Sabinne conoció el monasterio mientras peregrinaba hacia la tumba del Apóstol Santiago por el Camino de Santiago. Al llegar allí, sintió que era el lugar en el que Dios la pedía que entregara su existencia en el silencio del claustro y el Ora et Labora de San Benito.
Enhorabuena y que su ejemplo de renuncia y desprendimiento mueva a much@s a entregar generosamente así su existencia en la diversidad de vocaciones de la Iglesia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario