martes, 3 de mayo de 2016

9 preguntas que todo buen novio debería saber contestar

1. ¿Por qué me amas? ¿Es amor superficial?

2. ¿Serás capaz de enamorarte cuando la rutina te atrape?

3. ¿Te quedarás conmigo en los momentos más duros?

El matrimonio no es una eterna luna de miel, y los “momentos duros” no solo refieren a la muerte y la enfermedad del cónyuge. Muchas veces están escondidos en la misma cotidianeidad, desde el cansancio luego del trabajo, en el mal humor después de distintas contradicciones, en el agotamiento por permanecer en vela atendiendo a un hijo enfermo…

4. ¿Qué tipo de padre/madre quieres ser?

Es importante hablar, ya de novios, de las expectativas respecto a la paternidad. Realmente no se trata solo de querer ser un buen padre, porque es categórico que todos desean serlo. ¿Cómo crees que es un buen padre? ¿Qué valores quieres enseñar a tus hijos? ¿Bajo qué principios los educaríamos? ¿Cuál es tu postura respecto a la apertura a la vida?

5. ¿Nos pediremos perdón si nos equivocamos, aunque cueste?

En una oportunidad el Papa Francisco aconsejó a los novios. El tiempo de noviazgo es un buen momento para ir ejercitando este pedir perdón.

6. ¿Estarías dispuesto/a sostenerme cuando yo no pueda hacerlo?

Hay muchas maneras de entender esta pregunta. Emocionalmente, ¿vas a tener la paciencia para aguantarme cuando ni yo mismo/a me soporte?

7. ¿De verdad crees que hace falta que nos casemos?

Por todos lados oímos que el matrimonio es apenas “un papel”, un acto social. ¿Es verdaderamente eso, para ti?, ¿un escalón burocrático? Es importante saber qué significa el matrimonio para la otra persona. Porque es algo más (mucho, mucho, mucho más) que un mero certificado. Es una vocación, elevada a sacramento, un camino de santificación, una entrega total.

8. ¿Rezarás por mí?


9. ¡Una advertencia final!

Uno no se lanza a correr hacia la meta sin previo entrenamiento. Y el noviazgo es eso, entrenamiento.

viernes, 29 de abril de 2016

Siete valiosos consejos sobre el noviazgo del Papa Francisco en «Amoris Laetitia»

1.- Redescubrir la riqueza del matrimonio
No hay noviazgo si no hay matrimonio, el noviazgo no es un fín en sí mismo, sino una preparación para la unión conyugal. Para eso es preciso valorar a esta última, que hoy en día está muy desprestigiada.

2.- Calibrar la fuerza del consentimiento y el valor de la fidelidad

El compromiso matrimonial no es un trámite sino un paso decisivo que condiciona de manera radical toda la vida de los contrayentes. Y es bueno que los novios reflexionen sobre ello.

“Hace falta destacar que esas palabras no pueden ser reducidas al presente; implican una totalidad que incluye el futuro: ‘hasta que la muerte los separe’.”


3.- No confundir el enamoramiento con el amor
“La mera atracción mutua no será suficiente para sostener la unión” si no hay nada más, si “los puntos de contacto son escasos”. (A.L., 209)

En una época en que el criterio último de las relaciones parece ser el deseo, el papa Bergoglio afirma: “Nada es más volátil, precario e imprevisible que el deseo”. Y añade que “nunca hay que alentar una decisión de contraer matrimonio si no se han ahondado otras motivaciones que otorguen a ese compromiso posibilidades reales de estabilidad” (A.L. 209)

4.- No llegar al altar sin conocerse a fondo
“Lamentablemente muchos llegan a las nupcias sin conocerse” (A.L., 210). Una obviedad tan de cajón como que es conveniente llenar la cantimplora si vas a cruzar el desierto. Pero muchas parejas se casan sabiendo muy poco del otro, o con un conocimiento muy superficial de su yo más íntimo. “Sólo se han distraído juntos, han hecho experiencias juntos, pero no han enfrentado el desafío de mostrarse a a sí mismos y de aprender quién es en realidad el otro” (A.L. 210).

5.- Ser castos
Sin castidad es difícil que cuaje una unión sólida y estimulante: “La castidad resulta condición preciosa para el crecimiento genuino del amor interpersonal” afirma Francisco (A.L., 206)

La castidad no es una lista de prohibiciones, sino reservarse, saber esperar, para la entrega de alma y cuerpo en el matrimonio.

En la JMJ de Paris, un joven le preguntó a Juan Pablo II: “¿Qué está bien y qué está mal en el noviazgo?” A lo que el Papa respondió: “Está bien lo que puedes hacer enfrente de tu madre”. En el noviazgo uno no entrega su cuerpo al otro porque hacerlo sería una mentira.

6.- Buscar ayuda
En el matrimonio cristiano es esencial buscar orientación en otros matrimonios así como en el tesoro de sabiduría y gracia sobrenatural de la Iglesia. No es aconsejable que los novios recorran solos su camino al matrimonio.

“La pastoral prematrimonial y la pastoral matrimonial deben ser ante todo una pastoral del vínculo, donde se aporten elementos que ayuden tanto a madurar el amor como a superar los momentos duros”. (AL, 211)

7.- Y tener paciencia
La prisa, enfermedad de esta época, es mala consejera en materia de amor. Porque como dice el Papa, “el amor es artesanal” (A.L., 221). El camino tiene en cuenta la fragilidad del chico y de la chica que “gracias al don de Dios y a una respuesta creativa y generosa, va dando paso una realidad cada vez más sólida y preciosa”.

Eso requiere tiempo, paciencia, comprensión. Los novios deben saber que “cada matrimonio es ‘una historia de salvación’”. Y “quizá la misión más grande de un hombre y una mujer en el amor sea esa, la de hacerse el uno al otro más hombre o más mujer. Hacer crecer es ayudar al otro a moldearse en su propia identidad”.

miércoles, 27 de abril de 2016

¿Tienes vocación?

Vocación tienes, como la tenemos todos ¿pero cuál? No soy yo quien te lo pueda decir; has de ser tú quien la descubra.

Lo primero que has de hacer es tomarte en serio tu fe cristiana. Crees en Jesús. ¿De verdad que hablas con Él y lo escuchas? Déjate estar de si te gusta o no, ser cura o monja o el matrimonio; no es cuestión de gustos, sino de respuestas a los deseos de Jesús sobre ti. Ahí está el punto clave.

¿Tú sabes lo que es sentir sobre ti todo el amor de Jesús y volcar sobre Él todo el tuyo? ¿Has experimentado oírle decirte a ti y con frecuencia: Gracias? ¿Y has experimentado también de que estando trabajando por Él y para Él, tener por dentro la satisfacción y el gozo de sentir sobre ti la mirada complaciente de Jesús?

Te recomiendo que escuches a Jesús en tu oración y pienses en lo que quiere de ti. Te recuerdo que, aparte de tu rectitud de intención, es signo de vocación tener cierta inclinación y, desde luego, también disponibilidad.

 

domingo, 24 de abril de 2016

¿Ir a Misa sin sentirlo? No vamos a Misa a sentirnos bien, sino a participar del mayor acto de amor de Dios por los hombres.



Me preocupa haber encontrado no pocas personas a las que les han aconsejado  no asistir a Misa el domingo si “no lo sentían”. 

En efecto, si consideramos racionalmente la postura, nos daremos cuenta de que es sencillamente un disparate. Es lo que trataremos de analizar en estas líneas.
De entrada hay que decir que el criterio señalado es inaplicable. Para poder usarlo tendríamos que descubrir primero de qué sentimientos se trata: sentir ganar de ir a Misa, sentir emoción en Misa, aburrirse en Misa, sentir pereza, sentir simpatía o enojo con el sacerdote, sentir más ganas de otras cosas y un largo etcétera de posibles sentimientos. 
Sabemos qué nos pide Dios en primer lugar: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, con toda tu alma y con todas tus fuerzas". No nos pide buenos sentimientos, sino que amemos "con obras y de verdad".

El valor de la Misa
La Misa es una acción divina, que santifica al mundo. Hay en ella mucho más de lo que veo, de lo que toco, de lo que siento. De manera que la Misa me sirve mucho más de lo que puedo darme cuenta, es más, no sólo me sirve, la necesito para tener vida eterna.
Preceptos y sentimientos
En el caso de la Misa dominical hay en juego algo más que la piedad: un precepto de la Iglesia. 
La falta de sentimientos puede ser ofensiva
Si no asisto a la celebración del cumpleaños de un amigo, seguramente podrá entender las razones que me lo impiden. Pero si me justifico diciendo que no me dice nada su persona y su celebración, lejos de excusarme, la explicación hará más dolorosa mi ausencia, la convertirá en un auténtico desprecio.
La solución verdadera
Quizá deberían plantearse que la Misa no tiene la “culpa”. Que la solución no es dejar de asistir, sino intentar que les diga algo, entenderla mejor, vivirla con más intensidad. Dejar de ir a Misa es la peor de todas las “soluciones” posibles a su falta de sentimientos, porque no soluciona nada. Nunca “gracias” a dejar de participar en la Misa conseguirán amar más a Dios, y sentir más intensamente ese amor.

Si faltas a Misa los domingos, por favor, no te justifiques diciendo que no te dice nada. No te excusará delante de Dios. Resulta evidente que a quien nos pide como primer mandamiento que lo amemos, no puede resultarle indiferente que le digamos que no sentimos nada por su compañía.
A vivir la Eucaristía se aprende viviéndola...

jueves, 21 de abril de 2016

«Tengo sed de amarte y de que tú me ames». Carta de Dios a un alma que lo busca

Estoy a la puerta de tu corazón, de día y de noche. Aun cuando no estás escuchando, aun cuando dudes que pudiera ser yo, ahí estoy: esperando la más pequeña señal de respuesta, hasta la más pequeña sugerencia de invitación que me permita entrar.

Y quiero que sepas que cada vez que me invitas, yo vengo siempre, sin falta. Vengo en silencio trayendo los muchos dones de mi Espíritu. Vengo con mi misericordia, con mi deseo de perdonarte y de sanarte, con un amor hacia ti que va más allá de tu comprensión. Te traigo mi luz, para disipar tu oscuridad y todas tus dudas. Vengo con mi poder, que me permite cargarte a ti: con mi gracia, para tocar tu corazón y transformar tu vida. Vengo con mi paz, para tranquilizar tu alma.


Te conozco como la palma de mi mano, sé todo acerca de ti. No hay nada en tu vida que no tenga importancia para mí y siempre te he amado. Conozco cada uno de tus problemas. Conozco tus necesidades y tus preocupaciones. Pero te digo de nuevo que te amo, no por lo que has hecho o dejado de hacer, te amo por ti, por la belleza y la dignidad que mi Padre te dio al crearte a su propia imagen.

Conozco, sobre todo, tu necesidad de amor, sé que tan sediento estás de amor y de ternura. Pero cuántas veces has deseado satisfacer tu sed en vano, buscando ese amor con egoísmo, tratando de llenar el vacío dentro de ti con placeres pasajeros, con el vacío aún mayor del pecado. ¿Tienes sed de amor? «Vengan a mí todos los que tengan sed…» (Jn. 7, 37). Yo te saciaré y te llenaré. ¿Tienes sed de ser amado? Te amo más de lo que te puedes imaginar… hasta el punto de morir en la cruz por ti.


Tengo sed de ti. Sí, esa es la única manera en que apenas puedo empezar a describir mi amor. Tengo sed de ti. Tengo sed de amarte y de que tú me ames.  Ven a mí y llenaré tu corazón y sanaré tus heridas. Nunca debes dudar de mi misericordia, de mi deseo de perdonarte, de mi anhelo por bendecirte y vivir mi vida en ti, y de que te acepto sin importar lo que hayas hecho. Tengo sed de ti. Si te sientes de poco valor a los ojos del mundo, no importa. No hay nadie que me interese más en todo el mundo que tú. Tengo sed de ti. Ábrete a mí, ven a mí, ten sed de mí, dame tu vida. Yo te probaré qué tan valioso eres para mi Corazón.

¿No te das cuenta de que mi Padre ya tiene un plan perfecto para transformar tu vida a partir de este momento? Confía en mí. Pídeme todos los días que entre y que me encargue de tu vida y lo haré. Te prometo ante mi Padre en el Cielo que haré milagros en tu vida. ¿Por qué haría yo esto? Porque tengo sed de ti. Lo único que te pido es que te confíes completamente a mí. Yo haré todo lo demás.

 Todo lo que has buscado fuera de mí solo te ha dejado más vacío, así que no te ates a las cosas de este mundo; pero, sobre todo, no te alejes de mí cuando caigas. Ven a mí sin tardanza porque cuando me das tus pecados, me das la alegría de ser tu Salvador. No hay nada que yo no pueda perdonar y sanar, así que ven ahora y descarga tu alma.

No importa cuánto hayas andado sin rumbo, no importa cuántas veces me hayas olvidado, no importa cuántas cruces lleves en esta vida, hay algo que quiero que siempre recuerdes y que nunca cambiará. Tengo sed de ti, tal y como eres. No tienes que cambiar para creer en mi amor, ya que será tu confianza en ese amor la que te hará cambiar. Tú te olvidas de mí y, sin embargo, Yo te busco a cada momento del día y estoy ante las puertas de tu corazón, llamando. ¿Encuentras esto difícil de creer? Entonces, mira la Cruz, mira mi Corazón que fue traspasado por ti. ¿No has comprendido mi Cruz?, entonces escucha de nuevo las palabras que digo en ella, te dicen claramente por qué yo soporté todo esto por ti: «… Tengo sed de ti» (Jn. 19, 28). Sí, Tengo sed de ti. Como el resto del salmo que yo estaba rezando dice de mí: «…esperé compasión inútilmente, esperé alguien que me consolara y no le hallé» (Salmo 69, 20). Toda tu vida he estado deseando tu amor. Nunca he cesado de buscarlo y de anhelar que me correspondas. Tú has probado muchas cosas en tu afán por ser feliz. ¿Por qué no intentas abrirme tu corazón, ahora mismo, abrirlo más de lo que lo has hecho antes?


Madre Teresa de Calcuta

sábado, 16 de abril de 2016

viernes, 15 de abril de 2016

Tengo 18 años, sentí la llamada de Dios y vivo en un monasterio

Pablo es un chico de 18 años que no tiene una vida normal, porque decidió entrar hace unos meses en el Monasterio de El Paular (en la sierra norte de Madrid) y compartir la vida junto a los otros siete hermanos que allí viven, rezan, atienden a los huéspedes y se han consagrado a la vida monástica.Pablo tenía novia y un circulo de amigos y también estudiaba. Pero todo cambio cuando recibió la llama. Ahora ha comenzado su andadura como monje, de momento es postulante pero piensa tomar los votos definitivos. No teme las tentaciones que puedan surgir en el camino, confía en la ayuda de Dios para superarlas y se lamenta de que no haya más jóvenes que sigan su ejemplo.
¿Cuéntanos un poco tu historia?Pablo: Tengo 18 años y con seis ya empecé a tener inquietudes vocacionales con respecto a la Iglesia. Con todo lo relacionado con este misterio sacerdotal, notaba algo, daba misas en mi propia casa... Pero estuve desviado, hubo un tiempo que me metí en el reiki, en la new age. Algo que es totalmente contrario a la Iglesia: el tema de las energías espirituales. En aquel momento estaba metido en los porros y en las bebidas. Estaba muy feliz en mi mundo, era mi círculo. Pero en estos ejercicios algo me cambio. Mirando a Cristo, al Crucificado como yo le digo, me di cuenta de cómo había ido mi vida, que había cosas que tenía que mejorar.

¿Todo cambió en ese momento?Sí, yo, como os digo, estaba con una chica y lo dejé. Me costó mucho, pero lo tuve que dejar. La idea de ir al Monasterio de El Paular me rondaba desde los siete años, a los 12 lo intenté, pero el monje que dijo que hasta los 18 nada. En cuanto los cumplí, ingresé en el monasterio.
Y, con siete años, ¿cómo conocías ya el Monasterio del El Paular?Principalmente, porque iba mucho de pequeño. Con mi familia hacíamos excursiones a centros religiosos e iglesias.Noté que el Señor me llamaba a la vida monástica. Y así fue.

¿Qué significa ser postulante?Estoy haciendo una experiencia. Ver cómo se vive en el monasterio. Y me he enamorado más del Crucificado. Me levanto a las 5,30, como el resto de los hermanos. A las 6,30 hay maitines, luego cada uno a meditar a la celda la palabra de Dios. A las 8, los laudes y el desayuno. A los 8,30 o 9, ya comienza el trabajo comunitario: limpiar las escaleras, barrer, la cocina, atención a los huéspedes, a los visitantes, visitas guiadas.
¿Cómo te conviertes en monje? Lo que hacemos todos es estudiar la Regla de San Benito, nuestro fundador. Leemos libros de vida monástica, aquí no hay exámenes, solo hay que descubrir si tienes una llamada vocacional o es simplemente una evasión. Se dan casos de jóvenes que vienen para evadirse del mundo, de la realidad.
¿Cómo sabes que no es algo temporal?La Regla de San Benito nos habla de la humildad, de la entrega, de la obediencia. Nuestra lema es "reza y trabaja". Rezamos por las almas, para que lleguen al Señor, por la gente y mucho por la Iglesia. Por los escándalos que está habiendo, es una vergüenza y los denunciamos públicamente. Nuestra regla habla de obediencia a nuestro padre Prior, de no enaltecerse a uno mismo, de compartir con los hermanos los regalos que recibimos.

Pablo, ¿tienes miedo de tener la tentación de colgar los hábitos, salir del monasterio, volver a tener a novia?He tenido, pero realmente es un momento en el que te estás enamorando de Cristo, de sus enseñanzas... y así lo vences. Han pasado 300 jóvenes desde que está en el Monasterio el hermano Eulogio, que es el más mayor, tiene 90 años, intentando quedarse y se han ido. Si estás verdaderamente enamorado del Señor, nunca desistirás.
¿Cuántos monjes estáis ahora allí?Somos ocho, conmigo. Al ser postulante ya titulo como hermano. Voy con camisa negra y clériman, que es lo que usan los sacerdotes.
Hay una ceremonia cuando dejas de ser postulante y pasas a novicio.Sí, es interna, se realiza en comunidad. Luego, cuando tomas los votos perpetuos ya pueden venir todos los que quieran.Iremos a verte. Una cosa, ¿tu familia cómo se tomo que te fueras a vivir a El Paular?Bien, yo estaba estudiando Emergencias Sanitarias y abandoné el curso a la mitad. Durante un tiempo me dediqué al cuidado de mi abuelo, que tenía demencia. Ahí descubrí que mi vocación de estar cerca de los enfermos y de la gente que sufre era fuerte. Mis padres pensaron que se me pasaría, pero fue a más y me llevaron al Monasterio y a los tres días ingresé. Luego hay otros familiares que piensan distinto.Mil gracias por todo, Pablo.

sábado, 9 de abril de 2016

Confesión

La ciencia a veces puedo explicar bien la fe: El tarro de la izquierda somos tu y yo el del centro el pecado y el de la derecha Cristo.


miércoles, 6 de abril de 2016

Sera una paz tan libre como armada


Será una paz armada, compañeros
Será toda la vida esta batalla
Que el cráter de la carne sólo calla
Cuando la muerte acalla sus braceros.

Sin lumbre en el hogar y el sueño mudo
Sin hijos las rodillas y la boca.
A veces sentiréis que el hielo os toca
La soledad os besará a menudo.

No es que dejéis el corazón sin bodas
Habréis de amarlo todo, todos, todas;
Discípulos de aquel que amó primero.
Perdida por el reino y conquistada,
Será una paz tan libre como armada,
Será el amor amado a cuerpo entero.


domingo, 3 de abril de 2016

Testomonio De Una Chica De 15 años, Sobre Regina Mundi

"Regina Mundi es un centro de acogida donde residen personas con problemas como: parálisis, problemas psicológicos, etc... Estas personas no tienen ni familia, ni una buena situación económica como para poder mantenerse. Son lo último a los que nadie quiere y nadie acoge.
Voy a empezar a contar mi experiencia desde el día que nos dieron la circular y vino la señorita Carolina a explicarnos que íbamos a hacer y a dónde íbamos.

Yo, después de lo que nos explicaron nuestros profesores no tenía ganas de ir, es más le propuse a mi madre quedarme en casa ese día. Ella me dijo que no, que iba a vivir una experiencia muy bonita y que seguro que salía muy contenta. Llegó el día 7 de Abril, el día en el que íbamos al retiro. Salimos del colegio sobre las nueve de la mañana. Al llegar nos recibieron el padre Antonio, la seño Carolina y una de las religiosas que están allí ayudando a los enfermos, era la hermana Carmen.

Al llegar nos sentamos en una explanada en la que empezamos poniendo en común unos temas que nos habíamos preparado algunos alumnos en las horas de religión. Estos temas eran problemas que tiene la sociedad actualmente, como el alcohol, las drogas o el bullyng. Mientras estábamos allí sentados, se acercó un hombre llamado Ramón que estaba barriendo; nos empezó a contar que la sociedad actual solo te juzga por lo que eres y lo que tienes y no por tu interior que es lo más importe. Después de esto a las 11:30 nos pusimos a desayunar pero algunos de nosotros acompañamos a la hermana Carmen a ver a algunos enfermos.

El primer enfermo que conocimos fue Joni, era un chico que tenía una enfermedad que no le permitía moverse ni hablar. Después entramos en un salón muy grande en el que nos presentaron a Fernando, un hombre mayor que estaba en una cama y no podía ver, ni hablar. Este grupo que fuimos con la hermana nos fuimos a desayunar y comentamos con el resto lo que nos había parecido.
Cuando terminamos, fuimos a la capilla donde la hermana Carmen nos proyectó un power point donde nos explicó a qué se dedicaba la casa de acogida "Regina Mundi" y cuál era su función. Nos dijeron que aquello era como una gran familia en la que todos se querían y se respetaban.

En la iglesia nos presentaron a Andrés un hombre en silla de ruedas con la parte izquierda del cuerpo paralizada. Este hombre nos contó su historia y todo lo que había vivido. Él nunca había recibido ese abrazo o beso de buenas noches. Durante la charla que nos dio Andrés creo que más de uno nos dimos cuenta que muchas veces nos preocupamos por tonterías y hacemos cosas a nuestros padres que no pensamos dos veces. Con dos frases que me quedó de este ratito son: "Mientras me quede una pluma, no dejaré de volar" y "Cuando estés triste piensa que siempre hay alguien que lo está pasando peor que tu". Andrés es un ejemplo de superación, él siempre ha sabido solucionar sus problemas apoyándose en la fe y el amor de Dios.

Cuando terminamos de comer, fuimos a recoger a Rocío, Agapito y Miguel Ángel un niño de nuestra edad que estaba en sillita de ruedas y no podía moverse. Cuando estábamos todos reunidos en círculos empezamos a cantar y bailar sevillanas para que los enfermos se distrajeran y sacarles una sonrisa.
Para terminar el día tuvimos una misa en la iglesia, en la que nos sentamos todos juntos y muy unidos para vivir este ratito de oración.
De esta experiencia me llevo la fuerza de voluntad de todos los enfermos y esa unión y esa sonrisa que nos contagiaban. Yo he salido de "Regina Mundi" siendo una persona nueva; he aprendido que tengo que valorar las pequeñas cosas que la vida me regala y aprovechar al máximo los momentos que vivo junto a los míos. Sobre todo he aprendido a apoyarme en Dios y tener siempre mi fe en el. ¿Para qué nos sirve llorar?, ¿para qué nos sirve sufrir? Hay que aprender a vivir y a reír, a disfrutar de las cosas que Dios nos regala día a día y a no quejarnos de nuestras vida, ya que como hemos podido ver hay personas que han tenido una desgracia de vida y ahí siguen sonriendo y transmitiendo su positividad. Como dio Andrés: ¡MIENTRAS ME QUEDE UNA PLUMA NO DEJARÉ DE VOLAR!".

jueves, 31 de marzo de 2016

Y tú ¿eres feliz?

¿Lo eres? ¿Por qué?  ¿Durante cuánto tiempo?.  Y ¿qué es para ti la alegría? ¿Qué implica que estés alegre?.

Demasiadas preguntas y poco tiempo para responderlas ¿no crees?, ¿no ves que en tu día a día corres más que las agujas de tu reloj? Ahora que lees esto párate, descansa, y piénsalo aunque sea un rato.
Para ser feliz es necesario, no digo tan solo importante, sino necesario, amar. Amarme a mi, amar al de al lado y por supuesto amar al amor de los amores, a Dios. No te has preguntado nunca ¿por qué este mundo no te llena? ¿Por qué aquello que parecía llamarse felicidad es momentánea y al día siguiente ya se ha esfumado? ¿Por qué tu corazón no descansa en paz, por qué no está lleno? Y contestará tu subconsciente, yo si soy feliz…ya,¿ siempre? O solo de lo que te llenan   las alegrías momentáneas?
Hemos sido creados para amar y por amor, y solo amando estaremos plenos, puede sonar como una ñoñería, pero es algo muy serio.  ¿Acaso no mendigas amor cada día? Que te aprueben, que te quieran, que te cuiden, que te mimen, que se preocupen por ti, que te ayuden…. Hazlo tu por los demás. Sin amor nada somos y sin amor a ningún sitio llegaremos.
El amor es la base y el pilar de nuestra alegría y en definitiva de nuestra felicidad. Y esa alegría nace del trato íntimo con Dios, trato íntimo, no obligado, o por cumplimiento o a desgana, no, a un que al principio cuesta más y luego ya "sale solo". 
¿De que tienes miedo? ¿Por qué no le dejas entrar? . ¿De qué tienes miedo? De que te cambie el corazón? De que haga reformas en tu interior y te levante de esa vida cómoda? De que te exija poner la voluntad? ¿De que te cambie los planes?. El amor es una acto de voluntad, de querer querer, y lo sabes, pero tú sigues poniendo ese muro, nos han hablado muchas veces de Dios, de hacer oración , de ir a misa…. Pero sigue habiendo un muro, tu muro, no el Suyo.
Es mas sencillo de lo que parece, no te das cuenta de que Dios te quiere  tal y como eres, que te conoce mejor que tu mismo, y que ama hasta tus tontunas de niño pequeño.  Hasta que no quieras ponerte delante de Dios  y aceptar humildemente que quieres hacer su voluntad porque sabes con certeza que eso te hará feliz,  no esperes estar alegre ni ser feliz todos y cada uno de tus días, no lo esperes.
Aquí tienes las instrucciones, instrucciones para una vida llena y una felicidad asegurada. Ponte delante de Dios, quítate tus adornos, no los necesitas, y abre la puerta de tu corazón quita el candado y hazle pasar, lleva tiempo esperando sonriente a que le abras.
“ Para ser feliz  Él tiene que crecer en mí y yo menguar “.

lunes, 28 de marzo de 2016

“Hacer voluntariado ha cambiado mi vida por completo”

“Ser voluntario es de lo que más orgulloso me siento en mi vida”. “El voluntariado te cambia la forma de afrontar los retos y las dificultades de la vida” . “Nunca pensé que el voluntariado me llenaría tanto”… Son algunos de los testimonios que nos dejan nuestros jóvenes por el Día en el que se les rinde homenaje: el 5 de diciembre, Día Internacional del Voluntario.

Luis Ciprés es voluntario desde hace más de tres años. En la actualidad, tiene 24 años y ejerce como abogado en un despacho. Su labor como voluntario se basa en formar a los chicos entre 16 y 18 años que participan en esta iniciativa, en los tres pilares fundamentales en los que se basa: refuerzo del estudio, promoción del voluntariado y educación en valores a través del fútbol.
 “Los chavales que participan están en una edad complicada, y vienen de unas familias desestructuradas y con problemas muy diversos. Su realidad está  muchas veces teñida de marginación, exclusión, pobreza y delincuencia a todos los niveles. Pero a lo largo de estos años en el proyecto, veo cómo los chicos se dan cuenta de la importancia del esfuerzo y del estudio”.

“Para mí, hacer voluntariado es una actitud ante la vida y ante la  sociedad. Cuando decidí ser voluntaria, no sabía que me iba a llenar de la forma que lo hace, ni que mi vida iba a cambiar por completo”, dice Alejandra Icardo, voluntaria con niños hospitalizados en el hospital La Paz de Madrid.
 “Este es mi cuarto año como voluntaria en La Paz y creo que ya no podría vivir sin esas horas a la semana. Es una experiencia que te enriquece como persona y, sobre todo, que engancha”, asegura su compañera, Silvia Ruiz.
También con los niños de la Paz ayuda Adriana Ruiz, que asegura que durante el tiempo en el que ha sido voluntaria, las personas con las que ha tratado le han dado “grandes lecciones de vida y fortaleza. Nunca me imaginé que el voluntariado me dejaría todo esto”, cuenta.

viernes, 25 de marzo de 2016

"En El Monte De Regina", 2º Campo De Trabajo En La Casa De Sevilla

La casa de Regina Mundi un hogar pintado de blanco, a las afueras de Sevilla, en lo alto de un monte. Y así comenzábamos el Campo de trabajo, ascendiendo al lugar más alto del terreno, en el silencio de la noche, cuando el mundo dormía, nosotros contemplábamos: la casa a nuestros pies, la ciudad en la distancia. Y nosotros con un corazón dispuesto y dos manos deseosas de trabajar. ¿Qué quieres de nosotros Señor? Y Él habló: "He visto la opresión de mi Pueblo... ve tú... yo te envío. No tengas miedo, yo estoy contigo."
Y sus promesas se han ido cumpliendo a medida que avanzaban los días. Pudimos contemplar con Él la opresión de su Pueblo, las historias de rechazo, abandono, maltrato, carencia, violencia, dolor, mucho dolor... y sin embargo nunca fueron las lágrimas las protagonistas, salvo en la despedida.

 Las de los hombres, mujeres y niños que habitan esta casa son historias de salvación y agradecimiento, de vida tras la muerte, de superación en la dificultad, de ternura, de cariño, de familia donde no la había. El dolor queda en el pasado, y eso no significa que la vida para los acogidos sea fácil, todo lo contrario, las trabas aparecen cada mañana: ruedas en lugar de piernas, pañales en lugar de servicio, babero en vez de servilleta.

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 Pero hay algo en Regina Mundi que tiene más poder que el dolor: el amor de Dios que les devuelve la dignidad un día arrebatada. Hace falta verlo para creer que en esta casa lo único que se escucha en cada esquina son risas, siempre el humor tan necesario para sobrellevar la dificultad y para relativizar las piedras del camino. Reconozco que ha sido el humor el que nos ha ayudado a acercarnos a los enfermos como iguales, con lo que eso significa para ellos y para nosotros.
El trabajo, aunque parezca mentira, no es la clave de este campo de trabajo, aunque las horas de limpieza y aseo de los enfermos a veces eran eternas. Aquí las relaciones tienen algo de especial y novedoso, algo de misterio, y en ellas está la clave pero, para llegar a ellas, hay que empezar por el trabajo.
 Aquí la dinámica es a la inversa, que en el mundo la primera impresión, la primera imagen, no es la de los dones, sino la de la miseria, aquello que nosotros habitualmente tardamos meses, o incluso años en mostrar, por miedo a no ser amados, es para ellos su carta de presentación, y sólo aquel que esté dispuesto a salvar ese muro, podrá encontrarse con sus dones, quizá largamente escondidos.
El trabajo sólo es un medio para poder amar como Jesús lo hizo y lo hace, es la oportunidad que se nos brinda para acercarnos a los sufrientes de este mundo, sentarnos a su lado, como iguales, quererles y permitirles que nos quieran.
En eso hemos estado estos días en el "monte de Regina". Las hermanas de la comunidad hablaban de nuestro campo de trabajo, como el que ha hecho más salidas y excursiones de la historia (piscina, cine, Isla mágica, macrofiesta de las casas de la Institución, cumpleaños de Yoni, y vuelta a la piscina).
Nacho Domínguez como veterano creativo e incansable, dando vida y alegría a la casa, y yo como principiante ilusionada, coordinábamos un grupo de 9 chicos y chicas de Málaga, San Fernando y Madrid. Ha sido una experiencia preciosa con ellos, venían deseando ponerse al servicio y lo han hecho.
Por último, pero no menos importante, una palabra para las hermanas que sostienen y creen en el milagro de esta casa. Ellas siempre dicen (medio en broma medio en serio), que no pueden pedir. Hoy pido yo por ellas, para que conserven la radicalidad evangélica que las caracteriza, y para que Dios las cuide y puedan seguir haciendo tanto bien a los que cruzan las puertas de su casa, hablando a otros, con su vida, del Corazón de Jesús".

martes, 22 de marzo de 2016

sábado, 19 de marzo de 2016

Javier Sánchez: “Dios me hizo ver que si me decidía por el sacerdocio estaría llevando al mundo lo que más necesita, aunque no siempre lo sepa.”

La sociedad en la que vivimos ha extendido una idea muy oscura sobre el sacerdocio, aun en medio de esa tribulación sacerdotal, muchos jóvenes siguen optando por elegir ese modo de vida y toman la decisión de ingresar en seminarios, donde poder formarse para llegar a ser santos sacerdotes, según el ejemplo de Cristo.  
¿Siempre has querido ser sacerdote? 
Nunca se me había pasado como algo serio por la cabeza hasta que una experiencia fuerte en mi vida, una enfermedad, y la JMJ de Madrid me hicieron entender que si Él me había dado la vida no podía negársela.
En el seminario es muy importante la vida intelectual, ¿qué se estudia allí dentro?
Formalmente son dos años de Filosofía,  y cuatro de Teología, Entremezclado con estas materias principales, completan el currículum asignaturas como Derecho Canónico, Latín, Hebreo, Griego, Psicología o Doctrina Social de la Iglesia.
En definitiva, es conocer a Dios y a los hombres, de hoy y de ayer, a los que Él quiere transmitir su amor a través de nuestro ministerio.
Francisco, en el encuentro que tuvo el pasado año con seminaristas en Roma, hablaba de lacultura de lo provisional, esa especie de lacra que hace que nuestra sociedad repela los para siempre ¿de dónde se sacan las fuerzas?
Principalmente, de saber que todo esto no depende de ti. Para esto es necesario cuidar la vida de oración, cuando dejar de ser un pilar de tu vida, cualquier duda pequeña acaba convirtiéndose en un verdadero suplicio.
Además, la comunidad, el trabajo en las parroquias, con los jóvenes, las personas con las que compartes amistad y fe… son un salvavidas en esos momentos.
¿qué es para un joven seminarista el celibato?
El problema está en cómo se concibe el celibato. No solo fuera de la Iglesia, sino también dentro. Una idea extendidísima lo vende como una prohibición de lo mejor de la vida; pero los que optamos por ser célibes no estamos rechazando casarnos y mantener relaciones porque sí, sino porque no queremos que nuestro corazón tenga un solo nombre, queremos que en él estén escritos los de todas las personas que nos encontramos, con la misma importancia y el mismo lugar. No es no enamorarse, sino enamorarse a diario.
¿existen sacerdotes ejemplares en la actualidad? ¿Puede un seminarista tener un referente de carne y hueso?
El gran problema de los sacerdotes ejemplares es que no hacen ruido. La humildad es una virtud que no se ve reflejada en los medios, y es un elemento esencial para un buen sacerdote.
Estoy convencido de que hay sacerdotes que son un verdadero ejemplo, y lo digo porque he tenido la suerte de conocer a algunos. No son perfectos, tienen sus fallos, pero tienen claro que eso no les impide luchar por ser santos y ayudar a que los que les han confiado lo sean.
La crisis de vocaciones que sufre la Iglesia no es una crisis de llamadas, sino de respuestas, ¿qué debe hacer un joven para saber cuál es el camino que quiere Dios para él?
Unos meses después de comenzar mi discernimiento vocacional, un sacerdote de mi parroquia me dio un consejo que me ha salvado la vida porque me ha traído hasta donde estoy hoy: “muchos ratos de sagrario”. Es Dios quien tiene reservado un plan para tu vida, y es a Él a quien hay que preguntarle, directamente y sin ponerse excusas.
Además, toda vocación es una forma de servir mejor a la Iglesia, por eso debe discernirse con la ayuda de un sacerdote, o de alguien que conozca profundamente la experiencia de la vocación.
¿Qué les dirías a los jóvenes que tienen miedo a dar un “sí” radical y “para siempre” a Dios? 
Les invitaría a mirar a tantas personas que esperan una respuesta de Dios en su vida, a los que no lo conocen, a los que le buscan dentro y fuera de la Iglesia, a los que sufren por cualquier causa. Y les invitaría después a mirar a Dios, que está deseando llegar a todas ellos, que está pidiendo tus manos y tus labios para poder hacerse presente en todas esas vidas. Cuando captas estas miradas comprendes que son más fuertes que cualquier otro obstáculo. Dios no te va a abandonar, porque esta misión es suya.

domingo, 13 de marzo de 2016

Marta: “Mi hija es lo mejor que me ha pasado nunca”


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En este contexto, Marta, una adolescente embarazada a los 16 años, ha querido compartir su testimonio en Youtube para ayudar a otras chicas que pasen por su situación. En menos de una semana, el vídeo ha prendido en las redes como la pólvora.


Marta, en nuestra sociedad, tener relaciones sexuales en la adolescencia no supone ningún estigma. Ni siquiera quedarse embarazada. Sin embargo, si una chica joven decide seguir adelante con ese embarazo, muchas veces es blanco de críticas y juicios. ¿Por qué te has animado a compartir tu testimonio?
Porque creo que hace falta. En nuestra sociedad está muy asumido que tener relaciones sexuales a esa edad es normal, pero si te quedas embarazada y decides tener a tu hijo, te tachan de inconsciente, de complicarte la vida, e incluso parece que estuvieras haciendo algo malo a tu hijo.
Creo que el apoyo, la ayuda y la suerte que he tenido yo es lo que hace falta para que el aborto no se vea como una solución a un problema, porque no lo es. Hace falta apoyo y ayuda, y si hay chicas que están en mi situación, ojalá lo vean y se den cuenta de que vale la pena seguir adelante. Es terrible que la sociedad se empeñe en darte como única solución que elimines a tu hijo.

¿Eras consciente de lo que hacías al tener relaciones con tu novio y de las consecuencias que podía tener?

Yo sabía que las relaciones prematrimoniales no estaban bien, pero una cosa es la teoría, y otra tenerla de verdad interiorizada y hacerla tuya. Nunca tuve planeado llegar a esa situación, sin embargo, si no tienes cuidado acabas haciendo lo que no querías. Luego necesitas justificarte y autoengañarte.
¿Cómo reaccionó tu entorno cuando supieron que estabas embarazada y que ibas a tener a tu hija?
Aunque en casa fue un shock, fueron asimilándolo poco a poco.
En el colegio también me apoyaron. Estuve bastante tiempo sin ir a clase, durante el embarazo y cuando tuve a la niña. Pero me pusieron muchas facilidades, para ir a hacer los exámenes cuando pudiera, para enviarme apuntes… Mis amigas del colegio también.
En el ambiente en el que me he criado, en general hay mentalidad provida. Pero cuando he salido fuera, en la universidad, es cuando me he dado cuenta de que no abortar está mal visto. Hay quienes me ven como si estuviera loca: “Tú verás la decisión que tomas”, “Es que eres muy joven, ¿cómo vas a decidir tener a tu hijo?”. Nadie te dice “Qué ilusión, qué bien que tengas a tu hijo, enhorabuena”.
En estos temas, el hombre es el gran olvidado. Algunos apoyan a su pareja en la decisión de abortar. Otras veces son ellos los que presionan a la mujer para que aborte. Pero también hay casos en los que él está dispuesto a sacar adelante la vida de ese niño y la madre no. ¿Cómo fue el caso del chico con el que estuviste?
Mi novio me apoyó muchísimo. Fue el primero en saberlo y estuvo a mi lado para lo que quisiera. El apoyo del padre de tu hijo es importantísimo. Aun siendo un niño de 17 años, Saber que tu bebé va a tener un padre, aunque no sea en la situación ideal, es muy necesario. Aunque éramos unos niños y nos llegó de maneras distintas, él supo estar ahí y darme su apoyo.
Cuando eras una adolescente embarazada, imagino que fueron muchos los temores que tuviste. A medida que pasaban los meses del embarazo, ¿qué miedos tenías?
Me agobiaba sobre todo ser madre, pensar que mi hija podía pasarlo mal por tener una madre de 17 años, porque realmente yo era una adolescente.
La primera vez que vi a mi hija en una ecografía aluciné. Las tengo todas guardadas. Es impresionante. Cuando notabas que se movía, era increíble pensar que llevabas dentro una persona, que había alguien dentro de ti que te quería, que te necesitaba, que estaba a gusto contigo.
También me agobiaba el día a día. Mi situación económica no es mala, pero eso no significa que mis padres me hayan pagado todo, o se hayan hecho cargo de todo. Al contrario, me dijeron que me buscara un trabajo y que el dinero que ganara lo utilizara en comprar pañales. Ahora que soy madre, todos mis planes, toda mi vida, gira en torno a Lucía, pero no lo cambio por nada, porque vale la pena.
El vídeo en el que cuentas tu testimonio se ha compartido en las redes sociales y ha reavivado el tema de la Cultura de la Vida en las conversaciones. ¿Te ha llegado algún eco? ¿La gente te está apoyando? ¿Has recibido críticas?
He escuchado de todo. Hay personas a favor del aborto que han visto el vídeo y se han enfadado. También los hay que me han dado las gracias por haber compartido mi historia.

Para abortar todo son facilidades, socialmente es lo aceptado. La situación de una adolescente embarazada es muy complicada. ¿Qué crees que es lo que necesita una chica en esa situación?
En mi caso yo he tenido la suerte de tener buenos apoyos. Es verdad que muchas chicas no tienen el apoyo de sus padres. Entonces piensas: “Si no tengo apoyo en mi casa, ¿cómo lo voy a tener en el resto del mundo?”. Pero en ese caso, en casa están equivocados y tienes que buscar apoyo en otra parte. Busca el apoyo y lo encontrarás.
¿Se puede compaginar, siendo tan joven, una vida de estudio o trabajo con una hija?
Claro que sí. Lo primero que aprendes es a aprovechar el tiempo. Aprendes a estudiar con una mano, y con la otra mueves el tren chuchú. Ves las cosas de otra manera. Tu tiempo se multiplica, y sacas el bachillerato y la selectividad.

jueves, 10 de marzo de 2016

Marta Barrios: “El voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia.”

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Tú te has hecho cargo del sufrimiento de unos enfermos de VIH en Basida, ¿qué ha supuesto esto para ti?
Basida para mí ha significado un antes y un después, y no solo en mi camino de fe, sino también en mi vida personal. Cuando decidí ir en verano sabía que iba a ser una experiencia increíble, pero no tenía ni idea de lo que Dios me tenía preparado. No sé si alguna vez habéis sentido que pertenecéis a un sitio pero no sabéis explicar el porqué, simplemente allí os sentís de una forma especial. Pues yo creo que Basida puede ser ese sitio único. Mi lugar.
¿Entre aquellas paredes, en la enfermedad de aquellas personas está realmente Jesús?
La Palabra viva y el Evangelio de Jesús es lo que llevó a un grupo de jóvenes creyentes a formar Basida, Buscadores ansiosos de signos de amor, una utopía a ojos de mucha gente.
¿Has sentido alguna vez ese conmigo lo hicisteis del que se habla en el Evangelio?
Siempre. Es un conmigo lo hicisteis continuo. El primer día, después de llevar unas horas en la casa, lo vi reflejado en dos residentes.
Llegamos un día después de comer, y el primer contacto que tuvimos con los residentes fue la merienda. Ellos estaban sentados en las mesas esperando y nosotros, con cierta timidez y sin saber muy bien qué hacer, nos fuimos sentando en los huecos que quedaban. Me acuerdo perfectamente de que yo estaba al lado de dos señores mayores, Juanita y Manuel. Juanita troceaba los bollos con cuidado y los introducía en un vaso con leche. Nada fuera de lo normal, vaya. Y de repente, Juanita comenzó a darle de merendar a Manuel, con una sonrisa acompañando a cada cucharada. 
¿Qué aporta a un joven gastar su tiempo de ocio en acercarse a personas que no puede darle nada a cambio?
La cuestión está en que esas personas nos dan todo y más. Una canción, un sitio en el sofá o un beso de buenos días. Eso es algo que no se paga con dinero. Aporta comprender que nuestros problemas no son tan importantes como pensamos y que hay gente que, estando mucho peor, no deja de luchar y de mirar al cielo con fe y esperanza. Pero sobre todo, son lecciones de vida continuas de aquellos que llamamos preferidos del Señor.
¿Hacer voluntariado aporta un plus a vivir plenamente este Año de la Misericordia al que nos invita la Iglesia?
Sí, el voluntariado es la parte práctica de todo lo que nos enseña a vivir Jesús en la Biblia, y por ello, tiene que ser muy importante en nuestra vida diaria. 
¿Qué les dirías a los jóvenes a quienes les da reparo salir de su zona de confort y acercarse a los que no cuentan para la sociedad, los preferidos del Señor?
El Papa Francisco nos decía: Nosotros, los cristianos, estamos llamados a salir de nuestros “muros” para llevar a todos la misericordia y la ternura de Dios. 
Yo os aseguro que salir de vuestra zona de confort os cambiará la forma de afrontaros a la vida. Os hará conocer la verdadera felicidad a través de los demás. Y una vez  que entréis en la vida de otras personas, no querréis salir de ella.
Gracias por tus palabras y tu compromiso, Marta.

lunes, 7 de marzo de 2016

P. Francisco Cañadas: “Hay una juventud llena de vida y esperanza porque conoce, vive y sigue a Cristo.”

Hoy hablamos con el P. Francisco Cañadas, Rector del Colegio-Seminario Menor de Rozas de Puerto Real en la diócesis de Getafe.
Padre, ¿hay esperanza en los jóvenes o está todo perdido, como algunos se atreven a afirmar?
Solo quienes han perdido su esperanza pueden atreverse a afirmar que no hay esperanza o todo está perdido para los jóvenes. Es cierto que hay jóvenes que están perdidos. Pero también es cierto que hay una juventud llena de vida y esperanza.
Muchos jóvenes viven sumidos en un sinsentido, intentan llenar sus vidas con cosas que terminan por dejarlos más vacíos si cabe, ¿cree que a los jóvenes les faltan muchas o cosas o, por el contrario, les sobran muchas cosas?
Creo que los jóvenes tienen que descubrir quienes son y para que están aquí. Es la etapa decisiva. 
Cuando te encuentras con algún chaval rebelde, perdido, escarbas y la raíz esta clarísima. Falla la base, fallan los cimientos.
La falta de sentido está muy unida a la falta de ideales, pero, ¿tienen los jóvenes ideales y personas de carne y hueso que los encarnen?
Yo creo que la falta de sentido esta unida a los falsos ideales. Nadie vive sin ideales. Ningún joven carece de ellos. Pero muchos de estos ideales se les acaban revelando como mentira y es entonces cuando la falta de personas de carne y hueso que encarnen los verdaderos.
Juan Pablo II dijo hace años a los jóvenes españoles que no le habían desilusionado, que seguía creyendo en ellos. ¿Tanto han cambiado las cosas desde aquella visita hasta ahora?
Llevo casi 11 años en el Seminario Menor y ya han pasado por aquí muchos jóvenes. Recuerdo a los mayores del año 2005, cuando entré (ya he casado a dos de ellos) y parece mentira que en 10 años note tanta diferencia con los mayores de la actualidad. Sí, han cambiado las cosas. Antes eran más disciplinados, más sacrificados, menos quejumbrosos. Lo que antes aprendían rápido, ahora cuesta hacérselo llegar. La sociedad tecnológica y los mensajes profundamente materialistas de la TV y las series que suelen ver no ayudan. Pero siguen siendo los mismos. Solo que hay que trabajar más y mejor y tener mucha paciencia con ellos.
¿Qué papel tiene un joven en la Iglesia?
El que Dios le pida. Ni más, ni menos. Como todos los cristianos, han de descubrir su vocación y vivirla con intensidad en ella y para ella. 
Seguro que usted sufre en el seminario una de las epidemias más duras que asolan la Iglesia en la actualidad: la falta de vocaciones, ¿cómo combatirla?
Las vocaciones no surgen de la nada. Dios sigue llamando a muchos jóvenes a seguirle y lo sigue haciendo como Él lo hizo: llamando personalmente. Si hoy soy sacerdote es por la valentía de un sacerdote que no tuvo miedo a plantearme la vocación y me supo acompañar en el discernimiento. Cuando a un joven se le presenta un modelo de entrega atractivo encarnado en una persona concreta es muy difícil no sentir “envidia” y la pregunta vocacional surgirá con toda naturalidad: “¿Por qué no yo?”.
¿cómo estar en el mundo sin mundanizarse?
El contacto con el mundo y sus valores mundaniza. Pero tenemos que estar en el mundo y vivir en el. La única manera de tener equilibrio para estar en el mundo sin mundanizarse es una vida de unión con Cristo, donde la oración tiene un papel clave todos los días.