jueves, 24 de noviembre de 2016

Tras las huellas del Nazareno: Sacerdote católico que ejerce su ministerio de forma clandestina en China

Cuando nací las persecuciones no eran muy fuertes pero, cuando era un poco mayor, las persecuciones fueron más fuertes y por eso sentí la llamada del Señor: hacían falta sacerdotes, y por eso entré en el seminario, para servir a los católicos. 
En mi vida hay muchas dificultades, pero dos cosas me dan muchísima ayuda: una cosa es el ejemplo, siempre me anima muchísimo; otra cosa es la esperanza de la fe verdadera. 
Testigos de la vida eterna
Yo tengo una experiencia de algunos obispos y sacerdotes que murieron por la fe. En este sentido, nos animan muchísimo. Cuando encontramos algunas dificultades en este sentido, parece que la vida eterna no es una cosa lejana, sino una cosa muy cercana. 
Frecuencia de la vida sacramental
Estas cosas en China, generalmente, son una cosa casi imposible. Por ejemplo, un sacerdote cuida de algunos pueblos, y en esos pueblos hay algunos católicos; pero en una casa, no se puede llegar a reunir a mucha gente. En una casa normal, como máximo, pueden ser cuarenta personas…, máximo cincuenta personas. En este sentido, cada católico no puede asistir a la misa todos los domingos y, en este sentido, tenemos que decir que en China todavía faltan muchas vocaciones de sacerdotes.
Pastores de rebaños ocultos
La evangelización para los obispos y para los sacerdotes es muy difícil. Ellos, personalmente, evangelizan, muy poco. Una cosa buena es que ellos dirigen a los laicos para evangelizar.
¿Se puede tener contacto, abiertamente, con la Iglesia de Roma?
Generalmente, no, ni los sacerdotes u obispos clandestinos, ni los obispos oficiales tampoco. Estas cosas el gobierno no las permite. Encima, en China, entre los obispos, tampoco pueden tener contacto.
Propagar la fe con el ejemplo
La situación es difícil y, por eso, con nuestra vida, tenemos que manifestar nuestra fe en la vida ordinaria. Me parece que, en este sentido, se aprende la fe verdaderamente.

    Gracias por vuestra atención.

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