
Debe tener una edad, salud y formación adecuadas.
Lo normal es ponerse en contacto con el P. Maestro de Novicios (por e-mail o carta) presentándose y exponiendo sus inquietudes.
También se puede comenzar con unos días de estancia en nuestra hospedería interna y plantear su posible vocación al P. Maestro de Novicios.
Es un cristiano que se siente llamado a seguir más de cerca a Cristo y a vivir en una mayor intimidad con Dios.
Y para eso abraza una particular forma de vida en el ámbito de un monasterio, en hermandad con otros monjes, bajo la guía de un abad y de una regla de vida: la Regla de San Benito.
¿Y qué es la Regla de San Benito?
San Benito (480-547) escribió un documento para «regular» la vida de sus monjes, de ahí el nombre de Regla. Viene ser como una aplicación práctica del Evangelio.
Pretende organizar la vida del monasterio y hacer de él un lugar donde se busque a Dios, una casa de silencio y de paz, un taller para ejercitarse en la vida espiritual, donde la alabanza a Dios sea un trabajo y el trabajo se pueda realizar en clima de oración.
¿Cómo transcurre el día en Leyre?
Al compás del ora et labora –«reza y trabaja»– sin que tampoco falten momentos para cultivar la vida fraterna en comunidad ni el necesario tiempo libre.
A nivel comunitario, nos reunimos para orar siete veces al día, celebrando la Eucaristía y la Liturgia de las Horas, el Oficio Divino, que jalona la jornada desde la madrugada hasta la noche. En Leyre, tanto la Misa como los principales oficios del día son cantados en gregoriano.
También dedicamos otro espacio de tiempo importante a la lectio divina (lectura orante de la Palabra de Dios) y a la oración personal. Intercalándose con la oración, se distribuyen los tiempos de trabajo. Mediante el trabajo –intelectual o manual– el monje desarrolla sus capacidades humanas, las consagra a Dios y sirve a sus hermanos.
¿Es posible pasar unos días en el Monasterio de Leyre?
Si, claro. En Leyre existen dos hospederías: la exterior y la interior. La exterior, el Hotel-Hospedería, funciona como un pequeño y acogedor hotel. Sus huéspedes pueden beneficiarse de la belleza y serenidad que rodea el monasterio y participar de todos los actos litúrgicos que la comunidad celebra en la Iglesia. La hospedería interior, dentro de la clausura, está destinada solamente para varones que quieran pasar unos días de retiro espiritual compartiendo más cerca la vida de los monjes.
¿Qué se necesita para llegar a ser monje?
Fundamentalmente hay que tener una actitud interior: buscar sinceramente a Dios.
Debe tener una edad, salud y formación adecuadas.
Lo normal es ponerse en contacto con el P. Maestro de Novicios (por e-mail o carta) presentándose y exponiendo sus inquietudes.
También se puede comenzar con unos días de estancia en nuestra hospedería interna y plantear su posible vocación al P. Maestro de Novicios.
domingo, 13 de agosto de 2017
domingo, 11 de junio de 2017
¡¡¡Te esperamos!!!
A tí querida joven, hoy día de la Santísima Trinidad, día de los contemplativos, te lanzamos una convivencia los dias del 17 al 21 de Julio en la que hemos estado trabajando con mucha ilusión.
Queremos darte a conocer la vida consagrada, consagrada a Dios y a los hermanos, desde el CORAZÓN de la Iglesia, aquello que no se ve pero está ahí y es importante y participa en sustentar el cuerpo.
Queremos darte a conocer el carisma benedictino, paz, felicidad, liturgia, comunidad, lectio, oración, trabajo...que no esta reñido con la diversión y el deporte, que también hacemos.
Si te decides a asistir participarás de nuestros rezos, en dinámicas para encontrarte con lo mejor de ti misma, pues eres un tesoro, y en ratos en los que nos preguntaremos ¿Que quiere el Señor de mi? en un cineforum, en un día de campo, de peregrinación (estamos en el camino de santiago), en un taller de lectura orante...y mucho mas.
Somos una comunidad de 12 monjas entre los 21 y los 88 años, vivimos en Sahagún, en la provincia de León, a las benedictinas se nos conoce por el "Ora et labora" por la acogida fraterna y por el amor a la liturgia.
Para participar en esta convivencia llama al 662171813 (también tenemos Whats app)
Queremos darte a conocer la vida consagrada, consagrada a Dios y a los hermanos, desde el CORAZÓN de la Iglesia, aquello que no se ve pero está ahí y es importante y participa en sustentar el cuerpo.
Queremos darte a conocer el carisma benedictino, paz, felicidad, liturgia, comunidad, lectio, oración, trabajo...que no esta reñido con la diversión y el deporte, que también hacemos.
Si te decides a asistir participarás de nuestros rezos, en dinámicas para encontrarte con lo mejor de ti misma, pues eres un tesoro, y en ratos en los que nos preguntaremos ¿Que quiere el Señor de mi? en un cineforum, en un día de campo, de peregrinación (estamos en el camino de santiago), en un taller de lectura orante...y mucho mas.
Somos una comunidad de 12 monjas entre los 21 y los 88 años, vivimos en Sahagún, en la provincia de León, a las benedictinas se nos conoce por el "Ora et labora" por la acogida fraterna y por el amor a la liturgia.
Para participar en esta convivencia llama al 662171813 (también tenemos Whats app)
viernes, 12 de mayo de 2017
lunes, 21 de noviembre de 2016
Mensaje del Abad Primado Benedictino
Estoy plenamente convencido de que los Monasterios son uno de los lugares más importantes del mundo hoy. ¿Por qué?. Porque hay mucha gente cuyas vidas están afectadas por rupturas, tristeza, decepciones, fallos, luchas, perdidas, heridas. Lo que nosotros ofrecemos es una afectuosa acogida, seas quien seas y sea tu historia la que sea.
Los salmos que rezamos cada día hablan de gente que lamenta pérdidas en sus vidas, que lamentan el dolor de relaciones rotas,y el miedo a los enemigos. A aquellos que sufren las palabras del salmista hablan de su experiencia vital. Y en esas palabras ven que no están solos, y aún más importante, ven que Dios está con ellos.
Abad Primado Gregory Polan
miércoles, 22 de junio de 2016
La vida secreta de una monja de 20 años

Cuando en 2008 la fotógrafa Toni Graves se adentró en un monasterio dominico de Summit, Nueva Jersey, para documentar el día a día de sus monjas, nunca imaginó lo que estaba a punto de encontrarse.
Sobre todo, porque detrás de la palabra “clausura” se dio de bruces con la palabra “vida”.
Lauren Franko tenía entonces 21 años, acababa de sentir la llamada de Dios escuchando una canción en YouTube y apenas llevaba unas semanas en el monasterio. Pero ya era su luz.
Lo había dejado todo: la universidad, un novio con el que se veía casada, unas amigas que no entendía su decisión, unos padres enfadados...
Inmediatamente Toni quedó prendada de sus mejillas coloradas, sugran sentido del humor y sonrisa contagiosa. Ella era todo lo que nunca nadie esperaría de una monja.
Lauren era simplemente una veinteañera enamorada.
Graves decidió entonces seguir volviendo durante los 7 años siguientes y documentar la conversión de Lauren en la Hermana María Teresa del Sagrado Corazón. Un bello reportaje fotográfico llamado Radical Love, que acabó convirtiéndose no solo en un retrato de la vida en el convento, sino el paso de la adolescencia a la edad adulta.
Aqui estan algunas de las fotos:

Aqui estan algunas de las fotos:
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martes, 12 de abril de 2016
viernes, 4 de marzo de 2016
lunes, 15 de febrero de 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
Quiero ser monja reallity de Cuatro

Ya os informamos hace algunos meses que Mediaset estaba viendo la posibilidad de llevar a Cuatro uno de esos reallitys que, aunque no seamos especialmente religiosos, llama la atención por lo extraño de la fórmula. Y es que Quiero ser monja será la forma más sencilla de comprobar cómo es la vida en el interior de un convento.
En España, Quiero ser monja seguirá la rutina diaria de cinco chicas que forman parte de tres congregaciones distintas: Santísimo Sacramento, Santa María de Leuca y Justinianas de Alicante, Granada y Madrid.
Las cámaras del concurso han estado siguiendo a lo largo de seis semanas a las chicas, que tendrán que decidir en antena si realmente quieren consagrar su vida a Dios o vivir la religión fuera de la Iglesia. Desde la productora (Warner Bros ITPV España) han querido destacar el enorme respeto y rigor que han seguido en la elaboración del programa para que no exista la más mínima duda de que no se intenta trivializar o restar importancia a la decisión moral que deben tomar las protagonistas del formato.
Las congregaciones han colaborado
Además, el casting de chicas ha sido un poco más complicado de lo normal ya que había que buscar perfiles muy concretos, que hubieran sentido la llamada de Dios para platearse realizar un proceso como el que describe el reallity.
Hay que recordar que una de las principales dudas que había (y de la que os informamos en su momento) era saber cómo se tomaría el estamento eclesiástico esta invasión de equipos de televisión en espacios habitualmente reservados a la fe, pero finalmente parece que todo ha sido más fácil de lo esperado.
Pronto sabremos su fecha de estreno.
- See more at: http://www.adslzone.tv/2016/01/21/quiero-ser-monja-de-cuatro-un-nuevo-reallity-con-la-iglesia-como-protagonista/#sthash.kKfIni6P.dpuf
martes, 2 de febrero de 2016
¿El amor es para siempre?
"Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor." (Jn 4, 7-8)
Quien dice que el amor no es para siempre no es cristiano pues si no se cree en el amor no se cree en Cristo y no se cree en el Amor del Padre que envió a su Hijo al mundo por Amor a nosotros.
Por tanto el Amor es para siempre.
Pero es que ya no l@ quiero, no estoy enamorad@.....seria atracción fisica...pero el amor va mas alla
Pero es que ya no l@ quiero como antes.....puede que el amor haya madurado, y no es que haya desaparecido sino que ya no es tan fogoso... es diferente.
Enamoramiento, atracción, morbo, curiosidad, apetencia...no son Amor pues cualquier tipo de amor es:
"4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta." (1 Cor 13, 4-7)
¿Quieres amor para siempre? Ama...asi
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor." (Jn 4, 7-8)
Quien dice que el amor no es para siempre no es cristiano pues si no se cree en el amor no se cree en Cristo y no se cree en el Amor del Padre que envió a su Hijo al mundo por Amor a nosotros.
Por tanto el Amor es para siempre.
Pero es que ya no l@ quiero, no estoy enamorad@.....seria atracción fisica...pero el amor va mas alla
Pero es que ya no l@ quiero como antes.....puede que el amor haya madurado, y no es que haya desaparecido sino que ya no es tan fogoso... es diferente.
Enamoramiento, atracción, morbo, curiosidad, apetencia...no son Amor pues cualquier tipo de amor es:
"4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta." (1 Cor 13, 4-7)
¿Quieres amor para siempre? Ama...asi
martes, 5 de enero de 2016
LA VIDA DE ORACIÓN
“La contemplación de las cosas divinas y la unión asidua con Dios en la oración debe ser el primer y principal deber de todos los religiosos”.
Orad siempre sin desfallecer (Lc 18,1b)
El monje no debe olvidar el elogio que el Señor dirigió a aquélla que renunciando a toda otra actividad, se dedicaba a contemplarlo: María ha elegido la mejor parte que no le será quitada (Lc. 10,42)[70].
Para lograr este espíritu de oración, buscará el monje la intimidad con Dios en todo lo que piense, en todo lo que hable y en todo lo que obre; y tendrá entonces la oración perfecta.
El monje deberá ser no sólo un hombre de oración, sino también maestro de oración para aquellos que deseen crecer en este medio de unión con Dios y pidan lo que los discípulos le pidieron al Señor: enséñanos a orar (Lc 11, 1).
2- La Oración Litúrgica
La oración litúrgica es la oración oficial y pública de la Iglesia, recogida en los numerosos textos litúrgicos, en las distintas celebraciones, en los sacramentos, particularmente en la celebración eucarística, "fuente y cumbre de la vida cristiana".
3- La Salmodia
Rezar con los Salmos
4- Devoción Eucarística
La Santa Misa es el acto litúrgico por excelencia, y “la liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la iglesia, y al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza”, de ella “deriva hacia nosotros la Gracia…
viernes, 1 de enero de 2016
¿Qué es un monje?
“A través de su rigurosa separación del mundo, el monje trata de abrazar plenamente el Evangelio, de preservar intacto, en condiciones de vida diferentes, el testimonio fiel y generoso del martirio, bajo una forma menos clamorosa pero prolongado durante toda la existencia. Primero las sangrientas persecuciones y después la vida monástica hicieron a los cristianos conscientes de la necesidad de vivir en el mundo como si no se viviera en él…”.
San Macario, decía: “El monje se llama monje porque día y noche conversa con Dios, no ocupa la imaginación más que en cosas de Dios y no posee nada sobre la tierra”.
2- El monje, sostén del mundo y pararrayos de la ira de Dios
(Están discutiendo Tértulo y Equicio, dos romanos que quieren llevar a sus hijos a Subíaco, el monasterio fundado por San Benito)
-¡Qué pena que un hombre así (están hablando de San Benito de Nursia, padre del monacato occidental) se haya apartado del mundo y se haya refugiado en la soledad con un puñado de monjes en vez de aspirar a un alto cargo!… pero mira, vuelven a cantar…
-tal vez eso sea más importante.
-¿los cánticos?
-Sí. Eso les mantiene en estrecho contacto con Dios. Y atraen a otros muchos. Cantan con el corazón, esos hombres… creo que al hacer lo que hacen sostienen el mundo…
-¿qué diablos quieres decir?- preguntó asombrado Tértulo.
-Senadores corrompidos, godos asesinos, comerciantes ladrones, bandidos, truhanes, adúlteros, prostitutas… ¿por qué iba Dios a mantener en la existencia a un mundo así?… Pero, de pronto, un hombre llamado Benito decide organizar algo en lo que todo se haga de cara a Dios, en medio de una corriente constante de alabanza que se manifiesta, entre otras cosas, en estos cánticos; una república en la que sus ciudadanos no poseen nada y lo tienen todo… Como comprenderás, no podía organizar una cosa así en el Palatino o en plena Suburbia… Era preciso buscar un lugar apartado y tranquilo.
El santo hermano y monje trapense de nuestro siglo, Rafael Arnaiz escribía:
“¡Dios!… He aquí lo único que anima, la única razón de mi vida monástica.
Dios, para mí, lo es todo; en todo está y en todo le veo. ¿Qué me interesa la criatura?, ¿y yo mismo?… ¡Qué loco estoy cuando de mí me ocupo, y qué vanidad es ocuparse de lo que no es Dios!”
San Macario, decía: “El monje se llama monje porque día y noche conversa con Dios, no ocupa la imaginación más que en cosas de Dios y no posee nada sobre la tierra”.
“Se llama monje por cuanto invoca a Dios con oración incesante, a fin de purificar su espíritu de los numerosos e importunos pensamientos, y para que su espíritu llegue a ser monje en sí mismo, sólo delante del verdadero Dios, sin acoger jamás los pensamientos que provienen del mal…”.
2- El monje, sostén del mundo y pararrayos de la ira de Dios
(Están discutiendo Tértulo y Equicio, dos romanos que quieren llevar a sus hijos a Subíaco, el monasterio fundado por San Benito)
-¡Qué pena que un hombre así (están hablando de San Benito de Nursia, padre del monacato occidental) se haya apartado del mundo y se haya refugiado en la soledad con un puñado de monjes en vez de aspirar a un alto cargo!… pero mira, vuelven a cantar…
-tal vez eso sea más importante.
-¿los cánticos?
-Sí. Eso les mantiene en estrecho contacto con Dios. Y atraen a otros muchos. Cantan con el corazón, esos hombres… creo que al hacer lo que hacen sostienen el mundo…
-¿qué diablos quieres decir?- preguntó asombrado Tértulo.
-Senadores corrompidos, godos asesinos, comerciantes ladrones, bandidos, truhanes, adúlteros, prostitutas… ¿por qué iba Dios a mantener en la existencia a un mundo así?… Pero, de pronto, un hombre llamado Benito decide organizar algo en lo que todo se haga de cara a Dios, en medio de una corriente constante de alabanza que se manifiesta, entre otras cosas, en estos cánticos; una república en la que sus ciudadanos no poseen nada y lo tienen todo… Como comprenderás, no podía organizar una cosa así en el Palatino o en plena Suburbia… Era preciso buscar un lugar apartado y tranquilo.
sábado, 12 de diciembre de 2015
lunes, 30 de noviembre de 2015
¡¡¡¡Pelicula que os recomiendo!!!!: "fuera del mundo"
Mientras sor Caterina camina por el parque, se le acerca un desconocido y le deja a su cargo a un recién nacido que acaba de encontrar. El hecho de tener al indefenso bebé en sus brazos, despierta el instinto maternal de la joven Caterina. No satisfecha con llevarlo al hospital, comienza a buscar a sus padres. Su única pista le lleva hasta Ernesto, el dueño de una tintorería en la que trabajó la madre.
Deliciosa película italiana que gira en torno a tres personajes muy distintos que se entrecruzan. Por un lado, la madre que abandona a su hijo, cuya vida está desestructurada y carece de referencias familiares. El personaje central es Caterina que, sin darse cuenta, se implica de lleno en el asunto del bebé, cuando le falta poco para tomar sus votos perpetuos. Su contacto con el pequeño le recuerda aquello que tuvo que dejar al elegir la vida religiosa. Por último, el dueño de la tintorería aparece al principio como un hombre arisco, pero después, es inevitable sentir afecto por él. El brillante guión indaga en su soledad, en lo duro que le resulta no poder compartir su vida con nadie. La necesidad de encontrar apoyo, de ser escuchado, se la proporciona Caterina mientras investigan sobre el paradero de los padres de la criatura.
Las actuaciones de Margherita Buy y Silvio Orlando son perfectas, cargadas de silencios que hablan por sí solos. El modo en el que muestra Giuseppe Piccioni la congregación a la que pertenece Caterina es genuino, por momentos con el humor recurrente del largometraje y siempre con una gran sutilidad. El director reflexiona sobre las dificultades que implican las decisiones de cada persona. Por su parte, el compositor y pianista Ludovico Einaudi entrega una banda sonora muy ajustada al tono de esta pequeña joya; un film conmovedor, capaz de calar muy hondo en el espectador.
La cinta ganó numerosos galardones, entre los que destacan 5 David de Donatello italianos (incluyendo el de mejor película), el Gran Premio Especial del Jurado en el Festival de Montreal, y los premios de la audiencia y de mejor largometraje del Festival Internacional de Cine de Los Ángeles.
Contenido cristiano
Caterina todavía no ha jurado los votos perpetuos y aún está a tiempo de dar marcha atrás. Su madre, que no entiende nada de lo que hace su hija, estaría encantada de que así fuera, pero lejos de satisfacer sus deseos, Caterina siempre ha estado convencida del camino que ha elegido. Las circunstancias, sin embargo, le obligarán a replantearse su vida. Más que las reglas que tiene que aceptar por ser monja, lo que más le cuesta es renunciar a formar una familia para poder dedicarse por completo a Dios
Deliciosa película italiana que gira en torno a tres personajes muy distintos que se entrecruzan. Por un lado, la madre que abandona a su hijo, cuya vida está desestructurada y carece de referencias familiares. El personaje central es Caterina que, sin darse cuenta, se implica de lleno en el asunto del bebé, cuando le falta poco para tomar sus votos perpetuos. Su contacto con el pequeño le recuerda aquello que tuvo que dejar al elegir la vida religiosa. Por último, el dueño de la tintorería aparece al principio como un hombre arisco, pero después, es inevitable sentir afecto por él. El brillante guión indaga en su soledad, en lo duro que le resulta no poder compartir su vida con nadie. La necesidad de encontrar apoyo, de ser escuchado, se la proporciona Caterina mientras investigan sobre el paradero de los padres de la criatura.
Las actuaciones de Margherita Buy y Silvio Orlando son perfectas, cargadas de silencios que hablan por sí solos. El modo en el que muestra Giuseppe Piccioni la congregación a la que pertenece Caterina es genuino, por momentos con el humor recurrente del largometraje y siempre con una gran sutilidad. El director reflexiona sobre las dificultades que implican las decisiones de cada persona. Por su parte, el compositor y pianista Ludovico Einaudi entrega una banda sonora muy ajustada al tono de esta pequeña joya; un film conmovedor, capaz de calar muy hondo en el espectador.
La cinta ganó numerosos galardones, entre los que destacan 5 David de Donatello italianos (incluyendo el de mejor película), el Gran Premio Especial del Jurado en el Festival de Montreal, y los premios de la audiencia y de mejor largometraje del Festival Internacional de Cine de Los Ángeles.
Contenido cristiano
Caterina todavía no ha jurado los votos perpetuos y aún está a tiempo de dar marcha atrás. Su madre, que no entiende nada de lo que hace su hija, estaría encantada de que así fuera, pero lejos de satisfacer sus deseos, Caterina siempre ha estado convencida del camino que ha elegido. Las circunstancias, sin embargo, le obligarán a replantearse su vida. Más que las reglas que tiene que aceptar por ser monja, lo que más le cuesta es renunciar a formar una familia para poder dedicarse por completo a Dios
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martes, 17 de noviembre de 2015
Santa Gertrudis patrona del noviciado
Ayer celebramos la fiesta de Santa Gertudis, homenajeada por todos los Monasterios Benedictinos y Cistercienses.
La noche anterior presentamos el orden del día con un "Magno pregón" en la sala de comunidad y al día siguiente lo pusimos en practica tomando de postre una tarta hecha por la repostera mayor y la novicia después adelantando Vísperas una hora para tener mas tiempo para el Cinefórum, la cena preparada, en parte por las hermanas de Nigeria que nos hicieron su primera tortilla Española en el despacho del noviciado y... el momento cumbre de la noche...
Repartimos a suertes unos lápices de cartulina con un propósito para cada una durante este año de la misericordia que consistia en una obra de misericordia y repartimos la oración del payaso:
Oración del payaso
Señor:
Soy un trasto, pero te quiero,
te quiero terriblemente, locamente, que es
la única manera que tengo yo de amar,
porque, ¡sólo soy un payaso!
Ya hace años que salí de tus manos,
pronto, quizá, llegará el día en que
volveré a Ti...
Mi alforja está vacía, mis flores
mustias y descoloridas
sólo mi corazón está intacto...
Me espanta mi pobreza,
pero me consuela tu ternura.
Estoy ante Ti como un
cantarillo roto, pero con mi
mismo barro puedes hacer
otro a tu gusto...
Señor:
¿Qué te diré cuando me pidas
cuentas? Te diré que mi vida,
humanamente, ha sido
un fallo, que he volado
muy bajo.
Señor:
Acepta la ofrenda de este atardecer...
Mi vida, como una flauta, está llena
de agujeros...
pero tómala en tus manos divinas.
Que tu música pase
a través de mí y llegue
hasta mis hermanos
los hombres, que sea
para ellos ritmo y melodía
que acompañe su caminar,
alegría sencilla
de sus pasos cansados...
Señor:
Soy un trasto, pero te quiero,
te quiero terriblemente, locamente, que es
la única manera que tengo yo de amar,
porque, ¡sólo soy un payaso!
Ya hace años que salí de tus manos,
pronto, quizá, llegará el día en que
volveré a Ti...
Mi alforja está vacía, mis flores
mustias y descoloridas
sólo mi corazón está intacto...
Me espanta mi pobreza,
pero me consuela tu ternura.
Estoy ante Ti como un
cantarillo roto, pero con mi
mismo barro puedes hacer
otro a tu gusto...
Señor:
¿Qué te diré cuando me pidas
cuentas? Te diré que mi vida,
humanamente, ha sido
un fallo, que he volado
muy bajo.
Señor:
Acepta la ofrenda de este atardecer...
Mi vida, como una flauta, está llena
de agujeros...
pero tómala en tus manos divinas.
Que tu música pase
a través de mí y llegue
hasta mis hermanos
los hombres, que sea
para ellos ritmo y melodía
que acompañe su caminar,
alegría sencilla
de sus pasos cansados...
Fue un dia en el que acabamos muy contentas y agradecidas por estar juntas en esta casa.
A ver si el año que viene somos una mas :)
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