Que cegado por el miedo,
no escuchaba su música interior.
¿No merece el empeño de ser tallado?
¿No debe ser moldeado
y encontrar así su propia felicidad?
O debe pasar su vida apilado en un pilón,
esperando con sus compañeros ser quemado,
por el fuego del tiempo...
¿No es la vida ilusión?
¿No es la vida oportunidad?
O sólo la conformidad de muchos.
El desencanto de regirnos por los ejemplos
de lo ya vivido.
Pobre trozo de madera.
En triste día descubre que es un violín.
Ahora duda su suerte.
Se cuestiona su existencia.
Se exige un sueño.
El invierno se acerca.
El fuego lo espera.
Sino se decide, formará parte él.
¿Y si lo intenta y fracasa?
Nunca sonará bien.
Pero al menos podrá decir.
Que fue violín
Y no leño, de un fuego
Que no era eterno.
Arthur Rimbaud - Poeta Francés 1854 - 1891
¿Y TU ERES UN TROZO DE MADERA O UN VIOLÍN?
lunes, 14 de septiembre de 2015
sábado, 12 de septiembre de 2015
jueves, 10 de septiembre de 2015
¡Monja, yo ... ! ¿por qué no?
Quizás alguna vez alguien te ha dicho que tú tienes las cualidades para ser monja o quizás tú misma te has planteado de vivir con mayor exigencia tu vida cristiana. Hay a quienes les espanta la idea de responder a la llamada que sienten en su interior, ya sea porque tienen prejuicios contra la vida religiosa, ya porque piensa en el qué dirán su familia, sus amigos y conocidos. Otros en cambio no saben qué es ser monja, y monja de clausura, como lo somos nosotras, o si existen otras formas de consagración, porque no han escuchado hablar del tema. Puede que suceda que te sientes llamada a dar tu vida entera no en el matrimonio sino en un camino que es para quienes Él quiere que le sirvan, como es la vocación.
La vocación para la vida religiosa o sacerdotal, no es para todos. ÉL llama a quien quiere para una misión concreta, para bien de la misma persona y para todos los hombres. La vocación no es egoísta ni sofocante para quien lo tiene, sino que es libertad y donación, entrega al Amor sin límites. Dios actúa por nuestro medio para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad, por eso llama siempre a hombres y mujeres a vivir de una manera comprometida la misma vida que su Hijo vivió en la tierra entre nosotros. La vocación, por tanto es servicio y gratitud.
E l que se siente llamado a seguir a Cristo en la vida consagrada y sacerdotal, ha de saber que es Dios quien le está llamando y para Él nada hay imposible. Te asistirá con su gracia en cada instante de tu vida, no te dejará solo. Confía en él y no tengas miedo en responder a su invitación. Entrégate como Jesús lo hizo por ti y por mí, y descubre la realidad de la felicidad: « Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé» (Jn 15,9- 13)
La vocación para la vida religiosa o sacerdotal, no es para todos. ÉL llama a quien quiere para una misión concreta, para bien de la misma persona y para todos los hombres. La vocación no es egoísta ni sofocante para quien lo tiene, sino que es libertad y donación, entrega al Amor sin límites. Dios actúa por nuestro medio para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad, por eso llama siempre a hombres y mujeres a vivir de una manera comprometida la misma vida que su Hijo vivió en la tierra entre nosotros. La vocación, por tanto es servicio y gratitud.
E l que se siente llamado a seguir a Cristo en la vida consagrada y sacerdotal, ha de saber que es Dios quien le está llamando y para Él nada hay imposible. Te asistirá con su gracia en cada instante de tu vida, no te dejará solo. Confía en él y no tengas miedo en responder a su invitación. Entrégate como Jesús lo hizo por ti y por mí, y descubre la realidad de la felicidad: « Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé» (Jn 15,9- 13)
Etiquetas:
año de la vida consagrada,
discernimiento,
experiencias,
Jesús,
Jovenes,
liturgia de las horas,
Mensajes vocacionales,
monjas,
oración,
vida activa,
vida contemplativa
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Bodas de oro de Sor Mª José
Ayer una de nuestras hermanas celebraba los 50 Años de los votos simples y lo celebramos en comunidad, en un ambiente festivo, alegre y fraterno.
Os dejo unas fotos...
Os dejo unas fotos...
Hace 50 años...
Ahora (es la que esta mas cerca, la mas bajita)
La iglesia engalanada para la ocasión
El refectorio (comedor) vestido de fiesta
Endulzando el dia
Hermana que sigas siendo la luz de la fidelidad y nos alumbres a todas con tu Paz y tu Alegría
También vimos la película "De dioses y hombres" sobre el martirio de unos monjes
El sábado 19 la familia de Sor Mª José vendrá a celebrarlo con nosotras en una misa de acción de gracias y donde renovara sus promesas.
Etiquetas:
actividades,
amor,
año de la vida consagrada,
Benedictinas,
Comunidad,
eventos,
experiencias,
fotos,
Mensajes vocacionales,
misión,
monasterio,
monjas,
oracion,
peliculas,
testimonio,
vida contemplativa
domingo, 6 de septiembre de 2015
Desprenderse
¿Paso mucho tiempo en Internet?
¿Es provechoso para mi?
¿Seria bueno pasar algo menos de tiempo en Internet y dedicar mas a mi familia, al Señor?
¿Tengo una buena relación personal con mi gente? ¿Y con Dios?
¿Tendría que ser mas desprendid@?
¿En que pierdo el tiempo?
¿A que le dedico mas tiempo de lo que debo?
A los pescadores que Jesús llamó también le gustaban sus redes y pasaban mucho tiempo en ellas... a veces "Toda la noche (Lc 5,5)"
Esto era su vida y siendo tan importante lo dejaron ¿no podremos nosotros quitarle un poco de tiempo a Internet o a eso que me quita tiempo con Dios y los demás?
sábado, 5 de septiembre de 2015
Vocación de monja: ¿Cómo cultivar la posible vocación?
Lo importante es tu entrega diaria al Señor, tu confianza en Él, el deseo del seguimiento de Cristo -no crea un club de fans ni de admiradores, sino de seguidores-, el ir siendo fiel a lo que vas viendo, el escuchar, leer su palabra, el acudir a los sacramentos del perdón y de la Eucaristía donde él sale a nuestro encuentro. Es también un camino de amor, como un noviazgo, en el que te encontrarás feliz y harás feliz a los que te rodean. Que no te pierdas con las mil ofertas del mundo y menos con las ofertas que se te presenten de vida superficial o de pecado. El apóstol S. Pablo dice que en las cosas de Dios hay que andar con temor y temblor. Lo que ya sientes merece este cuidado y atención.
Cuando es Dios el que llama, lo hace de forma personal porque nadie puede responder por nosotros; y si la respuesta es afirmativa siempre surge algo nuevo y maravilloso en nuestra vida porque se llena de nuevas posibilidades. Es una llamada que va enlazada a una misión, a un servicio a la humanidad.
Para cultivar tu vocación necesitas oración, silencio, reflexión, de otra forma no se desarrollará. Coge la palabra de Dios, los evangelios o las cartas de S. Pablo… y leyendo una y otra vez escúchalas como Palabra de Dios dicha para ti. La Palabra de Dios hay que oírla desde la interioridad. Tu has sido amada por Dios hasta el extremo.
Hacerte monja es una decisión que va madurando en tu trato con Dios. Eso si, que en ti haya siempre disponibilidad para lo que Dios quiera.
Para tu propia reflexión puedes responder a esto:
¿cómo me encuentro yo en este momento de mi vida?, ¿cuál es mi relación con Dios?, ¿cómo le dejo que construya mi vida? ¿qué es lo que me mueve por dentro?
miércoles, 2 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II PARA LA XVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Lc 9, 23).
Amadísimos jóvenes:
(...) "Si alguno quiere venir en pos de mí -dice-, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Lc 9, 23). Jesús no es el Mesías del triunfo y del poder. En efecto, no liberó a Israel del dominio romano y no le aseguró la gloria política. Como auténtico Siervo del Señor, cumplió su misión de Mesías mediante la solidaridad, el servicio y la humillación de la muerte.
Es un Mesías que se sale de cualquier esquema y de cualquier clamor; no se le puede "comprender" con la lógica del éxito y del poder, usada a menudo por el mundo como criterio de verificación de sus proyectos y acciones.
Jesús, que vino para cumplir la voluntad del Padre, permanece fiel a ella hasta sus últimas consecuencias, y así realiza la misión de salvación para cuantos creen en él y lo aman, no con palabras, sino de forma concreta. Si el amor es la condición para seguirlo, el sacrificio verifica la autenticidad de ese amor
3. "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Lc 9, 23). Estas palabras expresan el radicalismo de una opción que no admite tener miedo a si es que animo jóvenes.
Jesús camina delante de los suyos y a cada uno pide que haga lo que él mismo ha hecho. Les dice: yo no he venido para ser servido, sino para servir; así, quien quiera ser como yo, sea servidor de todos. Yo he venido a vosotros como uno que no posee nada; así, puedo pediros que dejéis todo tipo de riqueza que os impide entrar en el reino de los cielos. Yo acepto la contradicción, ser rechazado por la mayoría de mi pueblo; puedo pediros también a vosotros que aceptéis la contradicción y la contestación, vengan de donde vengan.
En otras palabras, Jesús pide que elijan valientemente su mismo camino; elegirlo, ante todo, "en el corazón", porque tener una situación externa u otra no depende de nosotros. De nosotros depende la voluntad de ser, en la medida de lo posible, obedientes como él al Padre y estar dispuestos a aceptar hasta el fondo el proyecto que él tiene para cada uno.
4. "Niéguese a sí mismo". Negarse a sí mismo significa renunciar al propio proyecto, a menudo limitado y mezquino, para acoger el de Dios: Éste es el camino de la conversión, indispensable para la existencia cristiana, que llevó al apóstol san Pablo a afirmar: "Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí" (Ga 2, 20).
5. "Tome su cruz y sígame". En la enseñanza de Jesús esta expresión no pone en primer plano la mortificación y la renuncia. No se refiere ante todo al deber de soportar con paciencia las pequeñas o grandes tribulaciones diarias; ni mucho menos quiere ser una exaltación del dolor como medio de agradar a Dios. El cristiano no busca el sufrimiento por sí mismo, sino el amor. Y la cruz acogida se transforma en el signo del amor y del don total. Llevarla en pos de Cristo quiere decir unirse a él en el ofrecimiento de la prueba máxima del amor.
No se puede hablar de la cruz sin considerar el amor que Dios nos tiene, el hecho de que Dios quiere colmarnos de sus bienes. Con la invitación "sígueme", Jesús no sólo repite a sus discípulos: tómame como modelo, sino también: comparte mi vida y mis opciones, entrega como yo tu vida por amor a Dios y a los hermanos
. Así, Cristo abre ante nosotros el "camino de la vida", que, por desgracia, está constantemente amenazado por el "camino de la muerte". El pecado es este camino que separa al hombre de Dios y del prójimo, causando división y minando desde dentro la sociedad y queriendo quitarte tu vocación, tu felicidad.
Así pues, no tengáis miedo de avanzar por el camino que el Señor recorrió primero. Con vuestra juventud, imprimid en el tercer milenio que se abre el signo de la esperanza y del entusiasmo propio de vuestra edad.
Si dejáis que actúe en vosotros la gracia de Dios, si cumplís vuestro importante compromiso diario, haréis que este nuevo siglo sea un tiempo mejor para todos.
Con vosotros camina María, la Madre del Señor, la primera de los discípulos, que permaneció fiel al pie de la cruz, desde la cual Cristo nos confió a ella como hijos suyos. Y os acompañe también la bendición apostólica, que os imparto de todo corazón.
Vaticano, 14 de febrero de 2001
Amadísimos jóvenes:
(...) "Si alguno quiere venir en pos de mí -dice-, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Lc 9, 23). Jesús no es el Mesías del triunfo y del poder. En efecto, no liberó a Israel del dominio romano y no le aseguró la gloria política. Como auténtico Siervo del Señor, cumplió su misión de Mesías mediante la solidaridad, el servicio y la humillación de la muerte.
Es un Mesías que se sale de cualquier esquema y de cualquier clamor; no se le puede "comprender" con la lógica del éxito y del poder, usada a menudo por el mundo como criterio de verificación de sus proyectos y acciones.
Jesús, que vino para cumplir la voluntad del Padre, permanece fiel a ella hasta sus últimas consecuencias, y así realiza la misión de salvación para cuantos creen en él y lo aman, no con palabras, sino de forma concreta. Si el amor es la condición para seguirlo, el sacrificio verifica la autenticidad de ese amor
3. "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Lc 9, 23). Estas palabras expresan el radicalismo de una opción que no admite tener miedo a si es que animo jóvenes.
Jesús camina delante de los suyos y a cada uno pide que haga lo que él mismo ha hecho. Les dice: yo no he venido para ser servido, sino para servir; así, quien quiera ser como yo, sea servidor de todos. Yo he venido a vosotros como uno que no posee nada; así, puedo pediros que dejéis todo tipo de riqueza que os impide entrar en el reino de los cielos. Yo acepto la contradicción, ser rechazado por la mayoría de mi pueblo; puedo pediros también a vosotros que aceptéis la contradicción y la contestación, vengan de donde vengan.
En otras palabras, Jesús pide que elijan valientemente su mismo camino; elegirlo, ante todo, "en el corazón", porque tener una situación externa u otra no depende de nosotros. De nosotros depende la voluntad de ser, en la medida de lo posible, obedientes como él al Padre y estar dispuestos a aceptar hasta el fondo el proyecto que él tiene para cada uno.
4. "Niéguese a sí mismo". Negarse a sí mismo significa renunciar al propio proyecto, a menudo limitado y mezquino, para acoger el de Dios: Éste es el camino de la conversión, indispensable para la existencia cristiana, que llevó al apóstol san Pablo a afirmar: "Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí" (Ga 2, 20).
5. "Tome su cruz y sígame". En la enseñanza de Jesús esta expresión no pone en primer plano la mortificación y la renuncia. No se refiere ante todo al deber de soportar con paciencia las pequeñas o grandes tribulaciones diarias; ni mucho menos quiere ser una exaltación del dolor como medio de agradar a Dios. El cristiano no busca el sufrimiento por sí mismo, sino el amor. Y la cruz acogida se transforma en el signo del amor y del don total. Llevarla en pos de Cristo quiere decir unirse a él en el ofrecimiento de la prueba máxima del amor.
No se puede hablar de la cruz sin considerar el amor que Dios nos tiene, el hecho de que Dios quiere colmarnos de sus bienes. Con la invitación "sígueme", Jesús no sólo repite a sus discípulos: tómame como modelo, sino también: comparte mi vida y mis opciones, entrega como yo tu vida por amor a Dios y a los hermanos
. Así, Cristo abre ante nosotros el "camino de la vida", que, por desgracia, está constantemente amenazado por el "camino de la muerte". El pecado es este camino que separa al hombre de Dios y del prójimo, causando división y minando desde dentro la sociedad y queriendo quitarte tu vocación, tu felicidad.
Así pues, no tengáis miedo de avanzar por el camino que el Señor recorrió primero. Con vuestra juventud, imprimid en el tercer milenio que se abre el signo de la esperanza y del entusiasmo propio de vuestra edad.
Si dejáis que actúe en vosotros la gracia de Dios, si cumplís vuestro importante compromiso diario, haréis que este nuevo siglo sea un tiempo mejor para todos.
Con vosotros camina María, la Madre del Señor, la primera de los discípulos, que permaneció fiel al pie de la cruz, desde la cual Cristo nos confió a ella como hijos suyos. Y os acompañe también la bendición apostólica, que os imparto de todo corazón.
Vaticano, 14 de febrero de 2001
Etiquetas:
año de la vida consagrada discernimiento,
Jovenes,
matrimonio,
Mensajes Papa Juan Pablo II,
misión,
monjas,
monjes,
oracion,
Reflexiones,
seminario,
vida activa,
vida contemplativa
domingo, 30 de agosto de 2015
El Gran Milagro
¡¡¡¡Os recomiendo ver esta película!!!!
Explica de manera clara, sencilla y entretenida lo que pasa, y no nos damon cuenta en algunas partes de la Misa.
Desde que la vimos en el Monasterio vivimos la Misa de manera diferente de hecho la hemos visto varias veces y cada vez nos damos cuenta de algo nuevo y... NO SE HACE PESADA
¡¡¡Tienes que verla!!!
jueves, 27 de agosto de 2015
DISCURSO DEL SANTO PADRE Costanera de Asunción, Paraguay Domingo 12 de julio de 2015
A ECUADOR, BOLIVIA Y PARAGUAY
(5-13 DE JULIO DE 2015)
ENCUENTRO CON LOS JÓVENES
Queridos jóvenes, buenas tardes.
Después de haber leído el Evangelio, Orlando se acercó a saludarme y me dijo: “Te pido que reces por la libertad de cada uno de nosotros, de todos”. Es la bendición que pidió Orlando para cada uno de nosotros. Es la bendición que pedimos ahora todos juntos: la libertad. Porque la libertad es un regalo que nos da Dios, pero hay que saber recibirlo, hay que saber tener el corazón libre, porque todos sabemos que en el mundo hay tantos lazos que nos atan el corazón y no dejan que el corazón sea libre. La explotación, la falta de medios para sobrevivir, la drogadicción, la tristeza, todas esas cosas nos quitan la libertad. Así que todos juntos, agradeciéndole a Orlando que haya pedido esta bendición, tener el corazón libre, un corazón que pueda decir lo que piensa, que pueda decir lo que siente y que pueda hacer lo que piensa y lo que siente. ¡Ese es un corazón libre! Y eso es lo que vamos a pedir todos juntos, esa bendición que Orlando pidió para todos. Repitan conmigo: “Señor Jesús, dame un corazón libre. Que no sea esclavo de todas las trampas del mundo. Que no sea esclavo de la comodidad, del engaño. Que no sea esclavo de la buena vida. Que no sea esclavo de los vicios. Que no sea esclavo de una falsa libertad, que es hacer lo que me gusta en cada momento”. Gracias, Orlando, por hacernos caer en la cuenta de que tenemos que pedir un corazón libre. ¡Pídanlo todos los días!
Y hemos escuchado dos testimonios: el de Liz y el de Manuel. Liz nos enseña una cosa. Así como Orlando nos enseñó a rezar para tener un corazón libre, Liz con su vida nos enseña que no hay que ser como Poncio Pilato: lavarse las manos. Liz podía haber tranquilamente puesto a su mamá en un asilo, a su abuela en otro asilo y vivir su vida de joven, divirtiéndose, estudiando lo que quería. Y Liz dijo: “No, la abuela, la mamá…”. Y Liz se convirtió en sierva, en servidora y, si quieren más fuerte todavía, en sirvienta de la mamá y de la abuela. ¡Y lo hizo con cariño! Hasta tal punto –decía ella–, que hasta se cambiaron los roles y ella terminó siendo la mamá de su mamá, en el modo como la cuidaba. Su mamá, con esa enfermedad tan cruel que confunde las cosas. Y ella quemó su vida, hasta ahora, hasta los 25 años, sirviendo a su mamá y a su abuela. ¿Sola? No, Liz no estaba sola. Ella dijo dos cosas que nos tienen que ayudar: habló de un ángel, de una tía que fue como un ángel; y habló del encuentro con los amigos los fines de semana, con la comunidad juvenil de evangelización, con el grupo juvenil que alimentaba su fe. Y esos dos ángeles –esa tía que la custodiaba y ese grupo juvenil– le daban más fuerza para seguir adelante. Y eso se llama solidaridad. ¿Cómo se llama? [Responden los jóvenes: “Solidaridad”]. Cuando nos hacemos cargo del problema de otro. Y ella encontró allí un remanso para su corazón cansado. Pero hay algo que se nos escapa. Ella no dijo: “Hago esto y nada más”. ¡Estudió! Y es enfermera. Y haciendo todo eso, la ayuda, la solidaridad que recibió de ustedes, del grupo de ustedes, que recibió de esa tía que era como un ángel, la ayudó a seguir adelante. Y hoy, a los 25 años, tiene la gracia que Orlando nos hacía pedir: tiene un corazón libre. Liz cumple el cuarto mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Liz muestra su vida, ¡la quema!, en el servicio a su madre. Es un grado altísimo de solidaridad, es un grado altísimo de amor. Un testimonio. “Padre, ¿entonces se puede amar?”. Ahí tienen a alguien que nos enseña a amar.
Primero: libertad, corazón libre. Entonces, todos juntos: [Los jóvenes repiten cada frase] “Primero: corazón libre”. “Segundo: solidaridad para acompañar”. Solidaridad. Eso es lo que nos enseña este testimonio. Y a Manuel no le regalaron la vida. Manuel no es un “nene bien”. No es un “nene”, no fue un “nene”, no es un chico, un muchacho hoy, a quien la vida le fue fácil. Dijo palabras duras: “Fui explotado, fui maltratado, a riesgo de caer en las adicciones, estuve solo”. Explotación, maltrato y soledad. Y en vez de salir a hacer maldades, en vez de salir a robar, se fue a trabajar. En vez de salir a vengarse de la vida, miró adelante. Y Manuel usó una frase linda: “Pude salir adelante porque en la situación en que yo estaba era difícil hablar de futuro”. ¿Cuántos jóvenes, ustedes, hoy tienen la posibilidad de estudiar, de sentarse a la mesa con la familia todos los días, tienen la posibilidad de que no les falte lo esencial? ¿Cuántos de ustedes tienen eso? Todos juntos, los que tienen eso, digan: “¡Gracias Señor!” [Los jóvenes repiten: “¡Gracias Señor!”]. Porque acá tuvimos un testimonio de un muchacho que desde chico supo lo que era el dolor, la tristeza, que fue explotado, maltratado, que no tenía qué comer y que estaba solo. ¡Señor, salvá a esos chicos y chicas que están en esa situación! Y para nosotros, ¡Señor, gracias! ¡Gracias, Señor! Todos: ¡Gracias, Señor!
Libertad de corazón. ¿Se acuerdan? Libertad de corazón; lo que nos decía Orlando. Servicio, solidaridad; lo que nos decía Liz. Esperanza, trabajo, luchar por la vida, salir adelante; lo que nos decía Manuel. Como ven, la vida no es fácil para muchos jóvenes. Y esto quiero que lo entiendan, quiero que se lo metan en la cabeza: “Si a mí la vida me es relativamente fácil, hay otros chicos y chicas que no le es relativamente fácil”. Más aún, que la desesperación los empuja a la delincuencia, los empuja al delito, los empuja a colaborar con la corrupción. A esos chicos, a esas chicas, les tenemos que decir que nosotros les estamos cerca, queremos darles una mano, que queremos ayudarlos, con solidaridad, con amor, con esperanza.
Hubo dos frases que dijeron los dos que hablaron, Liz y Manuel. Dos frases, son lindas. Escúchenlas. Liz dijo que empezó a conocer a Jesús, conocer a Jesús, y eso es abrir la puerta a la esperanza. Y Manuel dijo: “Conocí a Dios, mi fortaleza”. Conocer a Dios es fortaleza. O sea, conocer a Dios, acercarse a Jesús, es esperanza y fortaleza. Y eso es lo que necesitamos de los jóvenes hoy: jóvenes con esperanza y jóvenes con fortaleza. No queremos jóvenes “debiluchos”, jóvenes que están ahí no más, ni sí ni no. No queremos jóvenes que se cansen rápido y que vivan cansados, con cara de aburridos. Queremos jóvenes fuertes. Queremos jóvenes con esperanza y con fortaleza. ¿Por qué? Porque conocen a Jesús, porque conocen a Dios. Porque tienen un corazón libre. Corazón libre, repitan. [Los jóvenes repiten cada una de las palabras] Solidaridad. Trabajo. Esperanza. Esfuerzo. Conocer a Jesús. Conocer a Dios, mi fortaleza. Un joven que viva así, ¿tiene la cara aburrida? [respuesta de los jóvenes: “No”] ¿Tiene el corazón triste? [respuesta de los jóvenes: “No”]. ¡Ese es el camino! Pero para eso hace falta sacrificio, hace falta andar contracorriente. Las Bienaventuranzas que leímos hace un rato son el plan de Jesús para nosotros. El plan... Es un plan contracorriente. Jesús les dice: “Felices los que tienen alma de pobre”. No dice: “Felices los ricos, los que acumulan plata”. No. Los que tienen el alma de pobre, los que son capaces de acercarse y comprender lo que es un pobre. Jesús no dice: “Felices los que lo pasan bien”, sino que dice: “Felices los que tienen capacidad de afligirse por el dolor de los demás”. Y así, yo les recomiendo que lean después, en casa, las Bienaventuranzas, que están en el capítulo quinto de San Mateo. ¿En qué capítulo están? [respuesta de los jóvenes: “quinto”] ¿De qué Evangelio? [respuesta de los jóvenes: “San Mateo”]. Léanlas y medítenlas, que les va a hacer bien.
Tengo que agradecer a vos, Liz; te agradezco, Manuel; e te agradezco, Orlando. Corazón libre, que es lo que debe ser.
Y me tengo que ir [jóvenes: “No!”]. El otro día, un cura en broma me dijo: “Sí, usted siga haciéndole… aconsejando a los jóvenes que hagan lío. Siga, siga. Pero después, los líos que hacen los jóvenes los tenemos que arreglar nosotros”. ¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen. Las dos cosas: hagan lío y organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios, a quien conocí, es mi fortaleza. Ese es el lío que hagan.
Como sabía las preguntas, porque me las habían pasado antes, había escrito un discurso para ustedes, para dárselo, pero los discursos son aburridos, así que, se lo dejo al Señor Obispo encargado de la Juventud para que lo publique.
Y ahora, antes de irme, [“No!”] les pido, primero, que sigan rezando por mí; segundo, que sigan haciendo lío; tercero, que ayuden a organizar el lío que hacen para que no destruya nada. Y todos juntos ahora, en silencio, vamos a elevar el corazón a Dios. Cada uno desde su corazón, en voz baja, repita las palabras:
Señor Jesús, te doy gracias por estar aquí. Te doy gracias porque me diste hermanos como Liz, Manuel y Orlando. Te doy gracias porque nos diste muchos hermanos que son como ellos. Que te encontraron, Jesús. Que te conocen, Jesús. Que saben que Vos, su Dios, sos su fortaleza. Jesús, te pido por los chicos y chicas que no saben que Vos sos su fortaleza y que tienen miedo de vivir, miedo de ser felices, tienen miedo de soñar. Jesús, enseñános a soñar, a soñar cosas grandes, cosas lindas, cosas que aunque parezcan cotidianas, son cosas que engrandecen el corazón. Señor Jesús, danos fortaleza, danos un corazón libre, danos esperanza, danos amor y enseñános a servir. Amén.
Ahora les voy a dar la bendición y les pido, por favor, que recen por mí y que recen por tantos chicos y chicas que no tienen la gracia que tienen ustedes de haber conocido a Jesús, que les da esperanza, les da un corazón libre y los hace fuertes.
(Bendición)
Y que los bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
(5-13 DE JULIO DE 2015)
ENCUENTRO CON LOS JÓVENES
Queridos jóvenes, buenas tardes.
Después de haber leído el Evangelio, Orlando se acercó a saludarme y me dijo: “Te pido que reces por la libertad de cada uno de nosotros, de todos”. Es la bendición que pidió Orlando para cada uno de nosotros. Es la bendición que pedimos ahora todos juntos: la libertad. Porque la libertad es un regalo que nos da Dios, pero hay que saber recibirlo, hay que saber tener el corazón libre, porque todos sabemos que en el mundo hay tantos lazos que nos atan el corazón y no dejan que el corazón sea libre. La explotación, la falta de medios para sobrevivir, la drogadicción, la tristeza, todas esas cosas nos quitan la libertad. Así que todos juntos, agradeciéndole a Orlando que haya pedido esta bendición, tener el corazón libre, un corazón que pueda decir lo que piensa, que pueda decir lo que siente y que pueda hacer lo que piensa y lo que siente. ¡Ese es un corazón libre! Y eso es lo que vamos a pedir todos juntos, esa bendición que Orlando pidió para todos. Repitan conmigo: “Señor Jesús, dame un corazón libre. Que no sea esclavo de todas las trampas del mundo. Que no sea esclavo de la comodidad, del engaño. Que no sea esclavo de la buena vida. Que no sea esclavo de los vicios. Que no sea esclavo de una falsa libertad, que es hacer lo que me gusta en cada momento”. Gracias, Orlando, por hacernos caer en la cuenta de que tenemos que pedir un corazón libre. ¡Pídanlo todos los días!
Y hemos escuchado dos testimonios: el de Liz y el de Manuel. Liz nos enseña una cosa. Así como Orlando nos enseñó a rezar para tener un corazón libre, Liz con su vida nos enseña que no hay que ser como Poncio Pilato: lavarse las manos. Liz podía haber tranquilamente puesto a su mamá en un asilo, a su abuela en otro asilo y vivir su vida de joven, divirtiéndose, estudiando lo que quería. Y Liz dijo: “No, la abuela, la mamá…”. Y Liz se convirtió en sierva, en servidora y, si quieren más fuerte todavía, en sirvienta de la mamá y de la abuela. ¡Y lo hizo con cariño! Hasta tal punto –decía ella–, que hasta se cambiaron los roles y ella terminó siendo la mamá de su mamá, en el modo como la cuidaba. Su mamá, con esa enfermedad tan cruel que confunde las cosas. Y ella quemó su vida, hasta ahora, hasta los 25 años, sirviendo a su mamá y a su abuela. ¿Sola? No, Liz no estaba sola. Ella dijo dos cosas que nos tienen que ayudar: habló de un ángel, de una tía que fue como un ángel; y habló del encuentro con los amigos los fines de semana, con la comunidad juvenil de evangelización, con el grupo juvenil que alimentaba su fe. Y esos dos ángeles –esa tía que la custodiaba y ese grupo juvenil– le daban más fuerza para seguir adelante. Y eso se llama solidaridad. ¿Cómo se llama? [Responden los jóvenes: “Solidaridad”]. Cuando nos hacemos cargo del problema de otro. Y ella encontró allí un remanso para su corazón cansado. Pero hay algo que se nos escapa. Ella no dijo: “Hago esto y nada más”. ¡Estudió! Y es enfermera. Y haciendo todo eso, la ayuda, la solidaridad que recibió de ustedes, del grupo de ustedes, que recibió de esa tía que era como un ángel, la ayudó a seguir adelante. Y hoy, a los 25 años, tiene la gracia que Orlando nos hacía pedir: tiene un corazón libre. Liz cumple el cuarto mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Liz muestra su vida, ¡la quema!, en el servicio a su madre. Es un grado altísimo de solidaridad, es un grado altísimo de amor. Un testimonio. “Padre, ¿entonces se puede amar?”. Ahí tienen a alguien que nos enseña a amar.
Primero: libertad, corazón libre. Entonces, todos juntos: [Los jóvenes repiten cada frase] “Primero: corazón libre”. “Segundo: solidaridad para acompañar”. Solidaridad. Eso es lo que nos enseña este testimonio. Y a Manuel no le regalaron la vida. Manuel no es un “nene bien”. No es un “nene”, no fue un “nene”, no es un chico, un muchacho hoy, a quien la vida le fue fácil. Dijo palabras duras: “Fui explotado, fui maltratado, a riesgo de caer en las adicciones, estuve solo”. Explotación, maltrato y soledad. Y en vez de salir a hacer maldades, en vez de salir a robar, se fue a trabajar. En vez de salir a vengarse de la vida, miró adelante. Y Manuel usó una frase linda: “Pude salir adelante porque en la situación en que yo estaba era difícil hablar de futuro”. ¿Cuántos jóvenes, ustedes, hoy tienen la posibilidad de estudiar, de sentarse a la mesa con la familia todos los días, tienen la posibilidad de que no les falte lo esencial? ¿Cuántos de ustedes tienen eso? Todos juntos, los que tienen eso, digan: “¡Gracias Señor!” [Los jóvenes repiten: “¡Gracias Señor!”]. Porque acá tuvimos un testimonio de un muchacho que desde chico supo lo que era el dolor, la tristeza, que fue explotado, maltratado, que no tenía qué comer y que estaba solo. ¡Señor, salvá a esos chicos y chicas que están en esa situación! Y para nosotros, ¡Señor, gracias! ¡Gracias, Señor! Todos: ¡Gracias, Señor!
Libertad de corazón. ¿Se acuerdan? Libertad de corazón; lo que nos decía Orlando. Servicio, solidaridad; lo que nos decía Liz. Esperanza, trabajo, luchar por la vida, salir adelante; lo que nos decía Manuel. Como ven, la vida no es fácil para muchos jóvenes. Y esto quiero que lo entiendan, quiero que se lo metan en la cabeza: “Si a mí la vida me es relativamente fácil, hay otros chicos y chicas que no le es relativamente fácil”. Más aún, que la desesperación los empuja a la delincuencia, los empuja al delito, los empuja a colaborar con la corrupción. A esos chicos, a esas chicas, les tenemos que decir que nosotros les estamos cerca, queremos darles una mano, que queremos ayudarlos, con solidaridad, con amor, con esperanza.
Hubo dos frases que dijeron los dos que hablaron, Liz y Manuel. Dos frases, son lindas. Escúchenlas. Liz dijo que empezó a conocer a Jesús, conocer a Jesús, y eso es abrir la puerta a la esperanza. Y Manuel dijo: “Conocí a Dios, mi fortaleza”. Conocer a Dios es fortaleza. O sea, conocer a Dios, acercarse a Jesús, es esperanza y fortaleza. Y eso es lo que necesitamos de los jóvenes hoy: jóvenes con esperanza y jóvenes con fortaleza. No queremos jóvenes “debiluchos”, jóvenes que están ahí no más, ni sí ni no. No queremos jóvenes que se cansen rápido y que vivan cansados, con cara de aburridos. Queremos jóvenes fuertes. Queremos jóvenes con esperanza y con fortaleza. ¿Por qué? Porque conocen a Jesús, porque conocen a Dios. Porque tienen un corazón libre. Corazón libre, repitan. [Los jóvenes repiten cada una de las palabras] Solidaridad. Trabajo. Esperanza. Esfuerzo. Conocer a Jesús. Conocer a Dios, mi fortaleza. Un joven que viva así, ¿tiene la cara aburrida? [respuesta de los jóvenes: “No”] ¿Tiene el corazón triste? [respuesta de los jóvenes: “No”]. ¡Ese es el camino! Pero para eso hace falta sacrificio, hace falta andar contracorriente. Las Bienaventuranzas que leímos hace un rato son el plan de Jesús para nosotros. El plan... Es un plan contracorriente. Jesús les dice: “Felices los que tienen alma de pobre”. No dice: “Felices los ricos, los que acumulan plata”. No. Los que tienen el alma de pobre, los que son capaces de acercarse y comprender lo que es un pobre. Jesús no dice: “Felices los que lo pasan bien”, sino que dice: “Felices los que tienen capacidad de afligirse por el dolor de los demás”. Y así, yo les recomiendo que lean después, en casa, las Bienaventuranzas, que están en el capítulo quinto de San Mateo. ¿En qué capítulo están? [respuesta de los jóvenes: “quinto”] ¿De qué Evangelio? [respuesta de los jóvenes: “San Mateo”]. Léanlas y medítenlas, que les va a hacer bien.
Tengo que agradecer a vos, Liz; te agradezco, Manuel; e te agradezco, Orlando. Corazón libre, que es lo que debe ser.
Y me tengo que ir [jóvenes: “No!”]. El otro día, un cura en broma me dijo: “Sí, usted siga haciéndole… aconsejando a los jóvenes que hagan lío. Siga, siga. Pero después, los líos que hacen los jóvenes los tenemos que arreglar nosotros”. ¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen. Las dos cosas: hagan lío y organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios, a quien conocí, es mi fortaleza. Ese es el lío que hagan.
Como sabía las preguntas, porque me las habían pasado antes, había escrito un discurso para ustedes, para dárselo, pero los discursos son aburridos, así que, se lo dejo al Señor Obispo encargado de la Juventud para que lo publique.
Y ahora, antes de irme, [“No!”] les pido, primero, que sigan rezando por mí; segundo, que sigan haciendo lío; tercero, que ayuden a organizar el lío que hacen para que no destruya nada. Y todos juntos ahora, en silencio, vamos a elevar el corazón a Dios. Cada uno desde su corazón, en voz baja, repita las palabras:
Señor Jesús, te doy gracias por estar aquí. Te doy gracias porque me diste hermanos como Liz, Manuel y Orlando. Te doy gracias porque nos diste muchos hermanos que son como ellos. Que te encontraron, Jesús. Que te conocen, Jesús. Que saben que Vos, su Dios, sos su fortaleza. Jesús, te pido por los chicos y chicas que no saben que Vos sos su fortaleza y que tienen miedo de vivir, miedo de ser felices, tienen miedo de soñar. Jesús, enseñános a soñar, a soñar cosas grandes, cosas lindas, cosas que aunque parezcan cotidianas, son cosas que engrandecen el corazón. Señor Jesús, danos fortaleza, danos un corazón libre, danos esperanza, danos amor y enseñános a servir. Amén.
Ahora les voy a dar la bendición y les pido, por favor, que recen por mí y que recen por tantos chicos y chicas que no tienen la gracia que tienen ustedes de haber conocido a Jesús, que les da esperanza, les da un corazón libre y los hace fuertes.
(Bendición)
Y que los bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
martes, 25 de agosto de 2015
Atencióóóóón!!!!
Dios te lo pone todo en las manos... ¿Que vas a hacer?
Lo que hagas que sea bueno y... LUCHA como si sólo dependiera de ti pero...REZA omo si solo dependiera de DIOS
Lo que hagas que sea bueno y... LUCHA como si sólo dependiera de ti pero...REZA omo si solo dependiera de DIOS
Etiquetas:
actividades,
amor,
año de la vida consagrada,
discernimiento,
matrimonio,
Mensajes vocacionales,
misión,
monjas,
monjes,
oración,
preparacion,
religiosos y religiosas,
sacerdocio,
verano,
vocaciones
domingo, 23 de agosto de 2015
Vocaion al MATRIMONIO
EL MATRIMONIO ES LA RAÍZ DE LA VIDA DE LA IGLESIA
NO LO ELIJAS POR INERCIA O DESCARTE...PREPÁRALO, CUIDALO
jueves, 20 de agosto de 2015
Homilía de la Vigilia de Oración del Encuentro Europeo de Jóvenes en Ávila.
Algunas veces te ha sucedido que un buen amigo te dice: – Te puedo contar un secreto? Puedo confiar en ti? Y tú, medio movido por la curiosidad, medio tocado por su confianza, le respondes: – Cuenta, soy todo oídos, no dudes, que no te defraudare!
Esto no te sucede ni con cualquiera ni en cualquier parte. Esto te pasa porque mereces confianza, porque siempre has estado a su lado, porque te has acordado de ponerle un wats en el momento oportuno, porque les has echado una mano en la preparación de ese examen, porque has estado presente en su sufrimiento y su alegría.
Esto no sucede en el barullo de la salida del instituto o de la universidad, tampoco cuando sales de fiesta con toda la cuadrilla. Esto sucede ese día que tienes una larga charla con él, después de pasear, de tomar algo sin prisas.
Esta noche, Jesús quiere confiarte un secreto, como hizo esa noche antes de su pasión. Des de hace días, junto con este gran puñado de amigos suyos, el Señor te ha lavado los pies, en el sacramento de la confesión, te ha sentado a su mesa, en la eucaristía de cada día, te ha hablado largamente, en las catequesis, todo exactamente como hizo con sus primeros doce esa noche tan mágica como la de hoy. Y ahora estás aquí, no como alguien perdido en la multitud, sino como un amigo confidente, atento, lleno de curiosidad y conmovido por su confianza.
Escucha como te repite: “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo, permaneced en mi amor”. Desde antes que nacieses te he amado y ha sido tanto mi amor que he querido que llegases a la vida. Tanto he deseado poderte amar de un modo personal que no he dudado en arriesgarme. Me he arriesgado haciéndote nacer y crecer donde y como has nacido y crecido. Aunque pienses que no he elegido bien, que nada ha sido fácil para ti, aunque pienses que he jugado contigo, créeme, nunca, nunca jamás he jugado contigo. Te amo demasiado. Y si me apuras, quizá sí que una vez he jugado contigo. Mírame, muy llagado, esa vez jugué, esa vez me la jugué por ti!
Cuando tuve esta confidencia con mis primeros amigos, les expliqué cuanto les amaba con una imagen: la de la viña y los sarmientos. Ellos eran todos de campo y me entendían. Cuando se lo conté a mi amiga Teresa, lo hice a través de la imagen de un castillo, porque ella era castellana, hija de estas murallas.
A ti, ¿cómo podría explicarte cuanto y como te amo? A ti, que eres de la generación del smartphone. Tú que a través de este sorprendente aparato, haces todo – te relacionas, estudias, te desplazas, miras tus series favoritas, hasta me rezas. Tú que estos días has perseguido un enchufe como un loco. Tú que cuando llegas a un lugar, lo primero que miras es si tienes wifi. Mira, tú eres como el móvil y yo como tu fuente de energía y cobertura. Tú, sin mí, no puedes hacer nada, eres un trasto inteligente pero inútil. Tú, sin mí, te apagas. Tú, sin mí, no llegas, te quedas muy corto. Tú, sin mi amor, te agotas y no das para más.
Ahora, en breve, me voy a hacer presente ante ti. Voy a irradiar mi amor ante ti, voy a cubrirte con millones de megas de amor. Enchúfate conmigo. Pilla mi cobertura y no irás tras otras nunca jamás. Mi amor no tiene competidores.
Mons. Xavier Novell.
Esto no te sucede ni con cualquiera ni en cualquier parte. Esto te pasa porque mereces confianza, porque siempre has estado a su lado, porque te has acordado de ponerle un wats en el momento oportuno, porque les has echado una mano en la preparación de ese examen, porque has estado presente en su sufrimiento y su alegría.
Esto no sucede en el barullo de la salida del instituto o de la universidad, tampoco cuando sales de fiesta con toda la cuadrilla. Esto sucede ese día que tienes una larga charla con él, después de pasear, de tomar algo sin prisas.
Esta noche, Jesús quiere confiarte un secreto, como hizo esa noche antes de su pasión. Des de hace días, junto con este gran puñado de amigos suyos, el Señor te ha lavado los pies, en el sacramento de la confesión, te ha sentado a su mesa, en la eucaristía de cada día, te ha hablado largamente, en las catequesis, todo exactamente como hizo con sus primeros doce esa noche tan mágica como la de hoy. Y ahora estás aquí, no como alguien perdido en la multitud, sino como un amigo confidente, atento, lleno de curiosidad y conmovido por su confianza.
Escucha como te repite: “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo, permaneced en mi amor”. Desde antes que nacieses te he amado y ha sido tanto mi amor que he querido que llegases a la vida. Tanto he deseado poderte amar de un modo personal que no he dudado en arriesgarme. Me he arriesgado haciéndote nacer y crecer donde y como has nacido y crecido. Aunque pienses que no he elegido bien, que nada ha sido fácil para ti, aunque pienses que he jugado contigo, créeme, nunca, nunca jamás he jugado contigo. Te amo demasiado. Y si me apuras, quizá sí que una vez he jugado contigo. Mírame, muy llagado, esa vez jugué, esa vez me la jugué por ti!
Cuando tuve esta confidencia con mis primeros amigos, les expliqué cuanto les amaba con una imagen: la de la viña y los sarmientos. Ellos eran todos de campo y me entendían. Cuando se lo conté a mi amiga Teresa, lo hice a través de la imagen de un castillo, porque ella era castellana, hija de estas murallas.
A ti, ¿cómo podría explicarte cuanto y como te amo? A ti, que eres de la generación del smartphone. Tú que a través de este sorprendente aparato, haces todo – te relacionas, estudias, te desplazas, miras tus series favoritas, hasta me rezas. Tú que estos días has perseguido un enchufe como un loco. Tú que cuando llegas a un lugar, lo primero que miras es si tienes wifi. Mira, tú eres como el móvil y yo como tu fuente de energía y cobertura. Tú, sin mí, no puedes hacer nada, eres un trasto inteligente pero inútil. Tú, sin mí, te apagas. Tú, sin mí, no llegas, te quedas muy corto. Tú, sin mi amor, te agotas y no das para más.
Ahora, en breve, me voy a hacer presente ante ti. Voy a irradiar mi amor ante ti, voy a cubrirte con millones de megas de amor. Enchúfate conmigo. Pilla mi cobertura y no irás tras otras nunca jamás. Mi amor no tiene competidores.
Mons. Xavier Novell.
martes, 18 de agosto de 2015
domingo, 16 de agosto de 2015
Pequeño
Si no os haceis como niños no entrareis en el Reino de los Cielos. Mt 18,3
Así debemos de ser "pequeños" sencillos y tener esa felicidad que nos da ir por la vida con sencillez de corazón.
Ser como los niños que se fian de su madre y de su padre y fiarnos de nuestro Padre Dios que quiere el mejor regalo para nosotros y lo llama "vocación"
"vocación" no es ser cura o monja eeeeh es tambien casarse estudiar tal cosa...es tu modo de vida...y bien ¿ya sabes que quiere Tu Padre Dios para ti?
Etiquetas:
discernimiento,
Jovenes,
matrimonio,
Mensajes vocacionales,
misiones,
monjas,
monjes,
oración,
religiosos y religiosas,
videos vocacionales
viernes, 14 de agosto de 2015
Quien haya recibido el Don del matrimonio que se case
Evangelio de hoy:
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 3-12
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba: ¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo? Él les respondió: ¿No habéis leído que el Creador en el principio los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne"? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Ellos insistieron: ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse? Él le contestó: Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así. Ahora os digo yo que si uno se divorcia de su mujer –no hablo de prostitución- y se casa con otra, comete adulterio. Los discípulos le replicaron: Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse. Pero Él les dijo: No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el Reino de los Cielos. El que pueda con esto, que lo haga.
Totalmente actual esta cuestión...pero a lo que voy: Si Dios no te pide ser consagrad@, que lo que te pide es casarte, cásate por Él, por tu vocación, por tu felicidad, la de tus hijos, marido/mujer...
¡¡¡Nosotros los cristianos valoremos la familia!!! Creémosla con el matrimonio y cuidémosla.
Ánimo
jueves, 13 de agosto de 2015
Vocaciones ¿Por quéééée?
Etiquetas:
amor,
año de la vida consagrada,
Carismas,
entrevista,
monjas,
monjes,
religiosos y religiosas,
sacerdocio,
seminario,
testimonio vocacional,
vida consagrada,
videos vocacionales,
vocaciones
martes, 11 de agosto de 2015
La Inmaculada joven, de sor Isabel Guerra, icono del EEJ Ávila 2015 y compañera hasta Polonia
La Inmaculada joven, de sor Isabel Guerra, icono del EEJ Ávila 2015 y de la Pastoral Juvenil de España
La apertura del Encuentro Europeo de Jóvenes de Ávila se estrenó en la noche del miércoles 5 de agosto con una sorpresa, que tendrá su presencia más relevante en la misa de clausura y de envío del Encuentro.
Se trata de la presentación y entrega de un icono mariano para los jóvenes de España. Es un bellísimo cuadro de sor Isabel Guerra, una Inmaculada joven, que se ha de convertir en la «réplica» (por decirlo de alguna manera) de la Cruz y del Icono de las JMJ.
Se ha elegido una Inmaculada al ser la patrona de España. Al cuadro se le han preparado unas andas, en un taller de Ciudad Real, para que pueda ser procesionada y participar en los distintos eventos de la pastoral juvenil de las diócesis de España.
Sor Isabel Guerra es una religiosa cisterciense, de origen madrileño, monja en el monasterio de Santa Lucía de Zaragoza. Es uno de los pintores contemporáneos más prestigiosos de España
domingo, 9 de agosto de 2015
miércoles, 5 de agosto de 2015
martes, 4 de agosto de 2015
San Juan María Vianney (Santo CURA de Ars)
Su verdadero nombre fue San Juan Bautista María Vianney, pero en todo el mundo es conocido con el nombre de Cura de Ars. Nació en Dardilly, en las cercanías de Lyon (Francia), el 8 de mayo de 1786. Tras una infancia normal, a los diecisiete años Juan María concibe el gran deseo de llegar a ser sacerdote. Su padre, aunque buen cristiano, pone algunos obstáculos, que por fin son vencidos. El joven inicia sus estudios en el seminario, dejando las tareas del campo a las que hasta entonces se había dedicado.
Todos sus superiores reconocen la admirable conducta del seminarista, pero..., falto de los necesarios conocimientos del latín, no saca ningún provecho de los estudios y, por fin, es despedido del seminario. Intenta entrar en los hermanos de las Escuelas Cristianas, sin lograrlo. La cosa parecía ya no tener solución ninguna cuando, de nuevo, se cruza en su camino un cura excepcional: el padre Balley, que había dirigido sus primeros estudios. Él se presta a continuar preparándole, y consigue del vicario general, después de un par de años de estudios, su admisión a las órdenes. Por fin, el 13 de agosto de 1815, el obispo de Grenoble, monseñor Simón, le ordenaba sacerdote, a los 29 años. Sin embargo, el Santo Cura se sentía feliz al lograr lo que durante tantos años anheló, y a fuerza de tantas privaciones, esfuerzos y humillaciones, había tenido que conseguir: el sacerdocio.
Muerto el padre Balley, y terminados sus estudios, el arzobispado de Lyón le encarga la pastoral de un minúsculo pueblecillo, a treinta y cinco kilómetros al norte de la capital, llamado Ars.
El 9 de febrero de 1818, San Juan María llegó a Ars. pueblecillo del que prácticamente no volverá a salir jamás.
El cura pudo vivir enteramente consagrado a sus feligreses. Visitándoles casa por casa; atendiendo paternalmente a los niños y a los enfermos; empleando gran cantidad de dinero en la ampliación y embellecimiento de la iglesia; ayudando fraternalmente a sus compañeros de los pueblos vecinos. Es cierto que todo esto va acompañado de una vida de asombrosas penitencias, de intensísima oración, de caridad, en algunas ocasiones llevada hasta el extremo para con los pobres. Pero San Juan María no excede en esta primera parte de su vida del marco corriente en las actividades de un cura rural.
Éste fue el comienzo de la célebre peregrinación de feligreses a Ars, llegó a hacerse célebre el cura de Ars en toda Francia y aún en Europa entera, Aquel pobre sacerdote, que trabajosamente había hecho sus estudios, y a quien la autoridad diocesana había relegado en uno de los pueblos más pequeños y menos devotos de la diócesis, iba a convertirse en consejero buscadísimo por millares y millares de almas. Y entre ellas se contarían gentes de toda condición.
Confesionario del Santo Cura de Ars: la siguiente distribución de tiempo: levantarse a la una de la madrugada e ir a la iglesia a hacer oración. Antes de la aurora, se inician las confesiones de las mujeres. A las seis de la madrugada en verano y a las siete en invierno, celebración de la misa y acción de gracias. Después queda un rato a disposición de los peregrinos. A eso de las diez, reza una parte de su breviario y vuelve al confesonario. Sale de él a las once para hacer la célebre explicación del catecismo, predicación sencillísima, pero llena de una unción tan penetrante que produce abundantes conversiones. Al mediodía, toma su frugalísima comida, con frecuencia de pie, y sin dejar de atender a las personas que solicitan algo de él. Al ir y al venir a la casa parroquial, pasa por entre la multitud, y ocasiones hay en que aquellos metros tardan media hora en ser recorridos. Dichas las vísperas y completas, vuelve al confesonario hasta la noche. Rezadas las oraciones de la tarde, se retira para terminar el Breviario. Y después toma unas breves horas de descanso sobre el duro lecho. Sólo un prodigio sobrenatural podía permitir al Santo subsistir físicamente, mal alimentado, escaso de sueño, privado del aire y del sol, sometido a una tarea tan agotadora como es la del confesonario.
El viernes 29 de julio de 1859 se sintió indispuesto. Pero bajó, como siempre, a la iglesia a la una de la madrugada. Sin embargo, no pudo resistir toda la mañana en el confesonario y hubo de salir a tomar un poquito de aire. Antes del catecismo de las once pidió un poco de vino, sorbió unas gotas derramadas en la palma de su mano y subió al púlpito. No se le entendía, pero era igual. Sus ojos bañados de lágrimas, volviéndose hacia el sagrario, lo decían todo. Continuó confesando, pero ya a la noche se vio que estaba herido de muerte. Descansó mal y pidió ayuda. «El médico nada podrá hacer. Llamad al señor cura de Jassans».
Ahora ya se dejaba cuidar como un niño. No rechistó cuando pusieron un colchón a su dura cama. Obedeció al médico. Y se produjo un hecho conmovedor. Éste había dicho que había alguna esperanza si disminuyera un poco el calor. Y en aquel tórrido día de agosto, los vecinos de Ars, no sabiendo qué hacer por conservar a su cura queridísimo, subieron al tejado y tendieron sábanas que durante todo el día mantuvieron húmedas. No era para menos. El pueblo entero veía, bañado en lágrimas, que su cura se les marchaba ya. El mismo obispo de la Diócesis vino a compartir su dolor. Tras una emocionante despedida de su buen padre y pastor, el Santo Cura ya no pensó más que en morir. Y en efecto, con paz celestial, el jueves 4 de agosto, a las dos de la madrugada, mientras su joven coadjutor rezaba las hermosas palabras «que los santos ángeles de Dios te salgan al encuentro y te introduzcan en la celestial Jerusalén», suavemente, sin agonía, «como obrero que ha terminado bien su jornada», el Cura de Ars entregó su alma a Dios.
Así se ha realizado lo que él decía en una memorable catequesis matinal: «¡Dios mío, cómo me pesa el tiempo con los pecadores! ¿Cuándo estaré con los santos? Entonces diremos al buen Dios: Dios mío, te veo y te tengo, ya no te escaparás de mí jamás, jamás».
Lo canonizó el papa Pío XI el 31 de mayo de 1925, quien tres años más tarde, en 1928, lo nombró Patrono de los Párrocos. El Papa Benedicto XVI proclamó a San Juan María Vianney "Patrono de todos los sacerdotes del mundo" el 19 de junio de 2009. Su cuerpo se conserva INCORRUPTO en la Basílica de Ars. Su fiesta se celebra el 4 de agosto.
lunes, 27 de julio de 2015
A tope en el monasterio
Estos dias la Madre y yo hemos enido mas trabajo del normal por que ¡¡¡¡nos vamos a Avila!!!! al encuentro de los jóvenes a hablar de vocación; estaremos en uno de los stans reservados a los consagrados el de las Benedictinas ¿Os veré por alli?
Tambien estamos preparando una convivencia para chicas...¿Alguien se apunta?
Tambien estamos preparando una convivencia para chicas...¿Alguien se apunta?
Etiquetas:
actividades,
año de la vida consagrada,
Benedictinas,
discernimiento,
monjas,
publicidad,
verano,
vida consagrada,
vida contemplativa,
vocaciones
sábado, 25 de julio de 2015
Santiago Patrón de España
Hoy, se note más o se note menos es Santiago Apostol, Patrón de España
España como sabemos esta muy mal politica y religiosamente, entre otras cosas por tanto recemos a Santiago por ella, hagamos algún sacrificio por ella... y que España vuelva a ser mas Cristiana y más Mariana. Que lo sintamos más o menos es nuestro país; que se note que algunos todvia tenemos Fe.
Cuidemos nuestra España.
miércoles, 22 de julio de 2015
domingo, 19 de julio de 2015
LA ULTIMA CIMA pelicula de Juan Manuel Cotelo sobre un sacerdote
"La Última Cima", largometraje sobre sacerdote español,
"Los expertos me lo han dicho; si hoy crucifico a un sacerdote en público, voy a tener éxito y me van a dar importantes premios. Si, por el contrario, hablo bien de un cura, me van a crucificar a mí... pues... tengo un problema, porque he conocido a un sacerdote ¡buenísimo!, y me encantaría contarlo": con estas palabras Juan Manuel Cotelo, productor español, da inicio al largometraje-documental "La Última Cima"
El largometraje -que fue producido por Infinito más Uno, productora española de películas, documentales y series para televisión-, habla sobre la huella que dejó en las personas Pablo Domínguez, un sacerdote español, oriundo de Madrid, que falleció a sus 42 años entregando su vida a Dios en la cima de una montaña.
A primera vista se podría pensar que la vida de Pablo no da para una película, porque no es pederasta, no es mujeriego, no es ladrón, tampoco es exorcista, no es misionero en la selva, no es fundador de una nueva institución de la Iglesia, no es, ni siquiera, párroco; y sin embargo, estoy convencido de que la vida de Pablo merece la pena ser conocida, porque Pablo no es, nada más y nada menos, que un buen cura", continuó Cotelo explicando la razón principal que lo llevó a producir el filme.
Más adelante, el productor, también habló sobre lo que significó para él acercarse al testimonio de vida del Padre Pablo: "Investigar sobre un cura es arriesgado, porque primero empiezas por un cura, luego te preguntas por todos los sacerdotes, después quieres saber sobre la fe, quieres averiguar sobre las cosas de la Iglesia, y, al final, te terminas preguntando ¿Qué pinta Dios en todo esto?... el problema es que quieres contarlo, porque lo que descubres es muy fuerte".
Simplemente sacerdote
De Pablo se dice, y como refleja el largometraje, era un sacerdote alegre, divertido y simpático, incluso en las situaciones más difíciles, pero sobre todo con un gran amor a Dios que irradiaba y contagiaba, especialmente en las misas que presidía -las cuales se llenaban porque a los fieles les gustaba escuchar su prédica-, y en el contacto con las personas, quienes siempre vieron en él a un amigo.
El sacerdote, además, era un apasionado por el montañismo, tanto así que llegó a coronar varias cumbres españolas de más de 2.000 metros, y otras cimas en Asia y América, lugares en los que, cuando le era posible, llegó a celebrar varias eucaristías. Su afecto por alcanzar las cumbres más altas era tan grande que, incluso, un día llegó a expresar que quería morir en la cima de una montaña.
En efecto esto ocurrió: en febrero de 2009, Pablo, un día después de realizar unos ejercicios espirituales en el convento cisterciense en Tulebras en Navarra, España, subió al monte Moncayo, ubicado también en su país natal, donde entregó su vida a Dios. En el largometraje se narra que minutos antes de morir le dijo por teléfono a su familia: "He llegado a la cima", las cuales se convirtieron en sus últimas palabras.
"Los expertos me lo han dicho; si hoy crucifico a un sacerdote en público, voy a tener éxito y me van a dar importantes premios. Si, por el contrario, hablo bien de un cura, me van a crucificar a mí... pues... tengo un problema, porque he conocido a un sacerdote ¡buenísimo!, y me encantaría contarlo": con estas palabras Juan Manuel Cotelo, productor español, da inicio al largometraje-documental "La Última Cima"
El largometraje -que fue producido por Infinito más Uno, productora española de películas, documentales y series para televisión-, habla sobre la huella que dejó en las personas Pablo Domínguez, un sacerdote español, oriundo de Madrid, que falleció a sus 42 años entregando su vida a Dios en la cima de una montaña.
A primera vista se podría pensar que la vida de Pablo no da para una película, porque no es pederasta, no es mujeriego, no es ladrón, tampoco es exorcista, no es misionero en la selva, no es fundador de una nueva institución de la Iglesia, no es, ni siquiera, párroco; y sin embargo, estoy convencido de que la vida de Pablo merece la pena ser conocida, porque Pablo no es, nada más y nada menos, que un buen cura", continuó Cotelo explicando la razón principal que lo llevó a producir el filme.
Más adelante, el productor, también habló sobre lo que significó para él acercarse al testimonio de vida del Padre Pablo: "Investigar sobre un cura es arriesgado, porque primero empiezas por un cura, luego te preguntas por todos los sacerdotes, después quieres saber sobre la fe, quieres averiguar sobre las cosas de la Iglesia, y, al final, te terminas preguntando ¿Qué pinta Dios en todo esto?... el problema es que quieres contarlo, porque lo que descubres es muy fuerte".
Simplemente sacerdote
De Pablo se dice, y como refleja el largometraje, era un sacerdote alegre, divertido y simpático, incluso en las situaciones más difíciles, pero sobre todo con un gran amor a Dios que irradiaba y contagiaba, especialmente en las misas que presidía -las cuales se llenaban porque a los fieles les gustaba escuchar su prédica-, y en el contacto con las personas, quienes siempre vieron en él a un amigo.
El sacerdote, además, era un apasionado por el montañismo, tanto así que llegó a coronar varias cumbres españolas de más de 2.000 metros, y otras cimas en Asia y América, lugares en los que, cuando le era posible, llegó a celebrar varias eucaristías. Su afecto por alcanzar las cumbres más altas era tan grande que, incluso, un día llegó a expresar que quería morir en la cima de una montaña.
En efecto esto ocurrió: en febrero de 2009, Pablo, un día después de realizar unos ejercicios espirituales en el convento cisterciense en Tulebras en Navarra, España, subió al monte Moncayo, ubicado también en su país natal, donde entregó su vida a Dios. En el largometraje se narra que minutos antes de morir le dijo por teléfono a su familia: "He llegado a la cima", las cuales se convirtieron en sus últimas palabras.
miércoles, 15 de julio de 2015
Del santo Evangelio según san Marcos
Mc,5 21 y siguientes.
En aquel tiempo, Jesús [...]. Le seguía un gran gentío que le oprimía. Entonces, una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"» Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad»
* * *
Muchas veces tenemos muchas cosas en la cabeza, queremos hacerlo TODO, BIEN y YA, y en estos casos puede que hasta nos moleste tener a médicos como Dios por medio.
Pero este Evangelio, entre otras muchas cosas, nos recuerda cómo en medio de todo tenemos que dejar a un lado "nuestras cosas" que a demás nos dificultan la vida y abrir un huequecito en nuestra agenda para, por lo menos tocarle el manto por detrás a Jesús.
Unos minutos para parar y donde Jesús nos pueda hablar.
En aquel tiempo, Jesús [...]. Le seguía un gran gentío que le oprimía. Entonces, una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"» Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad»
* * *
Muchas veces tenemos muchas cosas en la cabeza, queremos hacerlo TODO, BIEN y YA, y en estos casos puede que hasta nos moleste tener a médicos como Dios por medio.
Pero este Evangelio, entre otras muchas cosas, nos recuerda cómo en medio de todo tenemos que dejar a un lado "nuestras cosas" que a demás nos dificultan la vida y abrir un huequecito en nuestra agenda para, por lo menos tocarle el manto por detrás a Jesús.
Unos minutos para parar y donde Jesús nos pueda hablar.
domingo, 12 de julio de 2015
miércoles, 8 de julio de 2015
vocación del profeta Jeremias
Para reflexionar...
“(4) Entonces me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
(5) Antes de haberte formado yo en el vientre, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo te constituí profeta de las naciones
(6)Yo dije: “¡Ah, Señor Yahvé! Mira que soy un muchacho”.
(7) Y me dijo Yahvé: No digas “soy un muchacho”, pues a dondequiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás.
(8) No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte -oráculo de Yahvé-.
(9) Entonces alargó Yahvé su mano y tocó mi boca. Y me dijo Yahvé: Mira que he puesto mis palabras en tu boca.
(10) Desde hoy mismo te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar”. (Jer 1, 4-10)
* * *
(5) Dios me llama hoy, pero ya me tenia elegid@...
No obstante tengo libertad para aceptar esa vocación o no.
(6) No importan mis pobrezas...
(7) Si Dios da la tarea da la fuerza.
(8) Por el Camino que Dios me propone es por el cual me salvare y en el que seré 100% FELIZ por raro que parezca al principio.
Ahora continua con tu oración personal
“(4) Entonces me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
(5) Antes de haberte formado yo en el vientre, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo te constituí profeta de las naciones
(6)Yo dije: “¡Ah, Señor Yahvé! Mira que soy un muchacho”.
(7) Y me dijo Yahvé: No digas “soy un muchacho”, pues a dondequiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás.
(8) No les tengas miedo, que contigo estoy para salvarte -oráculo de Yahvé-.
(9) Entonces alargó Yahvé su mano y tocó mi boca. Y me dijo Yahvé: Mira que he puesto mis palabras en tu boca.
(10) Desde hoy mismo te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar”. (Jer 1, 4-10)
* * *
(5) Dios me llama hoy, pero ya me tenia elegid@...
No obstante tengo libertad para aceptar esa vocación o no.
(6) No importan mis pobrezas...
(7) Si Dios da la tarea da la fuerza.
(8) Por el Camino que Dios me propone es por el cual me salvare y en el que seré 100% FELIZ por raro que parezca al principio.
Ahora continua con tu oración personal
martes, 7 de julio de 2015
Discernimiento vocacional...¿Por dónde vas a empezar?
Etiquetas:
actividades,
año de la vida consagrada,
Benedictinas,
Comunidad,
discernimiento,
eventos,
experiencias,
Jovenes,
Mensajes vocacionales,
monasterio,
monjas,
oración,
verano,
vida contemplativa
domingo, 5 de julio de 2015
Proximos a la Solemnidad de San Benito...
Es patrono de los archiveros, agricultores, ingenieros, curtidores, moribundos, granjeros, de la villa Heerdt cerca de Düsseldorf en Alemania,
de enfermedades inflamatorias, de los arquitectos, de los que padecen enfermedades de riñón,
de los monjes, de la villa de Nursia (su ciudad natal), de Italia,
de los monjes y monjas, de los escolares, de los criados, de los espeleólogos.
Medalla de San Benito
No cabe duda que la medalla de San Benito es una de las más apreciadas por los fieles. A ella se le atribuyen poder y remedio, ya sea contra ciertas enfermedades de hombre y animales, ya contra los males que pueden afectar al espíritu, como las tentaciones del poder del mal. Es frecuente también colocarla en los cimientos de nuevos edificios como garantía de seguridad y bienestar de sus habitantes.
Vida de san Benito: http://www.monasteriosantacruz.com/blog/?p=1355
Medalla de San Benito
No cabe duda que la medalla de San Benito es una de las más apreciadas por los fieles. A ella se le atribuyen poder y remedio, ya sea contra ciertas enfermedades de hombre y animales, ya contra los males que pueden afectar al espíritu, como las tentaciones del poder del mal. Es frecuente también colocarla en los cimientos de nuevos edificios como garantía de seguridad y bienestar de sus habitantes.
jueves, 2 de julio de 2015
Virgen Peregrina
Hoy es la Virgen Peregrina, patrona del pueblo donde estamos, Sahagún.
La Virgen es una Madre entrañable que siempre esta a nuestro lado y que por nosotros, desde que nos la entrego Jesús cuando estaba en la cruz, "se calza las botas, agarra un bastón del peregrino" y nos da la mano, si queremos, por el camino de Santiago o por el que tomemos.
Camino tanto espiritual como interior.
Pidámosle con un tierno amor filial, como lo haría un niño pequeño, que nos ilumine y nos ayude a encontrar nuestra vocación tanto de cada día como la de toda la vida.
Y hoy preciosa coincidencia,como cada año, el dia de la Virgen Peregrina comienza la novena a Nuestro Padre San Benito, el fundador de l@s benedictin@s,
La Virgen es una Madre entrañable que siempre esta a nuestro lado y que por nosotros, desde que nos la entrego Jesús cuando estaba en la cruz, "se calza las botas, agarra un bastón del peregrino" y nos da la mano, si queremos, por el camino de Santiago o por el que tomemos.
Camino tanto espiritual como interior.
Pidámosle con un tierno amor filial, como lo haría un niño pequeño, que nos ilumine y nos ayude a encontrar nuestra vocación tanto de cada día como la de toda la vida.
Y hoy preciosa coincidencia,como cada año, el dia de la Virgen Peregrina comienza la novena a Nuestro Padre San Benito, el fundador de l@s benedictin@s,
miércoles, 1 de julio de 2015
Carismas: Misioneras Franciscanas del Suburbio
PAZ Y BIEN
Las Misioneras Franciscanas del Suburbio, son un Instituto religioso de vida apostólica entre y para los más pobres pues ven en ellos la imagen del mismo Cristo. Se sienten hermanas de todas las personas y quieren fomentar la fraternidad viviendo como verdaderas hermanas.
Su carisma es vivir en medio del mundo el evangelio de forma radical al estilo de Francisco de Asís, en pobreza, humildad, sencillez, alegría y amor. En cada momento histórico quieren hacer realidad, con su vida el anuncio de la Buena Noticia del Reino.
Se dedican a la evangelización y promoción con toda clase de personas que sufren la marginación proveniente de la pobreza y que, en nuestro contexto cultural, les obliga a vivir en la periferia de las ciudades.
Viven en pequeñas comunidades de hermanas en comunión fraterna, minoritaria y constante conversión.
ÁREAS DE MISIÓN
Mujeres desfavorecidas: Malos tratos, prostitución, toxicómanas...Inmigración, residencias de ancianos, hogares para niños, integración de la etnia gitana...
Países pobres:
Actualmente las misioneras franciscanas tenemos nuestra casa en Uruguay al servicio de los más pobres, asistiendo a otros proyectos (religiosos, laicos, instituciones...) siempre en colaboración.
Y así dándolo todo por los mas desfavorecidos y marginados en un marco de vida activa viven y luchas las Misioneras Franciscanas del Suburbio.
¿Es este tu camino?
domingo, 28 de junio de 2015
Este verano
Este verano, no me abandones por favor yo te amo y nunca te abandono.
Sé que te cansa el trabajo, sé que tienes vacaciones y me parece muy bien pero ahora que tienes mas tiempo, y que te dedicarás más a lo que te divierte no me suprimas de tu horario, yo también quiero estar contigo, que me cuentes cosas, que te apoyes en mi, tal vez no me escuches pero te irás mejor de lo que volviste...a un que solo pases a mi casa 5 minutos o hables conmigo en tu habitación un rato y espero que nos veamos en misa por lo menos el Domingo, a un que yo voy todos los dias.
Yo te amo y quiero lo mejor para ti, no quiero aburrirte ni ocupar todo tu tiempo, solo que seamos amigos.
Tenemos muchas cosas que hacer juntos, tu vida, tu día a día no es perfecto, ponlo todo en mis manos, déjame ayudarte... Además tengo un plan vocacional para ti, ven a mi casa y piensa en tu vocación, cuéntame lo que te gusta, lo que te da miedo, pero también ábrete a mi y deja que yo te hable al corazón.
Ánimo al principio puede que te cueste un poco pero esta amistad merece la pena, yo nunca te abandono estoy a tu lado siempre.
En este tiempo de verano puedes probar la vocación que creas que Jesús te indica, ¿crees que podrías ser sacerdote? ¡Haz una experiencia! ¿Crees que podrias ser consagrado/a? ¡Haz una experiencia! ¿Misionero? ¡Experiméntalo! ¿...? Pues experimenta que tienes tiempo y sobre todo no abandones al que es el Amor.
Sé que te cansa el trabajo, sé que tienes vacaciones y me parece muy bien pero ahora que tienes mas tiempo, y que te dedicarás más a lo que te divierte no me suprimas de tu horario, yo también quiero estar contigo, que me cuentes cosas, que te apoyes en mi, tal vez no me escuches pero te irás mejor de lo que volviste...a un que solo pases a mi casa 5 minutos o hables conmigo en tu habitación un rato y espero que nos veamos en misa por lo menos el Domingo, a un que yo voy todos los dias.
Yo te amo y quiero lo mejor para ti, no quiero aburrirte ni ocupar todo tu tiempo, solo que seamos amigos.
Tenemos muchas cosas que hacer juntos, tu vida, tu día a día no es perfecto, ponlo todo en mis manos, déjame ayudarte... Además tengo un plan vocacional para ti, ven a mi casa y piensa en tu vocación, cuéntame lo que te gusta, lo que te da miedo, pero también ábrete a mi y deja que yo te hable al corazón.
Ánimo al principio puede que te cueste un poco pero esta amistad merece la pena, yo nunca te abandono estoy a tu lado siempre.
Jesús
En este tiempo de verano puedes probar la vocación que creas que Jesús te indica, ¿crees que podrías ser sacerdote? ¡Haz una experiencia! ¿Crees que podrias ser consagrado/a? ¡Haz una experiencia! ¿Misionero? ¡Experiméntalo! ¿...? Pues experimenta que tienes tiempo y sobre todo no abandones al que es el Amor.
miércoles, 24 de junio de 2015
Oración de abandono
Padre: Me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo.
Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se realice en mí
y en todas tus criaturas.
Es lo único que deseo, Padre.
Te confío mi vida, te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo y me es una necesidad de amor darme,
ponerme en tus manos sin reservas,
con una infinita confianza,
porque tú eres mi Padre.
(Beato Charles de Foucauld)
A tu disposición estoy Señor
Señor, quiero ponerme a tu disposición,
para el servicio de tu Reino,
para el trabajo que creas conveniente,
para empezar y volver a empezar cuantas veces lo necesite.
Y quiero contar contigo como una aliado seguro que me defienda
y me guíe y me lleve por los caminos de tu voluntad,
que son siempre el amor más grande.
Por eso, Señor, yo deseo servirte y me pongo a tu disposición
con lo que tengo, y como soy,
Tú siempre obras maravillas en la pobreza.
Aunque a veces me vea tan poco y tan débil;
cuenta conmigo también hoy,
en este nuevo curso que pones en mis manos,
Amén
¿Quiénes son las monjas Carmelitas?
Tenemos dos grandes grupos de monjas Carmelitas:
- Las monjas Carmelitas de la Antigua Observancia: Profesan la Regla de San Alberto y observan Constituciones propias idénticas para todos los monasterios. Ahora bien, la observancia y el espíritu varían de un monasterio a otro, en virtud de que son autónomos aunque estén federados para ayudarse en algunos asuntos. Lo más lógico es conocer a la Comunidad monástica en persona, ya que cada monasterio es un mundo. Su rama masculina son los frailes Carmelitas de la Antigua Observancia (o Calzados).
- Las monjas Carmelitas Descalzas: Profesan la Regla de San Alberto y Constituciones propias elaboradas por Santa Teresa de Jesús. Ahora bien, a raíz de la petición conciliar de renovación, la Santa Sede aprobó dos textos constitucionales (uno en 1990, y otro en 1991), que suponen dos interpretaciones del mismo carisma carmelitano descalzo. Tenemos entonces a monasterios que:
. observan las Constituciones de 1990 (entre ellos los fundados o renovados por Santa Maravilla de Jesús).
. observan las Constituciones de 1991 (que son los que guardan vínculo jurídico con la Orden de los Carmelitas Descalzos y su General). Hay que decir que aunque en dichos monasterios se observen estas Constituciones, cada monasterio autónomo es distinto a otro. En algunos de estos monasterios que observan las Constituciones de 1991 se han renovado el hábito religioso (dejando de utilizar el tradicional), han retirado las rejas del locutorio y del coro bajo (incluso en algunos las monjas se sientan en los bancos de la iglesia junto a los fieles), pueden salir de vez en cuando de la clausura, permiten a seglares entrar en la misma si es necesario etc. Pero estas actitudes no se dan en bloque en todos los monasterios. Los hay que siguen vistiendo el hábito tradicional, manteniendo costumbres antiquísimas, observando reja y clausura estricta, etc. De nuevo, lo mejor es conocer personalmente a la comunidad monástica.
- Las monjas Carmelitas de la Antigua Observancia: Profesan la Regla de San Alberto y observan Constituciones propias idénticas para todos los monasterios. Ahora bien, la observancia y el espíritu varían de un monasterio a otro, en virtud de que son autónomos aunque estén federados para ayudarse en algunos asuntos. Lo más lógico es conocer a la Comunidad monástica en persona, ya que cada monasterio es un mundo. Su rama masculina son los frailes Carmelitas de la Antigua Observancia (o Calzados).
- Las monjas Carmelitas Descalzas: Profesan la Regla de San Alberto y Constituciones propias elaboradas por Santa Teresa de Jesús. Ahora bien, a raíz de la petición conciliar de renovación, la Santa Sede aprobó dos textos constitucionales (uno en 1990, y otro en 1991), que suponen dos interpretaciones del mismo carisma carmelitano descalzo. Tenemos entonces a monasterios que:
. observan las Constituciones de 1990 (entre ellos los fundados o renovados por Santa Maravilla de Jesús).
. observan las Constituciones de 1991 (que son los que guardan vínculo jurídico con la Orden de los Carmelitas Descalzos y su General). Hay que decir que aunque en dichos monasterios se observen estas Constituciones, cada monasterio autónomo es distinto a otro. En algunos de estos monasterios que observan las Constituciones de 1991 se han renovado el hábito religioso (dejando de utilizar el tradicional), han retirado las rejas del locutorio y del coro bajo (incluso en algunos las monjas se sientan en los bancos de la iglesia junto a los fieles), pueden salir de vez en cuando de la clausura, permiten a seglares entrar en la misma si es necesario etc. Pero estas actitudes no se dan en bloque en todos los monasterios. Los hay que siguen vistiendo el hábito tradicional, manteniendo costumbres antiquísimas, observando reja y clausura estricta, etc. De nuevo, lo mejor es conocer personalmente a la comunidad monástica.
domingo, 21 de junio de 2015
Distintos carismas Benedictinas, Clarisas, Carmelitas
Buenas a todos a veces nos quebramos la cabeza buscando algo y lo tenemos en nuestro interior...y eso es lo que a mi me ha ocurrido; a veces me rompo la cabeza para ver con que podría actualizar el blog y me di cuenta que os resultara enriquecedor, espero, una experiencia que he tenido.
El blog firma las entradas que hacemos desde el Monasterio Benedictino como Madre Anuncia, que es la abadesa pero os suelo escribir yo, Sor Marta que hace poquito que soy novicia.
Fuera yo no conocía mas religiosos que los Salesianos de mi Instituto y las Siervas de María que son de vida activa ambos y tenia una idea muy equivocada de las monjas de clausura, tampoco conocía la existencia de las de "semi clausura" como las benedictinas, el aprendizaje fue poco a poco.
Creo que esta generalización y analfabetismo de carismas le pasa a mucha gente incluso entre sacerdotes y consagrados; por eso os contare mi experiencia para que conozcáis un poco mas y desmitificar ciertas cosas ademas en un blog vocacional resulta muy enriquecedor ,espero, si consigo expresarme.
Hace unas tres semanas dada la amistad de nuestra abadesa con las clarisas de León fuimos a verlas.
Yo pensaba que las monjas cuanto mas de clausura mas cerradas, serias, rígidas eran pues había experimentado la diferencia entre los salesianos y las benedictinas que nuestro carisma es un tanto serio, no tenemos esa "locura" y espontaneidad franciscana o esa modernidad de ordenes mas jóvenes (nosotras somos del siglo VI).
Y cual fue mi sorpresa al oir de las clarisas esos cantos en Misa tan actuales, cómo se subían a las azoteas de la muralla medieval, y las canciones y chistes y bailes que llenaron la sobremesa ademas de la calidez y alegría que en cada una se notaba.
Muchas veces al oír clarisas pensamos que tienen rejas y esa toca antigua con el velo tan grande ect
pero no nos damos cuenta, y es lo principal, de que antes que monjas son personas y que por mucho habito que lleven y por mas o menos barrotes que tengan son tan personas, tan humanas y tan normales como un matrimonio y sus hijos.
Y lo mismo puedo decir de las carmelitas de las que os contare otra experiencia, de esta semana.
Antes de todo anotar que yo pensaba hasta hace una semana que todas las carmelitas son con la toca antigua, sus tres velos superpuestos, la capa blanca, unas miseras andalias tanto en invierno como en verano...en fin lo que se oye de las carmelitas de la Madre Maravillas
Sigo, el lunes fui con Sor Pilar a un cursillo de las monjas Benedictinas de nuestra federación al Monasterio benedictino de Zamora; nos juntamos 27 monjas, entre ellas 2 novicias.
El tema de este año aglutinaba la Carta Apostólica del Papa a los consagrados con motivo del Año de la Vida Consagrada, la Regla, Benedictina y la Doctrina de Santa Teresa para su monjas ¿como se come esto? ¿tienen relación los dos santos? y para mas inri, acostumbradas a recibir formación de monjes benedictinos nos hablaría...¡¡¡¡¡¡una monja carmelita!!!!!! ¿¿¿pero quééééé??? ¿pero las carmelitas no son de clausura? que nos hable de San benito pero de Santa Teresa...¿Para que? ademas Santa Teresa es muy difícil de leer y es una mística muy elevada e inalcanzable y las carmelitas muy serias y rígidas y cosas parecidas se oían entre nosotras.
La Madre Gema de las Carmelitas Descalzas de Puzol nos dijo que es que cuanto mas conocido es un santo mas propenso es al folclore y al mito y nos mezcló los tres pilares a tratar muy bien, de la siguiente manera: nos leía un párrafo de la Carta del Papa que hablaba por ejemplo de los fundadores y citaba el capitulo 2 de la Santa regla Benedictina "como debe ser el abad" y de Santa Teresa por ejemplo una carta donde expresa y explica "No soy la que solía gobernar: todo va con amor" (Carta a María Bautista, 1579) y lo explicaba.
Pero a lo que voy es que nos ha desmontado el mito de que Santa Teresa era una mistica inalcanzable pues aun que una gran Santa y posiblemente con algún "sentimiento Divino" mas fuerte era una mujer con los pies en la tierra, humana, realista, maternal...y que los artistas de una forma de hablar pueden hacer una representación mas o menos acertada y mas o menos exagerada.
Nos dimos cuenta que estas carmelitas son gente muy alegre, transparente, y actuales; no se quedan en los detalles que no son importantes y que son del siglo de Santa Teresa pues al igual que el Evangelio hay que entender su contexto histórico pero verlo con los ojos de hoy y como cumbre de esta experiencia multicarismática tuve la oportunidad de pasar unas horas en el Monasterio Carmelitano de Toro y ver que estas Carmelitas también son muy normales, como lo pueden ser las Benedictinas, los Salesianos, las Siervas de María, las Clarisas... de hecho me sorprendió que bendijesen la comida no solo cantando sino dando palmas y alzando los brazos.
Salio en las conversaciones del cursillo que también hay Carmelitas mas cerradas, con otras constituciones las típicas de las rejas con pinchos pero son menos de 1/4 de las carmelitas existentes.
Os dejo en la columna de la derecha en "enlaces vocacionales" la paginas de las distintas ordenes que he mencionado.
Etiquetas:
actividades,
año de la vida consagrada,
Benedictinas,
carmelitas descalzas,
clarisas,
discernimiento,
experiencias,
monjas,
monjes,
Reflexiones,
santos y santas,
vida contemplativa
lunes, 15 de junio de 2015
Catholic Stuff video sobre la vocación
Buenas a todos parece que toca temporada de vídeos en el blog...
Catolic Stuff es un canal de Youtube bastante nuevo tiene actualmente 12 vídeos sobre nuestra fe este es el primero que colgaron sobre la vocación espero que os guste y reflexionéis sobre el.
lunes, 1 de junio de 2015
Rito de entrada en el noviciado
El pasado 16 de mayo en el marco de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, Marta antes postulante en nuestro Monasterio tomó el habito ahora continua dando pasos hasta la consagración total al Señor como monja benedictina. Aqui os dejamos las partes principales de la ceremonia esperamos que os guste. ;)
Parte 1
Parte 1
Parte 2
domingo, 31 de mayo de 2015
Solemnidad de la Santisima Trinidad
Enorme e inalcanzable misterio...
De las cartas de san Atanasio, obispo
Existe, pues, una Trinidad, santa y perfecta, de la cual se afirma que es Dios en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que no tiene mezclado ningún elemento extraño o externo, que no se compone de uno que crea y de otro que es creado, sino que toda ella es creadora y su actividad es única.
Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu Santo.
El Padre es quien da, por mediación de aquel que es su Palabra, lo que el Espíritu distribuye a cada uno.
Hoy celebramos la jornada pro orantibus donde se reza por los monjes y monjas contemplativos que tanto rezan por el mundo...para que crezcan en santidad y en numero.
De las cartas de san Atanasio, obispo
Existe, pues, una Trinidad, santa y perfecta, de la cual se afirma que es Dios en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que no tiene mezclado ningún elemento extraño o externo, que no se compone de uno que crea y de otro que es creado, sino que toda ella es creadora y su actividad es única.
Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra; lo invade todo, en el Espíritu Santo.
El Padre es quien da, por mediación de aquel que es su Palabra, lo que el Espíritu distribuye a cada uno.
Hoy celebramos la jornada pro orantibus donde se reza por los monjes y monjas contemplativos que tanto rezan por el mundo...para que crezcan en santidad y en numero.
Etiquetas:
año de la vida consagrada,
domingo,
Jornada Pro Orantibus,
Mensajes vocacionales,
monjas,
monjes,
oracion,
Reflexiones,
solemnidad,
vida contemplativa
lunes, 25 de mayo de 2015
Testimonio de un postulante cisterciense
Hola, ¿qué tal? Soy Eduardo, un postulante de Santa María de Huerta, y me han pedido que escribiera mi testimonio vocacional.
La verdad es que me ha costado mucho hacerlo. Tal vez sea por el hecho de dejar escrito algo que va a leer mas gente, además de la responsabilidad que eso conlleva. Pero sobre todo me ha supuesto un esfuerzo porque se trata, como toda experiencia fuerte de vida, de algo muy personal, muy íntimo. Aunque, ¿sabes lo que me ha impulsado a escribirlo? Pues que yo, cuando me estaba planteando mi inquietud vocacional, como lo estás haciendo tú ahora, buscaba testimonios de personas que hubiesen dado un SÍ al Señor en la vida monástica. Por lo tanto, si esta humilde experiencia puede servir para profundizar en tu discernimiento, habrá valido la pena el trabajo que me ha costado el escribirlo. Mi proceso vocacional, la verdad sea dicha, es que ha durado mucho tiempo. Y, aunque muchas veces he culpado a factores externos (familia, estudios...) de esta prolongación, lo cierto es que se trataba, simple y llanamente, de miedo a dar el paso, a decir SÍ a lo que me pedía el Señor. Es curioso, aun teniendo bastante claro que este podía ser mi camino, mi vida, el miedo conseguía paralizarme.
Esta inquietud empezó cuando tenía 14 años. Yo sentía que el Señor me pedía algo pero no sabía qué era. Poco a poco fui buscando más ratos de oración personal. De prolongar más tiempo los encuentros con el Señor en la Iglesia. Hacer una lectura atenta del Evangelio de cada día. Todo esto fue creando en mi una especie de sed y búsqueda del Señor. Una sed y búsqueda que nunca podía satisfacer porque siempre me quedaba con ganas de más.
Fue entonces cuando descubrí que existían hombres y mujeres que consagraban su vida por completo a esa sed y búsqueda intensa de Dios, en un lugar especial, dedicado y preparado exclusivamente para ello: el MONASTERIO; o como dice san Benito en su Regla: la CASA DE DIOS.
Un día llegando a la conclusión de que nunca conseguiría ser plenamente feliz si no terminaba de discernir esta inquietud, encontré, casi por casualidad, en una búsqueda casi obsesiva de artículos, páginas web y todo lo que pudiese estar relacionado con la vida monástica, la pagina web de los cistercienses de Santa Maria de Huerta.
Estuve mirando y leyéndola por completo, y vi que la comunidad organizaba unos “cursillos de vida monástica y oración”. Dichos cursillos aunque no estaban orientados específicamente a la vocación, sí suponían poder aproximarse a la vida monástica y contrastarlo con mi inquietud interior, por lo que me inscribí y fui.
El cursillo fue muy revelador porque me confirmó la inquietud que tenía en mi interior. Así que decidí hablar con el maestro de novicios. Tras una intensa y agradable charla, el maestro, me invitó a hacer una experiencia de un mes conviviendo con la comunidad y así poder discernir si esta era la vida a la que el Señor me llamaba.
El mes de experiencia fue algo maravilloso, pues si bien los primeros días los pasé mal, llegando a creer que me había equivocado completamente; la perseverancia, la oración y el abrir el corazón a Dios, fueron confirmando día tras día que este era mi camino, la vida que quería vivir, y que durante tanto tiempo había estado buscando.
Bueno, pues este es mi testimonio, espero que te ayude. Sólo decirte que merece la pena dar el paso, independientemente de la decisión final que tomes.
Nada más. Me despido, orando por ti para que el Señor te ilumine y tú le abras tu corazón.
“Aquí estoy como está escrito en tu libro,
Para hacer tu voluntad”. (salmo 39,8-9)
Etiquetas:
año de la vida consagrada,
discernimiento,
Jovenes,
Mensajes vocacionales,
monasterio,
monjes,
oracion,
postulante,
vida contemplativa,
vocaciones
jueves, 21 de mayo de 2015
testimonio sobre el amor matrimonial
Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando ésta se apaga en lugar de entrar en la hueca monotonía del matrimonio. El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:
Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los semáforos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas; él pidió a mi hermano teólogo que le dijera dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturas de cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con atención, de pronto pidió que lo lleváramos al cementerio. "Papá", respondimos, "son las 11 de la noche! no podemos ir al cementerio ahora".
Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más.
Fuimos al cementerio, pedimos permiso para acceder y con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 años......¿saben?, nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis. cambié de empleo", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la pérdida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores...
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por qué?, porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, mas bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron rebatirle; ese tipo de amor era algo que no conocían. Ojalá algún día puedas encontrar un amor así, y si lo encuentras, jamás, pero jamás lo dejes ir...
Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los semáforos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas; él pidió a mi hermano teólogo que le dijera dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturas de cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con atención, de pronto pidió que lo lleváramos al cementerio. "Papá", respondimos, "son las 11 de la noche! no podemos ir al cementerio ahora".
Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más.
Fuimos al cementerio, pedimos permiso para acceder y con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 años......¿saben?, nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis. cambié de empleo", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la pérdida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores...
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por qué?, porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, mas bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron rebatirle; ese tipo de amor era algo que no conocían. Ojalá algún día puedas encontrar un amor así, y si lo encuentras, jamás, pero jamás lo dejes ir...
lunes, 18 de mayo de 2015
Entrega a Dios
"Dichoso el corazón enamorado
Que en sólo Dios ha puesto el pensamiento.
Por Él renuncia a todo lo criado,
y en Él halla su gloria y su contento;
Aún de sí mismo vive descuidado,
Porque en su Dios está todo su intento,
Y así alegre pasa y muy gozoso
las ondas deste mar tempestuoso".
Sta. Teresa de Jesús
En todo lo que hagas, en todo lo que seas hazlo con Dios y de la mano de Dios ¿Noviazgo? ¿Matrimonio? Santo, ¿Misiones? Santas ¿Sacerdocio? Santo ¿Consagración? Santa.
Es lo mejor, seguir al Camino, la Verdad y la Vida.
viernes, 8 de mayo de 2015
Entrevista vocacional
En los dias de vacaciones, antes de tomar el hábito la Cadena COPE entrevistó a nuestra postulante, Marta en su ciudad natal sobre su decidida vocación.
Etiquetas:
año de la vida consagrada,
Benedictinas,
discernimiento,
entrevista,
Hábito,
Jovenes,
monasterio,
monjas,
postulante,
testimonio vocacional,
vida consagrada,
vida contemplativa,
videos vocacionales
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















.jpg)
