sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Qué hacer ante la vocación religiosa de un hijo? 8 consejos imprescindibles

1. ¡Alégrense, llenos de Gracia!

Aunque al principio pueda causar estupor, la vocación de un hijo es algo profundamente maravilloso. ¡Dios los considera dignos de ser padres de otros Cristos, de esposas de Cristo o de consagrados! De la generosidad de la respuesta de ustedes Dios tiene previsto muchísimas gracias

2. ¡No tengan miedo!

Esta frase se repite cientos de veces en las Sagradas Escrituras. ¿Por qué habrían de tener miedo ? ¡Si Dios pide algo, siempre nos da las gracias necesarias para cumplirlo!

3. Indaguen (sin ser inquisitivos)

¿Contemplativo o activo?, ¿sacerdote o laico consagrado?, ¿religiosa o consagrada? ¿En qué congregación? De este discernimiento inicial va a depender mucho la perseverancia, así que hay que ayudarlos, dejando que sean ellos los que tomen las decisiones.


4. No se crean los jueces de la vocación de su hijo

No estás llamado a poner a prueba la vocación de tu hijo. Tu hijo no te pertenece, Dios te lo dió y si Dios lo llama a unos destinos altísimos, impedírselo o prohibírselo no traerá nada bueno. Aquí cabe la profecía de Gamaliel:

«(…)si esto que hacen es de carácter humano, se desvanecerá; pero si es de Dios, no lo podrán destruir. ¡No vaya a ser que ustedes se encuentren luchando contra Dios!» (Hch 5, 38-39)


5. No intenten forzar nada…

Del mismo modo que en el punto anterior: si es de Dios, es de Dios, pero si no lo es, no hay nada que puedas hacer para forzar a tu hijo a seguir una vocación que no es la suya, y tal vez le causes mucho daño.

6. … pero recen para que Dios suscite la vocación en sus hijos

¿Cómo va a suscitar vocaciones Dios si no las pedimos? Roguemos pues, al dueño de la mies, para que envíe obreros a su mies… ¡En nuestra familia!


7. Prepárense para verlo feliz. Muy feliz

Los hijos parten hacia destinos lejanísimos, hacia misiones dificultosas, ¡y no hay forma humana de sacarles la sonrisa de la cara! ¡La alegría es siempre la confirmación de esa vocación genuina!

8. ¡Y prepárense para ser también, muy, muy felices!

La vida de tus hijos religiosos no va a estar exenta de cruces, para ellos y para sus padres, pero las alegrías y satisfacciones son inmensamente más grandes que las penas y cruces. ¡Tendrán un hijo rezando todos los días de su vida por ustedes!

Sepamos corresponder a la gracia con alegría y sin temores, que «nadie vio ni oyó, y ni siquiera pudo pensar, aquello que Dios preparó para los que lo aman» (1 Co 2,9).

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¿Cómo saber si Dios me llama? 7 claves para discernir una posible vocación a la vida consagrada

Cuando uno habla de vocación muchos se asustan. Lo primero que piensan es en hábitos, oraciones eternas, todos viviendo en una misma casa, estar lejos de la familia, etc. Pero la verdad es que es mucho más que eso. Tiene muchas gratificaciones, pero también sacrificio y arduo trabajo.

Dios llama para hacernos suyos: para dejar atrás la vida que llevábamos y entregarnos por entero a Él.

1. Ora… ora… y ora

Parece muy obvio pero es de lo más necesario. Santa Teresita de Lisieux decía: «Para  mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría». Ahí está resumido todo. La oración es algo sencillo. Imagínate que llegas del colegio y quieres hablar con tus padres acerca de cómo te ha ido durante el día: tus penas y alegrías; tus sueños y frustraciones… este diálogo con Dios es oración.


2. Frecuenta los sacramentos: La Eucaristía y la penitencia

Si no ibas a Misa o no eras de confesión frecuente, este un excelente tip para ti. Para sanar y limpiar el alma son necesarios los sacramentos. La Eucaristía es nuestro alimento espiritual, lo más grande que Jesús nos dejó en herencia, y además está al alcance de todos. Por otro lado, la penitencia es necesaria para lavar nuestra alma de las impurezas del pecado y hacernos transparentes ante Dios. Necesitas pedirle perdón a Dios por las cosas malas que has hecho. Cuando uno está reconciliado con su Padre el corazón se llena de paz, en ese momento es cuando está mejor dispuesto para acogerle y responderle con generosidad.

3. Pedir dirección espiritual

Sacerdotes, religiosas o religiosos pueden ayudarte a ver la voluntad de Dios en tu vida, a encaminarte por el ruta que Dios te marca. San Juan de la Cruz señala al respecto: «No solo el director debe ser sabio y prudente sino también experimentado…

4. Ten una actitud disponible ante el plan Dios

Es fácil decirlo cuando uno no está de por medio, pero cuando es la vida entera la que está implicada esta frase tiene un peso mayor. Ama a Dios y confía en Él.  Si te pide cambiar una cosa, lo podrás hacer. Si te pide esforzarte en una virtud, también lo lograrás. Pero intenta siempre cultivar un corazón disponible, generoso para con Dios.

«Dichosos el hombre que ha puesto su confianza en el Señor… Entonces yo digo: Aquí estoy, para hacer lo que está escrito en el libro acerca de mí. Amo tu voluntad, Dios mío» (Salmo 40, 5.8).

5. Busca cambiar los hábitos que no te ayudan

Muy importante es cambiar los antiguos hábitos para transformarnos en hombres y mujeres nuevos. . Nuestra vida debe tener olor a Cristo. Como dicen por ahí: «Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato», en otras palabras, todos sabemos cuáles son nuestras deficiencias, lo que debemos mejorar.

«Supongo que han oído hablar de Él [de Cristo] y que, en conformidad con la auténtica doctrina de Jesús, les enseñaron como cristianos a renunciar a su conducta anterior y al hombre viejo corrompido por seductores apetitos. De este modo se renuevan espiritualmente y se revisten del hombre nuevo creado a imagen de Dios, para llevar una vida verdaderamente recta y santa» (Efesios 4, 21-24).

6. Esfuérzte por vivir la coherencia de vida

«Agere sequitur esse» en latín significa: «El hacer sigue al ser». Uno actúa de acuerdo a lo que es. Soy hijo de Dios, actúo como tal. Soy un hombre en discernimiento vocacional, actúo como tal. Es simple, lógica pura. Esto también cuesta trabajo. Necesitas de un compromiso serio y maduro.

7. Vivir con generosidad

Vivir de cara a Dios es necesariamente vivir generosamente. No podemos ser cristianos auténticos sin la generosidad como una de nuestras características esenciales. Si somos cristianos, somos generosos. No hablamos aquí de dar dinero a todo el mundo, repartir las cosas de mi casa a quienes necesitan o regalar comida a los pobres. Sí, esto es necesario, pero hay una generosidad aún más difícil: la del corazón.


«Les aseguro que todo aquel que haya dejado casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o tierras por mí y por la buena noticia, recibirá en el tiempo presente cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el mundo futuro la vida eterna» (Marcos 10, 29-30).

Escrito por H. Edgar Henríquez Carrasco, LC

lunes, 26 de diciembre de 2016

¡Feliz Navidad!

QUE LA PAZ, LA ALEGRÍA PROFUNDA Y LA LUZ QUE EL NACIMIENTO DEL EMMANUEL TRAJO AL MUNDO, AUNQUE SÓLO LOS HUMILDES COMO LOS PASTORES SUPIERON ACOGER, ALCANCE A TODOS LOS HOGARES DE NUESTRA UNIDAD PASTORAL.

¡FELIZ NAVIDAD!

Entre tantas palabras vacías que a veces escuchamos, dediquemos un rato a escuchar estas hermosas palabras del papa Francisco en la Misa del Gallo de este 24 de diciembre, que nos invita a vivir el verdadero sentido de lo qué celebramos.


viernes, 23 de diciembre de 2016

El mejor regalo en esta Navidad...

...ES DARNOS A NOSOTROS MISMOS.


martes, 20 de diciembre de 2016

La caída de la luna”

“Una joven madre soltera está luchando consigo misma por no saber si abandonar a su bebé o no. Cuando está totalmente sumida en su indecisión, la luna cae sobre ella” y le muestra las dos caras de la moneda. Esta es la descripción del cortometraje: “La caída de la luna” de Wei-Xiu Wang, graduado de la National Taiwan University of Arts.

Muchas veces, la noticia de la llegada de un bebé puede parecer inoportuna en una situación o en un momento específico. Y eso es justamente lo que representa el video; una madre asustada, con miedo de no aguantar la crianza de su hijo y de no hacerlo bien. Pero la luna cae para demostrarle lo contrario, para hacerle sentir que con amor todo se puede y que toda mujer está preparada para cuidar al ser que llevó en su vientre por nueve meses.


sábado, 17 de diciembre de 2016

10 consejos ante un embarazo inesperado

Ponte en el lugar del bebé

Ya sé que primero hay un ataque de pánico, automáticamente lleguen los peores pensamientos a nuestra cabeza. «Me van a echar de la casa», «mis padres no resistirán la noticia», «de donde voy a sacar dinero», «tendré que abandonar mi estudio o trabajo». Después del shock hay que tratar de encontrar unos minutos de calma en medio de la tempestad y pensar que ahora somos responsables de la vida de un ser humano y por tanto si tomamos la decisión de tener relaciones sexuales debemos asumir las consecuencias, aunque suene algo duro en ese momento de impacto tenemos que ser realistas.

2. Comunícale la noticia a tu pareja o a algún amigo cercano

Es fundamental que no guardes silencio. Habla con tu pareja, algún amigo cercano o un miembro de tu familia. No tomes decisiones apuradas o hagas suposiciones sobre lo que podría suceder. En caso de no contar con el apoyo de tu pareja busca a una persona de confianza que pueda aconsejarte.

3. Oídos sordos a los comentarios negativos

Si eres soltera o has sido víctima de una violación y aún así decidiste respetar la vida del bebé, o también si ya estás casada, tienes otros hijos y sencillamente el embarazo les cayó a todos por sorpresa hay que respirar profundo y aprender a ignorar los comentarios de la gente.

4. La adopción si es una opción

El miedo de la mayoría de mujeres está basado en el qué dirán, en el escándalo que habrá si se sabe del embarazo, de no contar con los recursos económicos suficientes o de ser tildada de loca. Ninguna mujer odia a su hijo cuando se entera de que la prueba da positivo, la confusión y el pánico nos juegan una mala pasada. Por tanto si ya has evaluado todas las opciones y tú y tu pareja se dan cuenta de que de ninguna manera pueden hacerse cargo del bebé, es momento de pensar en la adopción.

5. Acude a organizaciones provida

Allí podrán asesorarte psicológicamente, darte una ruta a seguir según la opción que quieras tomar: tener el bebé o darlo en adopción. Adicionalmente la mayoría de estas entidades o fundaciones te brindan ayuda según tu perfil, ejemplo: si necesitas un doctor, si no tienes dinero para los controles prenatales, si te echaron de tu casa o si no tienes ningún detalle listo para la llegada de tu bebe (pañales, ropa, cobijas etc).

6. Hazte miembro de una comunidad de madres

Aunque el apoyo de tu pareja, amigos y familiares sea primordial en la etapa del embarazo también es muy efectivo buscar a otras mujeres que estén en la misma situación. Existen aplicaciones para tu celular en las que además de estar enterada del proceso de crecimiento de tu bebe también puedes formar parte de un grupo de mamas según sea tu caso (mamas primerizas, solteras, con embarazo de alto riesgo, según el país o la edad). Esto te ayudará a sentirte más tranquila, podrás despejar dudas y compartir las experiencias que vives a medida que transcurre el embarazo.

7. Prioriza tus actividades y hábitos

Aunque no haya estado dentro de tus planes ser madre y ahora estés en camino a serlo, debes empezar a pensar que el bienestar de tu bebé y el tuyo están primero. Por ende, trata de evitar ambientes pesados, conflictos, personas negativas o agresivas, lugares en donde la vida de tu bebe o la tuya corran riesgo o trabajos muy forzados. Es difícil hacerse a la idea de ser madre de un día para otro, pero si optaste por la decisión más valiente también tienes que pensar en tu salud y empezar a cambiar tus hábitos alimenticios, dejar de lado cigarrillos, licor o cualquier otra cosa que perjudique tu bienestar y el de tu bebé.

8. Acude a un buen psicólogo

Esta decisión es opcional. Algunas mujeres pueden contar con el apoyo inmediato de todas las personas que las rodean pero otras pueden encontrar más obstáculos en el camino. Por esto aconsejo a las mujeres embarazadas contar con el asesoramiento de un psicólogo (preferiblemente con un profesional que comparta tus ideales cristianos) que les ayude a sobrellevar de alguna manera la carga emocional que ahora reposa sobre sus vidas.

9. Piensa en lo positivo

Aunque todo el panorama este rodeado de incertidumbre puedes darte la oportunidad de pensar en lo maravilloso que puede llegar a ser madre, en el milagro que llevas en tu vientre, en lo afortunada que eres al ser escogida como su madre, serás lo más importante para ese bebé que viene en camino. Te amará incondicionalmente, te llenará los días de alegría, te sacará sonrisas a cada instante, te hará hacer cosas que jamás creíste poder hacer, te convertirá en un mejor ser humano, te contará las mejores historias, te besará y te abrazará sin importar el lugar y la hora. Esos nueve meses de embarazo se convertirán en la mejor espera cuando veas por primera vez sus ojos, su carita, cuando sujetes su manita o cuando te diga por primera vez “mamá”.

10. Recuerda que un aborto no se olvida jamás

Algo de lo que nunca somos conscientes (en la mayoría de las decisiones que tomamos en momentos de crisis) es en las consecuencias que vienen después. La mujer que aborta no piensa como se sentirá dentro de unos años o tal vez unos meses. No imagina que después de “deshacerse del problema” vendrá el dolor, el vacío, la culpa, el arrepentimiento, la angustia y un sin fin de sentimientos que tal vez se controlen o se camuflen con las actividades del diario vivir pero que se volverán como una puñalada en el momento que menos lo esperen. Como por ejemplo cuando en ambientes familiares o laborales se toca el tema de los hijos, cuando te enteras de que alguien cercano está esperando un bebé, cuando simplemente pasas por un parque e imaginas que juegos le hubieran gustado a ese bebé que no llegó a nacer, calcularás en qué fecha hubiera sido el parto, cuantos años tendría y tal vez qué nombre le hubieras puesto. Aunque las mujeres que abortan tratan de seguir como si nada hubiera pasado, en el fondo, jamás olvidarán el día en que tomaron la decisión de abortar.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

No estarás sólo con una mujer

Hace unos días se viralizó un post de Facebook, donde un hombre habla de la “Variabilidad” de las mujeres, con unos hermosos cumplidos para su esposa. El Post, de Dale Partridge, dice:

«Los hombres están demasiado preocupados de que el matrimonio los deje con “una sola mujer” para el resto de sus vidas. Eso no es cierto. Yo me enamoré de una escaladora de 19 años, me casé con un amante de los animales de 20 años, formé una familia con una madre de 24 años, luego construí una granja con una ama de casa de 25 años y hoy estoy casado con una mujer sabia de 27 años. Si tu mente está sana, nunca te cansarás de “una mujer”. En realidad, te verás abrumado con la cantidad de versiones hermosas de ella que llegas a descubrir con los años. No digas no al matrimonio, di que sí y sigue diciendo que sí hasta el día de tu muerte».

domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Quién es un sacerdote? 7 caracteristicas de un hombre de Dios según San Alberto Hurtado


1. «¡No es un ángel!»

 A veces vivimos en la cultura de la exigencia. Queremos que todo sea perfecto en las personas. Pero, ¡todos tenemos flaquezas!   El sacerdote es una persona como nosotros, que siente pena y alegría, que se cansa, que lucha por combatir sus imperfecciones. Es bueno esperar mucho de un sacerdote, pero debemos saber que también es un hombre. Ayudarlo, colaborar con él.

2. «Experimenta hambre, frío, peso de la edad…»

Es una dura realidad, aunque muchos no lo crean. El prejuicio general es que al sacerdote no le falta nada, vive como rey, pero los que tenemos contacto con muchos sacerdotes sabemos que la realidad dice algo diferente. Son muchos los sacerdotes que pasan hambre y frío en el mundo.
A veces viven solos, sin nadie más que la casa parroquial.

 3. «Carga pasiones, y la del pecado»

Ya hablamos que el sacerdote también es humano y tiene imperfecciones, y por supuesto carga con ellas.Todos cargamos nuestra propia cruz. Una cruz de infidelidades y pecados. A veces podemos encontrar a sacerdotes que son propensos a la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula o la pereza. Son conscientes de su debilidad y trabajan en ello. Sí, se confiesa también. Acude como un buen católico a otro sacerdote para confesarse y pedir la gracia de Dios, la reconciliación con el Padre. Así pues, el sacerdote predica y practica.

4. «Su santidad, si se puede hablar de ella, es en marcha: un esfuerzo, un combate»

Todos buscamos la santidad de vida. El sacerdote también. Para ellos la santidad es el camino que abre las puertas a la comunión con los demás. Si uno ve a un sacerdote santo, le dan ganas de ser santo también. Pero para todos es una lucha. Día a día. Es un combate que requiere esfuerzo personal. Darlo todo en la cancha, como se dice. Abrir el corazón y decirle al Señor: «Éste soy yo, Señor. Tú me conoces bien, sabes qué hay aquí dentro, te pido me ayudes a dejarme iluminar por tí, a enfocarme más en el amor que tú me tienes desde la eternidad».

5. «Viene de Dios, pero sacado de entre nosotros»

Antes de ser sacerdote era un hombre común y corriente que vivía entre nosotros, estudiaba con nosotros, trabajaba con nosotros. Jugábamos con ellos, les conocimos de niños. Pero un buen día Dios los llamó a dejarlo todo, a cargar su cruz y a seguirlo a dónde Él fuera. El sacerdote tiene una historia de vida, tiene familia, sueños, sentimientos, etc. Es como nosotros, también sufre y se alegra. Dios le ha sacado de entre nosotros para invitarle a entregarse a Él y a los demás con un amor universal.

6. «Cuando él ora, oramos con él»

Todos los domingos en la “Oración Universal”, «el pueblo, ejercitando su oficio sacerdotal, ruega por todos los hombres» (Ordenación Gral. del Misal Romano 45). El carácter intercesor está muy arraigado en el corazón de la Iglesia y sobre todo en el corazón sacerdotal. Podemos decir, con certeza, que cuando el sacerdote ora, todos oramos con él. Piensen cuántas misas a diario se celebran en el mundo, y en todas ellas está presente la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo. ¡Y todos los bautizados formamos parte de este Cuerpo!

7. «No es un superhombre»

No es un superhéroe ni un superhombre, pero ¡vaya que ayuda! Nos trae todos los días a Jesús en la Eucaristía, ¡lo tiene en sus manos! Además, acerca a muchos al Evangelio y al camino recto, sale en busca de la oveja perdida y la trae de vuelta al rebaño, perdona los pecados en nombre de Dios, lleva luz donde hay oscuridad, ayuda a que la semilla de la fe crezca en nuestros corazones, nos guía, nos ama, nos corrige e instruye. El sacerdote no será un superhombre, pero es un auténtico hermano, un buen amigo, un gran padre y un fiel hijo de la Iglesia. Nunca olvidemos pedirle al Señor por nuestros hermanos sacerdotes de todo el mundo para que les ilumine el camino, les de perseverancia y un corazón sacerdotal auténtico, en fin, que les haga instrumentos de su amor y misericordia en medio del mundo de hoy.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Y a mí qué...

Al mes de ser ordenado sacerdote se me envió de capellán a un hospital durante el mes de agosto. Yo entraba en todas las habitaciones y saludaba a los enfermos de la misma manera: «Buenos días, soy el capellán, vengo a saludarle». La reacción solía ser positiva, a veces era de extrañeza y, unas pocas veces, de rechazo.

Pero hubo una que me llamó poderosamente la atención y que cuatro años después no he podido olvidar.

Entré como de costumbre en una habitación y encontré una mujer anciana. Al saludarla y decirle «Buenos días, soy el capellán...» la mujer me contestó: «Lo que pasa es que yo no creo en Dios». Mi respuesta un tanto impulsiva fue: «Y a mí qué; yo sólo vengo a saludarla». Ahí quedó la conversación.

La sorpresa fue cuando volví unos días más tarde y aquella anciana me dijo: «Lo estaba esperando ansiosamente. Su respuesta “y a mí qué” me sorprendió muchísimo y no he dejado de pensar en ello. He descubierto que la Iglesia no viene a imponerme nada, sólo a ofrecerme su ayuda».
No dejé de visitarla un sólo día hablando de las cosas de Dios, y hasta hoy, cuatro años después, continúa nuestra amistad.



Esta historia y otras mil, fueron recopiladas durante el Año Sacerdotal. Las cien mejores están publicadas en el libro "100 historias en blanco y negro", que puede adquirirse en www.100sacerdotes.com

miércoles, 30 de noviembre de 2016

De posible no nacido a sacerdote

Hace 5 años asistí a una ordenación sacerdotal. Después de la ceremonia una mujer vino hacia mí muy emocionada y me dijo:

«Padre, tengo que contarle algo: Cuando usted era un joven sacerdote yo escuché un retiro que usted había predicado en la catedral de Puerto Príncipe. En su sermón usted habló sobre el aborto. Dijo que las madres deben velar por sus hijos, pues “este hijo que quizá quieren destruir podría llegar a ser presidente de la república, sacerdote u obispo”.

»En aquel momento yo llevaba un niño en mi seno y tenía la intención de abortarlo. Después de su sermón reflexioné mucho, y cambié de opinión a causa de sus palabras. Pues bien, aquel niño es uno de los sacerdotes que acaban de ser ordenados aquí. Sentí la obligación de agradecerle…»

Yo le respondí: «Demos gracias a Dios».


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domingo, 27 de noviembre de 2016

Sentí una llamada

La tarde de un domingo estaba en el despacho parroquial, pasando una partida de bautismo al libro correspondiente. De pronto sentí como una llamada: «Vete a la iglesia, porque allí alguien te necesita». Dejé el trabajo que estaba haciendo y me dirigí al templo. Pude haber ido por el patio, que es el camino más corto. Si lo hubiese hecho no hubiera tenido el encuentro que luego aconteció. Sin embargo hice el recorrido más largo.

Me acerqué a la sacristía y entré en la iglesia por la puerta delantera. Hice genuflexión al Santísimo Sacramento y caminé hacia la parte de atrás, donde tenía mi confesionario.

Un muchacho que acababa de entrar en el templo me vio pasar, se levantó y, acercándose a mí me dijo: «Padre, había pensado en suicidarme. Vi la iglesia abierta y entré. Vi un sacerdote joven que me podía escuchar y aquí estoy, para que me ayude».

Se me llenaron los ojos de lágrimas ante aquel encuentro para el que el Señor me había impulsado a recorrer el camino más largo. Le dije que Dios le había traído hasta allí para recibir la fuerza de la fe. Que Dios le quería y que la vida era muy importante como para perderla en un momento de obcecación.

Salió confortado y agradecido. Yo experimenté la gracia de la acogida y la escucha a la que Dios directamente me llamaba para atender a aquel joven en un momento de crisis. Este ha sido uno de los momentos más importantes de mi vida sacerdotal, un verdadero regalo de la misericordia de Dios para con sus hijos necesitados.


Esta historia y otras mil, fueron recopiladas durante el Año Sacerdotal. Las cien mejores están publicadas en el libro "100 historias en blanco y negro", que puede adquirirse en www.100sacerdotes.com

jueves, 24 de noviembre de 2016

Tras las huellas del Nazareno: Sacerdote católico que ejerce su ministerio de forma clandestina en China

Cuando nací las persecuciones no eran muy fuertes pero, cuando era un poco mayor, las persecuciones fueron más fuertes y por eso sentí la llamada del Señor: hacían falta sacerdotes, y por eso entré en el seminario, para servir a los católicos. 
En mi vida hay muchas dificultades, pero dos cosas me dan muchísima ayuda: una cosa es el ejemplo, siempre me anima muchísimo; otra cosa es la esperanza de la fe verdadera. 
Testigos de la vida eterna
Yo tengo una experiencia de algunos obispos y sacerdotes que murieron por la fe. En este sentido, nos animan muchísimo. Cuando encontramos algunas dificultades en este sentido, parece que la vida eterna no es una cosa lejana, sino una cosa muy cercana. 
Frecuencia de la vida sacramental
Estas cosas en China, generalmente, son una cosa casi imposible. Por ejemplo, un sacerdote cuida de algunos pueblos, y en esos pueblos hay algunos católicos; pero en una casa, no se puede llegar a reunir a mucha gente. En una casa normal, como máximo, pueden ser cuarenta personas…, máximo cincuenta personas. En este sentido, cada católico no puede asistir a la misa todos los domingos y, en este sentido, tenemos que decir que en China todavía faltan muchas vocaciones de sacerdotes.
Pastores de rebaños ocultos
La evangelización para los obispos y para los sacerdotes es muy difícil. Ellos, personalmente, evangelizan, muy poco. Una cosa buena es que ellos dirigen a los laicos para evangelizar.
¿Se puede tener contacto, abiertamente, con la Iglesia de Roma?
Generalmente, no, ni los sacerdotes u obispos clandestinos, ni los obispos oficiales tampoco. Estas cosas el gobierno no las permite. Encima, en China, entre los obispos, tampoco pueden tener contacto.
Propagar la fe con el ejemplo
La situación es difícil y, por eso, con nuestra vida, tenemos que manifestar nuestra fe en la vida ordinaria. Me parece que, en este sentido, se aprende la fe verdaderamente.

    Gracias por vuestra atención.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Mensaje del Abad Primado Benedictino



Estoy plenamente convencido de que los Monasterios son uno de los lugares más importantes del mundo hoy. ¿Por qué?. Porque hay mucha gente cuyas vidas están afectadas por rupturas, tristeza, decepciones, fallos, luchas, perdidas, heridas. Lo que nosotros ofrecemos es una afectuosa acogida, seas quien seas y sea tu historia la que sea.
Los salmos que rezamos cada día hablan de gente que lamenta pérdidas en sus vidas, que lamentan el dolor de relaciones rotas,y el miedo a los enemigos. A aquellos que sufren las palabras del salmista hablan de su experiencia vital. Y en esas palabras ven que no están solos, y aún más importante, ven que Dios está con ellos.

Abad Primado Gregory Polan

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viernes, 18 de noviembre de 2016

Los jóvenes salesianos se preparan para ser sacerdotes con el corazón de Don Bosco

Tú y yo iremos a medias; lo compartiremos siempre todo. Estas palabras de Don Bosco al que sería años después su primer sucesor, Miguel Rúa, reflejan la confianza que el santo fundador depositaba en los jóvenes para continuar con su obra. “Doy gracias a Dios todos los días por estos jóvenes que sienten la vocación salesiana y que se toman en serio su preparación para ser el día de mañana buenos sacerdotes”, comenta Cándido Orduna.
Los estudiantes del Teologado proceden de distintos lugares de España: Madrid (Manolo Ramos), Fuenlabrada (Rubén Escribano y Ramón Ariza), Úbeda (José Carlos López), Marbella (Dani Peña), Bilbao (Germán Rivas) y Alcoy (Jordi Tarrazó). Acuden a sus clases en la sede de Cantoblanco de la Universidad Pontificia Comillas y comparten su vida en la comunidad
La misión de los salesianos no está en otro sitio que con los jóvenes, y en especial los más necesitados. Los estudiantes del Teologado hacen prácticas pastorales en distintas casas y conocen perfectamente a la juventud actual.
“Existe el riesgo de quedarse solo en los valores. No se debe edulcorar el Evangelio, que trae un mensaje de salvación”, sostiene Manolo. La tarea no es fácil, ya que cada joven es diferente. Hay que “respetar el proceso de cada chaval”, señala Rubén. Para ello, se debe “personalizar el acompañamiento”, aclara Dani.
Uno de los momentos clave en la vida de los jóvenes es el discernimiento vocacional. Ramón recuerda que “las vocaciones existen, pero la respuesta es diferente”. Dani advierte de que impera “una mentalidad cambiante”, que conlleva “el miedo al compromiso para toda la vida”. Jordi invita a recuperar el sentido original de la vocación, como “forma de relacionarse con Jesús, de llevar los valores del Reino a los demás”.
Los siete están dispuestos a trabajar por la evangelización y la educación desde una congregación que “tiene sentido mientras haya jóvenes”.

Teologado




martes, 15 de noviembre de 2016

Los primeros pasos de la vocación salesiana: la experiencia del postnoviciado

Tal vez alguien se pregunte sobre los primeros pasos de un joven salesiano dentro de la congregación. Estos primeros pasos se dan tras la primera profesión religiosa, durante el periodo del Postnoviciado. 
Actualmente vivimos somos 10 jóvenes salesianos (entre 20 y 35 años). Ya hemos hecho el año de Noviciado y estamos en la etapa formativa siguiente. Llevamos una vida ordinaria, como toda comunidad, aunque concentramos nuestros esfuerzos en algunas tareas formativas específicas.
Cada jornada se comienza todos juntos en la capilla para la oración. Por la mañana cada uno de los salesianos asiste a clases a la universidad. Durante la tarde, además de tiempo de estudio, según el día, desarrollamos distintas actividades, como canto, deporte o guitarra, y se termina siempre con la celebración de la Eucaristía.
También colaboramos semanalmente en algunos proyectos pastorales. Y participamos en algunas acciones pastorales de las Inspectorías a lo largo del año (Pascua, Campamentos,…). La formación y experiencia pastoral son ingrediente importante de nuestra vida salesiana. Los jóvenes no podrían faltar en estos primeros pasos para poder servir mejor al Señor entregándonos a los jóvenes.
El ritmo de vida es intenso, pero vale la pena prepararse para seguir animando las casas salesianas, con el espíritu de Don Bosco. Todo esto y el cuidado ordinario de la casa están guiados por el acompañamiento personal y espiritual de los formadores y hermanos de comunidad.
Alegría, oración, estudio, pastoral, formación… son los elementos de un camino cuyos primeros pasos los estamos dando y los continuaremos dando a lo largo de toda la vida salesiana. En definitiva: “Un camino que conduce al Amor” (Constituciones de los Salesianos de Don Bosco. Art. 196).


Posnovicios

sábado, 12 de noviembre de 2016

¿Hacia dónde camino en mi vida?

¿Vale la pena? ¿alguna vez nos preguntamos qué hay detrás de la decisión de emprender una nueva aventura? (pongamos que hablo del Camino de Santiago). ¿Ganas de riesgo? ¿De superarnos a nosotros mismos?
A menudo nos sucede que, cuando nos lanzamos a comenzar una peregrinación, no sabemos muy bien el motivo que nos lleva a ello. Pero antes de nada… ¿Peregrinación? La definición más o menos exacta indicaría que se peregrina cuando se viaja hacia un lugar sagrado, y en el camino uno se encuentra a sí mismo y a Aquel a quien busca, siempre y cuando tenga los ojos y oídos bien abiertos.

Pero en un mundo en el que las nuevas experiencias y del espíritu selfie-aventurero plantearse este camino desde un punto de eminentemente religioso, choca y no se plantea el sentido último del caminar.
¿Y por qué ocurre esto? Porque no pega, queda raro o simplemente, no entra dentro de nuestros planes. Pero lo malo de la vida monótona es que al final del día, ya tumbados en nuestra cama, nos preguntamos…¿y esto es vivir?
Hay quien dice que el Camino de Santiago es reflejo de la vida. En el camino no andamos por andar, sin saber a dónde llegaremos. La meta de nuestro caminar es Santiago, la tumba del apóstol, con pequeñas metas en cada etapa. También hay quien dice "La meta no es Santiago, es el camino" "El camino es la meta". Cómo hago el camino, como vivo día a día, cómo me relaciono conmigo mismo, con Dios y con los demás.
Durante nuestro camino, mientras sufrimos las ampollas y los dolores musculares, el utilizar bastones nos revela que el salir de uno mismo, de la zona de confort, a veces cuesta. Y en nuestra vida sucede igual. O nos planteamos en qué y sobre quién nos apoyamos y hacia dónde caminamos, o veremos la vida pasar ante nuestros ojos sin ser consciente de que yo soy el protagonista, y elijo en qué gastar mi vida.
Y tú, ¿en qué gastas la tuya?

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Para la chica (o chico) de mi vida:

Te quiero. Aún no te conozco, pero he decidido algo muy serio. Voy a empezar a amarte porque se que mereces la pena, porque se que cuando sepas que hice esto te dibujará una sonrisa que no tiene precio.
Voy a esperarte. Porque no quiero desgastar mi amor con parejas que se que no son para mi. Quiero guardarme por entero para ti. No quiero tontear con relaciones de usar y tirar, que aunque puedan producirme felicidad momentánea no puedo ni tan siquiera comparar con la que tu me darás. Está decidido, voy a empezar a quererte desde ya, voy a respetarte como si te conociese desde este momento.
Solo te pido una cosa. Por favor, no quiero ser tu plato número 20. 
Parece difícil pero no es imposible hay que luchar todos los días contracorriente. Pero vivir en la libertad de hacer lo correcto es un entrenamiento. Es empezar a serte fiel antes de conocerte. Es pedirle ayuda a Dios porque hay por quien merece la pena esperar: Tú.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Un Sí a Dios con 22 años


Hace unos meses, uno de los miembros del equipo de GivenFaith nos dijo: hay dos chicas que quieren colaborar con nosotros: Ines y Patri; han estado conmigo en Medjugorje. Así, las dos empezaron a formar parte de esta gran familia que es GivenFaith.

Sin embargo, después de unos meses Patri decidió dejar el grupo. Sin decirselo a todo el equipo sino sólo a algunos, había tomado una decisión por la que merecía la pena preparase a conciencia. Ahora ya lo sabemos todos: Patri se nos va al Carmelo de San José este domingo.
Para todos nosotros, también para sus padres y amigos, ha sido un fuerte golpe. Pero somos conscientes de que ella, con su sonrisa contagiosa, desde la primera Fundación de Santa Teresa, rezará por cada uno de los que sacamos adelante esta web y también por los que nos seguís con esa alegría, disponibilidad y discreción que ha tenido todo este año. Gracias Patri por esas oraciones.
Hoy, y creo que lo puedo decir en nombre de todos los que formamos GivenFaith, nos sentimos muy orgullos y a la vez con una enorme responsabilidad porque ella con sus 22 años es capaz de dedicar toda su vida a Quien la ama con locura, y eso nos llena de preguntas, de la pregunta: ¿y yo?
Gracias Patri, porque con tu entrega me ayudas a decir que sí a Dios.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Solo estamos de rollo...

De rollo… pues está el papel higiénico, las persianas, la clase aburrida de un profesor, etc. Pero para nada, lo que sientes por una chica/o.
Claro, todos somos jóvenes y queremos vivir intensamente la vida, y después de ver  cientos de películas donde una pareja se acuesta de primeras o canciones de lo genial que fue esa noche y como la recuerda, nos sentimos muy facilmente invitados a querer probar y experimentar al máximo. Queremos besar,liarnos con la otra/o e incluso cuando pase un poco de tiempo (…) “hacerlo”.
“Los objetos fueron hechos para ser usados, las personas para ser amadas” (Jasón Evert).
 Y es totalmente verdad. Piensa que triste es estar con alguien, simplemente por satisfacer esa atracción física y tener placer sexual. Es tratar a la chica o chico como un objeto.
Pero un rollo y liarse porque sí, no acaba ahí, y como todo en la vida tiene un efecto. Supongo que a pesar de todo, querrás acabar teniendo una familia, un perrito, tu casa y trabajo (como todos). Pues bien, piensa en ese futuro chico o chica con la que estarás por siempre y que será quien de verdad te ame y dile: no mira, es que tengo ganas de besar y liarme, tu ya serás un segundo, tercer, cuarto o vigésimo plato.
Por último, si sigues pensando: pero es que… al liarnos no nos hacemos realmente daño, yo te contesto: ¿y a ti quién te ha dicho que no? Claro que sí, como ser humano que eres tienes memoria y un subconsciente, el cual no se aparta o se tira. Cuando estes con tu novia o novio, que será tu definitiva esposa/o, no podrás borrar esas imágenes de las “otras” y al besarla, todos esos “besos”.
El amor verdadero dice: “Tú lo eres todo para mí. Me doy totalmente a ti para siempre”. Este es el compromiso verdadero que salta del corazón de cada persona que realmente está enamorada. ¿Por qué no piensas que hoy es un buen día para en adelante afrontarlo así?

sábado, 29 de octubre de 2016

viernes, 21 de octubre de 2016

¿Cuáles son esos enemigos del matrimonio y de la familia y cómo podemos defendernos de ellos? Aquí una galería.

1. Los que te invitan a salir constantemente y proponen lugares “no apropiados”

¿Qué parte del “no” no entendiste querido amigo? Ya sé que estás aburrido y la vida sin mi presencia no tiene sentido. Pero ahora soy una persona casada y no tengo tiempo para ir al Campeonato Intercontinental de Ludo. Sobre todo si ese campeonato tiene lugar en una discoteca con chicas bailando semidesnudas en los parlantes. ¿Comprendes que ahora tengo otras prioridades y que me espera mi esposa en casa para hablar de temas que me interesan a mí y a ella? ¡Gracias por ser tan comprensivo!


2. Los que se burlan de que solo haces las cosas que tu esposo/a te dice

¿Y a quién quieres que le haga caso? ¿A mi mamá? ¡Para eso me casé, para no tener que hacerle más caso! ¿A tí? Convengamos que no eres el mejor consejero. Me casé con la persona más bella del mundo, que me ama y quiere lo mejor para mí. Y además me lo demuestra todos los días con su paciencia y su cariño. ¿Te molesta que confíe ciegamente en ella? ¡Cuánto lo lamento! ¡Cásate y verás! ¡Es la mejor idea del mundo!
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3. Los que se burlan porque tienes que “pedir permiso”

Como comprenderás, querido amigo, confío en mi cónyuge a ciegas. Y ella confía en mí del mismo modo. ¿Y cómo llegamos a ese grado de confianza? ¡Pues siendo confiables! Si me voy a ir a jugar un partido de fútbol con mis amigos, la cortesía indica que la llame y le avise para que se sienta segura de dónde estoy y qué estoy haciendo. Porque además, ella puede necesitar otra cosa de mí, y si le aviso antes de irme, puedo cancelar este programa tan divertido para ir y hacerla feliz con mi ayuda. Se llama compromiso.

4. Los que hablan cosas malas de su esposa o esposo

¿Has oído hablar del club de Fans de mi esposa? ¡Yo soy el presidente y principal miembro! ¿Que mi esposa tiene defectos? ¡los tiene! como todo ser humano, pero eso no significa que tengo que comentarlos cada vez que se me ocurre para yo quedar bien parado. Además sus cualidades positivas son mucho más importantes que esos defectos que todos tenemos.

5. Los que hablan mal de matrimonio y de las personas que están casadas

A ver, querido amigo, ¿Cómo te lo explico? Casarme fue lo mejor que me pasó en la vida. Yo entiendo que tienes tus reparos, pero eso no quiere decir que tenga que soportar tus sermones en contra del matrimonio. Comprendo que quieras seguir solo, pero, ¡yo soy inmensamente feliz con mi esposa! ¿Qué te hace creer que lo que me dices va a cambiar mi modo de ver el matrimonio? Si yo he tomado la decisión de casarme es porque asumí un compromiso y debo esforzarme para que este se mantenga, entonces no me ayudan tus comentarios.

6. Los que no colaboran en casa

Hombres y mujeres somos muy distintos al llegar a casa. Los hombres creemos que el día ya está cumplido. Y para las mujeres, el día no hace más que comenzar. Si ambos trabajan fuera de casa, ¿qué nos hace creer que podemos tirarnos a hacer nada mientras la mujer trabaja abnegadamente para la familia dentro de la casa? Si bien es cierto que el hombre necesita el “reposo del guerrero” al volver a casa, ese reposo, puede ser de media hora o cuarenta minutos, y después, ¡A ayudar, amigo, que las cosas no se hacen solas en la casa! ¡Es tu esposa, no tu empleada!

7. Los que se burlan de su propio conyuge

¿Te parece eso le dices en público? ¿Qué no se dirán en privado? Cuando te casaste con ella o él, ¿no era que habías prometido amarlo y respetarlo? ¡No te burles en público de tu cónyuge, se ve horrible! Si no lo puedes alabar, ¡entonces cállate! Pero mucho mejor, elógiale lo que tenga de elogiable, y sufre con paciencia lo que tenga de criticable.

8. Los infieles

Y cuando digo infieles, no me refiero solamente a los que concretan las infidelidades. Me refiero a los que no pierden oportunidad de coquetear con cualquiera que se ponga a tiro. Los que no tienen ojos solo para su esposa. Los que miran pornografía. Los que tienen amistades con personas del otro sexo a espaldas de su cónyuge. La fidelidad tiene que ser no solo de apariencia. El corazón tiene que ser fiel a nuestro cónyuge.

¿Qué tienen en común todos estos enemigos del matrimonio? Todos tienen que ver con algún grado de inmadurez. 

martes, 18 de octubre de 2016

Trailer luz de soledad

De la fundadora de las Siervas de María


miércoles, 12 de octubre de 2016

domingo, 9 de octubre de 2016

Somos la generación que no quiere relaciones

Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a "me gusta" queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones.



Queremos la fachada de una relación, pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos cogernos de las manos, pero no mantener contacto visual; queremos coquetear, pero no tener conversaciones serias; queremos promesas, pero no compromiso real; queremos celebrar aniversarios, pero sin los 365 días de esfuerzo que implican. Queremos un amor de campeonato, pero no estamos dispuestos a entrenar.

No queremos relaciones: queremos amigos con derecho a roce, "mantita y peli". Queremos todo aquello que nos haga vivir la ilusión de que tenemos una relación, pero sin tener una relación de verdad. Queremos todas las recompensas sin asumir ningún riesgo, queremos todos los beneficios sin ningún coste. Nos lo tomamos con calma: vamos viendo a dónde van las cosas, no nos gusta poner etiquetas, simplemente salimos con alguien.

Cuando parece que la cosa empieza a ir en serio, huimos. Siempre hay más oportunidades de encontrar el amor. Pero hay muy pocas de mantenerlo hoy en día...porque el amor es...Construir.

miércoles, 5 de octubre de 2016

domingo, 2 de octubre de 2016

domingo, 25 de septiembre de 2016

Misioneras Franciscanas del Suburbio

Hoy celebramos el aniversario de la muerte de nuestro Fundador. Su vida fue entrega a los más pobres, a los últimos...Pasó haciendo el bien. Intercede por nosotr@s P.Laureano.



Su fundador:

El Padre Laureano, nuestro fundador, nació en una pequeña población de León (Las Muñecas). Su vocación franciscana-capuchina le surge en una edad muy temprana. Desde su juventud vive dedicado a los demás. Se entrega al dolor de tantas personas como consecuencia de la Guerra Civil española y se le llega a conocer en muchos puntos de España como el Apóstol del Suburbio.


Nuestro fundador vivía con gran confianza en la Providencia, esto le empujó a comenzar y llevar adelante proyectos en favor de los hermanos más necesitados. Sentía un amor entrañable por María, la pobre de Yahvé.

Su carisma:
Acompañar... Entrar "descalzas" en la tierra sagrada de las personas, con una presencia acogedora, de escucha, diálogo y empatía.

El evangelio de hoy...Párate y siente

DOMINGO XXVI DE TIEMPO ORDINARIO
El evangelio de hoy...Párate y siente, nos pasamos la vida razonando y guardando ideas en la cabeza, desde la cabeza lo hacemos todo, luego no somos coherentes por que nuestra mente no concuerda con el corazón por eso párate y piensa, PÁRATE Y SIENTE

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
-Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba.
Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió que se murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán.
Se murió también el rico y lo enterraron. Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno, y gritó:
-Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.
Pero Abrahán le contestó:
-Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y además entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.
El rico insistió:
-Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.
Abrahán le dice:
-Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen.
El rico contestó:
-No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.
Abrahán le dijo:
-Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.



Reflexión de hoy facilitada por la Misioneras Franciscanas del Suburbio: http://felicidadentucamino.blogspot.com.es/p/misioneras-franciscanas-del-suburbio.html

sábado, 24 de septiembre de 2016

Un minuto con Santa Teresa de Calcuta

Un minuto con la nueva santa, la santa de la oscuridad, de la ausencia de sentimiento procedente de Dios, de la incertidumbre. Ella tiene mucho que decirnos cuando estamos desanimados o cansados.


domingo, 18 de septiembre de 2016

JMJ 2016

E-Book: "Francisco en Polonia", descarga en PDF los mensajes del Papa en la JMJ y más

DESCÁRGUELO AQUÍ EN PDF:






lunes, 29 de agosto de 2016

viernes, 26 de agosto de 2016

martes, 23 de agosto de 2016

El desafío del Papa en JMJ Cracovia 2016: ¡Jóvenes, no se jubilen antes de tiempo!

El Papa en la ceremonia de acogida con los jóvenes de la JMJ Cracovia 2016. Captura Youtube



Francisco dijo también a los jóvenes: “quiero confesarles otra cosa que aprendí en estos años. No quiero ofender a nadie. Me genera dolor encontrar a jóvenes que parecen haberse ‘jubilado’ antes de tiempo. Esto me duele. Jóvenes que parecen ‘jubilados’ a los 23, 24 o 25 años”.

“Me preocupa ver a jóvenes que ‘tiraron la toalla’ antes de empezar el partido. Que están ‘entregados’ sin haber comenzado a jugar. Me duele ver jóvenes que caminan con rostros tristes, como si su vida no tuviese valor. Son jóvenes esencialmente aburridos... y aburridores, que aburren a los otros; y esto me duele”.

El Santo Padre dijo asimismo que “es difícil, y a su vez cuestionador, por otro lado, ver a jóvenes que dejan la vida buscando el ‘vértigo’, o esa sensación de sentirse vivos por caminos oscuros, que al final terminan ‘pagando’…y pagando caro”.

Por eso, “queridos amigos, nos hemos reunido para ayudarnos unos a otros porque no queremos dejarnos robar lo mejor de nosotros mismos, no queremos permitir que nos roben las energías, que nos roben la alegría, los sueños, con falsas ilusiones”.

El Papa cuestionó luego a los jóvenes presentes: “queridos amigos, les pregunto: ¿Quieren para sus vidas ese vértigo alienante o quieren sentir esa fuerza que los haga sentirse vivos, plenos? ¿Vértigo alienante o fuerza de la gracia? ¿Qué cosa quieren, vértigo alienante o fuerza de la gracia?”

Para ser plenos, continuó Francisco, “para tener fuerza renovada, hay una respuesta que no se vende, que no se compra; una respuesta que no es una cosa, que no es un objeto, es una persona: se llama Jesucristo. ¡Un aplauso para el Señor!”

Jesucristo es un don, es un regalo del Padre, el don de nuestro Padre. Jesucristo es un don”, subrayó el Papa.


“Pero, Padre, alguno podría decir que es difícil soñar alto, es difícil salir y estar siempre en salida. Padre, yo soy débil, yo caigo, yo me esfuerzo pero muchas veces caigo. Los alpinistas, cuando salen a las montañas, cantan una canción muy bella, que dice así: en el arte de salir lo importante no es caer, sino no permanecer caído. Si tú eres débil, si tú caes, mira un poco alto y verás la mano tendida de Jesús que dice, ¡Levántate! ¿Y si lo hago una vez más?, otra vez, y ¿si caigo otra vez?, te levantas. Pedro preguntó y Jesús respondió, 70 veces 7. La mano de Jesús está siempre para levantarnos, ¿han comprendido?”

Para concluir, el Papa señaló: “aquí estamos, Señor. Envíanos a compartir tu Amor Misericordioso. Amén”.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El amor es regalo y es construir. Etapas del amor



1«Te amo desde el primer momento en que te vi»

Esa etapa fuertemente influenciada por novelas para adolescentes, cuando decir en público cosas como  «por ti iría al Polo Norte en pantalón de deporte», no te da vergüenza. Crees que el flechazo es lo mismo que amor verdadero. 

¿Qué haces? Abres los brazos y te tiras en plancha.

¿Peligro? Que si eres un corazón con patas te la vas pegando por ahí sin remedio.


2«Ey, espera, esto hay que currárselo. Mucho»

Te has tirado en plancha porque sentiste en lo más fondo de tu ser que era amor verdadero. Pero de repente empiezan a surgir algunas dificultades… ahora aparece un regusto amargo-dulce…

¿Qué haces? Si no abandonas a la primera dificultad, puede que aprendas que lo que pasa es que el sentimiento, él solo, no hace nada; que es importante escuchar al corazón, pero que también tienes una cabeza para pensar y una voluntad y una libertad para elegir y decidir… te topas con la siguiente realidad: hay que arremangarse y hay que currárselo. Hay que aprender.

¿Peligro? Que acabes pensando que todo depende solo de lo que tú hagas o dejes de hacer. Que te olvides de que una relación es cosa de dos.

«El amor, como la vida, es regalo y es construir».

Y aquí llega la etapa —por el momento, hasta donde he descubierto— final: el amor es un don y el amor también es construir. No es solo una cosa que tú recibes, como una florecilla . Tampoco es amordazar al corazón con patas y dejar que sean tu inteligencia y tu fuerza de voluntad las que decidan a quién querer y cómo. No.
Cualquiera que haya experimentado un amor de los buenos, descubre que hay algo de regalo en el hecho de que esa persona esté en su vida, algo de misterio, algo de don. Y, sin olvidar esto, intuye que en el regalo hay mucho potencial, que no es una semilla que regar, sino las manos de un compañero con el que empezar a construir algo, entre los dos.

¿Qué haces? Los regalos se agradecen, no solo con palabras, sino también con obras. Construir el amor forma parte del agradecimiento.

¿Peligro? Que te vuelvas un ingrato exigente y que te olvides de construir, día a día.

domingo, 7 de agosto de 2016

¿QUÉ QUIERO CUANDO QUIERO SALIR CONTIGO?

Antes  de empezar a escribir versos de amor que ni Shakespeare, antes de pedirle una cita, párate, respira, y hazte una pregunta sencilla: «¿Qué es lo que quiero?».

«A ver —pensarás—, chorrada de pregunta. Sé lo que quiero: quiero salir con este chico / con esta chica. ¿Que por qué? Porque me gusta muchísimo y mi corazón palpita como una patata frita. ¿Como que para qué? Pues… para conocernos… salir juntos… estar juntos… ser novios…».
La cuestión puede parecer fácil ¿A qué tipo de amor quieres llegar?
En la adolescencia —por lo menos entre las chicas— se tiende a plantear otro tipo de pregunta: «¿Qué tipo de chico te gusta?», pero me parece un planteamiento erróneo. Volvamos a la pregunta: ¿a qué tipo de amor aspiras?, ¿cuál es la historia de amor que quieres vivir? ¿Una de quiero-estar-soltera-pero-contigo? ¿Una de amor romántico sin dificultades? ¿Tener a alguien que te invite a cenar, te lleve al cine y te escriba mensajes por las noches con un “I love you” seguido de emoticonos de ojos corazón? ¿Una de amor real, con enfados y reconciliaciones, una de empezar algo que pueda convertirse en un gran proyecto?
Segunda pregunta: ¿la otra persona querrá lo mismo? Tener un horizonte compartido ayuda mucho. Digo un horizonte. Un horizonte es algo amplio, abierto, sereno… 
Tercera pregunta: ¿Estoy preparado para empezar una relación?
  • Advertencia para corazones con patas: no confundir “estar preparado” con “me muero de ganas” 
  • Advertencia : una relación que conlleva un cierto compromiso no se puede tomar a la ligera, y lo sabes, pero tampoco hace falta que llegues al grado de madurez supino antes de empezar a salir con alguien.Claro que si estás en esa etapa en la que ni tú mismo te entiendes el 100% de las veces, puede que sea difícil intentar que alguien lo haga… Y entenderse es importante. 
Ya te has parado. Has respirado. Te has auto-preguntado y has sabido responder a las preguntas. Es hora de escribir versos al más puro estilo Neruda, de buscar la manera de acercarte más a esa persona y, tal vez, del primer café.
«¿Pero cómo le voy a pedir así un café, de repente, sin más, qué va a pensar?».
Como dice mi amigo Jon: «Un café no es una propuesta matrimonial».

miércoles, 3 de agosto de 2016

Testimonio hermano Rubén Darío





Mi nombre es Rubén. Soy religioso pasionista. Mis estudios de primaria los realicé en un colegio de las Hermanas Franciscanas de la Madre del Divino Pastor que siempre estaban pendientes de nuestra formación cristiana, cosa que me marcó muchísimo y que ahora les agradezco enormemente. Mis padres no eran practicantes. A los 12 años hice mi Confirmación, animado por mi abuela materna.

Cuando inicié el cuarto año de secundaria conocí a un grupo juvenil misionero. Me inscribí y empecé a tener contacto con una realidad que hasta ese entonces era desconocida para mí.  En Agosto de 1991 realicé mi primera misión popular. Fueron 30 días que me cambiaron de tal manera que empecé a desear hacerme sacerdote.

Tenía que hacer algo, me sentía capaz de ayudarlos desde lo poco que pudiera darles. Mi primera opción siempre fueron los jesuitas, pero todo ello cambió cuando conocí al P. José Manuel León: un pasionista venezolano que me impactó. ¿Pasionistas? ¿Y quiénes eran? Ni me imaginaba que existían. “¿San Pablo de la Cruz? ¡Están equivocados, es San Juan de la Cruz!” decía sin pensar que el equivocado era yo. Una frase: “la Pasión de Cristo es la obra más maravillosa del Amor de Dios”. Ése fue el gancho, con eso empezó el cambio; fue como amor a primera vista. 

 Inicié el proceso vocacional con José Manuel durante un año. En aquel entonces tenía 18 años y ya estaba en la universidad. Ingresé al postulantado pasionista en el 1995.  Estudié los dos primeros años de filosofía  e inicié el noviciado, pero no completé el año. Salí, por decisión propia y, regresé a casa. Los meses siguientes fueron de profunda tristeza, desolación y frustración. No quería saber absolutamente nada de Dios.

Murio mi hermano de 15 años en 1999, se deshizo mi familia yo me gradué con honores, me fui a la capital llegue a tener mi propia empresa a veces asistía a Misa otras veces faltaba durante meses, la oración personal nunca la perdí pero me sentía vació...todo esto ocurrió en 11 años.

Despué apareció el P. Valentín, un viejo conocido pasionista, que contactó conmigo y me ayudó a aclarar las cosas. 

Tras un tiempo de discernimiento, el 14 de Septiembre de 2010 inicié mi noviciado en la ciudad de Daimiel, Ciudad Real. Jamás en mi vida me sentí tan tocado por Dios. Fue un año que me cambió por completo. El 15 de Septiembre de 2011 realicé mi profesión temporal. ¡Por fin! ¡Soy Pasionista! recuerdo que durante casi toda la celebración litúrgica lloraba de felicidad, de emoción, de alegría.
¡Gracias Señor, porque a pesar de saber lo poco que soy, me haces fuerte, me transformas y me amas tanto que me llamas a consagrarme a ti, a tu Reino y a tu Iglesia!