miércoles, 24 de junio de 2015
¿Quiénes son las monjas Carmelitas?
- Las monjas Carmelitas de la Antigua Observancia: Profesan la Regla de San Alberto y observan Constituciones propias idénticas para todos los monasterios. Ahora bien, la observancia y el espíritu varían de un monasterio a otro, en virtud de que son autónomos aunque estén federados para ayudarse en algunos asuntos. Lo más lógico es conocer a la Comunidad monástica en persona, ya que cada monasterio es un mundo. Su rama masculina son los frailes Carmelitas de la Antigua Observancia (o Calzados).
- Las monjas Carmelitas Descalzas: Profesan la Regla de San Alberto y Constituciones propias elaboradas por Santa Teresa de Jesús. Ahora bien, a raíz de la petición conciliar de renovación, la Santa Sede aprobó dos textos constitucionales (uno en 1990, y otro en 1991), que suponen dos interpretaciones del mismo carisma carmelitano descalzo. Tenemos entonces a monasterios que:
. observan las Constituciones de 1990 (entre ellos los fundados o renovados por Santa Maravilla de Jesús).
. observan las Constituciones de 1991 (que son los que guardan vínculo jurídico con la Orden de los Carmelitas Descalzos y su General). Hay que decir que aunque en dichos monasterios se observen estas Constituciones, cada monasterio autónomo es distinto a otro. En algunos de estos monasterios que observan las Constituciones de 1991 se han renovado el hábito religioso (dejando de utilizar el tradicional), han retirado las rejas del locutorio y del coro bajo (incluso en algunos las monjas se sientan en los bancos de la iglesia junto a los fieles), pueden salir de vez en cuando de la clausura, permiten a seglares entrar en la misma si es necesario etc. Pero estas actitudes no se dan en bloque en todos los monasterios. Los hay que siguen vistiendo el hábito tradicional, manteniendo costumbres antiquísimas, observando reja y clausura estricta, etc. De nuevo, lo mejor es conocer personalmente a la comunidad monástica.
domingo, 21 de junio de 2015
Distintos carismas Benedictinas, Clarisas, Carmelitas
viernes, 17 de abril de 2015
Exposicion Vida Consagrada León
viernes, 22 de enero de 2010
Mi vocación: el Carmelo
¡Alabado sea Jesucristo!
A través de este blog quiero compartirles mi experiencia de 3 meses en el Carmelo Descalzo y mi llamada a la vida religiosa.
Me llamo Daniella Martínez Buysse, tengo 17 años de edad.
A pesar de mi corta edad, el Señor muchas veces me ha manifestado mi Vocación al Carmelo Descalzo. Mi primero Colegio se llamó El Carmelo, a los 11 años de edad me vistieron de Carmelita en honor a Santa Teresita por su día, en esos momentos de mi vida comencé a sentir ese profundo deseo de ser Religiosa. También el año pasado fui a una Escuela de Animadores Misioneros (ESAM) en Valencia- Venezuela, nos hospedamos en una hacienda llamada Monte Sacro y en esa hacienda había un monasterio de Carmelitas. Ahí las vi por primera vez y me entro esa curiosidad por conocerlas mejor, hice muy buena amistad con ellas y me permitieron hacer un retiro de 6 días dentro del Monasterio, fue muy hermoso, entonces termine de enamorarme del Carmelo Descalzo. No me quede definitivamente porque debía viajar a Bucaramanga- Colombia, ya que estaba haciendo Discernimiento Vocacional con las Hermanas Misioneras de Santa Teresita; viaje a Bucaramanga y a los meses me di cuenta que mi vocación no estaba en ese lugar, y solo le pedía al Señor que me diera una pista o que me ayudara en lo que estaba pasando, y así fue, el Señor me ayudo, pues a los pocos días, las Hnas. Misioneras y yo íbamos a un retiro espiritual y sin yo esperarlo de mi Dios pasamos por un Monasterio Carmelita, en ese momento desee entrar ahí y ser Carmelita Descalza, es que el nombre del Carmelo Descalzo produce en mi un deseo inmenso de consagración a Dios.
A los pocos días hable con las Hnas. Misioneras, les pedí permiso para hacer una experiencia en el Carmelo y ellas muy generosas me dejaron hacer mi experiencia en el Carmelo como parte de mi Proceso de Discernimiento; ese mismo día llame a las Carmelitas y las fui a visitar, y lo mejor fue que en un mes estaba aceptada en el Carmelo, Ingrese un 18 de Junio, día en que se iniciaba el Año sacerdotal.
Cuando entre al Carmelo me costaba mucho el Silencio, ya que soy una persona muy conversadora y alegre, pero me atrae el Carmelo por su Fraternidad y vida de Oración. Por otro lado se me hizo muy fácil la integración en la comunidad, ya al cuarto día de mi ingreso del estaba bailando y cantando a las Hnas. Me gusta mucho la Música, sobretodo el cantarle a mi Señor, son dones que sin duda me gustaría colocarlos al servicio de la comunidad y de la Iglesia.
Siento que nací para carmelita; todo el ideal de este carisma enciende un fuego ardoroso en mi corazón.
Me encanta la Alegría de Sta. Teresita de los Andes, el Caminito de infancia de Sta. Teresita, el recogimiento interior de Sor Isabel, las Poesías del Santo Padre, y la fortaleza y la fe de la Sta. Madre.
El Carmelo es un foco de irradiación universal que expande en la oscuridad del mundo sus rayos de Fe, Esperanza y Caridad.
He sentido que las Carmelitas son la Raíz de la Iglesia, las que extraen la savia espiritual y luego la entregan generosamente al Cuerpo Místico. Somos, como quería la Sta. Madre Teresa de Jesús, un pequeño ejército que desde la humilde penumbra de nuestra clausura, reforzamos la iglesia militante, pedimos por la iglesia purgante y nos encontramos con la iglesia triunfante… Les suplico que me encomienden en sus oraciones para que el Señor me conceda la gracia de militar muy pronto en estas filas.
martes, 22 de diciembre de 2009
Mi vida es un pequeño milagro...

El primer paso
Todo es gracia. Mi vida ha sido un pequeño milagro. Descubrí por pura gracia a Quien me creó, me amó y me pidió que me entregara a Él de una forma muy especial. Digo que le descubrí porque se puede “creer” en Dios, pero no haber vivido una “experiencia” de Dios. Se descubre al Dios vivo cuando se experimenta su amor.
A los 17 años vivía yo en Puerto Rico, pues mi familia es de allí, aunque yo nací en La Coruña. A esta edad fue cuando tuve esa fuerte experiencia de Dios que cambió mi vida. Yo creía en Él, pero no le conocía.
Ocurrió en una Pascua juvenil, cuando estaba rodeada de jóvenes que cantábamos juntos. Es algo que no se puede describir. Sólo puedo decir que sentí que Dios pasaba por mi alma y me decía “TE AMO”.
A partir de entonces, Dios pasó a ser el primero en mi vida. Este se podría decir que fue “el primer paso”, pues no sentí la vocación a la vida contemplativa entonces.
María me ayudó
Me interesé mucho por la lectura espiritual y acudía asiduamente a la iglesia. María, nuestra Madre fue quien me ayudó a dar los primeros pasos. Sentí fuertemente su amor y su cercanía. Deseaba ser su esclava y sabía que entregándome a Ella me entregaba y agradaba a Jesús.
Poco tiempo después, vine a vivir a España y entonces sentí la llamada a entregarme más radicalmente al Señor. Ante su Amor mi alma deseaba entregarse sin reservas.
En nuestro tiempo muchas personas se resisten a la llamada de Dios. En mí no fue así, en un primer momento. Yo quería entregarme, concretamente en las misiones. Pero mi juventud y mi carácter impulsivo no me daban la razonable prudencia, y esto lo veían las religiosas con las que llegué a hablar, que me animaban a sopesar más mis motivaciones.
El rival
Entonces apareció un rival, un chico del que me enamoré y dejé a un lado ese Amor fiel que me quería totalmente para él, para entregarme a uno vano y muy limitado. No podía resistirme a tener experiencias nuevas para mí, como la de tener un novio. Este chico no era creyente y me alejé de Dios.
En esta situación ni alma no tenía paz ni libertad y vivía esclava de mis pasiones, aunque seguía añorando ese Amor único y eterno de Dios al que sentía que traicionaba.
Después de pasar tiempo en aquella situación, mi añoranza de Dios tomó formas concretas y empecé de nuevo a asistir a la Eucaristía y a confesarme. Decidí ponerlo todo en manos de Dios sabiendo que Él actuaría. Y así fue.
Él siguió llamándome
Fue Él quien quitó ese falso amor que obstaculizaba nuestra unión y después de un dolor que purificó mi alma, volvió la paz a mi vida por la amistad con Dios.
Entonces me di cuenta de que toda mi vida debía ordenarla cara a Dios, incluyendo las amistades que encontré en la parroquia. Esta amistad nos hacía no sólo compartir las sanas diversiones, sino también la fe.
En el mundo de hoy es muy importante para los cristianos estar unidos, formando comunidad y mantener viva nuestra fe; pues hoy más que nunca, los valores del mundo no son los valores de Dios.
Como Dios es fiel y nos da sus dones a pesar de nuestra indignidad e infidelidad, siguió llamándome…
Esta vez fui descubriendo que deseaba entregarme en una vida más íntima y escondida. Quería entregarme en una vida de oración oculta y dedicarme exclusivamente a Él. Y pensé en la vida contemplativa.
El descubrimiento del Carmelo
Fue entonces cuando descubrí el Carmelo y conocí a las Monjas Carmelitas. Después de unos meses en los que nos fuimos conociendo, pude entrar a hacer una experiencia de varios días. A través de luces y sombras fui descubriendo que ésa era la vida a la que Dios me llamaba y unos meses más tarde entré definitivamente en este Monasterio de Ntra. Sra. de las Maravillas de Madrid.
Puedo decir que me hallo plenamente realizada y verdaderamente feliz por haberme entregado al Señor en este carisma concreto, inspirado en las figuras de María y Elías que nos enseñan a vivir en la presencia de Dios y acoger su palabra para hacerla fecunda en nuestra vida.
La vida de la carmelita es una vida consagrada a la oración y viviendo en clausura descubrimos la libertad que da el poder vivir dedicadas exclusivamente a la alabanza divina, en esa continua presencia amorosa tan deseada, que es la del Dios Vivo.
Dios da sus dones y carismas a cada uno según su fe y espero que a todos aquellos a los que Dios llama a un seguimiento más de cerca, puedan descubrir la verdadera felicidad de entregarse a Él, pues como dijo Juan Pablo II y ahora reitera el Santo Padre Benedicto XVI, no debemos tener miedo de darnos a Jesucristo: Él no quita nada sino que lo da todo.
Hna. Mª Brunilda de la Stma. Trinidad O.Carm.
sábado, 31 de octubre de 2009
lunes, 28 de septiembre de 2009
Una Carmelita...

Una Carmelita es una alma que ha contemplado al divino Crucificado, que le ha visto ofrecerse como víctima a su Padre por las almas; y reflexionando a la luz de esta gran visión de la caridad de Cristo ha comprendido la pasión de amor de su alma y se ha entregado como Él.
En la montaña del Carmelo, sumergida en el silencio, en la soledad y en la oración ininterrumpida, pues se prolonga a través de todos sus actos, la Carmelita vive ya como en el cielo, solamente de Dios.
Ese mismo Dios que será un dia su felicidad y la saciará plenamente en la gloria, se le entrega ya en este mundo. Nunca la abandona y habita dentro de su alma. Aún más: los dos son uno.
Por eso la Carmelita está hambrienta de silencio para escuchar siempre y penetrar cada vez más en su Ser infinito. Está indentificada con Aquél que es su Amor. Le encuentra en todas partes y descubre su irradiación divina en todas las cosas.
Beata Isabel de la Trinidad.
martes, 8 de septiembre de 2009
Testimonio desde un Carmelo Descalzo (Parte I)

¿Qué es una carmelita descalza?, ¿qué hacen?, ¿hacen algo útil para la humanidad y
Vayamos por partes… una Carmelita Descalza es una monja de clausura, una hija de Santa Teresa un soldado de vanguardia de
A las 12 vamos a rezar Sexta (una hora del oficio Divino) y luego al refectorio a comer, aproximadamente las 12.15. A la 1 tenemos una hora de recreación donde estamos todas juntas hablando y con alguna labor de manos. El resto del día, salvo estas 2 horas de recreación guardamos silencio. A las 2 hay una hora de recogimiento en la celda y a las 3, Nona y lectura espiritual. A las 4 volvemos al trabajo y a las 6 otra hora de oración y Vísperas. Después la cena y la 2ª hora de recreación. Hacia las 9 o 9.15 rezamos Completas y seguido tiempo de recogimiento en el que podemos estar en la celda o acompañando al Señor en el coro. A las 10.30 Maitines y a las 11.45 dan la señal de acostarse. En verano nos acostamos una hora más tarde, pero la hora de levantarse se mantiene siempre fija.
Hoy en día en que lo único que cuenta en la eficacia… nosotras ¿qué hacemos? Para muchos que no entienden, que les falta fe y un poquito de confianza en Dios, nosotras hacemos el “indio”. A ver si consigo decir todo lo que quiero.
Nuestra principal ocupación es amar a Dios. Las ONG´s proliferan, la “acción social” está a la orden del día, pero de Dios ¿quién se ocupa? El ser más ofendido y despreciado no es ninguna criatura, es el mismo Creador. Para ver esto no hace falta ser un lince, ¡cuántas ofensas suben al Cielo desde nuestra patria y de todo el mundo! ¿Es que todo el mundo es digno de atención menos el Señor?
Por otro lado decía que somos la vanguardia. Si, no me he equivocado. ¿Quién no ha experimentado la incapacidad del ser humano para hacer el bien a las almas? Un padre de familia se puede estar matando para que su hijo estudie y no lo consiga, un profesor intenta transmitir la fe en las aulas y sólo encuentra oposición, un sacerdote se desvive por sus feligreses y éstos no responden …
¿Qué ocurre? Lo que pasa es que es el Señor el que tiene que mover los corazones y para ello el medio más eficaz es la oración. Por eso digo que a muchos les falta fe y confianza, porque pretenden “triunfar” a espaldas de Dios y eso es imposible, es una empresa destinada al fracaso.
Dice el Señor “pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá”… “si vosotros que sois malos sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre dará el Espíritu Santo a los que le piden!”.
Testimonio desde un Carmelo Descalzo (Parte II)

Así pues, las Carmelitas Descalzas tenemos la obligación especialísima de rezar por
Pero todos los cristianos tenemos el dulcísimo deber de recurrir a la oración para presentar nuestras necesidades, para encontrar el consuelo de nuestra penas y sentir el amor infinito de todo un Dios que se queda hecho Pan encerrado en el Sagrario para que nosotros, para que tú, te acerques a El.
Dejé lo poco que tenía, lo más que tenía, mis padres y hermanas, los estudios, el baile (desde muy pequeña “estudiaba” danza española), los amigos… y gané… a Dios, la felicidad y todo lo que dejé lo gané en Dios. Eso sólo lo puede entender quien lo ha vivido, pero es cierto ¡créanme!
Al hacer la profesión perpetua, yo le he dado al Señor mi SI, pero El también me ha dado su “SI” y El es fiel. El llena mi corazón hasta hacerlo estallar de alegría y felicidad. El Señor me ha cautivado, me ha enamorado de tal manera que ya no tengo otro amor que El, ya todo lo mío es suyo y lo suyo es mío. Su poder y su misericordia y también sus oprobios, indiferencias y olvidos con que El es ofendido.
Así es Dios, y nos está esperando a todos, a cada uno en particular porque para Dios sólo existe el individuo. Sólo existo yo, o sólo existes tú, porque Dios es infinito ¡Qué bueno es Jesús! Vete a Él, vete a Él.
sábado, 6 de junio de 2009
Desde un Carmelo Descalzo

martes, 17 de marzo de 2009
"La vida contemplativa en el corazón de la Iglesia"

Para dar a conocer más acerca de la vida contemplativa comparto con ustedes parte de la entrevista que realizó una revista a una Carmelita Descalza, ella la compartió conmigo, me parece muy interesante:
Maria Elena de la Cruz
Priora de las Carmelitas Descalzas de León
¿Cuál es la identidad de la vida contemplativa?
Yo pienso que el sentido mas hondo hay que verlo desde el corazón y desde la fe porque humanamente esto no tiene sentido, incluso diría que para nosotras tampoco lo tendría si no hubiera un misterio que nos ha tocado. El sentido más grande es un Amor, que ha salido a nuestro encuentro. Es un sentido de mucha gratuidad y es un don para Dios pero a la vez es como un signo profético. Dios merece ser amado y de esa relación con Dios viene el darse a los demás. Unas vidas dedicadas solo a Dios son testimonios del mundo. Todo se basa en una experiencia de Dios, si no hubiese una experiencia, humanamente… nosotras somos personas como los demás.
¿Por eso hay quien crea que ustedes viven ajenas al mundo?
Hay un ejemplo muy grafico: las raíces de los árboles. Hay una raíz, oculta, que da vida. Hay una misión oculta en la iglesia y que da sentido porque nosotras no somos miembros aislados. El misterio es que no es eficaz todo lo que se ve o todo lo que se hace. Una vida entregada en lo oculto también tiene un sentido. Además nosotras somos conscientes de que no vivimos para nosotras. De hecho, la patrona de las misiones es una mujer en clausura: Santa Teresa del Niño Jesús. Nosotras tenemos una experiencia de vivir los problemas del mundo, de vivir las preocupaciones de la humanidad de una forma, más honda y más real que incluso cuando estábamos fuera. Estamos más informadas, en sentido profundo, del dolor del mundo. Y en este momento la vida contemplativa tiene un papel muy importante: entender que una vida en actitud hacia lo absoluto… produce una felicidad muy grande porque la vida tiene un sentido. Es una relación de Amor.
¿Cuál es el presente y el futuro de la vida contemplativa?
Esperanza porque esto es una obra de Dios y en la Iglesia no puede faltar porque es una misión que expresa lo que es la Iglesia. Nosotras participamos del Misterio de la Iglesia. Es verdad que en España y en Europa hay mas carencia de vocaciones sin embargo no tenemos por qué temer porque la Iglesia es Universal. La vida contemplativa se mantendrá porque es un don del Espíritu.
¿Cuál es el carisma de las Carmelitas Descalzas?
Concretamente la oración. Cuando Santa Teresa hizo esta reforma del Carmelo, creó un grupo pequeño -12 y con la priora, 13- al que ella llamaba pequeño colegio de Cristo, para que todas en oración, por a Iglesia, entregáramos nuestra vida desde unos votos. Y ahí dice: escondidas, ocultas, luchar, entregarnos por la Iglesia, por todos. La Carmelita tiene un matiz eremítico, desde el principio, pero también Santa Teresa quiso incluir la vida comunitaria, por eso tenemos dos horas de oración comunitariamente, por la mañana y por la noche. Es una vida orante en silencio.
¿Y el silencio es un lenguaje?
Yo pienso que sí porque es una plenitud. Es algo muy positivo porque la persona es capaz de reflexionar y de encontrarse consigo misma. El silencio es una terapia muy buena y necesaria para el mundo de hoy. Y además, el silencio nos hace muy felices.
+Iglesia Leon (España)

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