lunes, 6 de agosto de 2018

La importancia del cursillo prematrimonial

Generalmente, estos días previos al gran día en que el novio y la novia van a cambiar de estado civil, y cambiarán por competo sus vidas para siempre, quedarán grabados a fuego en la memoria, como un período especialmente feliz, venturoso y pleno.

Entre esa multitud de cuestiones que los novios deben afrontar previas al día de su boda está el “Cursillo prematrimonial”, y es a lo que se refieren estas palabras.

Es habitual, por desgracia, que se tenga en muy poco a estos cursillos de preparación inmediata para el matrimonio. La soberbia intelectual que caracteriza al hombre moderno, de cualquier edad, hace que sea frecuente escuchar frases como que “tenemos muy poco que aprender”, antes de cursillo, o que “no me han enseñado nada”, después del mismo; “que hay que quitarse de encima cuanto antes”, dicen, algo para lo que nadie “tiene tiempo”, por lo que cuanto más breve y concentrado sea, pues mejor."¿Qué puede enseñarnos sobre matrimonio un sacerdote que no puede casarse?"

 La actitud hacia el cursillo suele ser la de considerarlo un puro formalismo, que no hay más remedio que afrontar, pero que no me aportará nada, y que cuanto menos dure y antes concluya, mejor. Y, lamentablemente, esta manera de verlos está hoy, y desde hace muchos años muy generalizada. 

El cursillo prematrimonial es una de esas cosas a las que no se les da importancia hasta que se hacen. Su capacidad de sacar a relucir temas básicos es innata y puede resultar muy útil.

Es más útil de lo que imaginas. Acudir a hablar con una persona desconocida para la pareja resulta ideal para sacar a relucir temas que, de primeras, podrían considerarse un poco “duros” o “fuera de lugar” si lo hiciéramos nosotros mismos.

No esperes escuchar que sois la relación perfecta. No existe tal cosa, pero no hay nada como estar bien preparado. Por eso, nunca esta de más pararse y hablar sobre estas cosas:

¿En qué áreas te gustaría ayudar a su prometido a mejorar?
¿Cuáles son las cuestiones en las que opináis diferente?
¿Quién manejará el dinero de la familia?
Si ambos tenéis carreras profesionales, ¿qué trabajo determinará donde viviréis?
Sobre qué peleáis y cuánto peleáis?
Si no podéis tener hijos, ¿adoptaríais uno?
En tu lecho de muerte, ¿que haría que pensaras que tu vida vale la pena? ¿Qué le dará el sentido a vuestras vidas?
¿Qué pensáis hacer para permanecer enamorados?

Para entrar en la Universidad tenemos que pasar por quince años de colegio, para poder ejercer nuestra profesión invertimos entre cuatro y seis años de nuestra vida en formarnos, para sacarnos un título de inglés nos apuntamos a academias y nos vamos veranos al extranjero… Nos formamos para un montón de facetas de nuestra vida, importantes sin ninguna duda, pero ¿qué hacemos para la más importante, la que es nuestro proyecto vital, de la que esperamos conseguir nuestra felicidad junto a la otra persona? ¿No resulta un poco temerario e inconsciente pensar que el cursillo prematrimonial es accesorio?

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