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domingo, 21 de mayo de 2017
sábado, 6 de mayo de 2017
domingo, 27 de noviembre de 2016
Sentí una llamada
La tarde de un domingo estaba en el despacho parroquial, pasando una partida de bautismo al libro correspondiente. De pronto sentí como una llamada: «Vete a la iglesia, porque allí alguien te necesita». Dejé el trabajo que estaba haciendo y me dirigí al templo. Pude haber ido por el patio, que es el camino más corto. Si lo hubiese hecho no hubiera tenido el encuentro que luego aconteció. Sin embargo hice el recorrido más largo.
Me acerqué a la sacristía y entré en la iglesia por la puerta delantera. Hice genuflexión al Santísimo Sacramento y caminé hacia la parte de atrás, donde tenía mi confesionario.
Un muchacho que acababa de entrar en el templo me vio pasar, se levantó y, acercándose a mí me dijo: «Padre, había pensado en suicidarme. Vi la iglesia abierta y entré. Vi un sacerdote joven que me podía escuchar y aquí estoy, para que me ayude».
Se me llenaron los ojos de lágrimas ante aquel encuentro para el que el Señor me había impulsado a recorrer el camino más largo. Le dije que Dios le había traído hasta allí para recibir la fuerza de la fe. Que Dios le quería y que la vida era muy importante como para perderla en un momento de obcecación.
Salió confortado y agradecido. Yo experimenté la gracia de la acogida y la escucha a la que Dios directamente me llamaba para atender a aquel joven en un momento de crisis. Este ha sido uno de los momentos más importantes de mi vida sacerdotal, un verdadero regalo de la misericordia de Dios para con sus hijos necesitados.
Esta historia y otras mil, fueron recopiladas durante el Año Sacerdotal. Las cien mejores están publicadas en el libro "100 historias en blanco y negro", que puede adquirirse en www.100sacerdotes.com
Me acerqué a la sacristía y entré en la iglesia por la puerta delantera. Hice genuflexión al Santísimo Sacramento y caminé hacia la parte de atrás, donde tenía mi confesionario.
Un muchacho que acababa de entrar en el templo me vio pasar, se levantó y, acercándose a mí me dijo: «Padre, había pensado en suicidarme. Vi la iglesia abierta y entré. Vi un sacerdote joven que me podía escuchar y aquí estoy, para que me ayude».
Se me llenaron los ojos de lágrimas ante aquel encuentro para el que el Señor me había impulsado a recorrer el camino más largo. Le dije que Dios le había traído hasta allí para recibir la fuerza de la fe. Que Dios le quería y que la vida era muy importante como para perderla en un momento de obcecación.
Salió confortado y agradecido. Yo experimenté la gracia de la acogida y la escucha a la que Dios directamente me llamaba para atender a aquel joven en un momento de crisis. Este ha sido uno de los momentos más importantes de mi vida sacerdotal, un verdadero regalo de la misericordia de Dios para con sus hijos necesitados.
Esta historia y otras mil, fueron recopiladas durante el Año Sacerdotal. Las cien mejores están publicadas en el libro "100 historias en blanco y negro", que puede adquirirse en www.100sacerdotes.com
jueves, 24 de noviembre de 2016
Tras las huellas del Nazareno: Sacerdote católico que ejerce su ministerio de forma clandestina en China
Cuando nací las persecuciones no eran muy fuertes pero, cuando era un poco mayor, las persecuciones fueron más fuertes y por eso sentí la llamada del Señor: hacían falta sacerdotes, y por eso entré en el seminario, para servir a los católicos.
En mi vida hay muchas dificultades, pero dos cosas me dan muchísima ayuda: una cosa es el ejemplo, siempre me anima muchísimo; otra cosa es la esperanza de la fe verdadera.
Testigos de la vida eterna
Yo tengo una experiencia de algunos obispos y sacerdotes que murieron por la fe. En este sentido, nos animan muchísimo. Cuando encontramos algunas dificultades en este sentido, parece que la vida eterna no es una cosa lejana, sino una cosa muy cercana.
Frecuencia de la vida sacramental
Estas cosas en China, generalmente, son una cosa casi imposible. Por ejemplo, un sacerdote cuida de algunos pueblos, y en esos pueblos hay algunos católicos; pero en una casa, no se puede llegar a reunir a mucha gente. En una casa normal, como máximo, pueden ser cuarenta personas…, máximo cincuenta personas. En este sentido, cada católico no puede asistir a la misa todos los domingos y, en este sentido, tenemos que decir que en China todavía faltan muchas vocaciones de sacerdotes.
Pastores de rebaños ocultos
La evangelización para los obispos y para los sacerdotes es muy difícil. Ellos, personalmente, evangelizan, muy poco. Una cosa buena es que ellos dirigen a los laicos para evangelizar.
¿Se puede tener contacto, abiertamente, con la Iglesia de Roma?
Generalmente, no, ni los sacerdotes u obispos clandestinos, ni los obispos oficiales tampoco. Estas cosas el gobierno no las permite. Encima, en China, entre los obispos, tampoco pueden tener contacto.
Propagar la fe con el ejemplo
La situación es difícil y, por eso, con nuestra vida, tenemos que manifestar nuestra fe en la vida ordinaria. Me parece que, en este sentido, se aprende la fe verdaderamente.
Gracias por vuestra atención.
lunes, 21 de noviembre de 2016
Mensaje del Abad Primado Benedictino
Estoy plenamente convencido de que los Monasterios son uno de los lugares más importantes del mundo hoy. ¿Por qué?. Porque hay mucha gente cuyas vidas están afectadas por rupturas, tristeza, decepciones, fallos, luchas, perdidas, heridas. Lo que nosotros ofrecemos es una afectuosa acogida, seas quien seas y sea tu historia la que sea.
Los salmos que rezamos cada día hablan de gente que lamenta pérdidas en sus vidas, que lamentan el dolor de relaciones rotas,y el miedo a los enemigos. A aquellos que sufren las palabras del salmista hablan de su experiencia vital. Y en esas palabras ven que no están solos, y aún más importante, ven que Dios está con ellos.
Abad Primado Gregory Polan
viernes, 18 de noviembre de 2016
Los jóvenes salesianos se preparan para ser sacerdotes con el corazón de Don Bosco
Tú y yo iremos a medias; lo compartiremos siempre todo. Estas palabras de Don Bosco al que sería años después su primer sucesor, Miguel Rúa, reflejan la confianza que el santo fundador depositaba en los jóvenes para continuar con su obra. “Doy gracias a Dios todos los días por estos jóvenes que sienten la vocación salesiana y que se toman en serio su preparación para ser el día de mañana buenos sacerdotes”, comenta Cándido Orduna.
Los estudiantes del Teologado proceden de distintos lugares de España: Madrid (Manolo Ramos), Fuenlabrada (Rubén Escribano y Ramón Ariza), Úbeda (José Carlos López), Marbella (Dani Peña), Bilbao (Germán Rivas) y Alcoy (Jordi Tarrazó). Acuden a sus clases en la sede de Cantoblanco de la Universidad Pontificia Comillas y comparten su vida en la comunidad.
La misión de los salesianos no está en otro sitio que con los jóvenes, y en especial los más necesitados. Los estudiantes del Teologado hacen prácticas pastorales en distintas casas y conocen perfectamente a la juventud actual.
“Existe el riesgo de quedarse solo en los valores. No se debe edulcorar el Evangelio, que trae un mensaje de salvación”, sostiene Manolo. La tarea no es fácil, ya que cada joven es diferente. Hay que “respetar el proceso de cada chaval”, señala Rubén. Para ello, se debe “personalizar el acompañamiento”, aclara Dani.
Uno de los momentos clave en la vida de los jóvenes es el discernimiento vocacional. Ramón recuerda que “las vocaciones existen, pero la respuesta es diferente”. Dani advierte de que impera “una mentalidad cambiante”, que conlleva “el miedo al compromiso para toda la vida”. Jordi invita a recuperar el sentido original de la vocación, como “forma de relacionarse con Jesús, de llevar los valores del Reino a los demás”.
Los siete están dispuestos a trabajar por la evangelización y la educación desde una congregación que “tiene sentido mientras haya jóvenes”.

martes, 15 de noviembre de 2016
Los primeros pasos de la vocación salesiana: la experiencia del postnoviciado
Tal vez alguien se pregunte sobre los primeros pasos de un joven salesiano dentro de la congregación. Estos primeros pasos se dan tras la primera profesión religiosa, durante el periodo del Postnoviciado.
Actualmente vivimos somos 10 jóvenes salesianos (entre 20 y 35 años). Ya hemos hecho el año de Noviciado y estamos en la etapa formativa siguiente. Llevamos una vida ordinaria, como toda comunidad, aunque concentramos nuestros esfuerzos en algunas tareas formativas específicas.
Cada jornada se comienza todos juntos en la capilla para la oración. Por la mañana cada uno de los salesianos asiste a clases a la universidad. Durante la tarde, además de tiempo de estudio, según el día, desarrollamos distintas actividades, como canto, deporte o guitarra, y se termina siempre con la celebración de la Eucaristía.
También colaboramos semanalmente en algunos proyectos pastorales. Y participamos en algunas acciones pastorales de las Inspectorías a lo largo del año (Pascua, Campamentos,…). La formación y experiencia pastoral son ingrediente importante de nuestra vida salesiana. Los jóvenes no podrían faltar en estos primeros pasos para poder servir mejor al Señor entregándonos a los jóvenes.
El ritmo de vida es intenso, pero vale la pena prepararse para seguir animando las casas salesianas, con el espíritu de Don Bosco. Todo esto y el cuidado ordinario de la casa están guiados por el acompañamiento personal y espiritual de los formadores y hermanos de comunidad.
Alegría, oración, estudio, pastoral, formación… son los elementos de un camino cuyos primeros pasos los estamos dando y los continuaremos dando a lo largo de toda la vida salesiana. En definitiva: “Un camino que conduce al Amor” (Constituciones de los Salesianos de Don Bosco. Art. 196).

lunes, 7 de noviembre de 2016
Un Sí a Dios con 22 años
Hace unos meses, uno de los miembros del equipo de GivenFaith nos dijo: hay dos chicas que quieren colaborar con nosotros: Ines y Patri; han estado conmigo en Medjugorje. Así, las dos empezaron a formar parte de esta gran familia que es GivenFaith.
Sin embargo, después de unos meses Patri decidió dejar el grupo. Sin decirselo a todo el equipo sino sólo a algunos, había tomado una decisión por la que merecía la pena preparase a conciencia. Ahora ya lo sabemos todos: Patri se nos va al Carmelo de San José este domingo.
Para todos nosotros, también para sus padres y amigos, ha sido un fuerte golpe. Pero somos conscientes de que ella, con su sonrisa contagiosa, desde la primera Fundación de Santa Teresa, rezará por cada uno de los que sacamos adelante esta web y también por los que nos seguís con esa alegría, disponibilidad y discreción que ha tenido todo este año. Gracias Patri por esas oraciones.
Hoy, y creo que lo puedo decir en nombre de todos los que formamos GivenFaith, nos sentimos muy orgullos y a la vez con una enorme responsabilidad porque ella con sus 22 años es capaz de dedicar toda su vida a Quien la ama con locura, y eso nos llena de preguntas, de la pregunta: ¿y yo?
Gracias Patri, porque con tu entrega me ayudas a decir que sí a Dios.
martes, 1 de noviembre de 2016
martes, 18 de octubre de 2016
miércoles, 12 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
martes, 27 de septiembre de 2016
jueves, 10 de septiembre de 2015
¡Monja, yo ... ! ¿por qué no?
Quizás alguna vez alguien te ha dicho que tú tienes las cualidades para ser monja o quizás tú misma te has planteado de vivir con mayor exigencia tu vida cristiana. Hay a quienes les espanta la idea de responder a la llamada que sienten en su interior, ya sea porque tienen prejuicios contra la vida religiosa, ya porque piensa en el qué dirán su familia, sus amigos y conocidos. Otros en cambio no saben qué es ser monja, y monja de clausura, como lo somos nosotras, o si existen otras formas de consagración, porque no han escuchado hablar del tema. Puede que suceda que te sientes llamada a dar tu vida entera no en el matrimonio sino en un camino que es para quienes Él quiere que le sirvan, como es la vocación.
La vocación para la vida religiosa o sacerdotal, no es para todos. ÉL llama a quien quiere para una misión concreta, para bien de la misma persona y para todos los hombres. La vocación no es egoísta ni sofocante para quien lo tiene, sino que es libertad y donación, entrega al Amor sin límites. Dios actúa por nuestro medio para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad, por eso llama siempre a hombres y mujeres a vivir de una manera comprometida la misma vida que su Hijo vivió en la tierra entre nosotros. La vocación, por tanto es servicio y gratitud.
E l que se siente llamado a seguir a Cristo en la vida consagrada y sacerdotal, ha de saber que es Dios quien le está llamando y para Él nada hay imposible. Te asistirá con su gracia en cada instante de tu vida, no te dejará solo. Confía en él y no tengas miedo en responder a su invitación. Entrégate como Jesús lo hizo por ti y por mí, y descubre la realidad de la felicidad: « Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé» (Jn 15,9- 13)
La vocación para la vida religiosa o sacerdotal, no es para todos. ÉL llama a quien quiere para una misión concreta, para bien de la misma persona y para todos los hombres. La vocación no es egoísta ni sofocante para quien lo tiene, sino que es libertad y donación, entrega al Amor sin límites. Dios actúa por nuestro medio para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad, por eso llama siempre a hombres y mujeres a vivir de una manera comprometida la misma vida que su Hijo vivió en la tierra entre nosotros. La vocación, por tanto es servicio y gratitud.
E l que se siente llamado a seguir a Cristo en la vida consagrada y sacerdotal, ha de saber que es Dios quien le está llamando y para Él nada hay imposible. Te asistirá con su gracia en cada instante de tu vida, no te dejará solo. Confía en él y no tengas miedo en responder a su invitación. Entrégate como Jesús lo hizo por ti y por mí, y descubre la realidad de la felicidad: « Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé» (Jn 15,9- 13)
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lunes, 18 de mayo de 2015
Entrega a Dios
"Dichoso el corazón enamorado
Que en sólo Dios ha puesto el pensamiento.
Por Él renuncia a todo lo criado,
y en Él halla su gloria y su contento;
Aún de sí mismo vive descuidado,
Porque en su Dios está todo su intento,
Y así alegre pasa y muy gozoso
las ondas deste mar tempestuoso".
Sta. Teresa de Jesús
En todo lo que hagas, en todo lo que seas hazlo con Dios y de la mano de Dios ¿Noviazgo? ¿Matrimonio? Santo, ¿Misiones? Santas ¿Sacerdocio? Santo ¿Consagración? Santa.
Es lo mejor, seguir al Camino, la Verdad y la Vida.
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